DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

ESPECIALIZACIÓN EN DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA



Aica, 12 Mar 2018

La Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), junto con la Pastoral Social de la arquidiócesis de Buenos Aires, abrió la inscripción a la Especialización en Doctrina Social de la Iglesia, que comienza en marzo.

La Doctrina Social de la Iglesia es la enseñanza teológico moral elaborada como respuesta histórica a los problemas económicos y sociales contemporáneos. “Pensamos que es valioso y urgente contar con laicos, sacerdotes, religiosos y religiosas peritos en estas cuestiones para contribuir a la interpretación de los contextos, proveer criterios de juicio e inspirar una acción que transforme el mundo desde la perspectiva del Evangelio y los aportes de las ciencias sociales”, consideraron en la facultad.

La especialización está organizada en cuatro cuatrimestres con tres módulos cada uno y dura dos años, busca formar perfiles comprometidos en el ámbito social, político y cultural, sustentados en sólidos fundamentos de formación general y en saberes y capacidades específicas que permitan intervenir en la vida social, educativa, pastoral y política de nuestro país. Se cursa los jueves de 16 a 21 en la sede de Pastoral Social de la arquidiócesis de Buenos Aires, avenida Rivadavia 1391.

Este ciclo de formación se abre a un amplio campo de desempeño: docencia, liderazgo en organizaciones sociales, congregaciones y movimientos; conducción en servicios sociales y de caridad.
Para ingresar es requisito tener título universitario de grado expedido por una universidad nacional, argentina o extranjera, pública o privada.
La carrera está evaluada por la Coneau, que ha recibido el reconocimiento oficial y la validez nacional del título por la Resolución 2017 – 186 – APN del Ministerio de Educación y Deporte de la Nación.

Plan de Estudios

Asignaturas del 1° Año
Introducción a la Doctrina Social de la Iglesia
Teología Moral Fundamental
Fundamentos Bíblicos-Teológicos de la DSI
Dimensión histórica de la DSI
Fundamentos Filosóficos de la DSI
Dimensión socio-cultural de la DSI

Asignaturas del 2° Ciclo
Pensamiento Jurídico y DSI
Pensamiento económico y DSI
Pensamiento político y DSI
El Trabajo y la DSI
La Familia y la DSI
Cuestiones globales contemporáneas

Cada asignatura requiere ser cursada y aprobada por medio de exámenes o trabajos monográficos. Además se deberá realizar un Trabajo Final.


POR QUÉ DECIDÍ NO ABORTAR




Rochi, tiene casi tres años, tiene síndrome de Down, y una insuficiencia renal crónica terminal.


8 de marzo de 2018  
Me propusieron abortar. Venía todo tan mal, que la única solución al "problema" era eliminarlo. Con mi marido, Luis María Caballero, estábamos esperando nuestra tercera hija. Estaba en la semana catorce y los estudios indicaban que mi bebé era inviable, sin posibilidades de vida fuera del útero materno; y que muy probablemente moriría durante la gestación. Los médicos del hospital de Barcelona (estábamos viviendo en España por una beca estudiantil de mi marido), nos dijeron que en el hipotético caso de que sobreviviera, sería una persona que jamás podría caminar.
¿Para qué prolongar este sufrimiento? ¿Para qué seguir, si al final el resultado sería el mismo? Eso nos decían en un lugar donde el aborto es legal, gratuito y al alcance de todos. En un país donde tienen todo "aceitado" y protocolizado. El procedimiento era muy simple: dar el consentimiento, y en unas horas estaría todo resuelto. Los médicos nos aconsejaban con la mente y el corazón fríos. Sin tener en cuenta que aquello de lo que hablaban era nuestra hijita.
Con esas palabras que martillaban mi cabeza, con el corazón desolado, solos con mi marido, en un consultorio gélido desde lo humano, no pudimos hacer otra cosa que llorar desconsoladamente, aceptando que el futuro de nuestra hija era incierto y, seguramente, muy difícil. Pero así, abrazados, seguimos adelante.
Y no nos arrepentimos. Es más, somos felices. Nuestra bebé sobrevivió, nació y empezó a crecer. Es la misma a la que veíamos chuparse el dedo en las ecografías, moviéndose cuando acariciábamos mi panza. Y todos los miedos y angustias que teníamos, empezaron a desvanecerse en el aire. Nuestra Rochi nos ha mostrado, una y mil veces, que los obstáculos se superan con mucho amor, paciencia, confianza, ayuda, optimismo, Fe y miles de cosas más que nos hacen más humanos y más personas. Y eso es lo que, a fin de cuentas, todos queremos ser en esta vida.

Hoy Rochi tiene casi tres años. Tiene síndrome de Down, y una insuficiencia renal crónica. Actualmente está en diálisis y a la espera de un trasplante de riñón. Nosotros compartimos nuestra experiencia de padres a través de la cuenta de Instagram rochimodel.
Siempre me pregunto, en momentos de desesperación, qué hubiera pasado si bajo esa presión y esa tristeza hubiéramos elegido el otro camino.
Me hubiera perdido de esa mirada especial, esa mirada transparente, esos ojitos que dicen tanto, y sobre todo hablan de amor. Me hubiera perdido sus risas contagiosas, su risa cómplice con sus hermanos, su risa que inunda toda la casa y vuelve de colores un día gris.
Me hubiera perdido escuchar su voz diciéndome ¡Mamá! y escuchar llamarnos a todos, a cada uno de los miembros de nuestra gran familia, por su nombre. Siempre de a poquito, despacito, dando todo por superarse.
Me hubiera perdido sus llantos a mitad de la noche, pidiendo abrazos y mimos porque tuvo pesadillas, o porque le duele la panza.
Me hubiera perdido miles de idas al médico, en las que, durante la espera, ella aprovecha para saludar, tirar besos, pasar de brazo en brazo de personas que acaba de conocer.
Me hubiera perdido sus abrazos espontáneos y sus besos tirados con la mano, que pueden cambiar un día duro, en un segundo.
¿Qué hubiera pasado? Me hubiera arrepentido para siempre. Yo no sería la misma, la familia entera no sería la misma, la sociedad no sería la misma. Sólo ella le da una cualidad especial a nuestra familia. Sólo ella brilla con esa luz tan propia. Ella nos ha demostrado, con su vida, que no sobra. Que nadie sobra. Que todos venimos al mundo con una misión.
Su misión es clarísima: lograr una sociedad más justa y con más amor, donde las discapacidades sean tenidas en cuenta y abrazadas con respeto.

FALACIAS ABORTISTAS




Carlos Prosperi

Dr. en Ciencias Biológicas – Lic. en Filosofía


Introducción

La legalización o no del aborto es un tema muy debatido en todo el mundo, y desgraciadamente ha generado discusiones que generalmente evitan el tema central de la problemática y se dispersan en cuestiones que, aunque pueden ser importantes individualmente y merecen ser atendidas, no hacen al verdadero trasfondo de la problemática. Esta cuestión central es resolver si el cigoto es o no un ser humano. Si no es un ser humano, como algunos pretenden, sino que es solamente un acumulo de células molestas, el aborto debería ser absolutamente libre y sin ninguna restricción, equiparable a la extirpación de un tumor, o del apéndice. En casos así es evidente que no hay ningún reparo moral o social para impedirlo.

Si, en cambio, el cigoto es un ser humano, todos entendemos, independientemente de convicciones religiosas, ideológicas o sociales, que la vida humana está por encima de cualquier otro derecho o reivindicación, salvo casos excepcionalísimos. Por lo tanto dicho cigoto debe ser cuidado por la sociedad en su conjunto tanto como la vida de un bebé ya nacido, un joven, un adulto o un anciano. Y es evidente que a ninguna persona razonable se le ocurriría proponer la ejecución sumaria de un ser humano inocente para solucionar el problema de una mujer que no quiere ser madre, o de una familia que no puede mantenerlo económicamente o no lo desea como miembro, o para mantener el sistema de salud pública.



El cigoto es humano

Cigoto es el término general que se utiliza para designar a la unión de óvulo y espermatozoide con el fin de desarrollarse para formar un nuevo individuo de su especie. El óvulo y el espermatozoide tienen un número cromosómico haploide, es decir que cada uno lleva la mitad de los cromosomas provenientes respectivamente de la madre y el padre. Así por separado son solamente células, y tienen vida como cualquier otra célula, pero de ninguna manera podrían considerarse vida humana, ni mucho menos individuos.

Pero luego de producida la fecundación del óvulo, lo que también se conoce como la concepción, esto cambia radicalmente. La mitad de los cromosomas del óvulo se unen con la otra mitad de los cromosomas del espermatozoide para formar un cigoto, que ya tiene el número cromosómico normal o diploide, propio de su especie, formando de esta manera un individuo de la misma especie pero completamente nuevo, bien diferenciado de su padre y su madre en tanto individuo. Esto es estrictamente científico y objetivo, y es algo bien conocido desde hace mucho tiempo, que se puede consultar incluso en manuales de Biología o Genética de colegios secundarios, de manera que nadie puede alegar ignorancia de la cuestión.

La Academia Nacional de Medicina manifestó en el Plenario Académico realizado el 30 de septiembre de 2010: “Frente a algunas manifestaciones recientes a favor de legalizar el aborto que se han difundido en los medios, la Academia Nacional de Medicina quiere recordar principios básicos de la ciencia y la práctica médicas que obligan y vinculan a todos los profesionales del país.
La salud pública argentina necesita de propuestas que cuiden y protejan a la madre y a su hijo, a la vida de la mujer y a la del niño por nacer. La obligación médica es salvar a los dos, nada bueno puede derivarse para la sociedad cuando se elige a la muerte como solución. Si el aborto clandestino es un problema sanitario corresponde a las autoridades tomar las mejores medidas preventivas y curativas sin vulnerar el derecho humano fundamental a la vida y al de los profesionales médicos a respetar sus convicciones. Por ello, La Academia Nacional de Medicina considera:

Que el niño por nacer, científica y biológicamente es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción. Desde el punto de vista jurídico es un sujeto de derecho como lo reconoce la Constitución Nacional, los tratados internacionales anexos y los distintos códigos nacionales y provinciales de nuestro país.
Que destruir a un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano.
Que el pensamiento médico a partir de la ética hipocrática ha defendido la vida humana como condición inalienable desde la concepción. Por lo que la Academia Nacional de Medicina hace un llamado a todos los médicos del país a mantener la fidelidad a la que un día se comprometieron bajo juramento.
Que el derecho a la "objeción de conciencia" implica no ser obligado a realizar acciones que contrarían convicciones éticas o religiosas del individuo (Art.14, 19 y concordantes de la Constitución Nacional)”.

Esto no es opinable, ya que se trata de un hecho científico afirmado con toda claridad por la mayor autoridad argentina en la materia. La declaración de la Academia está por encima de las opiniones de cualquier otra institución nacional, incluso el Ministerio de Salud o cualquier otra organización política o social.
Esta manifestación está en total consonancia con lo aceptado científicamente en todo el mundo. En España, por ejemplo, una ley abortista promovida por Zapatero dio como contrapartida una declaración científica respaldada por dos mil autoridades del campo de la Medicina, Biología y Genética, a la que se sumaron instituciones como el Colegio de Médicos de Sevilla, el Colegio de Médicos de Madrid, la Comisión Nacional de Bioética y el Colegio de Médicos de Cádiz, diciendo:

Que existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular, la Biología celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial y la Embriología describe el desarrollo embrionario y fetal, revelando cómo se desenvuelve sin solución de continuidad; que el cigoto, luego embrión y luego el feto, no forman parte de ningún órgano de la madre, sino que es la primera realidad corporal del ser humano, un ser nuevo y singular, distinto de su padre y su madre; que un aborto no es sólo la «interrupción voluntaria del embarazo» sino la «interrupción de una vida humana”(Declaración de Madrid, 2009).

En Dublín, 900 especialistas reunidos con motivo del Simposio Internacional sobre la Salud de la Madre declararon en 2012: “Como investigadores y médicos experimentados en Ginecología y Obstetricia, afirmamos que el aborto inducido – la destrucción deliberada del no nacido – no es médicamente necesaria para salvar la vida de una mujer. Sostenemos que existe una diferencia fundamental entre el aborto y los tratamientos necesarios que se llevan a cabo para salvar la vida de la madre, aún si aquellos tratamientos dan como resultado la pérdida de la vida del niño no nacido. Confirmamos que la prohibición del aborto no afecta, de ninguna manera, la disponibilidad de un cuidado óptimo de la mujer embarazada”.

Jéromê Lejeune, científico de la Universidad de París considerado el padre de la Genética Humana moderna, dijo: "No se trata de una opinión, de un postulado moral o de una idea filosófica, sino de una verdad experimental. Si el ser humano no comienza con la fecundación, no comienza nunca. Ningún científico informado puede indicar un solo dato objetivo posterior a la constitución de un nuevo ADN como hecho del que dependa el inicio de una vida humana. Afirmar que la vida humana comienza después de la fecundación, no es científico. Es una afirmación arbitraria, fruto de ideologías o intereses ajenos a la Ciencia. El cigoto, fruto de la fusión de las dos células germinales, es un individuo distinto del padre y de la madre, con una carga genética que tiene el 50 % de cada uno de los progenitores". Y también: "Cada uno de nosotros tiene un momento preciso en que comenzamos. Es el momento en que toda la necesaria y suficiente información genética es recogida dentro de una célula, el huevo fertilizado y este momento es el momento de la fertilización. Sabemos que esta información esta escrita en un tipo de cinta a la que llamamos DNA... La vida esta escrita en un lenguaje fantásticamente miniaturizado”.

“En cuanto los 23 cromosomas del espermatozoide se encuentran con los 23 cromosomas el óvulo, toda la información necesaria y suficiente esta allí, reunida en el ADN para determinar todas las cualidades de un nuevo ser humano. No se trata de una opinión, de un postulado moral o de una idea filosófica, sino de una verdad experimental. La fecundación in vitro lo ha demostrado: si antes, en la probeta, no es un ‘bebé’ ¿para qué, entonces, implantarlo en el útero? Si el ser humano no comienza con la fecundación, no comienza nunca. Ningún científico informado puede indicar un solo dato objetivo posterior a la constitución de un nuevo ADN como hecho del que dependa el inicio de una vida humana. El endometrio no genera al ser humano; lo recibe y lo nutre. Afirmar  que la vida humana comienza después de la fecundación, no es científico. Es una afirmación arbitraria, fruto ideologías o intereses ajenos a la Ciencia. El cigoto, fruto de la fusión de las dos células germinales, es un individuo distinto del padre y de la madre, con una carga genética que tiene el 50 %  de cada uno de los progenitores”.

Angelo Luigi Vescovi, Profesor de Biología Celular, y co-director del Instituto de Investigación de Células Estaminales del Hospital San Rafael de Milán, siendo un agnóstico declarado, escribió: “El embrión es un ser humano. Esto es innegable. Cualquier intento de hacer comenzar la vida humana en un momento posterior es arbitrario y no sostenido por argumentación científica”.

Francis Collins, quien fue nada menos que Director del Proyecto Genoma Humano, máxima autoridad mundial en la cuestión, ha escrito artículos ratificando las bases científicas de que el cigoto es un ser humano (ver : The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief. Simon and Schuster. (2007).

Las leyes también se hacen eco de estas evidencias científicas. La Convención Americana sobre Derechos Humanos, declara en el Pacto de San José de Costa Rica:
“CAPITULO II DERECHOS CIVILES Y POLITICOS
Artículo 4. Derecho a la vida
1.- Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”.

En Argentina se establece: “APROBACIÓN DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO (Publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina el 22/10/1990) Art.2 (...) Con relación al artículo 1º de la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO, la REPÚBLICA ARGENTINA declara que el mismo debe interpretarse en el sentido que se entiende por niño todo ser humano desde el momento de su concepción y hasta los 18 años de edad”.

En consonancia, se lee en el Código Civil: “LIBRO PRIMERO, DE LAS PERSONAS SECCIÓN PRIMERA, DE LAS PERSONAS EN GENERAL
TÍTULO III
DE LAS PERSONAS POR NACER
Art.63.- Son personas por nacer las que no habiendo nacido están concebidas en el seno materno.
TÍTULO IV
DE LA EXISTENCIA DE LAS PERSONAS ANTES DEL NACIMIENTO
Art.70.- Desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas; y antes de su nacimiento pueden adquirir algunos derechos, como si ya hubiesen nacido. Esos derechos quedan irrevocablemente adquiridos si los concebidos en el seno materno nacieren con vida, aunque fuera por instantes después de estar separados de su madre”.


Opiniones pro-abortistas

Por supuesto que existen opiniones en el sentido de que la vida humana no empieza en la concepción sino cuando se fija al endometrio, argumentando que si no se implanta no es viable. Pero la condición de humano viene dada por el hecho de que, indiscutiblemente, tiene ADN humano. De lo contrario el útero lo expulsaría espontáneamente como si se tratara de un parásito.
Si la condición fuera la supervivencia, ningún Mamífero sobrevive luego del parto sin el cuidado de los progenitores, ni siquiera un adulto podría hacerlo en un ambiente carente de agua, oxígeno y alimentos.

Otros consideran que se es humano cuando se forma el sistema nervioso, o el corazón, o después del alumbramiento. Estas opiniones son sostenidas por aquellos vinculados a los grandes negocios que se hacen con las células y derivados de embriones, que mueven millones de dólares en el mundo.
Lo que nadie puede discutir es que a partir de la concepción empieza un proceso de multiplicación celular y crecimiento, que sigue con la implantación, la formación de la mórula, blástula y gástrula, los diversos órganos y sistemas, y el nacimiento, tras el cual el proceso de crecer se sigue desarrollando pasando por la niñez, la pubertad y adolescencia, la juventud, la madurez, la vejez y la muerte. Siendo un proceso continuo e ininterrumpido, aunque se puedan distinguir etapas arbitrariamente, no hay ningún criterio objetivo para decir que el embrión no es humano hasta completar alguna de tales etapas.


Un bebé pequeño no tiene raciocinio, como tampoco lo tiene un niño con alguna enfermedad mental severa. Un nacido sin un corazón funcional, no pierde su condición de humano. También se podría decir con igual engaño que no se es humano antes de la pubertad, ya que se carece de las hormonas que van a dar al cuerpo la forma que le es propia, junto con la capacidad de reproducción.
Incluso concediendo cierta verosimilitud a quienes niegan que el embrión sea una vida humana tan respetable como la de cualquier niño o adulto, se trataría en todo caso de un tema opinable. Pero cuando se trata del aborto, la más ligera duda en el sentido de que se podría estar destruyendo una vida humana es más que suficiente para abstenerse de aceptarlo. Dicho de otra manera, a menos que se demuestre que el cigoto no es humano de manera tan contundente que no deje lugar a la más mínima duda razonable, el aborto no debería tolerarse en ninguna sociedad que se precie de defender el primer derecho fundamental de sus miembros, tal como el derecho a vivir.

Dicho esto, es evidente que toda otra argumentación a favor del aborto se vuelve superflua, comparada con la importancia de la preservación de una vida humana, en una sociedad cuya función primordial es garantizar el derecho a la vida de todos sus miembros, sobre todo de los inocentes e indefensos.


Otras falacias

La oposición al aborto sería una preocupación de la Iglesia o de los movimientos conservadores de derecha. Como se ha demostrado, la oposición se basa en argumentos estrictamente científicos, sin necesidad de apelar a la autoridad de ninguna confesión. No se puede establecer una relación entre la defensa de la vida y las convicciones religiosas o políticas ya que hay partidarios de la vida en todas las tendencias, tales como: Feminists for Life, Mujeres contra el Aborto​ y Atheists for Life, o los Parlamentarios y Gobernantes de los más diversos partidos políticos por la vida.
Un budista como Gandhi dijo: “Me parece tan claro como el día que el aborto es un crimen”. Y un defensor de derechos humanos como Perez Esquivel piensa que: “Quien justifica el aborto justifica la pena de muerte, y yo estoy en contra. Ser progresista significa defender la vida y nada mas…”.

Algunos dicen que el embrión es humano pero no es persona, y que es humano a partir de que recibe un nombre y se socializa. Basta con que sea humano para que no se pueda matarlo. Ahora bien, según el diccionario de la Real Academia, persona es: “Individuo de la especie humana. Hombre o mujer cuyo nombre se ignora o se omite”. Si tiene ADN humano individual es un individuo de la especie humana. La mayoría de los bebés reciben su nombre a partir de una ecografía. Y en todo caso, es muy difícil decir cuando un niño se socializa: será cuando aprende a hablar y vivir en sociedad, cuando se integra a la familia, o a sus compañeros de colegio, o cuando tiene uso de razón? Eso da un espectro indefinido que iría hasta la adolescencia.

Se argumenta que el aborto no es obligatorio, y por eso debe haber libertad de opción. O que la mujer puede hacer de su cuerpo lo que quiera, y que los hombres no deberían opinar en estos temas.


Pero el embrión no es parte del cuerpo de la madre sino que es un cuerpo humano distinto genéticamente a sus progenitores. Y no se forma espontáneamente en la madre sin intervención del padre. Más aún, los Estados deben proteger la vida de todos, de modo que matar a un embrión, un niño o un adulto no es algo que nadie pueda decidir arbitrariamente ante la inacción del resto de la sociedad.

Se dan cifras altísimas de abortos clandestinos, que son poco creíbles, ya que justamente por ser clandestinos no están contabilizados formalmente. Pero incluso se fuera cierto, no hay una lógica que respalde la legalización. Sabemos que la corrupción, el robo, el contrabando y los hechos violentos son males mundiales, pero eso no soporta su legalización. Lo que es intrínsecamente malo, como matar niños inocentes, no puede convertirse en legal simplemente porque se haga de todos modos. Y junto con esas cifras de abortos ilegales se dan porcentajes de mujeres que sufren o mueren en tales circunstancias, olvidando que el cien por ciento de los niños muere en los abortos, legales o ilegales. En todo caso los Estados deberán garantizar la asistencia económica, social y psicológica a todas las mujeres que estén involucradas en estas cuestiones y atender debidamente su bienestar, pero partiendo de la premisa de que ningún mal se debe evitar cometiendo un mal mayor, tal como la muerte a niños en el vientre de la madre.

Por supuesto que tal preocupación implica un involucramiento de los Estados proveyendo educación, salud y asistencia a las niñas y adolescentes, cuando es menos engorrosa la pseudo-solución facilista de matar a los bebés. En tal sentido, resulta hasta hipócrita que el aborto se considere un capítulo de la salud reproductiva, como si el embarazo fuera una enfermedad.
En cualquiera de los casos, una sociedad civilizada no puede aceptar que  un problema, cualquiera sea su índole y complejidad, se pueda solucionar implantando la pena de muerte a niños por nacer.











PROYECTO DE LEY



PIDEN PROTECCIÓN PARA LA EMBARAZADA EN RIESGO Y SU HIJO

NOTIVIDA, Año XVIII, Nº 1078, 6 de marzo de 2018

Se presentó hoy en Diputados, por quinta vez consecutiva (la primera fue en el 2010), el proyecto de ley de “Protección integral de los derechos humanos de la mujer embarazada y de los niños por nacer”, que impulsa la Red Federal de Familias.

Un proyecto que prevé una solución integradora que respeta y protege por igual los derechos de los dos integrantes del binomio madre-hijo, esencialmente iguales en dignidad e igualmente valiosos.

El expediente (324/2018) ingresó con el número máximo de firmas que puede tener reglamentariamente la presentación inicial (15), pero muchos diputados van a adherir en los próximos días. Recodemos que en el 2016 tramitó como expte 2452 y fue firmado por 68 diputados.

Los primeros 15 firmantes del 2018 son: Juan Fernando Brügge (Córdoba Federal), Silvina Frana (FpV, Sta.Fe), Lucila Lehmann (CC, Sta. Fe), Graciela Caselles (Bloquista, San Juan), Beatriz Avila (Justicia Social, Tuc.), Vanesa Massetani (FR, Sta. Fe), José Orellana (Primero Tucumán), Karina Molina (PRO, La Rioja), Stella Maris Huczak (PRO, Mza.), Davis Schlereth (PRO, Neuquén), Carlos Roma (PRO, T.del Fuego), Javier Pretto (PRO, Cba.), Jorge Enríquez (PRO, Cap.Fed), Graciela Navarro (Fr. Cívico, Sgo.) y Gustavo Bevilacqua (FR, Buenos Aires).



Ofrecemos a continuación el análisis del proyecto que, en el anterior período parlamentario, realizó Ludmila A. Viar, para el Centro de Bioética-Persona y Familia:

Es una alternativa de fondo que, en lugar de promover el aborto, impulsa acciones legales para garantizar derechos preexistentes de la mujer embarazada y el niño por nacer, aportando respuestas para quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Este proyecto no sólo protege el derecho de la persona por nacer desde la concepción, en concordancia con lo establecido en los arts. 33, 29 y 75 incisos 22 y 23 de la Constitución Nacional y el art. 19 del Código Civil y Comercial, sino que se le brinda a la madre una serie de beneficios que le permiten el desarrollo de un embarazo seguro.

En este sentido el proyecto considera a estos derechos de la madre y el niño por nacer como de orden público, de forma tal que no pueda existir contrato comercial posible o acuerdo de partes que intente reducirlos a materias disponibles en desmedro de los más débiles y vulnerables. El proyecto se propone una tutela legal plena de la dignidad humana reflejada en la madre y el niño por nacer.

Esta iniciativa es un claro camino hacia la colocación de los bienes jurídicos protegidos, la dignidad y la vida, tanto de la mujer como del niño, en el peldaño más alto de protección y seguridad jurídica. Además, busca comprometer al Estado, es decir a la sociedad toda, a sostener y promover el acceso a una atención integral de la mujer así como del niño a través de la ampliación de facilidades de acceso de medios no sólo médicos, sino también económicos y psíquicos. El proyecto busca reducir la brecha entre la mujer que se encuentra en estado de vulnerabilidad y la que no, proveyendo un sistema de contención de la misma.

La teleología de este proyecto puede leerse como un blindaje legal que evita cualquier tipo de discriminación, descartando cualquier clase de selección humana por sus rasgos genéticos o biológicos. Es así como se tutela la igualdad de todos sin estimar ni determinar la existencia de seres humanos mejores que otros por sus cualidades físicas.

Queda patentizada la búsqueda de evitar cualquier tipo de eliminación sistemática silenciosa de personas humanas por razones eugenésicas o sociales.

A continuación se enumeran algunos de los derechos y garantías que trae este Proyecto de Ley:

El derecho a vivir de la persona concebida. (arts. 1 y 3)
El derecho a no ser discriminado de la persona por nacer. (art. 4, 1º apartado)
El derecho de la madre a una asignación especial en caso de violación (art.4, 2º apartado).
El derecho de la madre a que no se discrimine a su hijo por sus orígenes genéticos o biológicos. (art.4)
El derecho del niño a no ser sometido a procesos que afecten su dignidad. (art. 6)
El derecho del niño por nacer a recibir asistencia médica integral.(art. 5)
El derecho de la mujer a recibir asistencia médica integral.(art. 5)
El derecho de la mujer a no ser presionada por el medio externo para la provocación del aborto y a no ser violentada. (art. 7)
El derecho de la mujer a recibir asistencia y asesoramiento completo, no sólo físico, sino psíquico y económico. (arts 9 a 14)
El derecho a la Asignación Universal por Hijo por Nacer. (art. 13)

Este proyecto impulsa el progreso social a través de la tutela básica del derecho humano esencial de toda persona humana a vivir y nacer de forma digna sin discriminar por sus orígenes y bajo la tutela del sistema en todos los aspectos que hacen aquella. De esta forma, se protege a la madre de las presiones externas que obstaculizan la prosecución de su embarazo y se le reconocen prerrogativas, derechos y garantías que hacen a una tutela completa de su dignidad humana como portadora de vida.

El progreso se sostiene en el reconocimiento de los derechos a los más vulnerables.

MONS. MARTÍNEZ CAMINO


inaugura importantes Jornadas de Catolicismo e idiologías en la Universidad Complutense

Ecclesia

 Las Jornadas sobre Catolicismo tendrán lugar en la Facultad de Filosofía de la UCM durante la semana del 12 al 16 de marzo. En esta tercera edición se asienta esta convocatoria anual de un congreso de corte académico, organizado íntegramente por estudiantes, que cuenta con personalidades de reconocido prestigio y que aborda desde un excelente nivel intelectual asuntos de importancia para nuestro tiempo presente y nuestra sociedad, poniendo en el centro del debate las posiciones del catolicismo.

Mons. Martínez Camino, obispo auxiliar de la diócesis de Madrid, inaugurará estas Jornadas, que este año tendrán como tema Catolicismo e ideologías. Estos coloquios contarán con reseñables académicos de diversas universidades, instituciones, facultades y colegios eclesiásticos. Tales son: la Universidad Complutense de Madrid; la Universidad Pontificia de Comillas; la Universidad Pontificia de Salamanca; la Universidad Rey Juan Carlos; el CEU; la Universidad Francisco de Vitoria; la Universidad Eclesiástica San Dámaso; el FIM; el EMUI; el Tribunal Supremo; el Instituto de Santo Tomás.

Los diferentes asistentes se reunirán en diversas mesas que tratarán las relaciones entre: la filosofía realista y las ideologías; las ideologías y la doctrina social de la Iglesia; el marxismo y el catolicismo; el catolicismo y la vida pública; los totalitarismos, las ideologías y el Estado; el liberalismo y el catolicismo; la antropología cristiana y las ideologías. 
Todas ellas arropadas por la conferencia inicial de Monseñor Martínez Camino, en torno a la relación entre la propia Fe y las ideologías; y por la de clausura del profesor, Catedrático de Antropología Filosófica de la propia Facultad, Juan Bautista Fuentes.

“Un filósofo poco sospechoso de integrista cristiano, Gustavo Bueno, decía que el catolicismo no es perro muerto”, nos explican desde la organización: “Estas Jornadas comenzaron a realizarse con un propósito claro: exponer la fe católica no como una posición intelectual más en la marea caótica de corrientes ‘intelectuales’, sino como un credo anclado en la realidad misma de las cosas, que repercute en todos los ámbitos de la vida del hombre, bien sea intelectual o moral, particular o social”. 
El carácter de la organización “ha sido desde los comienzos de matriz estudiantil; hemos sido los estudiantes de nuestra Facultad quienes hemos pergeñado y elaborado las convocatorias de estas Jornadas”. En ello se ha visto, dicen, “verificado, en cierta medida, ese propósito que tuvimos, pues con el desarrollo de estas actividades se ha arrumbado para mucha gente esa falsa imagen de la Iglesia o incluso de la religión como urdimbre de sombras y cadenas para la racionalidad del hombre”. 
Concluyen: “Esta es la mejor manera que hemos encontrado para servir al bien común de la sociedad en que vivimos y dentro de la Facultad de Filosofía de la UCM, pues nuestro deber como católicos es alcanzar el fin de esta fraternidad universitaria, que no viene marcado más que por su esencia; es decir, lograr que todos estén orientados, en una búsqueda común, hacia la verdad, ese es el fin de la Universidad, y estamos trabajando por alcanzarlo”.

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE ABORTO?






ABORTO ES MATAR AL NIÑO

NOTIVIDA, Año XVIII, Nº 1077, 4 de marzo de 2018

El proyecto de la “Campaña por el derecho al aborto” que se presentará esta semana pide aborto en los servicios del sistema de salud para mujeres y niñas.

A sólo requerimiento y en un plazo máximo de 5 días, el aborto se le podría practicar a una niña de 13 años sin conocimiento de sus padres, porque se presume que a esa edad ya “cuenta con aptitud y madurez suficiente para decidir”.

Se podría abortar sin expresión de causa (porque se le da la gana), dentro de las primeras 14 semanas de gestación y fuera de ese plazo si el embarazo es producto de una violación, hay malformaciones fetales graves o corre riesgo la vida o la salud (física, psíquica o social) de la mujer. Por ejemplo, una adolescente que cursa un embarazo de 6 meses podría solicitar un aborto porque la gravidez la deprime o no cuenta con medios económicos para mantener al bebé. Se interrumpe el embarazo y aunque el niño por nacer fuera viable (pudiera sobrevivir fuera del útero), lo matan.

Aborto es matar al chico

Nos parece oportuno recordar los casos de aborto que se judicializaron en Chubut en el año 2010. Dos casos similares, los dos en Comodoro Rivadavia, dos adolescentes, ambas de 15 años, violadas desde pequeñas por el conviviente de su madre. Las dos cursaban un embarazo que superaba los 5 meses de gestación. En uno y otro caso se solicitó el aborto y se practicó en el Materno-Infantil de Trelew, por el riesgo psicológico que aneja la violación.

El primer aborto se hizo después de que lo autorizara el Tribunal Superior de Justicia de Chubut. Dos semanas después y con una sentencia de la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia -que por el antecedente no fue apelada- se practicó el segundo.

Sobre el primero, dos años después, la Corte se pronunció en abstracto inicua e inconstitucionalmente.

Tras el segundo, entrevistamos a la Dra. Iris Moreira, Defensora en Jefe de Comodoro Rivadavia y “tutora ad litem del nasciturus”. Reproducimos a continuación parte de lo publicado en aquel entones.

Indagamos sobre la edad gestacional y respondió: “en el momento del aborto tenía 23 semanas y dos días”. Le advertimos que muchos chicos con esa edad gestacional sobreviven con cuidados neonatológicos y preguntamos: ¿no los previó Ud. para su defendido? 
La respuesta fue tajante: “No. Porque el fallo de Cámara decía aborto’. Insistimos ¿qué entiende Ud. por aborto? ¿matar al chico? “Sí –contestó- aborto es matarlo lo otro sería adelantar el parto” 
(Vid Notivida Nº 676, 26/03/2010).

MAR DEL PLATA EN DEFENSA DE LA VIDA





Centro Pieper, 1 DE MARZO DE 2018

Aproximación Crítica al Problema del Aborto

Panel Interdisciplinario

 El Centro de Humanidades Josef Pieper desarrollará el próximo viernes 2 de Marzo, a partir de las 20hs, un Panel Interdisciplinario titulado “Aproximación Crítica al Problema del Aborto”.

La actividad se realizará en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Luro 4344 - 1° Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata. El ingreso es libre de aranceles y los cupos limitados.

El Panel Interdisciplinario contará con la presencia de Mario Caponnetto (Médico), Alfredo López (Juez Federal), Nicolás Márquez (Abogado y Escritor), Eduardo Castelnovo (Médico), Asociación Civil “Frente Joven”, Grupo “Ain Karem” - Centro de Ayuda a la Mujer Embarazada. Además, participará del Panel “+Vida” Tandil.