DON BOSCO

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"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

UNA UTOPÍA MATERIALISTA: EL TRANSHUMANISMO


por Ing. Daniel Iglesias Grèzes
Montevideo, 14 de agosto de 2016




¿Qué es el transhumanismo?

Existen muchas definiciones del transhumanismo. Por ejemplo, la World Transhumanist Association (Asociación Transhumanista Mundial) dio las siguientes dos definiciones de transhumanismo: 
“1- El movimiento intelectual y cultural que afirma la posibilidad y la deseabilidad de mejorar fundamentalmente la condición humana a través de la razón aplicada, especialmente desarrollando y haciendo disponibles tecnologías para eliminar el envejecimiento y mejorar en gran medida las capacidades intelectuales, físicas y psicológicas. 
2- El estudio de las ramificaciones, promesas y peligros potenciales de las tecnologías que nos permitirán superar limitaciones humanas fundamentales, y el estudio relacionado de las materias éticas involucradas en desarrollar y emplear tales tecnologías.”

Estas definiciones pueden dar la impresión de que el transhumanismo es algo inocuo o incluso positivo. Por eso propondré mi propia descripción de esta nueva ideología: el transhumanismo es una utopía materialista que pretende utilizar medios tecnológicos para transformar al ser humano en algo más que humano. Los transhumanistas conciben lo transhumano como una etapa de transición hacia lo posthumano. 

El símbolo que representa al transhumanismo (H+) manifiesta claramente esa voluntad de autotrascendencia. Para captar rápidamente la esencia del transhumanismo, conviene considerar que la gran mayoría de los transhumanistas aspira a que el progreso tecnológico permita al hombre alcanzar la inmortalidad. Además, los transhumanistas imaginan que en una sociedad transhumanista la esperanza de vida promedio superaría los 120 años y en general las personas estarían dispuestas a reemplazar sus órganos sanos por dispositivos artificiales, a fin de mejorar sus capacidades físicas o psíquicas. Con base en su fe progresista y cientificista, los transhumanistas creen firmemente que estas cosas ocurrirán, más pronto o más tarde.


Concluiré esta somera descripción del transhumanismo citando parte de un artículo de Wesley J. Smith: The Materialists’ Rapture (El rapto de los materialistas), publicado el 28/06/2013 en la excelente revista norteamericana First Things. La traducción es mía.

“Los proselitistas del ‘transhumanismo’ afirman que, a través de las maravillas de la tecnología, tú o tus hijos vivirán para siempre. No sólo eso, sino que dentro de décadas tú serás capaz de transformar tu cuerpo y tu consciencia en una infinita variedad de diseños y propósitos: una evolución auto-dirigida que conduce al desarrollo de ‘especies post-humanas’ con superpoderes semejantes a los de personajes de comics. En verdad, un día seremos como dioses: ‘En el futuro distante’, suspiró el biólogo de Princeton Lee Silver en su libro Remaking Eden [Rehaciendo el Edén], nos convertiremos en ‘seres mentales’ inmortales tan ‘diferentes de los humanos como los humanos lo son de los gusanos primitivos con cerebros diminutos que por primera vez se arrastraron a lo largo de la superficie de la tierra’.

El extraordinario inventor Ray Kurzweil es probablemente el proponente más famoso del transhumanismo. Kurzweil, quien ahora es el jefe de ingeniería de Google, predice que ‘la Singularidad’, un ‘punto de inflexión’ adveniente de aceleración tecnológica exponencial, desencadenará una cascada imparable de avances científicos que conducirá a la inevitable superación de la muerte física. Kurzweil predice que la inmortalidad humana estará aquí hacia 2045, alcanzada por medio de la carga de nuestras mentes en computadoras. ‘Tendremos cuerpos no-biológicos’, profetizó, ‘que nos permitirán vivir en una realidad virtual que será tan realista como la realidad real’.

Otros proyectos transhumanistas incluyen la ingeniería genética de embriones para producir niños mejorados, la vida en una conciencia de grupo y la alteración radical del cuerpo para expresar mejor la hiper-individualidad.” (Wesley J. Smith).

Dentro del transhumanismo existen distintas corrientes (abolicionismo, extropianismo, inmortalismo, posgenerismo, singularitarianismo, tecnicismo, tecnogaianismo, transhumanismo democrático, transhumanismo libertario), pero en esta primera aproximación no puedo entrar a analizarlas.



¿Qué tanto se ha desarrollado el transhumanismo?

Los primeros autodenominados transhumanistas se reunieron formalmente a principios de 1980 en la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles), que se convirtió en el centro principal del pensamiento transhumanista.

En 1998 los filósofos Nick Bostrom y David Pearce fundaron la World Transhumanist Association (WTA), una organización internacional no gubernamental que trabaja por el reconocimiento del transhumanismo como un objeto legítimo de la investigación científica y la política. En 1999, la WTA redactó y aprobó la Declaración Transhumanista. En 2008 la WTA cambió su nombre por Humanity+. En ese entonces contaba con unos 5.000 miembros. A la fecha Humanity+ tiene su sede central en Los Ángeles y cuenta con casi 10.000 miembros y tres instituciones afiliadas, es decir instituciones que buscan trabajar juntas con Humanity+. 

Se trata del Singularity Institute, el Foresight Institute y la Mormon Transhumanist Association. Según su actual constitución, Humanity+ tiene la forma jurídica de una empresa: Humanity+, Inc. Su sitio web tiene el siguiente lema: “No limites tus desafíos. Desafía tus límites.”

Actualmente Humanity+ cuenta con 58 capítulos o grupos locales: 23 en los Estados Unidos y 35 en otros 30 países (contando como países a América Latina y a Second Life). En América Latina hay un capítulo en vías de organización, denominado Asociación Transhumanista. Esta asociación tiene en Yahoogroups foros de discusión correspondientes a 17 países de América Latina, incluyendo a Argentina pero no a Uruguay. Sin embargo, la portada del sitio web de la Asociación Transhumanista muestra las banderas de diez países de América Latina, incluyendo a Uruguay.

Por otra parte, existen ya partidos políticos transhumanistas en unos 25 países de los cinco continentes. Esos partidos están agrupados en el Partido Transhumanista Global. En 2012 fue elegido en Italia el primer diputado transhumanista de la historia. Se trata de Giuseppe Vatinno, licenciado en física, periodista y profesor sobre energía y temas medioambientales en el Politécnico de Milán y en la Universidad La Sapienza de Roma.

El Partido Transhumanista de los EE.UU. fue fundado en 2015 y presentará un candidato a la Presidencia en las elecciones de este año. Su candidato (Zoltan Istvan) cree que "todos habremos cambiado y viviremos 500 años o más" en cuestión de un cuarto de siglo. Para esa fecha, no cree que vayan a existir los sexos ni las razas, así que las discriminaciones acabarán de un plumazo. Los úteros artificiales reemplazarán los partos naturales ("bárbaros y peligrosos médicamente", según Istvan) y podremos cambiarnos de sexo o de color de piel cada semana gracias al desarrollo de la nanotecnología, para que no nos aburramos de nosotros mismos. Istvan piensa que, con suficientes recursos, podemos dominar el envejecimiento dentro de una década. Propone gastar al menos un billón de dólares (o sea, un millón de millones de dólares) en diez años en la investigación de la extensión de la vida.

En Internet es posible encontrar muchas noticias que permiten evaluar el grado de difusión que ha alcanzado ya el transhumanismo. Me limitaré a citar una de esas noticias, que me parece muy ilustrativa.

En 2012 se informó que la Asociación Iberoamericana de Criopreservación (que agrupa a 50 investigadores españoles) planea instalar en Madrid el primer cementerio español dedicado a la criogenización, como alternativa a los servicios funerarios tradicionales. En dicho cementerio (o, como prefieren llamarlo, “albergue de pacientes”, ya que consideran que no trabajan con seres definitivamente muertos), se conservarían los cadáveres para poder aprovechar los futuros avances médicos. Según su teoría, cuando uno fallece por una enfermedad, se lo congela, y si en un futuro se encuentra la cura a esa enfermedad, se lo descongela. En los EE.UU. unas 50 personas fallecidas se sometieron a la criogenización en 2011. 

En España más de cien personas estaban interesadas en la criopreservación de sus restos mortales. Según el autor del artículo que estoy refiriendo, los mayores problemas de esa técnica son su elevado costo (100.000 euros) y que no existe ninguna garantía de que funcione correctamente. Aunque la ley española no ampara expresamente el enterramiento de personas en cápsulas de criogenización, la asociación referida quiere aprovechar el vacío legal para continuar con su proyecto. Sin embargo, hay quienes cuestionan éticamente esa técnica y se prevé que la OMC estudie si esa práctica es éticamente lícita.



¿Cuáles son las raíces y las conexiones ideológicas del transhumanismo?

El transhumanismo es una ideología evolucionista. Según el transhumanismo, la evolución, que en el pasado hizo surgir la vida no consciente a partir del universo inanimado y la humanidad a partir de la vida no consciente, transformará a la humanidad primero en la transhumanidad y después en la posthumanidad. Es fácil ver que el darwinismo y el darwinismo social figuran entre las principales raíces ideológicas del transhumanismo.

Hacia mediados del siglo XIX la selección natural fue descubierta de forma simultánea e independiente por dos biólogos británicos: Charles Darwin y Alfred Wallace. Darwin era partidario del naturalismo filosófico, es decir de la doctrina que niega la existencia de lo sobrenatural o bien su influencia en nuestro mundo. En cambio Wallace creía en el diseño inteligente de los seres vivos. El establishment científico de la Inglaterra victoriana, firmemente inclinado hacia el naturalismo filosófico, apoyó a Darwin y dejó que la obra de Wallace cayera en el olvido. Thomas Huxley, apodado “el bulldog de Darwin”, fue el principal difusor del darwinismo en Inglaterra, pese a que en privado manifestaba dudas sobre un aspecto central de la teoría darwinista: el gradualismo de la evolución. Huxley logró convencer a muchos de que la ciencia y la religión estaban absoluta e inevitablemente enfrentadas con respecto a la teoría de la evolución; y de que la ciencia darwinista representaba la derrota definitiva de la religión, y especialmente del cristianismo.

El darwinismo social combinó la obra de Herbert Spencer con la teoría darwinista de la evolución, sosteniendo que la lucha por la supervivencia del más apto se da también dentro de las sociedades humanas. Contribuyó a dar un barniz científico a las teorías racistas en boga hacia fines del siglo XIX y fue el principal sustento intelectual del movimiento eugenésico, que buscó mejorar la raza humana por medios análogos a los empleados en la cría de perros o caballos. Los eugenistas pretendían favorecer la reproducción de los seres humanos juzgados por ellos como más aptos y obstaculizar o incluso impedir la reproducción de los juzgados por ellos como menos aptos. Charles Darwin expresó ideas racistas y eugenésicas en su libro El origen del hombre, de 1871.

Francis Galton, primo de Charles Darwin, fundó la Sociedad Eugenésica Británica en 1907. De 1911 a 1928 dicha Sociedad fue presidida por Leonard Darwin, economista y octavo hijo de Charles Darwin. También otros tres hijos de Charles Darwin fueron miembros de la Sociedad Eugenésica. El matemático Charles Galton Darwin, nieto de Charles Darwin y ahijado de Francis Galton, presidió la Sociedad Eugenésica durante seis años a mediados del siglo XX. Julian Huxley, nieto de Thomas Huxley, presidió la misma Sociedad de 1959 a 1962. Antes había sido el primer Director General de la UNESCO. Pese a ser no creyente, apoyó la difusión de los escritos del P. Pierre Teilhard de Chardin y escribió el prólogo de su libro principal, El fenómeno humano.

Como el darwinismo social, el transhumanismo pretende que el hombre tome las riendas de la evolución y busque deliberadamente mejorar o trascender la naturaleza humana. Y, como el movimiento eugenésico, el movimiento transhumanista pretende utilizar la ciencia y la tecnología para alcanzar su objetivo de mejorar la raza humana.

La mayoría de los transhumanistas son ateos o agnósticos, pero existe una minoría de transhumanistas creyentes. La mayoría de esa minoría se inscribe dentro de la espiritualidad New Age. Entre la New Age y el transhumanismo existen no pocas afinidades. Los partidarios de la New Age (o Nueva Era) esperan la próxima llegada de la Era de Acuario, en la cual los hombres ascenderán a un nuevo nivel de consciencia. Los transhumanistas esperan algo parecido, aunque se proponen alcanzarlo por medio de la ciencia y la tecnología, en lugar de las técnicas de meditación orientales. Probablemente no sea casualidad que tanto la New Age como el transhumanismo hayan tenido su primer centro de irradiación en California.

El transhumanismo y la ideología de género tienen muchos puntos de contacto. Por ejemplo, ambas ideologías sueñan que el progreso científico permitirá crear úteros artificiales, liberando a la mujer de la carga de la maternidad, y permitirá “cambios de sexo” más “perfectos” que los actuales.

Por último señalaré un punto de contacto entre el transhumanismo y el ecologismo radical animalista. Como este último, algunos transhumanistas buscan abolir el sufrimiento en todos los seres vivos capaces de sentir dolor.



¿Cuáles son los principales peligros del transhumanismo?

Muy sensatamente, Francis Fukuyama ha calificado al transhumanismo como “la idea más peligrosa del mundo”. En realidad, los peligros del transhumanismo son tantos que me es difícil elegir los principales; pero haré el intento.

La técnica, aunque a priori es moralmente ambivalente, es en términos generales algo muy bueno, porque responde a la vocación humana al trabajo y el desarrollo. Para contribuir auténticamente al desarrollo humano, la técnica debe respetar la verdad del hombre; pero si no respeta la naturaleza humana, la técnica se convierte en una grave amenaza contra el mismo ser humano, en sus dimensiones individual y social. La grave amenaza de un progreso técnico amoral no es una mera posibilidad teórica sino una triste realidad que hiere seriamente a nuestra actual civilización. Si extrapolamos simplemente la actual tendencia a un desarrollo técnico mayormente desvinculado de la ley moral natural, nos enfrentamos a la oscura perspectiva de una sociedad cada vez más deshumanizada.

Esa tendencia se muestra hoy con máxima claridad en el ámbito de la bioética. En su encíclica Caritas in Veritate, el Papa Benedicto XVI dijo lo siguiente: “En la actualidad, la bioética es un campo prioritario y crucial en la lucha cultural entre el absolutismo de la técnica y la responsabilidad moral, y en el que está en juego la posibilidad de un desarrollo humano e integral. Éste es un ámbito muy delicado y decisivo, donde se plantea con toda su fuerza dramática la cuestión fundamental: si el hombre es un producto de sí mismo o si depende de Dios. Los descubrimientos científicos en este campo y las posibilidades de una intervención técnica han crecido tanto que parecen imponer la elección entre estos dos tipos de razón: una razón abierta a la trascendencia o una razón encerrada en la inmanencia. Estamos ante un aut-aut decisivo” (74).

La ideología transhumanista infunde nuevos bríos a esa tendencia funesta. La biotecnología divorciada de la ética está empeñada en una tarea de deshumanización que C. S. Lewis, en el título de uno de sus libros, denominó La abolición del hombre, o sea de la naturaleza humana y, por consiguiente, de la humanidad. Éste es, por otra parte, el objetivo explícito del transhumanismo.

La extrapolación de las tendencias presentes en la actual “cultura de la muerte”, máxime si son potenciadas por el transhumanismo, nos enfrenta a un futuro posible muy inquietante, anticipado en la notable novela (yo diría profética) de Aldous Huxley, Un mundo feliz, que hace más de 80 años previó el advenimiento de una sociedad hedonista, masificada y clasista, marcada por la manipulación del origen de la vida humana, por medio de la clonación. De proseguir el curso actual, el ser humano se convertirá en un producto industrial más, comprable y vendible por catálogo. De paso, dejo constancia de que Aldous Huxley era hermano de Julian Huxley.

Entre los innumerables aspectos moralmente ilícitos o al menos problemáticos de la actual revolución biotecnológica, me detendré aquí en uno, los intentos de hibridación, citando el numeral 33 de la Instrucción Dignitas Personae de la CDF, de 2008: “Recientemente se han utilizado óvulos de animales para la reprogramación de los núcleos de las células somáticas humanas –generalmente llamada clonación híbrida– con el fin de extraer células troncales embrionarias de los embriones resultantes, sin tener que recurrir a la utilización de óvulos humanos. Desde un punto de vista ético, tales procedimientos constituyen una ofensa a la dignidad del ser humano, debido a la mezcla de elementos genéticos humanos y animales capaz de alterar la identidad específica del hombre. El uso eventual de células troncales extraídas de esos embriones puede implicar, además, riesgos aún desconocidos para la salud, por la presencia de material genético animal en su citoplasma. Exponer conscientemente a un ser humano a estos riesgos es moral y deontológicamente inaceptable.”

Por último diré que la afanosa búsqueda de la inmortalidad por medio de la ciencia y la tecnología, además de estar destinada al fracaso, probablemente produciría grandes injusticias sociales. Las enormes sumas de dinero requeridas para llevar la esperanza de vida promedio a 100 años en los países desarrollados estarían infinitamente mejor invertidas en el combate a la malaria y muchas otras enfermedades que matan cada año a millones de personas en los países subdesarrollados. Además, el envejecimiento radical de la población o de parte de ella generaría terribles problemas sociales en los mismos países desarrollados.



Reflexiones finales

Las premisas materialistas del transhumanismo vician gran parte de sus propuestas. Para el materialista, en el fondo no hay una diferencia esencial entre el ser humano y los seres vivos irracionales, y tampoco entre éstos y los seres inanimados. En última instancia, de ese error inicial provienen la negación del libre albedrío en el hombre y la confusión entre la inteligencia humana y la “inteligencia artificial” de las computadoras o los robots. Dicho de forma clara y simple: no es posible “subir” mi mente a una computadora. Un programa de computadora que simulara mi forma de pensar, de hablar y de actuar no sería mi mente; no sería yo. Es completamente absurdo buscar la inmortalidad por esa vía.

Permítanme terminar esta ponencia con una reflexión teológica cristiana. La causa primera del divorcio entre la tecnología y la moral es el pecado original. En el relato bíblico del pecado original, Adán y Eva se dejaron seducir por el deseo de llegar a ser como dioses obrando contra la voluntad de Dios. El pecado original no residió en que Adán y Eva quisieran ser como dioses, pues Dios mismo los había creado a su imagen y semejanza y los había llamado a ser sus hijos, sino en que comieron del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, el único que Dios les había prohibido comer. Su pecado tampoco consistió en querer conocer el bien y el mal, sino en querer determinar arbitrariamente el bien y el mal para ellos mismos. Adán y Eva desoyeron la ley moral inscrita en su propia conciencia y obraron en contra de su misma naturaleza. Quisieron ser felices al margen de Dios o en contra de Dios, cosa imposible.

Se podría decir que el dogma del pecado original es el único dogma cristiano que es susceptible de una cuasi-comprobación empírica. En efecto, es fácil constatar que, en el ámbito de nuestra experiencia, rige lo que podríamos llamar “la ley de la culpabilidad universal”. Todos nosotros, con nuestras culpas leves o graves, contribuimos a embrollar las cosas en todos los niveles.

La Biblia vincula el origen de la técnica con la descendencia de Caín (cf. Génesis 4,22) y asocia una portentosa obra técnica (la construcción de la torre de Babel: Génesis 11,1-9) con un momento importante en la historia del pecado. Esto nos indica que, en el hombre caído por el pecado, el poderío técnico puede convertirse en una herramienta muy eficaz de alienación y de desunión social. Esto se aprecia claramente en el caso del transhumanismo.

El movimiento transhumanista pretende vencer el dolor y la muerte y crear un Cielo en la Tierra, por medio de las solas fuerzas naturales del hombre, en un intento de compensar la pérdida de la fe religiosa con un sucedáneo materialista. Ofrece al hombre la salvación y la vida eterna sin necesidad del perdón de Dios ni de la conversión moral, sin necesidad de dogmas, sacramentos u oración. No es difícil escuchar en la pseudo-religión transhumanista un eco de la mentira de la serpiente en el jardín del Edén: “Seréis como dioses…” Mentira que apela en primer lugar a nuestra soberbia, pero también a nuestra pereza y miedo. Por ejemplo, ¿para qué esforzarme por ser un buen atleta si puedo correr más rápido y sin esfuerzo con piernas artificiales? ¿Y cómo me animaré a sacrificar mi vida por una causa noble si la vida terrena es para mí el valor supremo?

Hay una pequeña minoría de transhumanistas que son cristianos. Esos cristianos se afilian a las tesis del protestantismo liberal, infiltradas en el catolicismo bajo el nombre de modernismo o progresismo. Por lo dicho hasta aquí, es evidente que esos cristianos incurren en la herejía pelagiana, pues creen que el hombre se salva por sus solas fuerzas, sin necesidad de la gracia de Dios. Vale la pena volver a considerar aquí a Teilhard de Chardin, quien tenía una visión de la evolución muy semejante a la del transhumanismo. Según Teilhard, la evolución misma, por su propio ímpetu, tiende de la cosmogénesis a la biogénesis, de la biogénesis a la noogénesis, y de la noogénesis a la cristogénesis, por medio de la convergencia de la humanidad en Cristo, el Punto Omega. No en vano Teilhard, que esperaba que el cristianismo diera lugar a una nueva religión superior, es el teólogo que más ha influido en los pensadores de la New Age.

En cambio, los verdaderos cristianos creemos que Nuestro Señor Jesucristo, único Redentor del hombre y Salvador del mundo, es también el Salvador de la ciencia y de la técnica, y que, para superar la actual crisis moral de nuestra civilización técnica, necesitamos ante todo personas y comunidades santas, que, siguiendo a Cristo, impulsados por su Espíritu, vayan por la Cruz a la Luz.





LOS ABORTISTAS ENSAYAN NUEVAS ESTRATEGIAS



NOTIVIDA, Año XVI, Nº 1017, 22 de agosto de 2016

Preocupados porque el proyecto de la Red Federal de Familias (Protección integral a la embarazada en riesgo y al hijo) no deja de cosechar adhesiones; diputados kirchneristas reescribieron el proyecto de la “Campaña por el derecho al aborto” intentando iniciar el debate en la Comisión de Salud.

El proyecto de ley presentado por el kirchnerismo en Diputados reproduce las pretensiones del proyecto de la “Campaña por el derecho al aborto”, pero cambia el enfoque. La “visión punitiva” (modificación de las causales de excepción previstas en el Código Penal) es reemplazada ahora por una “visión sanitarista” (protección a la salud integral de la gestante).

La presidente de la Comisión de Salud, la entrerriana Carolina Gaillard, es una férrea impulsora de la legalización del aborto y quiere disparar el debate desde su Comisión; pero el nuevo expediente, al igual que el original, deberá ser estudiado primero por la comisión de Legislación General que preside el macrista Daniel Lipovetzky.

El proyecto

Tiene “por objeto garantizar el ejercicio del derecho a la salud integral de la persona gestante a los fines de reducir las tasas de morbilidad y mortalidad materna prevenible, entendiendo que en todos los casos las personas deben tener acceso a servicios de calidad para tratar controles y complicaciones de abortos”.

El proyecto legaliza el aborto para mujeres y “varones con capacidad de gestar” (mujeres trans que con la Ley de Identidad de Género han hecho el cambio registral).

La mujer que solicita un aborto (tanto en la recepción como durante la internación) no deberá “compartir el lugar con pacientes embarazadas o puérperas”. Es sabido que la visión de un neonato, al igual que la de las ecografías, echa por tierra los eufemismos que usan para despersonalizar al ser humano en el inicio de la vida.

El aborto se practicará a sola petición de la gestante si el embarazo no supera las catorce semanas de gestación. 
Fuera de ese plazo se realizará cuando: 
1. Exista peligro para la vida o la salud (integral) de la persona gestante, 
2. El embarazo sea producto de una violación, 
3. Se ha diagnosticado inviabilidad de vida extrauterina. 

En los casos de violación no hará falta acreditar denuncia judicial ni policial. Son los mismos requisitos que fija el proyecto de la “Campaña”. La introducción de la causal de peligro para la salud integral (física, psíquica o social) de la mujer se traduce, en la práctica, en “aborto libre”.

Todas las prestaciones vinculadas a un aborto (práctica, diagnóstico, medicamentos y terapias de apoyo) quedarán incluidas en el Programa Médico Obligatorio (PMO). Deberán cubrirlas los efectores del sector público de salud, así como los del privado, “independientemente de la figura jurídica que posean”.

No admite la “objeción de conciencia institucional” y el profesional actuante sólo puede eximirse de intervenir si otro profesional se hace cargo de la paciente. Según explicita en los fundamentos, los “derechos del paciente” ponen límite a la objeción de conciencia.

Las maniobras dilatorias o cualquier acción que conlleve a la reticencia para llevar a cabo un aborto constituyen actos sujetos a la responsabilidad administrativa, civil y/o penal.

La duplicación de la iniciativa de la “Campaña” por parte de legisladores del Frente para la Victoria intenta dar respuesta, además, a las críticas que le hacen desde el movimiento feminista por no haber abierto el debate en el Congreso durante los 12 años que gobernaron. 

Las firmas en el expediente

El proyecto (4763-D-2016) es de la autoría de Mayra Mendoza (FpV, BsAs) y fue cofirmado por: Gabriela Estévez (FpV, Cba), Luana Volnovich (FpV, BsAs), AdriánGrana (FpV, BsAs), Lautaro Gervasoni (FpV, E. Ríos), Jorge Barreto (FpV, E. Ríos), Juliana Di Tullio (FpV, BsAs), Luis Tailhade (FpV, BsAs), Eduardo Seminara (FpV, Sta.Fe), Matías Rodríguez (FpV, T. del Fuego), Ana Carolina Gaillard (FpV, E. Ríos), Ma. Fernanda Raverta (FpV, BsAs) y Juan Manuel Pedrini (FpV, Chaco).

EL REALISMO MÁGICO DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO



Por Carlos Alvarez Cozzi (1)


El desvarío de la sociedad desvinculada postmoderna (2) actual puede sin dudas llegar a límites insospechados, pero los que se están dando como consecuencia de la ideología de género, realmente se han “salido de madre” como dicen los españoles.
Y si no le pedimos al lector que en su computadora, ponga este link y vea el video recogido por la web religiónenlibertad.com (3)

Los entrevistados no son personas ignorantes ni carenciadas, incultas, sino por el contrario se trata de estudiantes de la Universidad de Washington, Estados Unidos de América.
Allí quien pregunta va llevando con habilidad el tema para que los entrevistados comprendan efectivamente que existe una realidad objetiva a la persona, que no puede ni debe sustituirse con un voluntarismo buenista que haga aceptar que si quien pregunta que es hombre, blanco y de talla mediana pueda ser efectivamente una mujer, de otra raza y de talla superior a la que realmente se le aprecia.

Por lo grotesco, el video demuestra a que punto de desvarío se puede llegar por quienes profesan la ideología de género, estrella máxima del relativismo por estas épocas!!!
Justamente ese el punto de quiebre de la pretensa seriedad de esa ideología. Porque, en temas opinables, que se pueda afirmar A o B, cuando la observación de la realidad no es incuestionable es un punto. Ahora, como cuando en el video citado se le muestra a la persona que debe contestar que quien pregunta es notoriamente un ser humano de sexo masculino, de raza blanca y de talla mediana, sólo quien esté absolutamente ideologizado y sea parcial a la ideología que referimos puede llegar, no sin dudas en algunos casos, a admitir que lo que está apreciando ante sí no es lo que está viendo.

Adviértase que no se le interrogó si la persona que le preguntaba micrófono en mano era hetero u homosexual, sino si era varón o mujer. Y en lo demás más claramente no podía haber duda alguna: en el color de piel y en la talla. Sin embargo todos terminaron diciendo que si el cronista se considerba una mujer de otra raza y de gran talla era posible porque simplemente él lo quería.
Así queda patentizada la aberración de una ideología que ignora la realidad, simplemente la manipula al servicio de sus fines.

Esa forma de ver la realidad y el mundo, es patética, porque nos preguntamos, qué diferencia hay que mañana quien escribe este artículo, jurista de profesión, por sí y ante sí afirme que es médico cirujano y entre a un quirófano y exija realizar una intervención quirúrjica a un paciente o afirme, con similar talante que es piloto aviador comercial y pretenda guiar un avión en un vuelo transatlántico? Poniendo en ambos casos la vida humana en forma incuestionable!!! La respuesta es clara: absolutamente ninguna.

Entonces, hay que denunciar clara y fuertemente este dislate del pensamiento humano que puede llevanos a terribles desgracias, como ya efectivamente está sucediendo.
Una mujer que al quedar embarazada y saber que esperaría un varón decidió abortarlo porque consideró al feto un “injusto agresor”, simplemente por ser varón.

O una pareja de lesbianas que habiendo adoptado legalmente a un niño lo criaron como una niña causándole tremendos daños sicologicos al chico que lo llevaron al suicidio. O niños que han solicitado operaciones transexuales por la presión que sus padres ejercían sobre su identidad sexual. O pedidos de niños en Bélgica para que se les practique el suicidio asistido sin conocimiento siquiera de sus padres.
A todos estos desvaríos lleva este tipo de relativismo ético, recogido por algunas legislaciones como las aprobadas entre otros en Holanda y Bélgica.

Denunciar ésto se considera “políticamente incorrecto” por el temor a las represalias que caen sobre los que se animan a hacerlo. Pero alguien tiene que advertir estos dislates antes que sea demasiado tarde. El jurista que firma este artículo lo ha hecho y está dispuesto a seguirlo haciendo por una razón de bien común elemental, que no es necesario explicitar más, porque surge pura y diáfanamente de lo expuesto. Y que no se diga que se trata del derecho a la libertad de expresión de los demás, de una censura al mismo. Se trata solamente de apreciar la realidad objetiva, que existe, y evitar que estando a un paso del despeñadero... nos hagan dar un paso adelante.


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(1)      Jusinternacionalista uruguayo experto en Bioderecho.
(2)      “La sociedad desvinculada”, Josep Miró, 2014.

SEXUALIDAD

De lo que sucedió cuando expliqué en Facebook las enseñanzas de la Iglesia 

 Francis PHILLIPS, escritora
catolicos-on-line, 15-8-16

Recientemente viví una experiencia inquietante de tintes surrealistas. Por casualidad, alguien había publicado una fotografía de unas niñas vestidas con el uniforme escolar en la página Facebook de antiguas alumnas de mi colegio, que antes era un internado y ahora es un colegio católico para alumnas externas. La fotografía estaba encabezada por un breve texto relativo a los nuevos problemas transgénero con los que han de lidiar las escuelas privadas.


Añadí un comentario de una sola línea diciendo que esperaba que dichas escuelas no claudicaran, en esta materia, ante lo políticamente correcto. De inmediato, esta observación mía fue respondida con enérgicas protestas. Por ello, escribí un par de párrafos más para explicar las razones por las que, en materia de sexualidad, los cristianos no hacemos sino atenernos a la historia, la Biblia, la biología y el sentido común, y recomendé algunos libros. Estas observaciones suscitaron las respuestas iracundas e irracionales de varios comentaristas, que exigieron el cierre inmediato del hilo. Y en efecto, fue cerrado.



Recordé este incidente al leer el libro de Gabriele Kuby, «The Global Sexual Revolution: Destruction of Freedom in the Name of Freedom» (La revolución sexual mundial: La destrucción de la libertad en nombre de la libertad), traducido del alemán y publicado recientemente en inglés por la editorial Angelico Press. Como indica su título, el libro explica detenidamente, basándose en una amplia investigación y aportando datos reveladores, por qué en las últimas décadas la sociedad occidental –no así el resto del mundo– ha pasado del feminismo militante a la destrucción del matrimonio, para llegar ahora a promover agresivamente la «ideología de género» y el derecho a «elegir» el propio sexo.

Este escalofriante relato describe la influencia demoledora que ejercen las Naciones Unidas –a través de sus conferencias internacionales sobre el control de la población y los derechos de las mujeres– así como la Unión Europea, que, siguiendo su agenda laicista, hostiga a los Estados miembros renuentes a tipificar penalmente la «intolerancia» y los «delitos de odio», en particular la «transfobia». Según Kuby, «nunca antes había existido una ideología que pretendiera destruir la identidad sexual del hombre y la mujer, así como erradicar toda norma ética de comportamiento sexual.»

Kuby añade que «ahora ya no está permitido sostener, en la predicación, la enseñanza o la educación, que los fines de la sexualidad son la unión amorosa entre un hombre y una mujer y la procreación.»


Los lectores de Catholic Herald conocen y deploran esta insidiosa ofensiva. Ahora bien, por lo general, la voz de los cristianos está cada vez menos presente en el foro público, en donde la «tolerancia» ha pasado a ser el grito de guerra del relativismo y ya no resulta posible mantener un debate racional, reflexivo y respetuoso, tal como aprendí, penosamente, en la página de Facebook de antiguas alumnas de mi colegio.

¿LA OMS OCULTÓ PRUEBAS DEL VÍNCULO ANTICONCEPTIVO - VIH?


Rebecca Oas, Ph.D and Lisa Correnti 
 

 12 de Agosto 2016 (C-Fam)

Un estudio reciente sugiere que la Organización Mundial de la Salud, la Fundación Gates, USAID y otros grandes donantes minimizaron, conscientemente, el aumento de riesgo del VIH por el uso de anticonceptivos que se distribuyen a mujeres en países en desarrollo. La creciente evidencia ha obligado al establecimiento de salud mundial a admitir a regañadientes su preocupación.

Tanto grupos feministas como conservadores han advertido de la relación entre el VIH y el anticonceptivo inyectable Depo Provera (DMPA). Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el establecimiento de salud sexual y reproductiva rechazaron reiteradamente su preocupación, especialmente en el período previo a su empuje para captar donantes en una masiva conferencia de planificación familiar que se llevó a cabo en Londres en el 2012.

“Ignorar el conjunto de pruebas que se les presentó previo a la ampliación fue perjudicial para los africanos, y gravemente negligente”, dijo Kwame Fosu, uno de los primeros defensores de los derechos humanos en informar sobre los peligrosos efectos secundarios. Fosu afirmó que envió numerosas correspondencias de los efectos secundarios documentados a todas las partes responsables, las cuales incluían la pérdida de densidad ósea irreversible, y el doble riesgo de cáncer de mama.

Poco antes del lanzamiento masivo de la iniciativa global de planificación familiar, FP2020, en julio 2012, dirigida por la Fundación Gates, la OMS publicó una declaración que, esencialmente, indicaba que el anticonceptivo Depo Provera era seguro.

De acuerdo con Fosu, Chelsea Polis, investigadora de Guttmacher y autora principal del nuevo análisis, trabajó para la división de ayuda exterior de EE.UU. cuando se produjo un informe “aguado” que influyó en la posición de la OMS sobre la seguridad de Depo Provera. Esto ocurrió a pesar de las dos décadas de evidencia que mostraban el riesgo de VIH-Depo Provera.

Tras el despliegue de FP2020 se anunció una asociación especial con la compañía farmacéutica Pfizer la cual duplicó la producción de Depo Provera, incluyendo una nueva versión auto-inyectable de la droga llamada Sayana Press.

Este esfuerzo colaborativo incluyó a USAID, gobiernos europeos, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), y a la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) –quien actualmente recibe miles de millones por la administración de la inyección.

El comunicado de prensa del Instituto Guttmacher, anunciando el nuevo estudio de revisión, evitó cuidadosamente el alarmismo sobre el enlace de VIH-DMPA y aparentó ser una revisión general de la asociación entre los métodos anticonceptivos hormonales y el VIH.

El informe reporta “una reiterada falta de aumento en el riesgo” para usuarios de otros anticonceptivos aparte del Depo Provera y “subraya [las] diferencias entre métodos”, mientras admite “evidencia nueva y cada vez más preocupante sobre DMPA.”

Fosu expresó su frustración sobre como la política continúa entorpeciendo los intereses de las mujeres pobres.

“Debemos estar menos preocupados por el control de daños y más centrados en la creciente amenaza para la salud pública mundial que Depo-Provera ha causado, debido a que actualmente millones de mujeres lo utilizan”, dijo a Friday Fax. “Un cambio completo de la política es necesario para todos los involucrados”.

La Fundación Gates y el gobierno de EE.UU. son los dos principales proveedores de fondos de la OMS y tendrán una gran influencia en las decisiones políticas en el futuro.

Incluso si la OMS cambia su orientación, el comunicado de prensa sugiere que ya está trabajando duro para limitar los efectos. En particular, el nuevo informe pone de relieve que no se evidencia un vínculo similar con el método anticonceptivo inyectable NET-EN, el cual no contiene DMPA, u otros métodos no inyectables. Sin embargo, al igual que el DMPA, el Enantato de Noretisterona (NET-EN) es un anticonceptivo hormonal de progestina sintética, por lo tanto, aumenta significativamente el riesgo de cáncer de mama.


Polis dijo anteriormente que el uso continuado de Depo Provera sería “un beneficio para la salud pública”, a menos que el riesgo de transmisión del VIH sea más del doble.

CURSO EN CATAMARCA

sobre Doctrina Social de la Iglesia


El Ancasti,  09 de agosto de 2016
El próximo sábado se realizará el tercer encuentro del Curso de Doctrina Social de la Iglesia, cuyas disertaciones se ofrecen el segundo sábado de cada mes, como propuesta de la Pastoral Social de Catamarca, en el Año Diocesano del Compromiso Cívico y Ciudadano, dentro de la Misión Diocesana Permanente.

Desde el Obispado se informó que el evento tendrá lugar en el Centro Educativo y Cultural Diocesano Virgen del Valle, antiguo Seminario, San Martín al 954, de 9.30 a 12.30, y se extenderá hasta noviembre, y será disertante Mónica Delgado, quien desarrollará el tema "La Vida Económica”.


El curso continuará los segundos sábados de cada mes con las exposiciones de Teresita Hernández y Silvia de Biaggi. Se invita a toda la ciudadanía, en especial a políticos, gremialistas, docentes, padres de familia, a participar de esta instancia de formación, que se brinda en forma gratuita.

CRECE LA POBREZA


Fue presentado la Encuesta de la Deuda Social Argentina 2016, realizada por el Observatorio de la Universidad Católica Argentina: 

Canasta básica alimentaria (que indica el nivel de Indigencia)

Por familia tipo: $ 3.769 mensuales

Canasta básica total (que indica el nivel de Pobreza)

Por familia tipo: $ 7.877

% de la población total

Indigencia: 6,2         2.500.000

Pobreza:   32,6        13.000.000

Fuente: La Nación, 12-8-16