DON BOSCO

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"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"
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MÁS ABUELOS QUE NIETOS


(Catholic Culture/InfoCatólica) 6-9-22

 

Por primera vez en la historia, el número de las personas mayores de 65 años supera al de los niños menores de 5 años: en el mundo hay más ancianos que niños pequeños. Este dato estadístico ha llevado a Phil Lawler, periodista y director del portal informativo Catholic Culture, a hablar de que se avecina una «implosión demográfica».

 

La desproporción es especialmente dramática en los países más desarrollados, cuyas tasas de natalidad se han reducido al mínimo, mientras los avances de la ciencia permiten que avance la esperanza de vida y, por lo tanto, que haya una mayor proporción de ancianos. La mayoría de los países europeos, por ejemplo, están por debajo del nivel de natalidad necesario para que la población se mantenga estable. De forma casi unánime, este desequilibrio se ha intentado compensar mediante la afluencia de inmigrantes, con miras a evitar un envejecimiento aún más rápido de la población, que, de otro modo, sería económicamente inviable.

 

Otras zonas del mundo que anteriormente registraban una tendencia contraria han ido pasando poco a poco al campo de los países que envejecen. Hace tres años, según datos de la CEPAL, la natalidad en Hispanoamérica cayó bajo el nivel de 2,1 hijos por mujer, que es el necesario para que la población no disminuya. Asia está más o menos en ese nivel (entre 2,1 y 2,2 hijos por mujer) y Oceanía se acerca mucho (2,4 hijos por mujer). Solo África mantiene una natalidad pujante.

 

El director de Catholic Culture señala que «no es probable que esta tendencia cambie en un futuro próximo», como consecuencia de diversos factores. Uno de ellos es que las parejas cada vez se casan más tarde, si es que lo hacen en algún momento, y tienden a posponer los embarazos, por criterios profesionales o de calidad de vida. En Estados Unidos, que tradicionalmente tenía una sociedad menos envejecida que Europa, la edad media a la que las mujeres contraen matrimonio ha pasado de los 25 a los 28 años desde el año 2000.

 

Si bien la población mundial ha disminuido algunas veces a lo largo de la historia como consecuencia de guerras o plagas, la tendencia actual es diferente, porque no se debe tanto a factores externos sino internos de la sociedad y su mentalidad. Al hedonismo, el declive de la familia y del matrimonio, la banalización de la sexualidad, la profesionalización de la mujer y el costo de la vida, se han sumado en los últimos años tendencias ideológicas que llevan a considerar al ser humano en sí mismo como una amenaza para el planeta. Multitud de jóvenes, convencidos por la propaganda de la superpoblación y otras obsesiones modernas, creen firmemente que tener hijos, de alguna forma, es antiecológico. Todo esto, en conjunto, hace que «no haya forma de evitar una contracción masiva» de la población, según Lawler.

 

Cabe concluir, por lo tanto, que «los profetas de desdichas que nos advirtieron contra las terribles consecuencias de la superpoblación se equivocaron». En particular, ha quedado claro que estaba equivocado Paul Ehrlich, el famoso autor de La bomba demográfica, que en los años setenta predijo hambrunas generalizadas por todo el mundo causadas por el aumento de la población. Sus opiniones y las de pensadores afines desataron un pánico muy similar al existente en la actualidad con respecto al cambio climático, al afirmar que las catástrofes eran inevitables aunque se tomaran medidas drásticas para reducir la población, pero, a la vez, exigiendo que se tomaran esas medidas. Nos amenazaron con que se iba a producir una explosión demográfica y lo que está teniendo lugar es justo lo contrario: una «implosión demográfica», el descenso rápido y generalizado de los nacimientos, que parece muy difícil de evitar.

EL FRAUDE DE LA SUPERPOBLACIÓN



 WALTER WILLIAMS


Urgente24, 31 de May de 2017

En 1798, Thomas Malthus escribió: 'Un Ensayo Sobre el Principio de Población'. El autor predijo que la tasa de natalidad humana superaría nuestra capacidad para producir alimentos, y que ello conduciría a una hambruna masiva.
La erróneas predicciones de Malthus no disuadieron al profesor Paul Ehrlich, de la Universidad de Stanford, a la hora de compartir similar criterio anticipatorio.
En su best-seller de 1968, 'La Bomba Poblacional' -que vendiera más de dos millones de copias-, Ehrlich advirtió: 'La batalla para alimentar a toda la humanidad ha llegado a término. En los años setenta y los años ochenta, centenares de millones de personas morirán de hambre, sin importar cualquier plan de emergencia que se implemente ahora mismo'.

Este fraude derivó en subsidios de miles de millones de dólares destinados a combatir la superpoblación.

 De acuerdo a la definición estándar del término, la superpoblación humana tiene lugar cuando la huella ecológica de una población humana en una locación geográfica dada excede a la capacidad inherente del sitio ocupado por ese grupo.
Ahora, bien; observemos un aspecto de aquella descripción -como ser, la densidad poblacional.
Pongámosle a Usted, lector, una prueba. Intente determinar qué país es rico y cuál es pobre, solo citando la densidad poblacional de dos naciones.
La densidad poblacional de Corea del Norte es de 518 personas por milla cuadrada, mientras que la de Corea del Sur poco menos que la duplica, con 1.261 personas por cada milla cuadrada.

La densidad poblacional de Hong Kong es de 16.444, mientras que la de Somalia es de 36.
Congo cuenta con 75 personas por cada milla cuadrada, mientras que Singapur tiene 18.513.
Al ver al PBI de estos países, uno tendría que estar loco para creer que una población más pequeña conduce a mayor riqueza.

Aquí hay algunos datos sobre PBIs, expresados en millones de dólares estadounidenses: Corea del Norte ($17.396), Corea del Sur ($1.411.246), Hong Kong ($320.668), Somalia ($5.707), Congo ($41.615), y Singapur ($296.967).

El mito de la superpoblación ha llevado a horrendos programas de control poblacional. El Fondo de Poblaciones de Naciones Unidas ha ayudado a gobiernos a negar a las mujeres el derecho a elegir el número de hijos que desean tener -en tanto se fija desde el Estado el tiempo que habrá de transcurrir para que tengan un segundo hijo.
Las preocupaciones en torno de la superpoblación llevaron a China a poner en marcha una política brutal de un sólo hijo. La esterilización forzada es un método de control poblacional en un número de países. Casi un cuarto de millón de mujeres en el Perú fueron esterilizadas.

El gobierno de los Estados Unidos de América, por intermedio del Fondo de Poblaciones de la ONU, está involucrado en programas de 'moderación de población' alrededor del mundo, incluyendo en la India, Bangladesh, Paquistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil, las Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía y Colombia.
La premisa global detrás del control poblacional se respalda en la lógica fallida de que los seres humanos no son recursos valiosos.
El hecho puntual es que los seres humanos son lo que el desaparecido Julian L. Simon supo calificar como el recurso definitivo.

El dato se vuelve concreto, al ponderarse la siguiente pregunta: ¿por qué es que el General George Washington no tenía celulares para comunicarse con sus tropas, ni lanzamisiles para hundir a los navíos británicos anclados en la Bahía de Nueva York?
Seguramente, la totalidad de los recursos físicos -como ser aleaciones de aluminio, cobre, hierro y propelentes químicos- necesarios para construir teléfonos móviles y lanzamisiles se hallaban en el terreno, en los tiempos de Washington. De hecho, estaban por todas partes, también en la época de los hombres de las cavernas.
Existe sólo una respuesta para contestar por qué los teléfonos celulares, los lanzamisiles y millones de otras cosas están hoy por aquí, pero no estuvieron presentes hace tiempo.

El crecimiento registrado por el conocimiento humano, el ingenio humano, la especialización laboral y el comercio, dieron lugar a la industrialización, conjuntada con las libertades personales y los derechos a la propiedad privada; entre todas estas variables, lo hicieron posible.
Los seres humanos son recursos valiosos y, mientras más de ellos tengamos, pues, mejor.
La mayor amenaza contra la prosperidad de la humanidad es el gobierno -y no el crecimiento poblacional. Por ejemplo, Zimbabwe es una nación agriculturalmente rica pero, dada la interferencia del gobierno, fue reducida a un escenario en donde la hambruna está a la vuelta de la esquina.

Cualquier país que enfrenta una masiva interferencia gubernamental puede ser conducido hacia la hambruna. El culpar a la superpoblación como causante de pobreza no solo elude la responsabilidad de los gobiernos, sino que también pone en marcha la implementación de mecanismos inhumanos y perjudiciales.

La pobreza que hoy puede verse en el mundo poco tiene que ver con la superpoblación. Las características más comunes de las naciones más ricas son: mayores libertades individuales, derechos de propiedad, Estado de Derecho, y un sistema económico más cercano al capitalismo que al comunismo.
Allí radica la receta para la prosperidad.

Artículo original en inglés, en 





Walter E. Williams es Doctor en Economía en los Estados Unidos de América, y autor de una extendida serie de libros con el foco puesto en la defensa del libremercado y el librecomercio. Publica periódicamente -en inglés- en el sitio web The Daily Signal. Más sobre el autor en éste link.

EL VATICANO



invita como ponente a un líder mundial del control de la población mediante el aborto

Infocatólica, 16/01/17 

El Dr. Paul Ehrlich, autor del best seller de 1968 The Population Bomb, figura entre los invitados para hablar en la Ciudad del Vaticano durante la conferencia del 27 de febrero al 1 de marzo que discutirá «cómo salvar al mundo natural».

El biólogo de Stanford promueve el aborto selectivo por sexo y la esterilización masiva forzosa como métodos legítimos para frenar el crecimiento de la población.

En su libro de 1968, Ehrlich llegó a defender el aborto forzado, escribiendo: «De hecho, se ha llegado a la conclusión de que se podría tener bajo la actual Constitución leyes obligatorias de control de la población, incluidas leyes que requieren aborto obligatorio, si la crisis poblacional fuese suficientemente severa como para poner en peligro a la sociedad».

Titulada «Extinción biológica», la conferencia de febrero tratará lo que los organizadores del Vaticano llaman un «desequilibrio» insostenible entre la población mundial y lo que la tierra es capaz de producir. El evento es patrocinado conjuntamente por la Pontificia Academia de Ciencias y la Pontificia Academia de Ciencias Sociales.

Los organizadores de la conferencia organizada por el Vaticano predicen que si no se toman medidas efectivas para revertir el llamado «cambio climático mundial», entonces hasta el 40 por ciento de «toda la biodiversidad en la Tierra» será destruida «al final de este siglo», incluyendo una« mayoría »de especies de plantas.

«No hay posibilidad de mejorar nuestra situación sin la adopción generalizada de la justicia social, tanto como cuestión de moralidad como de supervivencia», señala el folleto del evento elaborado por los estados vaticanos.

Con la invitación de Ehrlich para dirigirse a la conferencia, el modo en que las Academias Pontificias entienden que la «justicia social» adquiere un aspecto siniestro.

Falso "profeta"

Ehrlich pronosticó en «La Bomba de la Población» una «ruptura total de la capacidad del planeta para sostener a la humanidad» que resultaría en hambre para cientos de millones, predicciones que han demostrado ser falsas, mientras que sus teorías han sido desmentidas.

El biólogo predijo en 1968 que la mitad de los estadounidenses moriría en 1990. India y China simplemente desaparecerían. Para el año 2000, Inglaterra también dejaría de existir. Ehrlich mencionó en su libro el aborto con selección sexual como una herramienta potencialmente efectiva para conservar los recursos del mundo reduciendo la población, posición que sigue defendiendo.

En una entrevista realizada en 2011 con Mara Hvistendahl, Ehrlich defendió el aborto por selección sexual, afirmando que «sería una buena idea dejar que la gente tuviera su elección para que pudieran tener menos hijos y pudieran tener lo que quisieran», agregando que el aborto selectivo y posiblemente incluso el infanticidio podría ser un destino mejor para las mujeres que lo que les esperaba en un mundo superpoblado.

«Puedes ser abortado como un concebido, puedes ser asesinado al nacer, o puedes ser vendido como esclavo y morir en un barrio pobre en algún lugar», dijo. «Sería interesante saber cuántas mujeres se están quedando fuera de situaciones horribles [las situaciones que padecen las que no son] asesinadas o infanticidadas». (Nota del traductor: el pasaje entre paréntesis lo traducimos de acuerdo al sentido que trae el libro de Hvistendahl en su versión original en Google Books. Lo que quiere decir es que las mujeres que son abortadas se salvan de sufrimientos posteriores.)

En la misma entrevista, Ehrlich también defendió el principio de la esterilización masiva forzosa, un concepto mencionado en un libro de 1977 del que es co-autor: Ecosciencia: Población, Recursos, Medio Ambiente, sugiriendo que la esterilización masiva en tándem con la tecnología de selección de sexo sería particularmente eficaz para los intereses de control de la población.

Steven Mosher, presidente del Population Research Institute, criticó la elección del Vaticano de Ehrlich como un orador adecuado.

«Las opiniones de Ehrlich sobre las tasas de extinción biológica son tan exageradas como sus fallidas predicciones de una explosión de la población humana. Por qué el Vaticano debería dar una plataforma a este profeta secular de la condenación está más allá de mi comprensión», dijo a LifeSiteNews.

«Hay un montón de científicos católicos creíbles cuyas opiniones basadas en hechos deben ser destacadas por su Iglesia. ¿Qué sigue? ¿Invitar a Raúl Castro a hablar sobre derechos humanos?», agregó.

La Iglesia Católica no sólo condena el aborto, sino también los métodos coercitivos de control de la población.

En lugar de ver a las personas como «bocas para alimentarse», «productores de contaminación» o «fabricantes de huellas de carbono», la Iglesia ve a cada persona como un don único e irrepetible de Dios.

En su decisiva Encíclica Humanae Vitae de 1968, que enseñó acerca del mal moral de usar la anticoncepción para espaciar los nacimientos, el Papa Pablo VI advirtió a los gobernantes de los países contra el uso de métodos ilícitos de control de la natalidad para resolver el «problema demográfico».

«No permitan que la moralidad de sus pueblos sea degradada; no permitan que por medios legales se introduzcan prácticas contrarias a la ley natural y divina en la célula fundamental, la familia », instó en ese momento.

Pablo VI advirtió al mundo entonces que si la anticoncepción se convirtiera en una norma social proporcionaría a los gobiernos con un «arma peligrosa» para manipular el tamaño de la población.

«¿Quién impedirá que los gobernantes favorezcan, o incluso impongan a sus pueblos, si lo consideran necesario, el método de anticoncepción que juzgan más eficaz? De esta manera, los hombres, deseosos de evitar las dificultades individuales, familiares o sociales encontradas en la observancia de la ley divina, llegarían al punto de poner a merced de la intervención de las autoridades públicas el sector más personal y más reservado de la intimidad conyugal,» escribió.

El Papa Francisco también ha rechazado explícitamente el control de la población como método para combatir el cambio climático, escribiendo en su encíclica Laudato Si' que «culpar [de la falta de recursos] al crecimiento de la población en lugar de consumismo extremo y selectivo por parte de algunos es una forma de no querer enfrentar los hechos.»

Dado que la Iglesia condena categóricamente el aborto, la anticoncepción y el uso de medidas coercitivas de control de la población para frenar la demografía, queda por ver por qué las Academias Pontificias ven al famoso defensor del control de la población como un orador adecuado para su conferencia.

Esta no es la primera vez que un defensor de posiciones contrarias a la fe católica ha sido invitado a asistir a las conferencias del Vaticano. Los dirigentes de ambas Academias Pontificias, bajo el pontificado de Francisco, sorprendentemente dieron plataformas prominentes a algunos de los principales defensores del aborto y el control de la población, entre ellos Ban Ki-moon y Jeffrey Sachs.

En 2015, la profesora Margaret Archer, presidenta de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, criticó al Instituto para la Familia y los Derechos Humanos (C-Fam), un instituto de investigación pro-vida estadounidense que supervisa las Naciones Unidas, después de que éste manifestara su preocupación acerca de que los defensores del control de la población tuviesen una plataforma en una conferencia del Vaticano sobre el cambio climático.

«Yo soy nombrada por el Papa y responsable directamente ante él. Me temo que eso te deja a ti y a tu corte en el frío », dijo a la organización en ese momento.

El obispo Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Pontificia Academia de Ciencias, también tiene una historia de invitar abortistas y defensores del control de la población a los acontecimientos del Vaticano. Ha sido criticado por militantes pro-vida por respaldar sin reservas los controvertidos Objetivos de Desarrollo Sustentable (SDGs) de las Naciones Unidas. Los pro-vida advierten que estos Objetivos incluyen una agenda de control del aborto no tan oculta.

El año pasado, Sorondo defendió la invitación hecha al candidato presidencial de entonces, el demócrata Bernie Sanders, abogado del aborto, para dirigirse a una conferencia acerca del «orden social».

También asistirá a la conferencia el cardenal africano Peter Turkson, quien en una entrevista a la BBC en 2015 dijo que el «control de la natalidad» podría «ofrecer una solución» a los impactos del cambio climático. Turkson, quien desde entonces se convirtió en el Prefecto del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, luego revisó su declaración, diciendo que cuando usó el término «control de la natalidad», lo que realmente significó fue el espaciamiento de los nacimientos o «paternidad responsable». (Nota del traductor: Acerca del aborto selectivo por sexo, se trata de abortar preferentemente a las mujeres. Sobre ese tema, un par de referencias en Internet son clarificadoras:

«Ehrlich sugirió también que el aborto selectivo por sexo sería particularmente efectivo para el control de la población, si la gente tuviese la posibilidad de tener un hijo de su sexo preferido la primera o segunda vez, dejaría de hacer intentos posteriores y tendría menos hijos.»

http://www.washingtonindependentreviewofbooks.com/bookreview/unnatural-selection-choosing-boys-over-girls-and-the-consequences-of-a-worl

«El control de la población se volvió una prioridad en los años 60, y en la plataforma política de ambos partidos mayoritarios [el republicano y el demócrata] en 1968 se lo veía como un asunto importante. El biólogo de Stanford Paul Ehrlich fue comisionado para escribir su libro, »La bomba de la población«. Ehrlich sugirió que el mundo no sería capaz de proveer suficiente comida para hacer frente al crecimiento de la población, pero ofreció una solución:

Si se pudiese encontrar un método simple para garantizar que los primogénitos fuesen varones, entonces los problemas del control de la población en muchas áreas serían en cierto modo aliviados».

http://liveactionnews.org/sex-selective-abortion-whose-fault/

POBLACIÓN MUNDIAL



rpp.pe,  30 de Julio 2015 

El fuerte crecimiento demográfico en toda África y en un puñado de países de otros continentes en las próximas décadas disparará la población mundial claramente por encima de los 10.000 millones en este siglo, según las estimaciones más recientes de las Naciones Unidas.

El mundo, que actualmente cuenta con unos 7.300 millones de habitantes, alcanzará los 8.500 millones en 2030 y los 9.700 millones en 2050, según el informe publicado.

Para el año 2100, la población mundial será de 11.200 millones de personas, propulsada principalmente por el crecimiento demográfico en los países en vías de desarrollo, un fenómeno que presenta importantes problemas, según la ONU.
"La concentración del crecimiento de la población en los países más pobres presenta su propio conjunto de desafíos, haciendo más difícil erradicar la pobreza y la desigualdad, combatir el hambre y la malnutrición y expandir el acceso a la educación y los sistemas de salud", explicó el director de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, John Wilmoth.

Las próximas décadas supondrán un giro radical en el actual orden demográfico mundial, según las estimaciones de las Naciones Unidas.
Para empezar, en solo siete años, la India superará a China como el país más poblado del mundo, con unos 1.400 millones de habitantes, un puesto que seguirá consolidando en las siguientes décadas.
Mientras, Nigeria, el mayor país de África con unos 182 millones de personas, simbolizará perfectamente el "boom" del continente y pasará de ser el séptimo Estado del mundo por población a convertirse en el tercero.

Para 2050, Nigeria tendrá casi 400 millones de habitantes, superando a Estados Unidos, donde la población pasará de los cerca de 322 millones actuales a unos 389 millones.
Para mediados de siglo, se espera que seis países estén por encima de la barrera de los 300 millones: China, la India, Indonesia, Nigeria, Pakistán y EE.UU.
Según la ONU, durante las próximas décadas el crecimiento de la población mundial se concentrará principalmente en nueve países, en su mayoría africanos y asiáticos: la India, Nigeria, Pakistán, la República Democrática del Congo, Etiopía, Tanzania, EE.UU., Indonesia y Uganda.
Con la mayor tasa de crecimiento demográfico, África aportará más de la mitad del aumento de la población mundial entre 2015 y 2050.

En ese periodo, se espera que la población de 28 países del continente se doble y que diez de ellos hayan multiplicado por cinco su número de habitantes para 2100.
En conjunto, África pasará de tener 1.186 millones de habitantes hoy a 2.478 millones en 2050 y unos 4.387 millones en el año 2100.
Frente a ese fuerte aumento, regiones como Latinoamérica y el Caribe experimentarán un crecimiento mucho más leve, pasando de los actuales 634 millones a 721 millones en 2030, 784 millones en 2050, para luego comenzará a descender, situándose de nuevo en unos 721 millones a finales de siglo.

El continente vivirá un claro envejecimiento de su población en las próximas décadas y en 2050 los mayores de 60 años supondrán más de un cuarto de la población, frente a poco más del 11 % ahora.
Brasil y México, que figuran entre los diez países más poblados del mundo, seguirán creciendo hasta 2050, cuando su población alcanzará los 238 millones y los 164 millones, respectivamente, frente a los actuales 208 y 127 millones.
El envejecimiento de la población será mucho más acusado en Europa, donde el 34 % de la población tendrá más de 60 años en 2050, lo que reducirá el total de habitantes de 738 millones en la actualidad a 707 para entonces.
Los responsables del informe avisan, en todo caso, que todas estas proyecciones dependen en gran medida de la evolución de la tasa de fertilidad, pues ligeros cambios en ella pueden suponer enormes diferencias al cabo de unas décadas.

En los últimos años, esa tasa se ha reducido prácticamente en todas las áreas del mundo, incluso en lugares como África donde la cifra, 4,7 hijos por mujer, sigue siendo muy elevada. 

LA POBLACIÓN DECRECE RÁPIDAMENTE Y LA ONU SIGUE PUBLICITANDO EL DÍA MUNDIAL DE LA POBLACIÓN


                                                 
Por Steve Mosher
Population Research Institute, 14-7-15

El 11 de julio Naciones Unidas celebró la 26 edición del Día Mundial de la Población. El objetivo de este evento anual es recaudar dinero reciclando el mensaje alarmista sobre los peligros del crecimiento de la población mundial y luego usarlos para promover el aborto, la esterilización y la anticoncepción entre las mujeres pobres y vulnerables de países en desarrollo.
El problema con este discurso es que, en muchas regiones del mundo, la población no crece sino que inclusive está disminuyendo. Alrededor de la mitad de la población mundial vive en países "de baja fertilidad", donde las mujeres en toda su vida tienen menos de 2,1 hijos en promedio. Los países de baja fertilidad incluyen ahora toda Europa (excepto Islandia), América (17 países), y la mayor parte de Asia (19 países). En la lista de países de baja fertilidad están China, Estados Unidos, Brasil, la Federación de Rusia, Japón y Vietnam.

Las tasas de crecimiento demográfico han disminuido drásticamente desde la década de 1960, cuando la población mundial creció a un ritmo de 2,1% cada año. Esa tasa es ahora aproximadamente un 1% al año. La proyección de la variante baja de la ONU (históricamente la más precisa) indica que llegaremos a un pico máximo de alrededor de 8,300 millones de personas en 2050. Incluso la variante de proyección media muestra que el crecimiento demográfico disminuirá a 0,1% a finales de siglo, y se volverá negativo más allá del 2100. En cualquier caso, la población del mundo nunca volverá a duplicarse como puede apreciarse en el gráfico que reproducimos a continuación.
Las tasas de fertilidad han caído a sus mínimos históricos. La variante de proyección media de ONU estima que las mujeres tienen ahora un promedio de 2,45 hijos durante su vida reproductiva, mientras que la variante baja la fija en tan solo 2.05. El promedio global fue 4,97 hace sólo 60 años. Bajo cualquier variante, estas cifras estarán muy por debajo de reemplazo antes de fin de siglo. Después de todo, la tasa global de fecundidad necesaria para reemplazar la generación actual es de 2,23 hijos por mujer y con ello se evitaría el declive de la población.

Muchos países desarrollados ya están sufriendo los efectos de la disminución de la población. Las poblaciones en muchas áreas están envejeciendo rápidamente y las cohortes más jóvenes son cada vez más pequeñas. Los sistemas de seguridad social están al borde del colapso con cada vez menos trabajadores luchando para sostener a un creciente número de personas de edad avanzada.
En Japón, el aumento de la urbanización junto a la caída de las tasas de fecundidad ha dado lugar a un drástico despoblamiento de muchas ciudades y pueblos rurales. El crecimiento económico está en serio peligro ya que la oferta de trabajadores es cada vez más pequeña. Las personas de la tercera edad están siendo abandonadas por sus hijos únicos que a su vez han decidido no tener hijos en absoluto. Se trata simplemente que hay muy pocos miembros de la generación más joven para cuidar de los ancianos.

Europa también se está recuperando de los efectos de la disminución de la población. En Italia, Portugal, Polonia, Rusia y la mayor parte de Europa meridional y oriental, las tasas brutas de mortalidad superan las tasas brutas de natalidad. La tasa de fecundidad para toda Europa es de 1.58, muy por debajo de la tasa de fecundidad 2,09 reemplazo, receta contra el desastre demográfico.
Las tasas de crecimiento también han disminuido en muchos países en desarrollo. Tailandia, Myanmar y Túnez están todos por debajo del nivel de reemplazo de la fertilidad. Incluso en la que alguna vez fue fértil, Bangladesh, se prevé que caiga por debajo del umbral de reemplazo en 2020. La variante de proyección media de ONU predice que la población de Bangladesh comenzará a contraerse después de 2060, si consideramos la variante baja esto sucedería algunos años antes.

La política de planificación de nacimientos de China (un niño en las ciudades; dos en el campo) ha llevado su tasa de fecundidad a un insostenible 1,66, muy por debajo del estimado 2.22 que necesita para estabilizar su población. Las niñas siguen siendo abortadas o asesinadas al nacer en proporciones impactantes. Hay 116 niños nacidos en China por cada 100 niñas, una de las ratios más sesgadas del mundo. Millones de hombres chinos nunca se casarán.
A pesar de este panorama desolador, todavía hay quienes usan un lenguaje alarmista para abogar por los programas de control de la población.
Bajo la administración de Obama, el control de la población sigue siendo un objetivo clave de la ayuda exterior. En 2014, varias agencias del gobierno de Estados Unidos se gastaron 2,770 millones de dólares en "planificación familiar y salud reproductiva", una suma de dinero que hace casi ridículos los otros gastos en salud, nutrición, abastecimiento de agua y saneamiento, paludismo, enfermedades pandémicas y cuidado de la salud en general.

Sólo el tema del VIH / SIDA recibió 3,420 millones de dólares, y gran parte de este dinero también fue a las organizaciones de control de población para fines de control de población. Los mismos dispositivos que supuestamente impiden la propagación del SIDA también evitan la “propagación del embarazo”.
Los gastos en salud materno-infantil llegaron a unos míseros 497 millones de dólares. A pesar que una de las maneras más seguras de reducir la fertilidad es bajar las tasas de mortalidad infantil.
USAID no exagera cuando dice que "ha sido el donante principal de la planificación familiar internacional desde hace más de 40 años... casi todos estos años ha contribuido con el 40-50% del total de los fondos aportados por todos los donantes."

Dado que las tasas de natalidad están cayendo más y más rápido de lo que nadie imaginó que era posible hace tan solo un par de décadas, ¿qué es lo que viene haciendo ONU para que Estados Unidos y el resto del mundo puedan seguir poniendo dinero en combatir la superpoblación?
Cambiar el tema, eso es lo que hacen.
El discurso del “Día Mundial de la Población” de este año no es por supuesto "sobrepoblación", sino "poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia". Esto no es nada más que un intento de explotar las condiciones trágicas y desesperadas de los millones de desplazados o amenazados por la guerra, desastre o el extremismo violento para recaudar fondos y usarlos después en control de la población.

Por supuesto, es cierto que UNFPA no tiene reparos en promover anticonceptivos y abortos en poblaciones vulnerables en su momento de mayor necesidad. Citando sus propias palabras: "UNFPA trabaja en situaciones de emergencia en todo el mundo para responder a los derechos y las necesidades de las mujeres y las niñas,… asegurar… la restauración de su acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva". http://www.un.org/es/events/populationday/

Los refugiados tienen una necesidad de extrema urgencia en casi todo. Por lo general, carecen de un lugar para vivir, alimentos, acceso a agua potable, atención de la salud y… la lista podría ser interminable.

Pero para el “Día Mundial de la Población” de este año, lo que ONU quiere darles es... control de la natalidad.

NEW YORK TIMES ACABA CON EL MITO DE LA SOBREPOBLACIÓN


Population Research Institute, 3-6-15

Seguramente usted, amable lector, se quedará atónito como lo estuvimos nosotros cuando leímos el artículo de portada del New York Times titulado “Los Horrores no Realizados por Explosión Demográfica" . No es fácil de asimilar que uno de los principales promotores del mito de la sobrepoblación esté ahora desacreditando el alarmismo provocado en parte por ellos mismos en los últimos 50 años. El articulo zanja el tema (varias décadas demasiado tarde) y echa el control de la población al botadero de las ideas absurdas.

El artículo incluye una entrevista con Paul Ehrlich, autor de The Population Bomb e investigador estrella de Stanford que asustó a decenas de millones con el fantasma de la superpoblación y el supuesto apocalipsis de la población que sobrevendría. Predijo que para 1970 la "bomba demográfica" explotaría, y cientos de millones de personas morirían de hambre en la India y en otros lugares. (India sigue ahí, y va muy bien, por cierto).

Pero el "periódico de referencia" de Estados Unidos, como le gusta catalogarse a sí mismo, guarda silencio sobre los horrores que sí ocurrieron. Es un informe tristemente incompleto. No hace mención de los costos humanos que ocasionaron los gobiernos que convirtieron el control poblacional en una prioridad. No hace mención tampoco del salvajismo de los abortos forzados y las esterilizaciones forzadas que siguieron. No hay mención de la muerte de los bebés por infanticidio femenino y aborto selectivo por sexo. No se menciona el dinero perdido, los desequilibrios de edad y sexo que continúan desarrollándose y serán evidentes en los próximos años. No se hace mención de cómo el pánico ante la supuesta sobrepoblación ayudó a impulsar el uso de anticonceptivos y el aborto.

Por el contrario, al citar que las tasas de natalidad han disminuido en todo el mundo, el artículo ofrece explicaciones benignas. En primer lugar, la mejora de los estándares de salud significa que las parejas ya no tienen que tener 5 hijos con la esperanza de que sobrevivan 3. En segundo lugar, las familias numerosas no son necesarias en la sociedad post-agrícola, ya que no son necesarias para trabajar la tierra, y sólo congestionarían las ciudades que están cada vez más pobladas. Tercero, y con el sello propio de New York Times viene el ataque a la maternidad: "Las mujeres en muchas sociedades son cada vez más independientes, social y económicamente; y ya no aceptan que su destino es estar eternamente embarazadas".

En otras palabras, el New York Times ni siquiera comienza a contar toda la historia. Los horrores de lesa humanidad de las campañas de control de la población continúan hoy y el New York Times calla.
Tomemos la India como ejemplo. Más del 60% de las mujeres de la India afirman haber sido expuestas a "mensajes de planificación familiar" en los últimos meses. Es una estadística impresionante teniendo en cuenta que sólo el 64% de las mujeres de la India saben leer y escribir. Las menos educadas han sido el blanco de las esterilizaciones. Mientras que 47% de las mujeres indias con menos de cinco años de educación han sido esterilizadas, sólo el 20% de las mujeres con doce o más años de educación han aceptado la esterilización. La falta de consentimiento, lesiones físicas y psicológicas así como la muerte por negligencia afectan desproporcionadamente a las mujeres más vulnerables de la India. Las mujeres indias no están teniendo menos hijos porque son cada vez "más independientes", sino porque están siendo obligados a someterse a la esterilización por programas de control poblacional abusivos, con propaganda de saturación y campamentos de esterilización.

"El mensaje central de [el libro de Ehrlich] acerca que el crecimiento poblacional era muy superior a la oferta de alimentos, le convenía a la élite de India”, señaló el economista Gita Sen al Times. "Ellos preferían creer que los pobres eran pobres debido a que tenían demasiados niños en lugar de ser víctimas de un sistema económico injusto y desigual."
En China, que ahora está por debajo del nivel de reemplazo generacional, la Política de Nacimientos Planificados permite al Estado controlar la maternidad. Cualquier persona embarazada sin un permiso de nacimiento válido es perseguida por la policía de planificación familiar.  El aborto y la esterilización por lo general es lo que sigue.
El activista de derechos humanos chino Chen Guangcheng dijo: "En la antigua cultura china se decía que tu casa era tu castillo, y que incluso al rey no se le permitía entrar sin permiso del dueño de casa. Pero ahora, en la China de hoy bajo el régimen comunista, ellos incluso ponen sus manos dentro de los cuerpos (de las mujeres) y sacan a sus bebés fuera de su seno, y los matan en su cara."

En Myanmar, otro país donde los niveles de fertilidad han caído por debajo del reemplazo generacional, el presidente Thein Sein acaba de aprobar la ley de "Control de la Población". Esta ley autoriza implícitamente el uso de la coerción y la discriminación, especialmente contra la perseguida minoría Rohingya sujeta a una política de dos hijos.
En la agonizante Uzbekistán, el gobierno autoritario está coaccionando a decenas de miles de mujeres a esterilizarse.
Un ex presidente de Perú fue acusado por crímenes contra la humanidad por una campaña de control de la población en la década de 1990 que esterilizó a más de 300.000 mujeres indígenas, muchas de ellas contra su voluntad.
Y la lista sigue y sigue.

Estos son los verdaderos "horrores" de la historia provocada por Ehrlich. El último medio siglo ha sido testigo de decenas de millones de hombres y mujeres esterilizadas sin su consentimiento y decenas de millones de mujeres que han abortado por la fuerza. A estos hombres y mujeres se les debe mucho más que tan solo un artículo en The New York Times diciendo: "Oh, perdón. Supongo que todos estábamos equivocados".

The New York Times convenientemente omite mencionar que ayudó a avivar las llamas del pánico por la supuesta superpoblación. Pero el archivo del “periódico de referencia” de Estados Unidos está ahí. Ellos abogaron por la creación de programas de control poblacional, y escribieron muchos editoriales para que reciban miles de millones de dólares en fondos que siguen alimentando el movimiento anti-población hasta nuestros días. Un mea culpa estaría bien, pero tendríamos que esperar sentados.
Y no lo olvidemos, el tenebroso juego de controlar la población humana continúa, aunque con un nombre diferente. Hoy en día, los esfuerzos para desactivar el sistema reproductivo de las mujeres son llamados programas de "salud reproductiva". Orwelliano, ¿no?
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i. http://goo.gl/GZGqRE

LOS NIÑOS TIENEN DERECHO AL SEXO, A LAS DROGAS Y AL ABORTO PARA REDUCIR LA POBLACION (SIC)



By Rebecca Oas, Ph.D.

NUEVA YORK, 21 de noviembre (C-Fam)

Hay más jóvenes en el mundo ahora que nunca antes. Según el último informe del Fondo de Población de la ONU (UNFPA, por sus siglas en inglés), esto representa una oportunidad sin precedentes para el progreso, pero solo si las generaciones futuras son más reducidas.

La receta del UNFPA para garantizar un «dividendo demográfico» incluye el aborto disponible de forma gratuita para los adolescentes, la supresión de la edad de libre consentimiento, de las leyes contra las drogas y la prostitución, y que se disminuya la participación de los padres en la formación sexual de sus hijos.

«[L]os jóvenes requieren un amplio abanico de servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los destinados a… realizar abortos en condiciones seguras», afirma el Estado de la Población Mundial 2014, publicado el jueves. Según el UNFPA, los sistemas jurídicos de la mayoría de los países han quedado a la zaga respecto de los compromisos asumidos en tratados internacionales de derechos humanos, y «esos marcos no se corresponden con las realidades de los adolescentes y los jóvenes».

Ningún tratado de la ONU menciona el aborto ni obliga a los países a hacer que los jóvenes sean vulnerables frente a los adultos que ofrecen servicios sexuales y reproductivos.

De interés especial para el UNFPA son las leyes de edad de consentimiento que exigen la autorización de los padres para el acceso al aborto, los anticonceptivos u otros servicios como programas de intercambio de agujas para los consumidores de drogas.

«[Las] leyes de edad mínima de libre consentimiento contradicen la idea de que los jóvenes deben participar en las decisiones que les atañen de conformidad con la evolución de sus capacidades», sostiene el informe, equiparando la participación en la toma de decisiones con el control unilateral.

El UNFPA asimismo critica las leyes contrarias a «las relaciones entre personas del mismo sexo, el consumo de drogas y la venta de sexo o el trabajo sexual», debido a que «son particularmente dañinos para los jóvenes que pretenden gozar de su salud sexual y reproductiva y ejercer sus derechos reproductivos».

En el mejor de los casos, los padres deberían ser la fuente primaria de información y asesoramiento en materia de sexualidad, reconoce el informe, pero esto «no se da como debería». Según el UNFPA, a menudo los padres «no saben cómo hablarle a sus hijos sobre el tema».

El informe plantea que podrían influenciarse cambios de conducta positivos entre la gente joven «a través de intervenciones políticas, por ejemplo las que suavizan las restricciones etarias o dependientes del consentimiento paterno para el acceso de los adolescentes a los servicios».

Aunque el interés principal del Fondo de Población es poner un freno al crecimiento de la población, su énfasis en los jóvenes está inmerso en el lenguaje de los derechos humanos, maximizar el potencial y eliminar los obstáculos al éxito. Los jóvenes no solo son el objetivo del abordaje, sino que también se los adiestra para ser sus principales defensores. Eso implica darles mensajes que no están escuchando en casa o en sus propias comunidades.

No obstante, la premisa de que la reducción de la fertilidad de los países en desarrollo los catapultará a la prosperidad es cuestionable. Los países con niveles bajos de fecundidad y poblaciones ancianas en aumento enfrentan una carga financiera cada vez mayor, ya que los hijos dependientes provocan menos gastos que las personas mayores dependientes.

Los economistas han advertido que la disminución de la fertilidad tiende a seguir, en vez de preceder, al incremento de la prosperidad económica, motivo por el cual el «dividendo demográfico» se presentó más pronunciado en Asia que en América Latina u otras regiones en desarrollo.

Mientras que el informe reconoce que el estancamiento económico y la falta de educación u oportunidades laborales frenan el avance de los jóvenes, su interés principal es que la pobreza puede ser un poderoso obstáculo «para obtener lo necesario para que puedan gozar de salud sexual y reproductiva y ejercer sus derechos reproductivos».

En suma, el informe del Fondo de Población afirma que la clave para el desarrollo es garantizar que la conducta sexual de los adolescentes no sea supervisada, que sea irrestricta, que se la financie con dinero público, y, sobre todo, que no sea procreadora. El UNFPA postula que la imposición de la anarquía sexual en los jóvenes garantizará su bienestar y el del mundo entero.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano



PROYECCIONES DEMOGRÁFICAS SUSCITAN PÁNICO PREVISIBLE


By Rebecca Oas, Ph.D.

 3 de octubre 2014 (C-Fam)

Es un ritual conocido. La respuesta de los medios a las últimas proyecciones demográficas de la ONU se divide entre un eventual interés y pánico, con una abundante guarnición de recomendaciones políticas.

Para los alarmistas, la posibilidad de que el crecimiento de la población pueda estabilizarse después del año 2100 en vez de antes constituye un llamado a la acción. En una conferencia de prensa, el funcionario de la ONU Thomas Gass dijo que el mundo debe garantizar la «centralidad de los asuntos demográficos en la agenda de desarrollo post 2015». En términos de políticas, esto significa intensificar la promoción de la anticoncepción, particularmente en los países en desarrollo y muy especialmente en África.

Las nuevas proyecciones demográficas, publicadas en la revista Science, emplean métodos estadísticos modernos que incorporan datos históricos para reducir el grado de incertidumbre en las predicciones.

Este enfoque tiene críticas. El demógrafo Nicholas Eberstadt señala que ningún modelo estadístico puede eludir el hecho que «[l]a fertilidad mundial es una cuestión de voluntad humana» e indica que los expertos tienen dificultades para explicar los patrones de fertilidad históricos, y, mucho más, anticipar los futuros.

Eberstadt tiene mucha más seguridad al predecir que los activistas demográficos maltusianos sacarán partido de este informe para volver a despertar inquietudes sobre los niveles de población mundial (temores que habían disminuido conforme se desaceleró el crecimiento demográfico mundial y los catastróficos sucesos demográficos antes pronosticados no se materializaron).

En una sección titulada de manera contundente “Don’t Panic” («No temas»), The Economist enumera artículos que muestran gran inquietud ante las nuevas cifras. Luego precisa que las proyecciones básicamente repiten lo que fue dicho antes en reiteradas ocasiones, solo que con mejores matemáticas.

«La población se está estabilizando y a la larga se estabilizará en cualquiera de estos supuestos, sea antes o después de 2100», comentó el renombrado experto en población David Lam.

En la ONU, los debates sobre población inevitablemente se transforman de predicciones en aspiraciones, con el supuesto implícito de que el crecimiento demográfico es algo que debe evitarse. En respuesta a Eberstadt, el coautor del estudio y director de la División de Población de la ONU John Wilmoth llegó a la conclusión de que: «Alcanzar esta menor trayectoria [demográfica] requerirá políticas apropiadas, a saber, mejor acceso a la anticoncepción y educación en países con fertilidad alta».

El supuesto de Wilmoth de que el acceso a los anticonceptivos es una pieza clave faltante en áreas con fertilidad alta como el África subsahariana es común, pero no cuenta con el respaldo de la información: menos del 2% de las mujeres casadas encuestadas en esa región mencionó la falta de acceso como motivo para no usar anticonceptivos.

El artículo publicado en Science define la «necesidad insatisfecha de anticonceptivos» como «la diferencia entre la demanda de anticonceptivos y su uso». Esta definición es promovida por John Bongaarts, del Consejo de Población, quien escribe: «se supone que las mujeres casadas que son fecundas y no desean quedar embarazadas pronto tienen necesidad de métodos anticonceptivos», a la vez que señala que «algunas de esas mujeres practican la anticoncepción y otras no». En realidad, los datos de las encuestas muestran repetidas veces que más mujeres mencionan la oposición personal a la anticoncepción en vez de la falta de acceso al explicar la causa de su «necesidad insatisfecha».

«La División de Población ha tenido históricamente una reputación de imparcialidad», sostuvo Susan Yoshihara, Directora de Investigación de C-Fam y coeditora del libro Population Decline and the Remaking of Great Power Politics (La disminución demográfica y la  transformación de la política de los grandes poderes). «Los dos últimos directores, no obstante, no han sido tímidos al promover sus opiniones personales sobre políticas, concretamente, que las familias más pequeñas son mejores».

El continente africano sigue siendo desconcertante para los demógrafos que presupusieron equivocadamente que una mejor educación para la mujer y el incremento en el acceso a los anticonceptivos haría caer las tazas de nacimientos.

Reuniones recientes en la ONU han promovido la idea de que la reducción del tamaño de las familias en África provocaría un «dividendo demográfico». El Director del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Babatunde Osotimehin, admitió que las familias numerosas son parte de la cultura africana, a la vez que añadió: «la cultura es dinámica... lo que yo hago ahora no es lo que hizo mi padre».

Al instar que se haga más hincapié en la planificación familiar, el padre nigeriano de cinco hijos dijo que es esencial «enfrentar el hecho de que [el desarrollo] será imposible si las mujeres tienen seis, siete, ocho hijos».

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano