DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

MURIÓ MARCELO DIEZ Y NO HIZO FALTA VERDUGO


El caso

Marcelo Diez quedó en estado vegetativo por una infección intrahospitalaria que contrajo en el Hospital de Neuquén, al que arribó tras un accidente de tránsito hace 20 años. Hasta hace pocos días se alojó en LUNCEC, recibiendo el afecto de la gente que a diario lo higienizaba, lo paseaba en silla de ruedas y lo integraba en las actividades del resto de los pacientes.

Las hermanas -sus curadoras judiciales- pidieron en el 2011 que se le retire el soporte vital (alimentación, hidratación e higienización) y cese el suministro de medicamentos, visitas y demás cuidados que recibía.
La semana pasada contrajo neumonía, razón por la cual lo internaron en el Cmic donde habría fallecido por un paro cardio-respiratorio.

El obispo de Neuquén, Mons. Virginio Bresanelli volvió a afirmar hoy que “Marcelo gozaba de ‘conciencia mínima’ que le permitía también una mínima percepción de la realidad, que por momentos se leían en su rostro y veíamos en sus limitadas reacciones”, tal como se puede observar en el video.

El giro judicial que provocó la ley de “muerte digna”
La justicia neuquina de primera y segunda instancia no permitió que maten a Marcelo Diez, pero en abril de 2013 -y a partir de la mal llamada “ley de muerte digna”- el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén dispuso que no se requiere de autorización judicial para el retiro, cese y abstención de todas las medidas de soporte vital. La sentencia fue apelada por el Defensor Oficial y el Curador ad litem, razón por la cual llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Ayer la Corte confirmó la sentencia del Tribunal Superior neuquino con el voto de los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda que interpretaron mal una ley de por sí inicua, de modo tal de hacerla aún más expresamente violatoria del orden natural y del orden constitucional.

La eutanasia, sea pasiva o activa, es de suyo perversa, siempre alude al ejercicio de un derecho no disponible, cual es el de la vida. El caso de Marcelo Diez evidencia, además, que usualmente se ejecuta sobre aquellas personas que un despiadado criterio utilitarista considera inútiles, improductivas o gravosas para la sociedad.
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NOTIVIDA, Año XV, Nº 978, 8 de julio de 2015

DECLARACIÓN DE MONS. BRESSANELLI


Creo poder expresar en este momento, en nombre de la Iglesia neuquina y de muchas otras personas, nuestro dolor ante el fallo de la Corte Suprema de la Nación, conocido ayer -07/07/2015-, acerca de la posibilidad de que se aplicara la ley de “muerte digna” a Marcelo Diez.

Como también me hago eco de la sensación de paz, que cundió en todos, cuando pocas horas más tarde se supo que la vida de Marcelo entre nosotros se había cerrado en forma natural, en el Instituto CMIC, por designio de Dios que ama la vida y no creó la muerte.

En estos últimos años, Marcelo formó parte del conocimiento, afecto y oración de mucha gente de Neuquén.
Sobre todo lo fue para todo el personal, médicos, enfermeros, huéspedes hospitalizados, voluntarios y los directivos de LUNCEC, que constituyeron para Marcelo su ámbito familiar.

Seguimos testificando que Marcelo no estaba sometido a ninguna práctica médica extraordinaria, o desproporcionada o de ensañamiento terapéutico que prolongara artificialmente su vida. Todos los que, directa o indirectamente, han tenido contacto con él saben que afirmar lo contrario no corresponde a la verdad.

A Marcelo se le ofreció la terapia del amor, de la asistencia personalizada integral, del acompañamiento que merecía su dignidad de persona, teniendo en cuenta aquellas atenciones y detalles que antes le habían brindado sus padres y que dejaron como enseñanza para que LUNCEC los continuara.

Seguimos teniendo la certeza que Marcelo gozaba de “conciencia mínima” que le permitía también una mínima percepción de la realidad, que por momentos se leían en su rostro y veíamos en sus limitadas reacciones. Pensamos que Marcelo algo oía. Esto nos convence de que su situación no se inscribe en los términos y el espíritu de la ley de “muerte digna”.

Nuestra postura en estos años fue siempre de defensa de la vida, aun cuando su estado de alta discapacidad desgarrara el corazón de muchos, puesto que para nadie quisiéramos una situación semejante.

Defendemos la vida, no luchamos contra personas. Tenemos posturas definidas y transparentes en el diálogo; pero no juzgamos a las personas. Compartimos de corazón con ellas el dolor, la incertidumbre, la noche oscura de su familia que ciertamente fue creciendo con el pasar de los años.

Valoramos el esfuerzo de muchos (p. ej. Equipo de Bioética de la Diócesis de Neuquén, Médicos, Abogados, Autoridades, Medios de Comunicación y muchas Personas Humildes del Pueblo Neuquino) que, con su sabor de la vida, nos acercaron su mirada profesional o simplemente humana para iluminar y discernir el camino que íbamos haciendo entre la complejidad de un “caso” y de las leyes que se están estrenando.

Lamentamos la falta de “inmediación” de algunos actores en el proceso de la decisión jurídica sobre el bien básico y personalísimo de la vida de Marcelo.

Agradecemos a Dios que la vida de Marcelo se haya cerrado naturalmente. ¡Es todo un signo! De otra manera su muerte inducida hubiese sido un trauma para mucha gente del Pueblo Neuquino, que se proclama “Cuna de los Derechos Humanos”.

Más allá de las diferencias, en las que subyacen concepciones antropológicas distintas e interpretaciones jurídicas opuestas, a veces irreconciliables entre sí, no queremos nunca dejar de creer en la buena intención de las personas involucradas en este caso. Merecen nuestro respeto y convicción de que sufren, en su interior, tener que expedirse públicamente sobre la vida de otros. No juzgamos a nadie, aunque somos críticos ante algunas prácticas y decisiones.

A pesar de no compartir la decisión final de la Corte Suprema de la Nación, por creer que las premisas o planteo del problema no corresponden a la situación real de Marcelo Diez, apreciamos cuanto dicen en el fallo sobre la persona humana, su dignidad y sus derechos.

Marcelo ya cerró su existencia entre nosotros. Después de un largo Calvario, ayer a la tarde celebró su Pascua con el Señor. Ahora que realmente descansa en paz y que recuperó espiritualmente su vida en plenitud, a la que aspiraba con ardor juvenil el día de su accidente, le pedimos que interceda por la paz y la valoración de la vida en todas sus formas. ¡Ojalá que sea este su legado más precioso para el Pueblo Neuquino, que quiere ser un pueblo de hermanos!

Neuquén, 08 de julio de 2015.
Virginio D. Bressanelli scj

padre obispo de Neuquén.+

UN FALLO QUE TERMINA SIENDO CONFUSO Y AMBIGUO


P. Rubén Revello


*Director del Instituto de Bioética de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica Argentina.

Clarín, 8-7-15


El fallo de la Corte resulta de la aplicación de una ley contrahecha, donde se pretende quedar bien con todos y termina siendo un laberinto de difícil salida, alambicado, confuso y ambiguo. Esto resulta grave cuando lo que está en juego es la vida misma de las personas.
Como Icaro descubrió, del laberinto se sale solo por las alturas y esto es lo que debemos discutir si queremos salir del laberinto en el que nos metieron. Definamos qué entendemos por persona. Si “persona”, como algunos proponen, es aquel que puede ejercer la razón, estemos atentos, porque el paraguas de los derechos humanos se achica y deja sin protección legal a muchísimos que hoy consideramos pares... Aun nosotros podríamos quedar excluidos. Por otro lado: ¿quién decide si seguimos siendo personas o no? ¿Un juez, un médico, un sacerdote, una asamblea popular? ¿Quién concede el poder de la vida y de la muerte a otro hombre? No es la primera vez que la medicina o el derecho equivocan sus sentencias.

Entiendo los pesares de tener un familiar en estado terminal --pasé por esa situación--, pero no dejemos que la emoción opaque la objetividad que debemos conservar los seres humanos. Y si alguien no puede ejercer la razón, no sea éste un motivo para descartarlo. Al contrario, cubramos su fragilidad con mayor garantía del derecho fundamental que es el de la existencia.

Si, por el contrario, toda vida humana es digna por sí misma y, por lo tanto, es persona desde su concepción hasta su muerte natural (no intervenida ni provocada), todos estamos protegidos en nuestros derechos fundamentalísimos. Prefiero la manta más amplia que la más corta. Prefiero amparar de más y no desproteger.


I CURSO DE VERANO PROMOVIDO POR LA DELEGACIÓN DE APOSTOLADO SEGLAR -DIÓCESIS DE TOLEDO




Eldiadigital,  5 julio 2015

Con el objetivo de profundizar en la crisis socioeconómica que vivimos y aportar propuestas desde el ámbito cristiano, iluminados por la Doctrina Social de la Iglesia, del 10 al 12 de julio se celebrará en la Casa de Espiritualidad de los Carmelitas Descalzos de Toledo (Plaza de los Carmelitas Descalzos) el primer Curso de Verano “Propuestas Cristianas ante la crisis”, promovido por el Grupo de Trabajo POLIS de la Delegación de Apostolado Seglar de la Diócesis de Toledo.

La Casa de Espiritualidad de los Carmelitas Descalzos de Toledo acogerá del 10 al 12 de julio esta actividad formativa que reunirá a más de 80 personas de diferentes puntos de la geografía española.

Más de 80 personas –el total de las plazas disponibles– ya se han inscrito en este primer curso de verano, que nace con la pretensión de consolidarse. El programa contempla diversas iniciativas, conferencias, coloquios y tertulias, en las que se debatirá sobre las diferentes dimensiones de la crisis que estamos atravesando: la económica, la antropológica, la educativa, la social y la moral.

Entre los conferenciantes se encuentra el obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla,  que hablará  el sábado 11 de julio de la dimensión antropológica y moral de la crisis, manteniendo con posterioridad un coloquio abierto sobre los retos de la Iglesia en la sociedad actual con todos los participantes.

Este primer curso de verano será inaugurado el viernes, 10 de julio, a las 18.00 horas, por D. Isaac Martín Delgado, Delegado Episcopal de Apostolado Seglar, correspondiendo la presentación del mismo a D. Alfredo Ruiz, Coordinador del Grupo Polis. Posteriormente tendrá lugar la primera Conferencia-Coloquio, en la que se llevará a cabo una visión general de la crisis, profundizando en sus aspectos institucionales, que correrá a cargo de D. Salvador Morillas, abogado y miembro del Movimiento Político por la Unidad, y de Dña. Lourdes Muñoz, economista. Después tendrá lugar una tertulia sobre la actualidad sociopolítica española, moderada por el abogado José Ignacio Rodríguez Grande, miembro de la Asociación Católica de Propagandistas.

El sábado 11 de julio, a las 9.30 horas, será el profesor de Macroeconomía Dinámica y Crecimiento Económico de la Universidad Autónoma de Madrid, D. Félix Fernando Muñoz, quien disertará sobre la dimensión económico-financiera de la crisis. A las 11.30 horas tendrá lugar la tercera de las conferencias que integran el curso, a cargo del Obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, que analizará las causas profundas de la crisis, centrándose en su dimensión antropológico-moral. A las 13.00 horas se celebrará la Eucaristía, presidida por monseñor Munilla , cuya colecta se entregará a Cáritas Diocesana.

En la tarde del sábado, será el propio don José Ignacio Munilla quien protagonizará un coloquio abierto sobre los retos de la Iglesia en la Sociedad actual. A continuación, a las 19.00 horas, tendrá lugar un taller sobre la emergencia educativa, a cargo de Carlos Jariod, docente y autor de “SOS educativo”. El día finalizará con una ruta teresiana por la ciudad de Toledo, con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús.

El domingo 12 de julio, a las 9.00 horas, se presentará una ponencia sobre la dimensión social de la crisis, que correrá a cargo de D. Raúl Flores Martos, miembro del Equipo de Estudios de Cáritas Española, que será complementada con una mesa redonda coordinada por D. Javier García Cabañas, Secretario General de Cáritas Diocesana de Toledo, sobre las concretas respuestas que desde Cáritas se están dando a la crisis a través de los diferentes programas puestos en marcha.

El Curso será clausurado por D. Emilio Palomo, Vicario Episcopal de Apostolado Seglar, quien también presidirá la Eucaristía dominical.


Este Curso de Verano forma parte de un plan de iniciativas lanzado desde la Delegación de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Toledo con el fin de analizar la actualidad a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia y de fomentar la presencia de los cristianos en la vida pública.

ESCUELA DE DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA PARA LA FORMACIÓN AL COMPROMISO SOCIAL Y POLÍTICO


Encuentro del Obispo con los Participantes tras la conclusión de la Primera Sesión.

SE Mons. Giampaolo Crepaldi
Osservatorio Internazionale Cardinale Van Thuân, 25-6-2015

(traducción automática del servidor)

Esta tarde me siento feliz de poder estar con vosotros, los participantes en esta Escuela de Doctrina Social de la Iglesia ,que ha organizado la Diócesis en colaboración con el Observatorio Cardenal Van Thuân. Tengo mucho gusto también en compartir estas breves observaciones con los que han participado en la Escuela a distancia.


El cebador sentimiento Que deseo expresar es el de Satisfacción. La adhesion a Nuestra Propuesta ha Sido muy halagadora. HEMOS Tenido 64 inscritos en Trieste y casi 40 a distancia. Expresión de La Gran Motivación de los Participantes. Enseguida dijimos Que No se trataba De Una Serie De Conferencias.
 Como habréis podido entendre en Los Encuentros, la Doctrina Social de la Iglesia es "Anuncio de Cristo en las Realidades temporales". Pero no de un Cristo genérico, vagamente humanitario, afectadamente compasivo.
 Sino del Cristo confesado por la fe apostólica, el Cristo Que SE Encuentra en la Iglesia católica, el Cristo Qué es el Alfa y el Omega, Creador y Señor de la historia. Este Cristo esta en el origen de la sociedad humana en Cuanto Creador y es el Señor Último en Cuanto Redentor. 

Decia Que No se ha Tratado de Una Serie De Conferencias, sino-Recorrido  en vista de un Compromiso. En El pasado se habria Hablado de "militancia". Pero ESTO SIGNIFICA Que no HEMOS Firmado Una tregua unilateral con El Mundo. También la Iglesia esta en El Mundo y, desgraciadamente, nos acordamos de Ello CUANDO las Lógicas del Mundo penetran también en ella. Sin embargo, ESTO atañe no tanto a la Iglesia Como a Los Hombres Que Forman parte de ella. Desde este Punto de Vista TENEMOS Que Ser humildes y Ser claramente conscientes de Que un menudos Nosotros los Cristianos No somos MEJORES Que Los Otros. Pero ESTO no Dębe ponernos en Situación de subordinación a menudo inhumanas y anticristianas. 
La dimensión mundana no es en sí el mal. El mundo es también Capaz de bien, Porque en El Viven las Semillas del Verbo, Fragmentos de verdad y de virtud Que Cada hombre, en Cuanto Creación de Dios, Lleva en sí Mismo. Pero en la dimensión mundana Existe siempre la tentación de la soberbia Que Lleva un vivir sin Dios o, INCLUSO, un oponerse a el. 

El pecado es Una Triste realidad original, vencida por el Señor, Pero Que AÚN obra en Nosotros lo por Necesita Que Vigilancia y lucha. : Por este motivo el término "militante" Tal Vez Esté Pasado de moda, Pero No Puede del Ser Eliminado con Demasiada superficialidad. La vida sigue Siendo Una batalla, primero de TODO Dentro de Nosotros Mismos, Porque nos Hace Dignos la Salvación Que Nos ha Sido merecida, Pero también Fuera de Nosotros, en la comunidad de los hombres, para Que esta no Esté Organizada de Manera Que empuje sistematicamente al mal y corrompa, A que sea una forma de convivencia Que AYUDE un Los Hombres de un Encontrar el camino del bien. In this SENTIDO, todos Nosotros DEBEMOS amar al Mundo, 


También en Trieste se necesitan laicos directamente comprometidos con la sociedad y en política. Laicos formados. Laicos valientes. Laicos que se asuman las propias responsabilidades al descubierto y con claridad, que escuchen las enseñanzas del obispo, que extraigan su fuerza de una fe vivida dentro de la Iglesia y que no firmen treguas unilaterales con el mundo, porque este es el verdadero modo de amarlo.

Concluyo estas breves reflexiones asignando una "tarea para casa". Si participáis, como espero, en la segunda sesión en otoño habréis concluido el breve recorrido de esta Escuela. La invitación que os dirijo es la siguiente: empezad a pensar con calma qué tipo de compromiso podríais asumir en ese momento. Un compromiso personal, pero también un compromiso como grupo de participantes o, mejor aún, como participantes en esta escuela. También yo estoy madurando alguna idea al respecto, pero os invito a reflexionar sobre este punto ya proporcionarnos a todos alguna idea y propuesta. Tengo mucha confianza que de esta escuela salga algo nuevo en Trieste.

Una última observación. Hay una formación intensiva y una formación continua. Me gustaría indicaros dos instrumentos como formación continua. Uno es el semanario diocesano Vita Nuova , muy sensible con los temas de Doctrina Social de la Iglesia y que puede ser un instrumento válido de autoformación y confrontación. Es un semanario con una línea muy clara, conforme a las indicaciones que han surgido de esta Escuela. El segundo es el Observatorio Cardenal Van Thuân, los contenidos de su sitio internet, las publicaciones y el “Boletín de Doctrina Social de la Iglesia”. Creo que utilizando estos instrumentos y trabajando juntos podremos hacer nacer algo nuevo y hermoso.




HAMBRE CERO, PERO SIN BUENA ALIMENTACIÓN


Sergio Britos
Clarín, 2-6-15

Las últimas tres décadas de gobiernos democráticos en la Argentina han sido años de disminución progresiva de la desnutrición infantil. La FAO acaba de distinguir a varios países, entre ellos el nuestro, por mantener, desde hace 25 años, la subalimentación en valores inferiores o cercanos al 5%. Efectivamente, según la metodología de FAO, la Argentina está cerca del hambre cero. Así también lo plantean los estudios del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

Sin embargo, la buena nutrición no acaba en el hambre cero, más bien allí empieza. Cuando más de un tercio de las calorías ingeridas son pobres en nutrientes esenciales porque se come poca verdura, fruta, lácteos y pastas o cereales de buena calidad, se abre la puerta al desarrollo temprano de las tres principales formas de malnutrición: sobrepeso, baja talla y déficit de nutrientes esenciales (calcio, hierro y vitaminas A y C, las más comunes). 

Esa es la realidad cotidiana de unos 2 millones de niños en Argentina, que no pueden ejercer su derecho a una buena alimentación porque no desayunan con al menos un vaso de leche diaria (y otros dos o algún yogur durante el resto del día) o comen menos de dos frutas o muy poca cantidad y variedad de verduras frescas. Las políticas de primera infancia que promueven la lactancia materna y luego de ella suministran leche fortificada con hierro y zinc son buenas respuestas y deben mantenerse y perfeccionarse. Sin embargo, la política de alimentación escolar es un enorme vacío y una asignatura pendiente. Casi cinco millones de niños comen todos los días en sus escuelas y el número crecerá a medida que avance la extensión de la jornada escolar.

La enorme mayoría de los chicos (más del 80%) entran a la escuela sin haber ingerido los nutrientes esenciales. Si la escuela se pretende como niveladora de las oportunidades de aprendizaje, tiene en los desayunos una gran oportunidad. Varios países latinoamericanos han priorizado los programas de leche o desayuno escolar. La misma FAO promueve esas estrategias, que lejos están de ser jerarquizadas en nuestro caso. La cobertura de desayunos no es baja, pero sí su calidad. Sin embargo, una preocupación más sentida en las escuelas es que los almuerzos “llenen y no les falte carne”, en un país con 40% de escolares con sobrepeso y un exceso de 60% en el consumo de carnes en hogares pobres. 

Investigaciones sobre la comida escolar muestran que la calidad de cada caloría ofrecida es más baja que la propia dieta hogareña. Más obesidad, más malnutrición. En suma, un desayuno de calidad, una colación saludable (yogur, postres lácteos, frutas) y un almuerzo frugal solo para quienes realmente no almuercen en sus casas es la base nutricional de una política acertada de alimentación escolar. Que por supuesto requiere además de mucha educación alimentaria y un compromiso del más alto nivel.

Sergio Britos
Director de CEPEA

ANTECEDENTE CONFLICTIVO PARA EL SÍNODO DE LA FAMILIA



Instrumentum laboris para la XIV Asamblea del  sínodo de Obispos

121. Se requiere desde muchas partes que la atención y el acompañamiento respecto a los divorciados vueltos a casar civilmente se orienten hacia una integración cada vez mayor en la vida de la comunidad cristiana, teniendo en cuenta la diversidad de las situaciones de partida. Sin perjuicio de las sugerencias de Familiaris Consortio 84, habría que replantearse las formas de exclusión que se practican actualmente en los campos litúrgico-pastoral, educativo y caritativo. Puesto que estos fieles no están fuera de la Iglesia, se propone reflexionar acerca de la oportunidad de dejar atrás estas exclusiones. Por otro lado, siempre para favorecer una mayor integración de estas personas en la comunidad cristiana, habría que dirigir una atención específica a sus hijos, dado el papel educativo insustituible de los padres, en razón del preeminente interés del menor.
Es conveniente que estos caminos de integración pastoral de los divorciados vueltos a casar civilmente vayan precedidos por un oportuno discernimiento de parte de los pastores acerca de la irreversibilidad de la situación y la vida de fe de la pareja en una nueva unión, que vayan acompañados por una sensibilización de la comunidad cristiana en orden a la acogida de las personas interesadas y que se realicen según una ley de gradualidad (cfr. FC, 34), respetuosa de la maduración de las conciencias.

El camino penitencial
122. (52) Se reflexionó sobre la posibilidad de que los divorciados y vueltos a casar accediesen a los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía. Varios Padres sinodales insistieron en favor de la disciplina actual, en virtud de la relación constitutiva entre la participación en la Eucaristía y la comunión con la Iglesia y su enseñanza sobre el matrimonio indisoluble. Otros se expresaron en favor de una acogida no generalizada a la mesa eucarística, en algunas situaciones particulares y con condiciones bien precisas, sobre todo cuando se trata de casos irreversibles y vinculados a obligaciones morales para con los hijos, quienes terminarían por padecer injustos sufrimientos. El eventual acceso a los sacramentos debería ir precedido de un camino penitencial bajo la responsabilidad del Obispo diocesano. Todavía es necesario profundizar la cuestión, teniendo bien presente la distinción entre situación objetiva de pecado y circunstancias atenuantes, dado que «la imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas e incluso suprimidas» a causa de diversos «factores psíquicos o sociales» (CCC, 1735).