DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

MASTER EN DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA



SIC, 17/05/2019

Cada vez hay más cristianos conscientes de la necesidad de una formación como guía para actuar en el mundo. Saber cómo responder a los compromisos adquiridos requiere conocimientos y herramientas que pueden ayudar a vivir la Caridad y la acción social con mayor calidad.

Un año más, el Máster en Doctrina Social de la Iglesia de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) en convenio con la Fundación Pablo VI trata de dar respuestas a todas esas cuestiones que tienen que ver con la forma en la que el cristiano desarrolla un compromiso social activo en el mundo.

Aspectos relacionados con las ciencias humanas y sociales, la ciencia política y la economía, el Magisterio social y político de la Iglesia, la pastoral social, la justicia social, la ecología, la movilidad humana, la interculturalidad, la promoción humana o el desarrollo son algunas de las materias que aborda este Máster que lleva más de dos décadas formando alumnos de dentro y fuera de España.

Dirigido por María Teresa Compte Grau, el Máster Universitario se imparte desde el año 2011 con una modalidad a distancia, tutorizada a través de un campus virtual que permite su acceso a alumnos de todo el mundo y se adapta a las circunstancias vitales y laborales de los alumnos sin perder calidad docente.

Hasta el 20 de septiembre permanece abierto una nueva convocatoria de inscripción a este Máster que comenzará el curso el próximo 14 de octubre. Toda la información sobre los plazos y el método de inscripción se puede encontrar en este enlace https://estudios.fpablovi.org/index.php/postgrado

MULLER A INFOVATICA




 “No necesitamos una Iglesia que sea una suborganización de la ONU”

Por Gabriel Ariza | 14 mayo, 2019
El cardenal Gerhard Ludwig Müller, prefecto emérito de la Congregación para al Doctrina de la fe, no deja a nadie indiferente. Se ha convertido, muy a su pesar, en un potente foco de atención. En su reciente visita Madrid, con motivo de una liturgia solemne de la Orden Constantiniana, de la que es Gran Prior, ha concedido esta entrevista en exclusiva a Infovaticana.

P.- Eminencia, hablemos del concepto de sinodalidad. ¿Cuáles son los referentes teológicos, según el magisterio de la Iglesia, de la sinodalidad? ¿Para qué se está utilizando en la práctica, en la vida de la Iglesia, hoy este concepto?¿Hay un riesgo de instrumentalizar esta práctica para otras cosas?
R.- Sinodalidad es un neologismo. Antes existía la colegialidad de los obispos, el trabajo junto con el papa. Y había los sínodos regionales, provinciales, el sínodo general, el concilio ecuménico… Pero teológicamente es algo nuevo, con un poco de invención. La colaboración es natural entre todos los miembros de la Iglesia. Por eso no entiendo cuál es un sentido de sinodalidad que sea diferente a lo que ya teníamos en toda la historia de la Iglesia. Como si los procesos pudieran cambiar las ideas en la Iglesia. Más importante que los procesos es orientarse hacia los principios clásicos de la Sagrada Escritura, de la tradición apostólica, del magisterio, en las declaraciones, definiciones infalibles… Estos son los puntos de referencia y no podemos cambiar poco a poco la doctrina de la Iglesia para llevarla a las ideas que están en contra de la Revelación.
P.- En este sentido, hablando de procesos, ¿le preocupa la vía sinodal de la Iglesia alemana como punta de lanza?
R.- Esto es una locura. Ellos piensan que los abusos sexuales de parte de algunos clérigos tendrían algo que ver con la interpretación de la sexualidad o con el celibato y el acceso de las mujeres al sacerdocio. El caso de los abusos se instrumentaliza para hacer otra agenda. Es absolutamente falso. Uno no puede aceptar esto porque los abusos tienen muchas causas, entre otras la desorientación de la moral. El fracaso de la moral personal y también eclesiástica, dado que no se ha entendido bien la disciplina eclesiástica. Uno es sacerdote de Jesucristo para dar un buen ejemplo a los demás. El sacerdote corre el riesgo de caer en la tentación, de no respetar a los jóvenes en la santidad de la vida, en la personalidad… Esas son las verdaderas razones de este fracaso. La gran mayoría de los sacerdotes son buenos, no se puede hacer a estos buenos sacerdotes culpables de la culpa personal de otras personas. Nosotros sabemos que hay abusadores en las familias, que hay padres abusadores, pero no se puede decir que la mayoría de estos perpetradores, de estos que hacen estas cosas, son los padres. Porque la mayoría de los padres son buenos padres.
P.- El texto de Benedicto XVI sobre las causas de la pederastia en la Iglesia, ¿cree que ha sido silenciado conscientemente por la argumentación que utiliza el papa emérito?
R.- Él, Benedicto XVI,  dice la verdad y algunos no quieren escucharlo. Inventan algunos teorías, que el arzobispo Georg Gänswein y yo habríamos escrito ese texto. Es lo que he leído en la prensa. Él, el Papa emérito, es más capaz de escribir estos textos que la mayoría de sus críticos. Es decir, tiene una alta intelectualidad. Y él tiene la experiencia suficiente, desde hace 60 años y también como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y después como papa. Los dos papas, Juan Pablo II y Benedicto, hicieron todo lo que podían hacer contra la pedofilia en el clero. Hay que reconocerles a ellos los méritos en la lucha contra esta peste. Los que lo critican son ideólogos. La mayoría de estos no han leído, no ha estudiado esta carta de 20 páginas o más. Solo han leído algunos títulos en los periódicos que dijeron que el papa acusaba a la corriente del 68.  Pero el papa emérito no ha dicho que son culpables sino que preparaban la atmósfera del aniquilamiento de la moral y de la conciencia.
P.- ¿Le preocupa lo que pueda salir del Sínodo de la Amazonía?
R.- Lo que he visto hasta ahora es muy superfluo. La razón de la carencia de sacerdotes no es el celibato, es la falta de la preparación a la vocación, la vocación viene de Dios y nos toca a nosotros escuchar y dar la respuesta a esta vocación de Dios, que es una acto espiritual. La Iglesia tiene que fomentar una buena pastoral de las vocaciones. El celibato es una realidad espiritual y quien no piensa en el Espíritu de Dios no puede entenderlo. Como Jesús ha dicho: la gente del mundo no entiende lo que es el celibato, dar la propia vida y no vivir en el matrimonio, que es para nosotros un sacramento. Con el celibato damos también un testimonio en la dimensión escatológica de esperanza para la vida eterna. Porque la vida humana, cristiana, no termina en este mundo terreno. Tenemos una esperanza más allá de esta vida. Todos los que hablan, que tienen sus aspiraciones en este Sínodo de la Amazonía, hablan solo de algunos aspectos prácticos. Y no entran en lo profundo de los temas. Piensan más según el mundo que en un sentido espiritual.
P.- Usted ha escrito varios libros sobre las mujeres y el sacerdocio. Ha habido una comisión sobre el diaconado femenino. ¿Cree que se va a abrir la vida al diaconado femenino y por tanto, en un futuro, al sacerdocio de la mujer?
R.- No. Dogmáticamente no es posible. El papa no tiene el poder y la autoridad de cambiar los sacramentos. Y nunca había un diaconado sacramental de las mujeres. Y no se puede interpretar algunos datos de la historia en este sentido y nunca la Iglesia dogmáticamente ha dicho que es posible que la mujer reciba el sacramento del orden. Existe uno solo sacramento del orden: obispo, presbítero y diácono, y no se puede separar, distinguir, el sacramento.
P.- Y una vía intermedia de un diaconado ministerial no sacramental, ¿es posible?
R.- No. Por qué llamarlo diaconado ministerial. Crearía una confusión en las palabras. Grandes grupos de nuestros cristianos son instruidos por la prensa y no saben distinguir teológicamente por una falta de formación teológica. Para eso tenemos ministerios. Ministerios laicales también. Igual para los hombres y para las mujeres. No tiene sentido construir algo con el sentido de diaconía femenina, por que tenemos esta palabra –ministerios-, que procede del latín. Por qué crear confusión. La palabra diácono es un término técnico para el primer grado del sacramento del orden. No podemos terminológicamente confundir.
P.- Estamos en un tiempo en el que la doctrina ha pasado a un segundo lugar. El primero lo ha ocupado una concepción singular, incluso espiritual, de la praxis. ¿Qué papel juega la doctrina en la vida cristiana, en la configuración de la identidad católica?
R.- Hay muchos, ahora la Iglesia, que no saben qué es la doctrina. Piensan que es una teoría, una especie de pensamiento. La doctrina de la Iglesia es el Evangelio de Jesús, es la doctrina de Jesús, y de los apóstoles, y por eso es la presentación, la verbalización del Logos, de la palabra de Dios. La doctrina de la Iglesia es la explicación de la autorrevelación de Dios, y no es nuestra teoría sobre Dios, o sobre algunos temas en la Iglesia. Se tiene que distinguir entre la doctrina dogmática de la Iglesia y la doctrina académica de los teólogos. En esta preparación de la llamada reforma de la Curia posponen la fe. Primero viene la secretaría de Estado, que dicen verbalmente que la secretaría de Estado, con las relaciones con los Estados, la diplomacia y la burocracia vaticana, está más vinculada a la suprema misión del papa que la doctrina de la fe. Esto es absurdo. Eso son algunas tareas mundanas, seculares. La misión espiritual viene de Jesucristo. Jesucristo no ha constituido el Estado del Vaticano con su jefe, y este jefe con su Estado gobierna la Iglesia. Es absurdo. Al revés es la verdad. El Estado es solo una ayuda para garantizar la independencia, la libertad del papa contra las influencias de los políticos. Pero no es la esencia del ministerio petrino.  Y cómo se puede decir, entre los dicasterios, que viene primero el de la evangelización y después la fe y la doctrina de la fe. La evangelización es la praxis y la fe es la teoría. ¿Qué concepto de teoría y praxis tienen? ¿El del sistema marxista? La fe es el origen, es la raíz de la justificación. Solo por medio de la fe en Jesucristo somos salvados. Sin fe, ninguno puede agradar a Dios. La fe es una virtud infusa. El primer don del Espíritu Santo a nosotros es la fe y la esperanza, el amor. No se puede decir que la fe es solo una teoría.
P – ¿Qué otros aspectos de la reforma de la Curia le preocupan?
– También es muy problemático que han sustituido las Congregaciones de los cardenales, que representan la Iglesia romana, por dicasterios. Ahora tenemos solo dicasterios. Los dicasterios son una burocracia. La curia romana no puede ser un aparato burocrático para ayudar al papa, a las conferencias, a los obispos… Es una realidad eclesiástica que representa a la Iglesia romana. Colegiado con el papa como su cuerpo, está en primer lugar el colegio cardenalicio. La curia es también una forma del trabajo del colegio cardenalicio. Y por eso, la congregación es la expresión latina de sínodo. Hablan de la sinodalidad y terminan con las Congregaciones, y en vez de sinodalidad o congregación ahora introducen un término burocrático.
P.- ¿Qué le motivó hacer pública su Confesión de fe?
R.- Era necesario. Se habla mucho del clima, del cambio climático, de inmigrantes… y se tiene que hablar sobre los temas de nuestra fe cristiana y católica. El cardenal Kasper ha dicho que lo que yo había escrito eran algunos elementos elegidos arbitrariamente por mí. Pero los temas son la Trinidad, la Encarnación, la sacramentalidad de la iglesia, la unidad entre fe y vida y la expectativa para la vida eterna, la dimensión escatológica. Es exactamente lo que dice el símbolo, la profesión de la fe. Y estamos en esto. La Iglesia, como el papa siempre dice, no es ONG, la Iglesia es la comunión en la fe, unidos en Jesucristo, el hijo de Dios. La palabra de Dios que se hizo carne. Este es el centro de la Iglesia, el sacramento en Cristo para llevar a la gente a la plena comunión con Dios y entre nosotros, para dar un ejemplo o una señal de unidad a la humanidad. Esto es la Iglesia. No necesitamos una Iglesia que sea una suborganización de la ONU.
P.- Me gustaría preguntarle sobre la formación teológica de los sacerdotes y los obispos. ¿Cuáles son las consecuencias de una ausencia de una formación teológica y doctrinal de los sacerdotes y de los obispos?
P.- Los obispos y los sacerdotes son los servidores de la Palabra. Por eso tienen que conocer la Palabra. La inteligencia de la fe no es una realidad que viene de afuera hacia la fe, viene de adentro, de la fe. La fe es un acto también racional. Creemos con nuestra razón y con nuestra voluntad llevada de la gracia. Pero es un acto verdaderamente humano. Y tenemos que estar preparados para dar una respuesta a todos los que nos preguntan por la racionalidad de la esperanza que está en nosotros. Tenemos esa gran tradición de la teología, de la intelectualidad, de la fe. Todos los grandes maestros, sobre todo santo Tomás, han hablado del obispo como el maestro de la palabra, como el que enseña la palabra y tiene que conocer todos los elementos de la fe. No tiene que ser un teólogo especialista como en la academia. Pero tiene que tener ese nivel. Tiene que ser capaz de discutir con los profesores de teología. Tiene que informarse cada día, leer la Biblia, estudiar la Biblia, los grandes textos y documentos de la tradición apostólica. Y saber de los teólogos actuales. Toda la discusión que tenemos hoy, la antropología, la falsa antropología, que define el hombre como un ser biológico solo. Tenemos que dar respuestas convincentes a la intelectualidad de hoy. No es suficiente ser ministros del culto, el ritualismo, esto no es suficiente. O repetir algunas frases comunes. Tiene que ser capaz de penetrar en los temas. Y por eso necesitamos un estudio de la teología profundo, y también una formación permanente.
P.- En su biografía hay un capítulo destacado con su relación con Gustavo Gutiérrez, con quien elaboró también una teología sobre los pobres. Hoy estamos en un momento en el que los pobres han adquirido un protagonismo singular como objeto prioritario del discurso de la Iglesia en el sentido del Evangelio de que los pobres están en el centro del mensaje. ¿Pero no se está utilizando este discurso para algo más?
R.- Todo puede ser instrumentalizado por parte de la ideología. Pero la fe cristiana, católica, no es una ideología. Es la experiencia de la realidad de Dios en medio de nosotros. Esta es la fe católica. Los pobres en el mundo no son una realidad marginal. Es un gran tema, porque esos pobres son millones, viven bajo el nivel de la dignidad humana. Con la fuerza de la fe, y el espirítu del amor, debemos preocuparnos por el desarrollo integral de la humanidad. No puede ser que algunos pocos sean riquísimos y otros no tengan nada. Las riquezas del mundo son dadas para todos. La Doctrina Social de la Iglesia, y la teología de la liberación en la línea de Gustavo Gutiérrez, dicen que esto no es ideología marxista sino que nos plantea cómo podemos hablar de Dios frente a estas injusticias, desigualdades y sufrimientos. La lucha contra la estructura de la pobreza, contra  la falta de la dignidad humana, pertenece a la misión de la Iglesia, a la diakonía.

MÉDICOS



 RECHAZAN EL PROYECTO QUE LE PERMITIRÍA A LAS PARTERAS RECETAR MISOPROSTOL
NOTIVIDA, Año XIX, Nº 1158, 15 de mayo de 2019

La Asociación de Médicos de la Actividad Privada (AMAP) envió nota a los presidentes de las Cámaras de Diputados y de Senadores así como a sus respectivas Comisiones de Salud, rechazando el proyecto de Ley de Ejercicio de la Obstetricia que obtuvo media sanción en Diputados hace un par de semanas (Vid Notivida Nº 1157). Una postura similar hizo pública la semana pasada FEMECA (Federación Médica Gremial de la Ciudad de Buenos Aires).

A continuación, el texto completo de la nota:

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mayo de 2019

S         D

Ref. INCUMBENCIAS DEL MEDICO – SU VULNERACION POR EL PROYECTO DE LEY DE EJERCICIO PROFESIONAL DE LA LICENCIATURA EN OBSTETRICIA

De nuestra consideración:

La Asociación de Médicos de la Actividad Privada, en conocimiento de que se ha dado media sanción por la H. Cámara de Diputados de la Nación al proyecto de ley que regula el ejercicio de la Licenciatura en Obstetricia, se dirige a Ud. a efectos de exponerle lo siguiente:

Esta Asociación hace un llamado a la reflexión y toma de conciencia por parte de las autoridades y sectores con incumbencia en el control del ejercicio profesional y la protección de la salud de la población, sobre el enorme riesgo que genera la modificación de incumbencias en favor de profesionales cuyo título de grado no los habilita a realizar los actos médicos que por esta nueva norma se permitiría realizar.-

En pleno siglo XXI con el permanente avance en el conocimiento y las ciencias médicas, resulta sorprendente que se implementen nuevas normas legales que permitan realizar determinados actos médicos a otros profesionales, tradicionalmente definidos como colaboradores de la medicina (vgr. ley nacional 17132 entre otros), como es el caso de las obstétricas. El médico cuenta con una formación universitaria integral, que lo ha capacitado para evaluar a la persona en conjunto y por ello, le ha asignado determinadas incumbencias propias del título de médico que no pueden ser delegadas a profesionales con una formación más acotada .-

El denominado “alcance del título”, se puede conceptualizar como aquellas actividades definidas por las instituciones universitarias para las que resulta competente un profesional en función del perfil del título respectivo.

Si se consulta la página web de la facultad de medicina de la Universidad Nacional de Buenos Aires, podemos observar que las mismas son:

Incumbencias Profesionales y Funciones del Graduado Con el Título de Licenciado en OBSTETRICIA, el egresado está habilitado para:

1.            Actuar en el área de promoción de salud, profilaxis y asistencia a embarazos y partos normales en Hospitales, Centros de Salud e Institutos especializados;

2.               Diagnóstico del embarazo y Control de la embarazada;

3.               Actuar en la preparación para el parto normal mediante controles de evaluación a partir del 7 mes de embarazo, en la ejercitación psicofísica, preparto y en la asistencia en parto alumbramiento y por puerperio normal.

4.               Identificación del Riesgo Materno-Perinatal.

Las Licenciadas Obstétricas pueden desempeñarse en Centros de Salud e Institutos especializados, conformando un sector con carrera y jefatura; en consultorio privado habilitado y en el domicilio de la paciente.


Es decir que no contempla en las incumbencias profesionales la mayoría de las incumbencias y competencias de la profesión definidas en el artículo 10 del proyecto de ley que motiva la presente. Entre otros, no contempla que esté habilitado o capacitado para

Realizar acciones de promoción de los derechos sexuales y los derechos reproductivos;

Ofrecer consejerías integrales en salud sexual y reproductiva;

Asesorar y prescribir métodos anticonceptivos, realizar intervenciones relacionadas con ellos incluyendo la colocación y extracción de métodos anticonceptivos de larga duración (D.I.U)

Brindar asistencia en etapa preconcepcional;

Realizar exámenes ginecológicos definidos en los puntos 11 y 12 del artículo 10 del proyecto de ley;

Indicar vacunas;

Indicar o prescribir medicamentos según vademécum obstétrico (que hasta ahora no existe);

Diagnosticar y evaluar factores de riesgo obstétricos;

Asistir al embarazo de bajo riesgo en los tres trimestres de gestación

Indicar e interpretar análisis de laboratorio, diagnóstico por imágenes y estudios complementarios;

Realizar, interpretar y efectuar el informe técnico del monitoreo fetal;

Interpretar estudios complementarios diagnósticos para el control prenatal y evaluación de la salud fetal;

Controlar y conducir el trabajo de parto;

Resulta sorprendente y contrario al orden jurídico vigente que la ley que regula el ejercicio profesional asigne competencias que no están contempladas en la formación profesional actual del Licenciado en Obstetricia.-

Más grave aún es que la ley que regula el ejercicio profesional de las licenciadas en obstetricia, imponga en su artículo 26 que las universidades deben contemplar en sus planes de estudio la formación de las competencias que se establecen en la ley y que se debe incluir a esta profesión dentro de las profesiones a que se refiere el artículo 43 de la Ley 24521 de Educación Superior. Esta prescripción legal está avasallando la autonomía universitaria, el marco jurídico de la Educación Superior en la Argentina regulado por la Ley 24521.-

En nuestro país, la Ley de Educación Superior nro. 24521, regula el régimen de títulos en sus artículos 40 a 43. Estos artículos establecen:

ARTICULO 40. — Corresponde exclusivamente a las instituciones universitarias otorgar el título de grado de licenciado y títulos profesionales equivalentes, así como los títulos de posgrado de magister y doctor, los que deberán ser expedidos en un plazo no mayor a los ciento veinte días corridos contados a partir del inicio del trámite de solicitud de título.

(Artículo sustituido por art. 1° de la Ley N° 26.002 B.O. 5/1/2005).

ARTICULO 41. — El reconocimiento oficial de los títulos que expidan las instituciones universitarias será otorgado por el Ministerio de Cultura y Educación. Los títulos oficialmente reconocidos tendrán validez nacional.

ARTICULO 42. — Los títulos con reconocimiento oficial certificarán la formación académica recibida y habilitarán para el ejercicio profesional respectivo en todo el territorio nacional, sin perjuicio del poder de policía sobre las profesiones que corresponde a las provincias. Los conocimientos y capacidades que tales títulos certifican, así como las actividades para las que tienen competencia sus poseedores, serán fijados y dados a conocer por las instituciones universitarias, debiendo los respectivos planes de estudio respetar la carga horaria mínima que para ello fije el Ministerio de Cultura y Educación, en acuerdo con el Consejo de Universidades.

ARTICULO 43. — Cuando se trate de títulos correspondientes a profesiones reguladas por el Estado, cuyo ejercicio pudiera comprometer el interés público poniendo en riesgo de modo directo la salud, la seguridad, los derechos, los bienes o la formación de los habitantes, se requerirá que se respeten, además de la carga horaria a la que hace referencia el artículo anterior, los siguientes requisitos:

a)        Los planes de estudio deberán tener en cuenta los contenidos curriculares básicos y los criterios sobre intensidad de la formación practica que establezca el Ministerio de Cultura y Educación, en acuerdo con el Consejo de Universidades:

b)       Las carreras respectivas deberán ser acreditadas periódicamente por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria o por entidades privadas constituidas con ese fin debidamente reconocidas.

El Ministerio de Cultura y Educación determinara con criterio restrictivo, en acuerdo con el Consejo de Universidades, la nómina de tales títulos, así como las actividades profesionales reservadas exclusivamente para ellos.



El título de médico es el que habilita a ejercer como actividades reservadas en el marco del artículo 43 de la Ley 24521 las siguientes actividades, conforme lo ha establecido la Resolución nro. 1254/2018 del Ministerio de Educación de la Nación, en su anexo XXIV.-

1.- Prescribir, realizar y evaluar cualquier procedimiento de diagnóstico, pronóstico y tratamiento relativo a la salud humana en individuos y poblaciones;

2.- planificar y prescribir, en el marco de su actuación profesional, acciones tendientes a la promoción de la salud humana y la prevención de enfermedades en individuos y poblaciones.-

La Ley de Educación es una ley federal de aplicación en todo el territorio del país de modo obligatorio. Es decir que es una norma de un grado superior a una ley de ejercicio profesional que el Congreso Nacional solamente tiene incumbencia para sancionar en el ámbito de territorios nacionales donde puede ejercer el llamado poder de policía (vgr. Artículo 2 del proyecto de ley) .

Por consiguiente, resulta improcedente que la ley local de ejercicio profesional modifique el régimen jurídico impuesto por la Ley 24521.-

Aclaramos que las incumbencias profesionales definidas en los títulos universitarios no pueden ser fijadas unilateralmente por cada Universidad, sino que deben surgir de un consenso en el Consejo de Universidades. Esta conclusión resulta por demás evidente ya que es inadmisible que un título profesional tenga distinta incumbencia que otro título de la misma profesión emitido por otra Universidad.-

En el caso de los avances sobre incumbencias médicas, ello resulta aún más restrictivo por imperio del art. 43 de la Ley 24521, que establece que el Ministerio de Cultura y Educación determinara con criterio restrictivo, en acuerdo con el Consejo de Universidades, la nomina de tales títulos, así como las actividades profesionales reservadas exclusivamente para ellos.



Por otra parte, el proyecto de ley reconoce en su artículo 27 que la aplicación en las Provincias y en C.A.BA. requiere la adhesión de cada jurisdicción. Siendo ello así, no se trataría entonces de una norma que regula ejercicio profesional alguno, sino que el verdadero objetivo de la ley es definir nuevos alcances a una profesión del arte de curar, imponiendo a las Universidades una modificación de la currícula universitaria de la carrera y avanzando sobre las normas que regulan la Educación Superior.-

Resulta irrazonable promover desde una ley, que pretende reglamentar el ejercicio de una profesión, la ampliación de las incumbencias, avanzando groseramente sobre la independencia de las universidades y las normas que regulan la educación en nuestro país.-



Por lo expuesto, no se alcanza a comprender cuales son los verdaderos objetivos que persigue este proyecto de ley, ya que en nuestro país se cuenta con médicos y especialistas en obstetricia en cantidad suficiente para atender las necesidades de la población.-

El respeto de los derechos humanos de nuestros habitantes hace necesario que su salud se encuentre al cuidado de profesionales que tengan una formación integral, es decir de los médicos. ¿Cuál es la razón que puede motivar a otorgar incumbencias propias de los médicos, a profesionales que tienen una formación curricular menor?

Tampoco compartimos los argumentos expuestos verbalmente por algunos legisladores, en el sentido que la actividad de las obstétricas puede disminuir la medicalización de las embarazadas ya que no existe ninguna evidencia acerca de que se encuentren medicados en exceso las embarazadas, o que se favorece al género femenino con esta ley: hoy en día la mayoría de los estudiantes y médicos jóvenes son de sexo femenino, sería un grave error confundir una cuestión de género con una Política de Salud Pública.

Por las razones expuestas, solicitamos que se rechace el proyecto de ley que ha obtenido media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación.

Saludamos a Ud. atentamente.-

Dr. Héctor Garín, Secretario General

Dr. Luis Japas, Secretario Adjunto

EL ABORTO


 y la objeción de conciencia médica

La Nación, editorial, 15 de mayo de 2019 

A lo largo de la historia, el tema de la objeción de conciencia, esto es, la resistencia al cumplimiento de un deber jurídico por considerar que violenta las propias creencias o convicciones, adquirió fama con casos como el del martirio de Tomás Moro o el de Sócrates, quien prefirió morir antes que cometer una injusticia, o el de Antígona, frente a la imposición del tirano Creonte. A veces incluso algunos soldados se opusieron a ir al frente de batalla no porque rechazaran defender a su nación, sino porque sostenían que lo harían desde cualquier posición que no implicara correr el riesgo de matar a un semejante. En nuestro país, mientras el servicio militar fue obligatorio, en el caso "Portillo", la Corte Suprema de Justicia reconoció jerarquía constitucional al derecho a la objeción de conciencia que cuestionaba la obligatoriedad de esa prestación del demandante.
Asistimos hoy a variadas corrientes de pensamiento que proponen prácticas supuestamente sanitarias con fines dignos de entrar en conflicto con las convicciones de más de un profesional. Se proponen así procedimientos como la eutanasia, la esterilización permanente o la interrupción legal del embarazo, por solo mencionar algunos, que colisionan con concepciones morales, religiosas o de la esfera de la intimidad. Y quienes creen en el respeto irrestricto del derecho a la vida y de los dictados de la naturaleza han contribuido al desarrollo del derecho a la objeción de conciencia de quienes se resisten a ser obligados a obrar en contra de sus convicciones personales esgrimiendo, frente a la norma que les impone esas conductas, su derecho individual, humano y personalísimo, sus creencias o convicciones.
En estos días ha dado comienzo en Cipolletti, provincia de Río Negro, el juicio contra el doctor Leandro Rodríguez Lastra, jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Pedro Moguillansky, ginecólogo acusado de supuestamente no haber permitido un aborto no punible en 2017 a una joven violada de 19 años. Cursando un avanzado embarazo de 22 semanas de gestación, con un bebé vivo de más de 500 gramos de peso, la joven ingresó al hospital por derivación con fuertes dolores y contracciones, aduciendo que había ingerido pastillas abortivas provistas por una red que "asiste" a mujeres que desean abortar. Manifestó que se trataba de un embarazo no deseado, pero no refirió violación, algo que recién luego compartió con las asistentes sociales. Ante este cuadro, por temor a que la paciente presentara un aborto séptico, el profesional ordenó estudios que confirmaron el riesgo de vida e indicó antibióticos para estabilizarla, luego de lo cual ella permaneció sedada varias semanas, a la espera de un informe psiquiátrico y de la autorización judicial para concretar la interrupción del embarazo por violación, tal como fija la ley, aun cuando claramente lo avanzado de la gestación ya no permitía pensar en un aborto. Una junta médica dispuso la fecha de cesárea a los siete meses y medio para que el bebé tuviera mayor posibilidad de vida, y una vez nacido fuera entregado en adopción. Tanto el Ministerio de Salud como la jueza de familia estuvieron también de acuerdo con no interrumpir el embarazo y dar al bebé en adopción.

Quien presenta la denuncia contra el médico no fue la joven ni nadie de su entorno, sino la diputada provincial Marta Milesi (Juntos Somos Río Negro), pediatra y autora de un proyecto de ley de aborto no punible en Río Negro, quien lo acusó de faltar a sus deberes, desconociendo que una norma provincial no puede obligar al médico a incurrir en un delito penado a nivel nacional, por norma de mayor jerarquía. Por su parte, unos 30 legisladores, representantes de 16 provincias, expresaron su respaldo al médico ante el inicio del juicio.

La pena, de uno a dos años, para el delito imputado al profesional es excarcelable, pero puede implicar su inhabilitación profesional.

Resulta a todas luces incomprensible la persecución de la que se ha hecho víctima al médico, no solo porque no mató a nadie, sino porque de hecho salvó la vida de la joven y también la de su bebé, que tiene hoy dos años y fue adoptado. Los reclamos y denuncias como la referida desde posiciones ideologizadas extremas evidencian tristemente el poco valor que algunos asignan a la vida. No se buscó condenar al violador ni a quienes proveyeron las pastillas abortivas sin tener la idoneidad para medicar; fallaron también la prevención y la asistencia a la joven. En el afán por mediatizar la cuestión, se pasa incluso por alto que lo avanzado del embarazo ni siquiera permitía encuadrar el caso dentro del protocolo fijado por la ley provincial, acusando al profesional de no haberse registrado como objetor de conciencia a la fecha de los hechos.

La discusión sobre la interrupción legal del embarazo que tuvo lugar en nuestro país durante 2018, en la que felizmente primó el derecho a la vida de las personas por nacer, puso sobre el tapete la posibilidad de que los profesionales de la salud resistieran normas imperativas que los obligaran a contrariar lo que su conciencia les dictaba, dando lugar a la posibilidad de objetar ese mandato legal contrario a sus convicciones y resistirlo, tanto en el plano personal como institucional o colectivo.

El sano afán de servir a la salud del prójimo de acuerdo con premisas esenciales no puede castigarse. La denuncia contra el doctor Rodríguez Lastra carece de sustento formal, jurídico o médico, por cuanto actuó en consonancia con el juramento hipocrático y el respeto a la jerarquía de las leyes vigentes. El caso sentará un claro precedente que debe fundarse en razones de justicia y no de ideología. No siendo este un tema sencillo, no cabe duda de que los derechos del profesional deben ser priorizados frente a imputaciones de este tenor para no caer en una desvalorización de su labor ni en un peligroso menosprecio por la vida.

INVERTIR


 SEGÚN LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
 Religión en Libertad, 13-5-19

Altum Faithful Investing es la primera  EAFI (Empresa de Asesoramiento Financiero) nacida en España centrada en asesorar la gestión del patrimonio con criterios cien por cien católicos. De hecho, su lema es claro: “Invertir según la Doctrina Social de la Iglesia”.

Su labor y apuesta por estos valores no sólo la hace una alternativa católica sino también de éxito. De hecho, acaba de ser premiada entre las diez iniciativas sociales más innovadoras del 2018 por CAF –Banco de Desarrollo de América Latina- y la revista Compromiso Empresarial.

Proyectos que mejoran la sociedad

Esta compañía ha recibido un galardón que reconoce aquellos proyectos que generan un cambio positivo en la sociedad y contribuyen a mejorar la calidad de vida de colectivos vulnerables.

Altum, empresa de asesoramiento financiero regulada por la CNMV, ha sido escogida entre más de 220 iniciativas, debido a su alto compromiso social, al destinar el 100% de sus beneficios a proyectos que apoyen la evangelización a través de la oración, la misión y la formación de vocaciones religiosas.

Éxito desde una perspectiva cristiana

“Sólo podemos dar las gracias a CAF y a Compromiso Empresarial por este reconocimiento a aquellas empresas que, como la nuestra, optamos libremente por ejercer una gestión empresarial movida por principios distintos al del mero beneficio económico. Nos anima a seguir remando mar a dentro, duc in altum” según palabras de Borja Barragán, fundador de Altum Faithful Investing.

Durante la entrega de los premios, José Antonio García Belaunde, representante de CAF en Europa, calificó la innovación y el emprendimiento como “motores de cambio y factores esenciales para generar ventajas competitivas”.

Por su parte, María López Escorial, presidenta de la Fundación Compromiso y Transparencia, editora de la revista Compromiso Empresarial, destacó que “es una enorme satisfacción comprobar que cada año hay más instituciones que se entregan en cuerpo y alma a enfrentar los retos sociales con iniciativas que han producido un cambio positivo en la sociedad”.

CURSO


 sobre problemas socio culturales ante excesos del poder político

Aica,  8 May 2019
La Fundación Centro Cultural Universitario, cursos Ars Iuris (FCCU), que preside el doctor Eduardo Quintana, ha organizado un curso titulado "Problemas socio culturales ante los excesos del poder político". El curso, que tendrá lugar en la sede de la FCCU (Paraguay 1830, tercer piso “A”, Buenos Aires), será dictado los días martes a las 19 desde el martes 14 de mayo al martes 8 de junio de 2019.

El programa comprende los siguientes temas:
Martes 14 de mayo, "Globalización y poder mundial. La tensión entre lo global y lo local", cuyo expositor será el doctor Daniel A. Herrera.
Martes 21 de mayo, "Poderes detrás de los poderes. Las sociedades ocultas", a cargo del doctor Gerardo Palacios Hardy.
Martes 28 de mayo, "El poder civil y la religión. Las imágenes de devoción y el Estado laicista", que será expuesto por el doctor Claudio P. Grosso.
Martes 4 de junio, "El poder del Estado respecto a las familias. Políticas públicas sobre reproducción, tipos familiares y educación", que estará a cargo del doctor Eduardo Quintana.
El expositor de cada día expondrá durante 30 minutos para luego abrir un espacio interactuado con los presentes.
La entrada es sin cargo pero se requiere inscripción previa en el correo electrónico: fundacionccu@gmail.com. Quienes lo deseen pueden colaborar para el mantenimiento de la Fundación.

El Centro Cultural Universitario
El Centro Cultural Universitario, hoy Fundación Centro Cultural Universitario, fue creado en 1977 por un grupo de profesionales e intelectuales de distintas ramas.

"A lo largo de los años -explicó a AICA su presidente el doctor Eduardo Quintana- hemos ofrecido conferencias, cursos, charlas dictadas por prestigiosos especialistas. Principalmente el derecho fue la ciencia a la que más nos hemos dedicado. Por ello, los cursos “Ars Iuris”, arte jurídico, es nuestro sello distintivo. La filosofía del derecho, el derecho constitucional, el derecho internacional e incluso la bioética jurídica han sido nuestras áreas de más trabajo".

"Además de la ciencia -agregó-, la cultura es un aspecto que no dejamos de fomentar. De allí el nombre de nuestra Institución. La promoción de la literatura, cine, historia, artes plásticas y arquitectura, entre otros, pretendemos que de una manera u otra esté siempre presente entre nosotros".

"Los integrantes de nuestra institución -siguió explicando Quintana- comparten el interés por la búsqueda de la verdad. El poseer este interés común no solo fue la razón del nacimiento de la Fundación, sino lo que nos ha hecho perseverar ante las inclemencias de los tiempos.

"A través de cursos, conferencias y charlas pretendemos ser intermediarios entre los más prestigiosos especialistas en las diversas áreas, y profesionales o estudiantes interesados en conocer más acabadamente el “arte jurídico”.

"Asimismo nos proponemos ayudar al desarrollo intelectual y profesional acercando a los pensadores clásicos de la historia, como a los contemporáneos, a quienes sientan la necesidad de profundizar el estudio de “lo jurídico”.

"Sin perjuicio de los proyectos intelectuales, nuestro deseo es relacionar a quienes posean una sólida formación y quienes sientan una inclinación a ser mejores y completos juristas, creando entre todos un lazo de respecto y amistad", concluyó.+