DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

DECÁLOGO CATÓLICO SOBRE EL MEDIO AMBIENTE


En el congreso sobre «Ética y ambiente», celebrado en el año 2005 en la Universidad Europea de Roma, se presentó un decálogo que expresa la enseñanza de la doctrina social de la Iglesia católica sobre el ambiente. Recordamos ese decálogo:

1. La Biblia presenta los principios morales fundamentales de cómo afrontar la cuestión ecológica. La persona humana, hecha a imagen de Dios, es superior al resto de las criaturas terrenales que, a su vez, deben usarse responsablemente. La encarnación de Cristo y sus enseñanzas testimonian el valor de la naturaleza: Nada de lo que existe en el mundo está fuera del plan divino de creación y redención.

2. La enseñanza social de la Iglesia recuerda dos puntos fundamentales. No debemos reducir la naturaleza a un mero instrumento a manipular y explotar. Ni debemos hacer de la naturaleza un valor absoluto, o ponerla por encima de la dignidad de la persona humana.

3. La cuestión del medio ambiente abraza a todo el planeta, puesto que es un bien colectivo. Nuestra responsabilidad hacia la ecología se extiende a las futuras generaciones.

4. Es necesario confirmar la primacía de la ética y de los derechos del hombre sobre la tecnología, para preservar la dignidad humana. El punto central de referencia para toda aplicación científica o técnica debe ser el respeto por la persona humana, que, a su vez, debe trata a los demás seres creados con respeto.

5. La naturaleza no debe considerarse como una realidad divina en sí misma; por lo tanto no debe apartar de la acción humana. Es, más bien, un regalo ofrecido por nuestro Creador a la comunidad humana, confiado a su inteligencia humana y a su responsabilidad moral. De ahí se sigue que no sea ilícito el modificar el ecosistema, siempre y cuando esto se haga dentro del contexto del respeto por su orden y belleza, y tomando en consideración la utilidad de cada criatura.

6. Las cuestiones ecológicos ponen de relieve la necesidad de alcanzar una mayor armonía entre las medidas destinadas a fomentar el desarrollo económico y las dirigidas a preservar la ecología, y entre las políticas nacionales y las internacionales. El desarrollo económico, además, necesita tener en consideración la integridad y el ritmo de la naturaleza, puesto que los recursos naturales son limitados. Y toda actividad económica que utilice los recursos naturales debería incluir también los costes de salvaguardar el medio ambiente en los cálculos de los costes totales de su actividad.

7. La preocupación por el medio ambiente significa que debemos trabajar activamente por el desarrollo integral de las regiones más pobres. Los bienes de este mundo han sido creados por Dios para ser utilizado sabiamente por todos. Estos bienes se deben compartir, de una forma justa y caritativa. El principio del destino universal de los bienes ofrece una orientación fundamental para tratar con la compleja relación entre ecología y pobreza.

8. La colaboración, por medio de acuerdos mundiales, respaldados por el derecho internacional, es necesaria para proteger el medio ambiente. Es necesario poner en práctica la responsabilidad por el medio ambiente de forma adecuada a nivel jurídico. Estas leyes y acuerdos deberían guiarse por las exigencias del bien común.

9. Los estilos de vida deberían orientarse según los principios de sobriedad, templanza y autodisciplina, tanto a nivel personal como social. Las personas necesitan escaparse de la mentalidad consumista y promover métodos de producción que respeten el orden creado, así como la satisfacción de las necesidades de todos. Una mayor conciencia de la interdependencia entre todos los habitantes de la tierra ayudaría a este cambio de estilo de vida.

10. Se debe dar una respuesta espiritual a las cuestiones medioambientales, inspirada por la convicción de que la creación es un don que Dios ha puesto en manos de la humanidad, para ser usado de modo responsable y con cuidado cariñoso. La orientación fundamental de las personas hacia el mundo creado debería ser de gratitud y agradecimiento. El mundo, de hecho, conduce a las personas hacia el misterio de Dios que lo ha creado y lo sigue sosteniendo. Si se olvida a Dios, la naturaleza se vacía de su significado más profundo y queda empobrecida.

En resumen: Si se vuelve a descubrir el papel de la naturaleza como algo creado, la humanidad puede establecer con ella una relación que tenga en cuenta sus dimensiones simbólicas y místicas. Esto abriría a la humanidad un camino hacia Dios, creador de cielos y tierra.

Aleteia.com,  16.06.2015


HOY MORIRÁN DE HAMBRE 24.000 PERSONAS


 Adolfo Miranda Sáenz
  Managua, Nicaragua  |   16 Junio 2015 

Más de 1,300,000,000 (mil trescientos millones) de personas en el mundo sobreviven con menos de un dólar por día. Son personas, seres humanos, viviendo en condiciones infrahumanas, casi como animales y algunos peor que animales. Los de la siguiente escala tampoco tienen mucho, pues más de 3,000,000,000 (tres mil millones) sobreviven con menos de dos dólares diarios. Es todo lo que tienen para comer, abrigarse, curarse y cubrir todas sus necesidades. La población mundial es de 7,000,000,000 (siete mil millones) y casi la mitad de la humanidad vive en condiciones miserables. 
Cada día alrededor de 24 mil personas mueren de hambre o de consecuencias del hambre; de ellas 10 mil son niños. ¡Es terrible saber que hoy morirán de hambre 24 mil personas en el mundo! ¡Diez mil niños!

Casi 1,000 millones de personas no tienen agua potable, 2,700 millones no cuentan con ninguna atención de salud, 2,500 millones de niños no asisten a la escuela… y pudiéramos seguir dando cifras escalofriantes sobre el drama humano de la pobreza reportado por diversos organismos de las Naciones Unidas (PNUD, OMS, Unesco). Si usted hoy puede comer tres tiempos forma parte del cinco por ciento de privilegiados en el mundo. Si usted tiene en su casa luz eléctrica forma parte del 25% de personas que se pueden dar ese “lujo”. Y si tiene una computadora usted es parte del 1% de personas que integran un grupo selecto en el planeta. ¡Esto es real!

¿Qué sentimientos le producen estos datos? ¿Lo conmueven? ¿Lo motivan? ¿O los lee con indiferencia pensando “esto no es asunto mío sino de los gobiernos” o “que cada cual resuelva sus problemas”? Jesucristo nos enseña en el Evangelio que el mandamiento de amar a nuestro prójimo es tan importante como amar a Dios; que realmente no se puede ser cristiano sin amar al prójimo, ni podemos amar a Dios a quien no vemos si no amamos primero al prójimo a quien vemos. Y lo vemos en estas dimensiones universales tan brutalmente impactantes. Lo vemos a nuestro alrededor, cercano a nosotros. Lo vemos todos los días. ¡La pobreza está en todas partes!


Estructuras injustas han llevado a que el 1% de las personas tengan el 50% de toda la riqueza del mundo y el 99% de la humanidad el otro 50%, además muy mal distribuido, pues la mitad de la humanidad vive en condiciones de miseria. Por eso a los cristianos la Iglesia no se cansa de llamarnos a que nos interpelemos nosotros mismos y a interpelar al mundo sobre esta situación de pecado que no se resuelve solo practicando la caridad generosa, aunque sea buena y necesaria. La Iglesia nos llama a hacer mucho más: cambiar las estructuras sociales injustas. 

No se cansa de llamarnos a proclamar con nuestra voz, con nuestras acciones, con nuestra forma de vivir, el Evangelio de salvación y libertad auténtica, no solo en la dimensión espiritual, sino también en las cosas temporales, en las cosas materiales de este mundo. Hay una Doctrina Social de la Iglesia fundamentada en el Evangelio y contextualizada en los tiempos modernos mediante las Encíclicas Sociales de los papas. 
Una doctrina social que debería ser más enseñada y enfatizada, pues cada día es más importante hacer conciencia para que sus principios se pongan en práctica, cambiar las estructuras sociales injustas y lograr la salvación integral de las personas: la salvación espiritual pero también material; salvar al ser humano de la pobreza y la miseria. Hoy morirán de hambre 24 mil personas. Y usted, ¿qué hará?

FRANCISCO: LOS SALESIANOS ME FORMARON EN LA BELLEZA, EL TRABAJO Y LA ALEGRÍA


Aica,  22 Jun 2015

En el marco de su visita apostólica a Turín, el papa Francisco se reunió, en la tarde del domingo 21 de junio, con la familia salesiana, que celebran este año los 200 años del nacimiento de su fundador, san Juan Bosco. La basílica de María Auxiliadora fue el lugar en el que los hijos de Don Bosco y las Hijas de María Auxiliadora escucharon al Papa, quien, al entrar en el templo, oró frente a la tumba del santo durante unos minutos.

Tras una presentación del actual Rector Mayor de los Salesianos, padre Ángel Fernández Artime SDB, el Papa decidió dejar a un lado el discurso que tenía previsto e improvisó sus palabras en las que precisamente habló de su cercanía con esta congregación religiosa.
El Santo Padre recordó las características de la congregación y de algunas anécdotas que él mismo vivió junto a ellos. Parte de su discurso lo dedicó a hablar de la situación de los jóvenes que no tienen posibilidad de trabajar ni de estudiar. Por eso solicitó una educación “en la medida de la crisis”, ofreciéndoles “alguna cosa que sea fuente de trabajo, de trabajos pequeños, de ayudar, una educación de emergencia”.

“Pensé mucho qué decirles a ustedes, lo escribí, pero es demasiado formal”, comenzó diciendo. “Se lo entrego al Rector Mayor para que se lo haga conocer”, dijo entre aplausos.
“A este Rector Mayor le conocí en un confesionario, pero yo no fui a confesarme donde él ni él donde yo, sino que era una peregrinación a la Virgen de Luján, de los jóvenes. Él apenas había llegado a la Argentina, era el mes de octubre”, comentó.
El Papa explicó que a esta peregrinación llega un millón de jóvenes en 48 horas, y en esa ocasión le presentaron al nuevo “inspector de los salesianos”. “Yo dije: ‘Ah, ¿este es el gallego que nos viene a mandar?’”.

Francisco les indicó que “quisiera hablarles de mi experiencia con los salesianos”.
“Mi familia estuvo siempre muy unida a los salesianos. Mi padre apenas llegó a la Argentina fue con los salesianos” y “conoció a muchos de ellos”. “Rápidamente se aficionó a un equipo de fútbol (el San Lorenzo) que había fundado un sacerdote salesiano en 1908 con los chicos de la calle, que tiene los colores de la Virgen, rojo y azul”. “No sé qué opinan, pero para mí es el mejor equipo de la Argentina, fue muchas veces campeón”, dijo.

El Papa señaló que “allí conoció a mi madre, que vivía a pocos metros y se casaron”, y contó después que los casó un sacerdote misionero salesiano de la Patagonia amigo de la familia, pero que nació en Italia.
“Yo iba a confesarme con él cuando era chico, me bautizó y después guió mi vocación y en el momento de pasar del seminario a la Compañía de Jesús fue él quien me guió”, por eso “tengo tanto reconocimiento hacia la familia salesiana por lo que hizo en mi vida”.

Francisco contó que después de tener el quinto hijo, su madre se quedó paralítica, lo que provocó que enviasen a los tres hermanos mayores a colegios salesianos durante un año. “Yo allí aprendí a amar a la Virgen, los salesianos me formaron en la belleza, en el trabajo, y esto creo que es un carisma suyo, me formaron en la afectividad y esto era una característica de Don Bosco”, aseguró.

“Con el amor formaba la afectividad, hacía natural la afectividad de los chicos, que le llevábamos flores a la Virgen”. “Creo que Don Bosco fue capaz de educar la afectividad a los chicos porque tuvo una madre que educó la propia afectividad. Una madre buena, cariñosa, fuerte”, por eso “no se puede entender a Don Bosco sin su madre Mamá Margarita”.
Por otro lado, el Papa recordó que a finales del siglo XIX, “esta región de Italia estaba llena de masones, ‘come-curas’, anticlericales y demoníacos. Turín era uno de los focos demoníacos. Pero, ¡Cuántos santos aparecieron!, ¡Hagan la cuenta!”, exclamó.

El Señor dio una misión a estas familias que nacieron en este tiempo. Hoy muchas cosas se mejoraron, ahora hay computadoras… pero la situación de la juventud es más o menos la misma” y “Don Bosco trabajó con los jóvenes que estaban sin trabajo, sin estudios, en la calle. Rescató su ministerio”.
“Hoy con una situación donde el 40 por ciento de los jóvenes de Italia a partir de los 25 años en adelante no tienen trabajo, ni estudian, ustedes salesianos tienen el mismo desafío que tuvo Don Bosco. Tomar a estos jóvenes”.

Pero, ¿qué hacía el santo? El mismo Francisco dio la respuesta: “El deporte, porque lleva a ser social, a una competitividad sana, a la belleza de trabajar todos juntos, y después la educación. Don Bosco hizo pequeñas escuelas para educarles, donde aprendían un arte o un oficio”.
Sobre este asunto, dijo que quizás “en seis meses” se les puede “enseñar un poco a ser electricistas, o plomeros porque siempre hay una canilla que se rompe”. Subrayó sobre todo la necesidad de una educación “en la medida de la crisis” y solicitó a darles “alguna cosa que sea fuente de trabajo, de trabajos pequeños, de ayudar, una educación de emergencia”.

“Creo que hoy los chicos de la calle necesitan una educación de emergencia: poco tiempo pero con un oficio práctico y después ya se verá”.
Además de educarlos, “hay que llevarlos a la alegría, la alegría salesiana, que es otra cosa que yo aprendí y de lo que no me olvido jamás”. “Todo lo que nos dio el Señor es precioso, aunque exista la cruz”, pero “con el estómago vacío no se puede alabar a Dios”.

Los tres amores blancos de Don Bosco
El Santo Padre señaló que Don Bosco “no tuvo vergüenza” de recordar lo que él llamó “los tres amores blancos: la Virgen, la Eucaristía y el Papa”. “Él no se avergonzaba de la Virgen porque nunca se avergonzó de su madre”.

“También hoy muchas veces encontramos a gente que no es que se avergüence de la Virgen, pero no hablan de ella con el amor con el que hablaba don Bosco. Fue su primer amor y se fiaba de Dios rezando a la Virgen”.

Sobre la Eucaristía, afirmó que “gracias a Dios, la liturgia en la familia salesiana se hace bien y se explica bien, se hace entrar a los jóvenes en el misterio eucarístico”. Además, están las “adoraciones eucarísticas que yo veo que hacen los salesianos, y es bueno”.

El tercer amor, el Papa, porque “Don Bosco amaba la Iglesia, amaba a la Virgen y a su madre, y a ustedes, mujeres consagradas”. “El misterio de la mujer en la Iglesia, el amor al Papa no es solo el amor a una persona, sino el amor a Pedro como cabeza de la Iglesia, como representante del esposo de la Iglesia”.

“Piensen en la relación entre la Iglesia-madre, la Virgen-madre, Margarita-madre”, dijo de nuevo en referencia a la madre del fundador de los salesianos. “Ustedes forman chicas para ser madres, que hagan crecer a las chicas en el amor a la Virgen y a la Iglesia”.

El Papa señaló que a veces algunos le preguntan por qué no nombra a una mujer jefa de un dicasterio de la curia romana: “Yo les digo: pero ¿usted cree que eso es una decisión fuerte? Eso es un funcionalismo. La mujer en la Iglesia tiene el mismo trabajo que tenía la Virgen con los apóstoles en la mañana de Pentecostés. Los apóstoles sin María no hacían nada. Jesús lo quiso así”.

Antes de terminar, aseguró que “la Iglesia, la pobrecita, debe convertirse todos los días, desde el Papa en adelante, pero es la Santa Madre Iglesia”.

“Por toda esta experiencia con los salesianos le doy gracias a Dios” dijo, y aseguró que “me ha ayudado a ir adelante en la alegría, en la oración y creo que esto no es algo que se haya venido abajo con el tiempo”, sino que “el carisma es de una actualidad grandísima”.

“Les doy las gracias de todo lo que hacen en la Iglesia y por la Iglesia, les agradezco por la misionariedad. Hay muchos salesianos escondidos en África” y recordó también a los salesianos mártires de la Patagonia, en la Argentina.


“A los salesianos que no tienen la concreción de las cosas le falta algo”, porque “salesiano es ser ‘concreto’. Ve el problema, piensa cómo hacer y toma una decisión”, aseguró.+ 

MONS. AGUER: LA TIERRA SE ESTÁ CONVIRTIENDO EN UN GRAN BASURAL


Aica, 19 Jun 2015 

Al presentar la encíclica Laudato si’ del papa Francisco, el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, advirtió que "la Tierra se está convirtiendo en un gran basural. Urge, entonces, escuchar con atención este apremiante llamado de la Iglesia al cuidado de la casa común, y tomar las decisiones que sean necesarias para evitar su destrucción. Ojalá la encíclica sea bien recibida, más allá de la curiosidad mediática". 

El prelado platense, que estuvo acompañado por el obispo auxiliar monseñor Alberto Bochatey OSA, afirmó "que detrás de todo esto hay intereses financieros y políticos muy poderosos; y que olvidan especialmente a los más pobres. El carácter ampliamente ecuménico del documento -subrayó-, es una invitación del Papa a los creyentes y no creyentes; especialmente a ciertos grupos ecologistas, que no están motivados por la fe". 

Monseñor Aguer destacó que "la propia palabra ecología hace referencia a oikos (en griego, casa). La encíclica, entonces, se inscribe en la Doctrina Social de la Iglesia; sistematizada a partir de la encíclica Rerum novarum, de León XIII (1891). Por otra parte, en este siglo, ya San Juan Pablo II y Benedicto XVI, abordaron los problemas del medio ambiente y la ecología humana". 
Asimismo, subrayó que "el documento hace una referencia frecuente a los pobres que son, evidentemente, los más perjudicados. Esto lo podemos ver, de modo especial, en las periferias de nuestras grandes ciudades, donde muchos hermanos nuestros viven en medio de la basura. La Iglesia aporta, pues, una teología de la Creación entendida como un don de Dios, y una tarea para el hombre". 

En tanto, monseñor Bochatey puso de relieve "el amplio aporte de distintos miembros de la Iglesia para esta encíclica. La primera redacción estuvo a cargo del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, que preside el cardenal Peter Turkson; y del que monseñor Aguer es miembro. Le siguieron consultas a la Congregación para la Doctrina de la Fe, a trece conferencias episcopales, y otros organismos. Finalmente, el Papa, durante una semana, suspendió todas sus audiencias y se abocó de lleno a su redacción final". 

El prelado hizo referencia al capítulo dos de la encíclica, "sin duda el más bíblico y teológico. El Papa, al hablar del dominio sobre la Tierra, explica que dicha palabra viene de dómine (señor, en latín). Se trata de rescatar el señorío universal de Jesucristo. Hay que profundizar en la raíz humana de la crisis ecológica, en el exceso de antropocentrismo (el hombre como centro), y una postura autorreferencial, centrada sobre uno mismo y el poder. Por eso, el Papa alienta una discusión científica y social, responsable y amplia". 

Alertó sobre ciertas lecturas ideológicas o reduccionistas que pueden hacerse sobre la encíclica. "Muchos medios, especialmente en Europa, la presentaron como verde, y bien se sabe que ello puede hacer referencia a determinados partidos políticos o grupos. Más allá de cualquier postura excluyente, es un llamado urgente al diálogo, a la lucha contra la corrupción y a evitar las cláusulas secretas de ciertos contratos entre los grandes poderes económicos y los gobiernos". 
Finalmente, monseñor Bochatey convocó a "recibir, con amplitud, el llamado del Papa a la educación y a la espiritualidad ecológica. Solo la ecología integral puede preservar a la humanidad de su autodestrucción".+ 

EL GOBIERNO NACIONAL LE DIO LUZ VERDE AL ABORTO LIBRE


NOTIVIDA, Año XV, Nº 975, 18 de junio de 2015

El Ministerio de Salud de la Nación publicó el “Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal de embarazo”.

Por Mónica del Río

La publicación dada a conocer a través de la web de la cartera de Salud, lleva el nombre de la presidente de la Nación y el del ministro Daniel Gollan. Destaca al inicio que es “una versión revisada y actualizada de la “Guía Técnica para la Atención Integral de los Abortos No Punibles” y que es “de aplicación obligatoria en todo el territorio argentino y debe ser puesto en práctica por todas las instituciones sanitarias, tanto públicas como privadas”. Añade poco después que “la decisión de la mujer es incuestionable y no debe ser sometida por parte de los profesionales de la salud a juicios de valor derivados de sus consideraciones personales o religiosas”.

El aborto como “derecho humano”

Desde el título del Protocolo se advierten los avances en la materia. Del “aborto no punible” -tal como lo mencionaba la Guía anterior- pasamos a la “interrupción legal de embarazo” (ILE), “un derecho” que se encuentra enmarcado en los “derechos humanos”. “Esta es una década de ampliación de derechos”, dice el Prólogo.

Aborto libre

“Las causales que habilitan a solicitar una ILE son que el embarazo constituya un peligro para la salud (física, psíquica o social) o la vida de la mujer, o que haya sido producto de una violación”. No hace falta “la constatación de una enfermedad”, basta un riesgo “potencial” y “no debe exigirse tampoco que el peligro sea de una intensidad determinada”. La afectación de la salud mental incluye la “pérdida de la autoestima”.

Aborto en casos de violación

No se podrá exigir “denuncia policial o judicial”. Basta una declaración jurada “simple” y sin “formalidades legales”. No se le podrá pedir a la persona que “profundice en las circunstancias del hecho o que brinde prueba alguna”.

Aborto en casos discapacidad “psicosocial o mental”

“Bajo ninguna circunstancia el servicio sanitario debe exigir la acreditación de la discapacidad intelectual-mental”, acompañará a la gestante “durante todo el proceso de atención fortaleciendo su autonomía”. Si ha sido declarada incapaz judicialmente intervendrá el representante legal.

Menores de edad

Podrá solicitar un aborto desde los 14 años “sin que se requiera la autorización de sus padres o representantes legales”. Si es menor de 14 años deberá ser oída y los padres participarán de la decisión. Cuando exista de parte de los padres una “negativa injustificada”, “dejarán estos de intervenir, haciéndolo en lugar de ellos, curadores especiales”.

Mandato de no judicializar

“No deben interponerse obstáculos médico-burocráticos o judiciales para acceder a la prestación de una ILE”. “La interrupción debe ser practicada por el equipo de salud sin intervenciones adicionales innecesarias, sean médicas, administrativas o judiciales”. “El mandato de no judicialización implica que con la intervención de un médico es suficiente”.

Confidencialidad

No se puede dar información sobre el aborto a “terceros –incluidos esposo, compañero/a, padre, madre– debe hacerse con la autorización expresa de la mujer”.

Restricciones a la objeción de conciencia

Se puede ejercer la objeción de conciencia ante un pedido de aborto si se ha declarado previamente por escrito y “siempre y cuando no se traduzca en la dilación, retardo o impedimento para el acceso a esta práctica médica”. "La implementación de mecanismos administrativos y/o la realización de la interconsulta no pueden implicar demoras innecesarias en la realización de la ILE”. "Las demoras innecesarias, el brindar información falsa o negarse a llevar a cabo el tratamiento constituyen actos que pueden ser sancionados administrativa, civil y/o penalmente”.

Médicos obligados a practicar abortos

El profesional que es objetor de conciencia debe, de todos modos, informar a la mujer si se encuentra comprendida en una causal de aborto y remitirla inmediatamente a un profesional no objetor. “De no existir alguien encuadrado en esa categoría, debe realizar la interrupción; es decir que no puede invocar su objeción para eludir el deber de participar de un procedimiento de ILE”.

Todos los efectores de salud deben practicar abortos

“Deberán contar con recursos humanos y materiales suficientes para garantizar en forma permanente” la práctica. No existe la objeción de conciencia institucional.

En gestaciones avanzadas y en caso de no estar capacitado, el centro de salud debe “contemplar la posibilidad de derivar a la persona a un centro de referencia que tenga la capacidad de llevar a cabo interrupciones más tardías de manera segura”.

Promoción del aborto

Se le propondrá el aborto aunque la mujer no lo solicite, si el profesional detecta que presenta alguna de las causales “que le dan derecho a solicitar la práctica”. El “Flujograma de modelo de atención” indica que la primera pregunta tras la recepción de una embarazada en el sistema de salud es: “¿Existe causal para ILE?”. Si existe causal y la mujer aún no ha tomado una determinación hay que “informarle que cuanto antes se realice el procedimiento será más sencillo”.

Entre las causales ejemplificadas se menciona: la gestante presenta una enfermedad de base o diagnosticada durante el embarazo, expresa en la guardia que fue violada, es una discapacitada embarazada, se detecta “violencia de género” o “violaciones intramaritales” y la continuidad del embarazo es un peligro para su “salud física, psíquica o social”.

“Atención de calidad”

“El equipo de salud no debe dejar entrever en la consulta opiniones personales en contra del aborto o hacer que se dilate el acceso a la práctica”, en casos de violación no deberá “generar situaciones de violencia al poner en duda la palabra de la mujer”. La actitud del equipo de salud debe ser “desprejuiciada, paciente y respetuosa”.

Ecografías

Antes de hacerlas hay que preguntarle a la mujer “si quiere ver la imagen o escuchar los latidos. Si no lo desea, es de suma importancia tomar los recaudos necesarios para que aquello no suceda”.

La práctica del aborto

El Protocolo incluye una detallada guía con ilustraciones para realizar abortos según la etapa gestacional, confeccionada en base a las recomendaciones de la OMS, de la International Planned Parenthood Federation (IPPF), el Royal College of Obstetricians and Gynaecologists (RCOG), la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (FLASOG), la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) y el IPAS.

Anticoncepción post aborto

La consejería en anticoncepción post aborto debe tener en cuenta que “para evitar un embarazo no deseado (la mujer) necesita empezar a usar un método anticonceptivo casi de inmediato”.
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NOTIVIDA, Año XV, Nº 975, 18 de junio de 2015

LA ENCÍCLICA COLOR ESPERANZA


Por Roberto Bosca 
 LA NACION, 18-6-15

Una característica del papa Francisco que imprime un rasgo distintivo a su pontificado es la presentación del mensaje cristiano de modo concreto y encarnado, tanto en la realidad personal como en la social. La perspectiva social adquiere en su magisterio una dimensión muy nítida y significativa.

Esto puede constatarse desde la exhortación programática Evangelii Gaudium, donde al menos dos de sus capítulos están consagrados a esta materia, al punto de que uno de ellos lleva por titulo "La dimensión social de la evangelización". Entonces, el propio autor advirtió que no se trataba de un documento social. Ahora, sin embargo, éste ha llegado, siguiendo una tradición inaugurada por León XIII en su célebre Rerum Novarum.

La nueva encíclica, que hoy será dada a conocer en el Vaticano, fue preanunciada en el mismo nombre del Papa, puesto que Francisco de Asís fue proclamado por Juan Pablo II como el patrono de la ecología en una bula donde menciona el Cántico de las criaturas, cuyas primera palabras dan el nombre a la encíclica, Laudato sii (Alabado seas).

Al elegir llamarse Francisco, Jorge Bergoglio dio toda una definición no sólo respecto de los pobres y el espíritu de paz, humildad y mansedumbre: recordemos que el poverello de Asís -como el propio Papa lo explicó en el despuntar de su pontificado- es también el hombre que ama y custodia la creación.

Ésta es la primera encíclica social dedicada íntegramente a la ecología, un asunto que sus antecesores, a partir de Pablo VI (y podemos mencionar a Pío XII antes que él) habían tratado fragmentariamente. Francisco lo aborda ahora de un modo integral, en un texto unitario y con su personal estilo, pero siguiendo ese mismo camino: tradición e innovación (una cualidad que suele caracterizar a las personalidades más integradas) se podrán conjugar así de un modo admirable en la nueva carta.

Ese enfoque seguramente parta del tratamiento de la cuestión como un problema antropológico y no sólo como un asunto económico, político o ideológico. En esta ardua temática hay quizás escondidos elementos de naturaleza filosófica cuya importancia acaso iguale e incluso supere tópicos como el cambio climático o la desertización.

Desde luego, puede apostarse a que no han de faltar referencias a la cultura del descarte, un concepto recurrente en los textos franciscanos en tanto expresión de un estilo de vida centrado en el consumismo, en la idolatría del mercado y en el despilfarro que caracterizan a las sociedades opulentas.

Si esto es así, pueden preverse tensiones reactivas en el hemisferio norte, especialmente en ambientes económicos (quizá sería mejor decir economicistas) o secularistas (reedición posmoderna del arcaico laicismo) que atribuyen al Papa una pretensión teocrática o un desconocimiento de la economía, olvidando que él no se inmiscuye en eso, sino que hay en su actitud una mirada estrictamente ética y religiosa.

Todos éstos son conceptos siempre presentes en la predicación del Papa y resulta previsible encontrarlos en la encíclica. Tal vez las reacciones que provocan se deban más bien al prejuicio antimetafísico que identifica a gran parte del pensamiento posmoderno, y no sólo a un ramplón hedonismo consumista.

El acento puesto por una carta magna de la ecología en la doctrina social de la Iglesia introduce una nueva perspectiva: la de la naturaleza. El asunto viene a cuento debido a una cierta declinación en el uso de formulaciones que se volvieron ininteligibles para la cultura posmoderna, como la de ley natural. Sin embargo, se trata de categorías que expresan realidades fundamentales de la existencia humana en el mundo, y que la visión de una ecología integral permite redescubrir.

En el nudo de una verdadera guerra cultural de nuestro tiempo se encuentra la discusión entre esencialistas y constructivistas, o naturalistas y contractualistas. Asoma aquí no sólo la controversia generada por la ideología del género, sino también la pretensión transhumanista surgida en los años 80, ahora en expansión, de transformar la condición humana mediante la tecnología.

¿Existe o no una verdadera naturaleza humana, como existe la naturaleza de las realidades creadas? ¿Merecen ser ambas cuidadas o protegidas? ¿Hay derechos que deben reconocerse al hombre en virtud de esa naturaleza o, por el contrario, la naturaleza es una realidad informe e indeterminada, cuya forma depende de un arbitrio? ¿Se puede, en fin, desconocer esas realidades que son dadas al ser humano sin sufrir una consecuencia? Algunos tsunamis materiales y otros morales parecerían certificarlo así.

Un dicho popular que tiene algo de sentencia nos recuerda: Dios perdona siempre, los hombres a veces, la naturaleza nunca. Esto mismo se lo dijo el propio Papa al presidente François Hollande durante una visita protocolar, cuando se estaba discutiendo el aborto en el Parlamento francés.

Algunas de estas cuestiones, seguramente, van a seguir siendo objeto de un arduo debate social. No parece que la encíclica vaya a tener un particular interés en detenerse especialmente en ellas, pero su sola escritura no puede dejar de plantear algo que Juan Pablo II atribuiría a León XIII: Rerum Novarum tuvo un carácter profético porque anunció la inviabilidad del comunismo a causa de su radical error de carácter antropológico.

¿Cuál será el impacto de la nueva encíclica? Habrá que esperar algún tiempo para contestar esta pregunta. Muchas veces los documentos sociales de la Iglesia han tenido un lanzamiento esplendoroso donde todos (o casi todos) aplauden obsequiosamente, pero al día siguiente los mismos aplaudidores se hacen los distraídos.

La encíclica será previsiblemente bien recibida por los movimientos ecologistas, pero no todos. No faltan en ellos inspiraciones neopaganas, como la Hipótesis Gaia, que registra un antecedente en la tradición renacentista recordada entre nosotros por José Enrique Miguens en su último libro. Ella resignifica un hermetismo representativo de una astrología cosmobiológica que veía al mundo como un organismo viviente y animado por potencias superiores que regirían el universo físico y que, en su conjunto, conformarían un sistema unitario y completo. Un cierto panteísmo posmoderno.

Es frecuente que, al escuchar una crítica, uno mire por el rabillo del ojo a su vecino y viceversa. Sólo que esta vez no se trata del sermón dominical. El verde es el color de la esperanza, y ésta no es una encíclica para los católicos solamente: Francisco se convirtió en el papa de la humanidad.


El autor es miembro del Consejo Argentino para la Libertad Religiosa y profesor de doctrina social de la Iglesia en la Universidad Austral.

ENCÍCLICA LAUDATO SII


Texto completo (192 pgs.): 

www.ctedrajuanpablomagno.blogspot.com.ar/2015/06/laudato-si.html