DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

EL IV FORO

 

 #AloClaro convoca a reflexionar sobre el cambio de época y su impacto en la Iglesia y la sociedad

 

Redacción 10 octubre 2024

 

“Evangelizar en el hoy cultural, político y económico” es el lema de la cuarta edición del Foro A lo Claro. Organizado por el Centro HOAC Rovirosa-Malagón y la Fundación Rovirosa-Malagón, se llevará a cabo los días 2 y 3 de noviembre de 2024. Cuenta con la colaboración de Noticias Obreras. Inscripción abierta hasta el 24 de octubre a través de este formulario de inscripción

Esta nueva convocatoria del foro, en modalidad presencial y online, pretende ser una oportunidad para explorar y reflexionar en un contexto marcado por un “cambio de época”, que afecta de manera profunda al ser personal, al trabajo, la convivencia y hasta la fe. Este espacio de encuentro busca ser un lugar para la escucha mutua y el diálogo, “superando las propias convicciones religiosas”, como han destacado los obispos españoles.

 

El foro, en coherencia con los diálogos de la última Asamblea General de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), dará continuidad a cómo vivir el seguimiento de Cristo y realizar la misión en una sociedad y un mundo obrero cada vez más empobrecido y deshumanizado.

 

En este sentido, el llamamiento del papa Francisco a la evangelización y la salida misionera se transforma en una invitación a la cooperación de todos para afrontar los retos actuales, especialmente desde la escucha a las personas trabajadoras más precarias.

 

Además, el IV Foro A lo Claro busca promover el “sentir con la Iglesia”, abordando el discernimiento de los obispos españoles sobre la realidad social y eclesial, expresada en documentos como Fieles al envío misionero y el instrumento pastoral El Dios fiel mantiene su alianza. Ambos textos subrayan la necesidad de reflexionar en un contexto de transformaciones políticas, económicas y culturales que afectan tanto la transmisión de la fe como la convivencia en la sociedad española.

 

Ponentes

El foro contará con la participación de Vicente Martín Muñoz, obispo auxiliar de Madrid, quien ha ocupado responsabilidades en Cáritas Española y en la Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social. Es bachiller en Teología, licenciado en Teología Pastoral y máster en Doctrina Social de la Iglesia. Y con Luis Antonio Rodríguez Huertas, formador y técnico en proyectos de transformación social, con una larga trayectoria en el ámbito social y misionero. Colaborador frecuente de la revista Vida Nueva, es bachiller en Teología y profesor de didáctica de la Religión en la Escuela de Magisterio de Granada. También es miembro activo del partido PM+J y de la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados.

 

El foro se llevará a cabo de manera presencial en el Centro HOAC Rovirosa-Malagón, ubicado en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, y se podrá seguir en directo desde www.noticiasobreras.es

CIUDAD DE BUENOS AIRES

 

 

 ABORTOS EN EL PRIMER SEMESTRE DEL 2024

 

Por Mónica del Río

NOTIVIDA, Año XXIV, Nº 1368, 14 de octubre de 2024

 

Las cifras consignadas en este boletín fueron suministradas por el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires (EX-2024-33823057-GCABA-DGSOCAI).

 

Son los primeros datos que se conocen desde que comenzó la nueva gestión y la disminución del número de abortos en la ciudad (7%), no es significativa.

 

Si bien el gobierno nacional ya no compra y distribuye abortivos (mifepristona y misoprostol), los abortos se siguen practicando con los insumos que adquiere cada jurisdicción y las compras de la ciudad de Buenos Aires muestran que puede autoabastecerse. Lo que el gobierno nacional adquiere y distribuye son los anticonceptivos de larga duración (Implantes subdérmicos, DIU y SIU), los orales e inyectables (mensuales y trimestrales) y las “píldoras del día después” (Notivida Nº 1365).

 

Abortos realizados en el primer semestre de 2024

 

Se hicieron 4314 abortos en la ciudad, 4075 fueron antes de la semana 15 y se registraron como IVE mientras que 239 se practicaron a partir de esa semana de gestación y se enmarcaron como ILE (casi todas por riesgo para la salud integral).

 

Distribución etaria de las mujeres que abortaron

 

El 11.8 % de los abortos se realizaron en niñas y adolescentes de 10 a 19 años y el 88.2 % en mujeres de 20 a 49 años.

 

Distribución de los abortos por edad gestacional

 

En 3816 casos el aborto se practicó en las primeras 12 semanas; en 238 entre la semana 13 y la 15, y en 180 situaciones entre la semana 16 y el momento del parto. (N de la R: Hay 80 sin especificar).

 

Distribución de los abortos por tipo de establecimiento

 

En el primer nivel de atención (CeSAC) se hicieron 2.755 abortos (63,9%), en Hospitales Generales de Agudos 1.447 (33,5%) y en Hospitales especializados 112 (2, 6%).

 

Distribución de los abortos por áreas programáticas (AP)

 

    Área Penna: 739

 

    Área Piñero: 562

 

    Área Santojanni: 496

 

    Área Argerich: 391

 

    Área Alvarez: 342

 

    Área Ramos Mejía: 323

 

    Área Pirovano:316

 

    Área Vélez: 240

 

    Área Fernandez: 236

 

    Área Durand: 260

 

    Área Grierson: 159

 

    Área Tornú: 81

 

    Sin Área Programática: (Hospital Rivadavia, Zubizarreta y Hospitales especializados): 111

 

(N de la R: Hay 58 sin especificar).

 

Respecto al año anterior, se redujeron los abortos en las AP del Penna, Piñero y Santojanni -que, así y todo, concentran el 42% de los abortos- y se incrementaron en las del Argerich, Alvarez y Ramos Mejía, entre otros.

 

Comprimidos de misoprostol y de mifepristona distribuidos

 

En el primer semestre de este año se distribuyeron 31.764 comprimidos de misoprostol y 2.722 comprimidos de mifepristona.

 

A eso se añaden 354 combipack (1 comprimido de mifepristona + 4 comprimidos de misoprostol).

 

Con la cantidad de abortivos distribuidos durante el primer semestre, se podrían practicar cerca de 5.000 abortos, lo que lleva a pensar que está previsto que las cifras se mantengan. 

 

Complicaciones reportadas

 

Durante el primer semestre de 2024 se reportaron 146 complicaciones por aborto, es decir en un 3,4% de los casos (un porcentaje similar al del año anterior). De esas complicaciones, 66 (1,5%) corresponden a aborto incompleto, 33 (0,8%) a hemorragias, 14 (0,3%) a infecciones y 33 a otros (0,8%).

 

DIU e Implantes colocados y de ligaduras tubarias realizadas

 

Se colocaron 6.599 implantes subdérmicos, 1.713 DIU y 155 SIU. La cantidad de implantes colocados no decreció significativamente, pero la cantidad de DIU insertados bajó en más de un 30%. Evidentemente el DIU no es el método de larga duración elegido por las usuarias de anticonceptivos, particularmente por las adolescentes que optan por el implante.

 

Se realizaron 881 ligaduras tubarias en el 1° semestre de 2024, una cantidad similar a la del año anterior.

 

Recientemente Clara Muzio, vicejefa de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, posteó en X (Twitter): “Sin nacimientos no hay futuro”. “En la Ciudad de Buenos Aires mueren más personas de las que nacen. Esto empezó a pasar a partir de 2019, y desde entonces esos indicadores se muestran cada vez más alejados. Tenemos un “déficit vital” similar al de otras grandes ciudades del mundo”.

 

No obstante, las cifras informadas por el gobierno de la ciudad no parecen encaminadas a revertir el “déficit vital” al que han llegado después de 17 años de gobierno.

LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

 


 es un don de Dios

 

Pedro Javier María Andereggen

La Nación, 2 de octubre de 2024

 

La doctrina social de la Iglesia no es una carga, sino un verdadero regalo de Dios a la humanidad, porque ilumina sobre los correctos principios en la formulación de las leyes que deben regir las relaciones políticas, económicas y sociales, muchas veces difíciles de alcanzar, al quedar los conflictos por la escasez de bienes a la merced de las pasiones, que oscurecen la razón y endurecen el corazón humano. Por ello, a lo largo de la historia, las enseñanzas de la Iglesia han sido una fuente de gran inspiración, no sin dejar de recibir acusaciones extremas, en cuya raíz subyace un erróneo escepticismo acerca de su idoneidad para comprender lo que toca a las realidades más temporales del hombre.

 

Es un postulado evidente del bien común que no todo deba medirse exclusivamente con la vara de la eficiencia económica inmediata, ya que también existen otros valores superiores desde el punto de vista moral, político y social. En su famosa obra Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, Adam Smith juzgó la ley de navegación como la reglamentación más sabia de Inglaterra afirmando que “la defensa es mucho más importante que la opulencia”.

 

Nuestro país, en especial la ciudad de Buenos Aires, es ejemplo de solidaridad asistencial a través de los hospitales públicos, como lo es México en el asilo político o Albania en la acogida de los refugiados. La hermandad latinoamericana, legado de la hispanidad, impide el rechazo absoluto de toda asistencia a enfermos de países vecinos. Los abusos de una atención masiva e indiscriminada pueden evitarse con la intervención de comisiones médicas en colaboración con las autoridades extranjeras.

 

La educación estatal gratuita, incluida la universitaria, asegura un mínimo de igualdad de oportunidades. Debe estar libre de finalidades ideológicas y políticas, buscando solo la excelencia del conocimiento. Ello no excluye facilitar la elección de la educación de gestión privada, en especial si procura la educación religiosa, garantizada por los tratados. Los aportes estatales son un derecho exigible y no una concesión graciosa sujeta a la discreción del gobernante de turno.

 

No es posible que en un país de tanta extensión y riqueza existan familias viviendo en la miseria a la vera de aguas inmundas. Una ley nacional que posibilite emprender loteos privados libres de trabas burocráticas, con ciertas exenciones impositivas o arancelarias y líneas crediticias adecuadas para la adquisición de terrenos, materiales y contratación de mano de obra para la autoconstrucción de la vivienda propia, además de dar estabilidad a las familias, evitará los sobreprecios de los planes estatales y los favoritismos políticos en su asignación. Una mayoría de población propietaria ahuyenta la demagogia electoral.

 

La emergencia alimentaria, sobre la que advirtió oportunamente la Conferencia Episcopal Argentina, obliga a evaluar el componente fiscal directo o indirecto de las necesidades básicas. Es un purismo ingenuo e injusto que se apliquen de igual forma impuestos sobre el alimento, el vestido, la habitación, la educación y la salud más imprescindibles que con relación a aquello tiene destino final el lujo y la disipación. De lo contrario, según el autor citado, se produce “una desigualdad de la peor especie porque a menudo inciden más sobre los pobres que sobre los ricos”. La bendita Madre Teresa se indignaba no contra la comodidad, ya que decía podía haberse ganado trabajando, sino contra el dispendio y el derroche. El juego –siempre degradante y expoliador– y el lujo excesivo en medio de la pobreza e indigencia llevan a la ruina económica de personas y familias enteras a través de la imitación. En los verdaderos cristianos –y en todo hombre de buena voluntad–, la modestia y la austeridad deben ser la regla y así deben ser educados los niños, especialmente los de más acomodada condición, para ser ejemplo integrador de armonía y paz social.

 

El alimento de los niños –desde la concepción hasta los 18 años– y sus demás necesidades son un derecho porque resultan imprescindibles para el sostén de la vida, que el Estado debe siempre garantizar. Ello comprende también a toda otra persona vulnerable sin ingresos ni posibilidades de trabajar. La asignación universal por hijo y las pensiones por discapacidad –real y comprobada– y vejez son una ayuda justa que no merece la crítica genérica de otros planes sociales que, por su inexacta formulación, asignación o falta de control, dan lugar a grandes abusos que llevan a la desidia y al manejo político.

 

Nunca debe ser vista como sospechosa la ayuda a los pobres por parte de ningún miembro de la Iglesia, de las otras confesiones religiosas ni de las organizaciones sociales que no dan indicios de insinceridad o corrupción. Esa desconfianza impide el diálogo en la búsqueda de soluciones a los problemas sociales y no es el sentido profundo de la regla de San Pablo de que “el que no quiera trabajar, que no coma”. Es un recurso fácil caer en el simplismo o aun en la tentación de buscar la culpa en el necesitado, para no dar hasta que duela, incluso a los adictos y a los alcohólicos, como decía la Madre Teresa. La existencia de un sistema político, legal, económico y social inequitativo, consecuencia del gasto público superlativo e ineficiente y su correlato necesario de un brutal exceso de impuestos distorsivos, el enorme endeudamiento público y las regulaciones agobiantes no son justificativo para abandonarlos en esa triste y a veces desesperada situación, como si ellos fueran los responsables de ese régimen perverso. Nadie puede quedar excluido de la caridad, recuerda la Oración por la Patria.

 

El justo equilibrio entre el mandato bíblico de ganar el pan con el sudor de la frente y las obras de misericordia evangélicas –como dar de comer al hambriento– veda el asistencialismo improductivo –siempre injusto hacia los que trabajan– y la indiferencia ante la necesidad del prójimo, en especial de los más impedidos para trabajar. Los hombres deben actuar en todos los campos “con la valentía de la libertad de los hijos de Dios” –según la feliz expresión de la Oración por la Patria–, lo que no exime –todo lo contrario– de las obligaciones impositivas y laborales; ni justifica ganancias empresarias desproporcionadas a través de prebendas o condiciones monopólicas o el abuso sindical de la huelga y la protesta por medio de la violencia. La Constitución nacional consagra la libertad individual de ejercer el comercio y la industria, con los límites de la moral, el orden público y los derechos de terceros; la de trabajar con protección contra el despido arbitrario, y los derechos de propiedad y defensa en juicio, incompatibles con la aplicación de multas, costas o intereses exorbitantes, que en lugar de proteger el trabajo incitan y multiplican reclamos indebidos, con grave daño social al desalentar la creación del empleo.

 

El beato Fray Mamerto Esquiú y el venerable siervo de Dios Enrique Shaw nos sirvan de modelo en la búsqueda de soluciones justas a los problemas sociales y económicos de nuestra patria.

 

Presidente de la Corporación de Abogados Católicos

ACTIVISTAS

 

 en favor del aborto de la ONU admiten públicamente un complot secreto

 

By Stefano Gennarini, J.D.

 

NUEVA YORK, 13 de septiembre 2024  (C-Fam)

 

Los defensores del aborto por fin han admitido públicamente su complot para imponer el aborto y los derechos sexuales en el mundo. Lo hicieron durante un debate sobre la próxima Cumbre del Futuro de la ONU.

 

Los grupos provida han advertido sobre esta estrategia durante las dos últimas décadas, pero rara vez los defensores del aborto lo admiten en público. Durante un debate relacionado con la próxima Cumbre de la ONU para el Futuro, los delegados y periodistas en favor del aborto admitieron que han introducido un lenguaje codificado como “salud sexual y reproductiva” en todos los ámbitos de la política de la ONU como pretexto para conseguir más fondos e influencia para promover el aborto.

 

Julie Garfieldt Kofoed destacó concretamente lo importante que ha sido añadir el lenguaje de la salud sexual y reproductiva “más allá de los confines de la tercera comisión de la Asamblea General de la ONU”, donde estos temas se debatían casi exclusivamente hace solo diez años.

 

La ex delegada de Dinamarca que ahora trabaja para la Fundación de la ONU, confirmó que el propósito de agregar los términos controversiales en las áreas políticas de la ONU que van desde los derechos humanos hasta el género, el clima y la energía, siempre fue generar más fondos, programas y posiciones desde los cuales promover el acceso al aborto y los derechos sexuales, y eventualmente su reconocimiento.

 

Otro panelista en el evento organizado por el sitio de desarrollo internacional Devex, el periodista de asuntos globales, Column Lynch, quien informó ampliamente contra la diplomacia provida de la Casa Blanca mientras Donald J. Trump estaba en el cargo, observó que a los países tradicionales les resulta más difícil defender los “valores familiares tradicionales” en los nuevos debates políticos, ya que “están luchando las batallas de ayer”.

 

Garfieldt Kofoed explicó que los términos ambiguos son muy importantes para la promoción del aborto y los derechos sexuales porque ofrecen “un marco para que las ONG y las agencias consigan fondos” e implementen programas alineados con estas normas, independientemente de lo que los países realmente acepten o no. Esto, a su vez, explicó Garfieldt Kofoed, permite a las organizaciones presionar a los países para que adopten elementos concretos de la agenda del aborto y los derechos sexuales. Ella calificó de “impacto diplomático” la utilización de términos ambiguos relacionados con el aborto y los derechos sexuales en la política de la ONU.

 

“La continua incorporación de este tipo de lenguaje a la diplomacia no solo cambia la conversación, sino que también presiona a las entidades para que adapten sus políticas, lo que refleja un cambio en las normas mundiales”, afirmó.

 

La ex diplomática danesa admitió tácitamente que la agenda del aborto y los derechos sexuales no es muy popular. Señaló que se está “insistiendo en reconocer y abordar los privilegios de las naciones desarrolladas a la hora de relacionarse con el Sur Global”, especialmente en el contexto de la diplomacia y la ayuda exterior danesas.

 

Pidió un cambio en la “dinámica de poder” que logre una “distribución más equitativa del poder y los privilegios en las relaciones internacionales, con el objetivo de empoderar a las voces menos dominantes en la formulación de políticas globales”.

 

La estrategia que los grupos pro aborto han adoptado a lo largo de los años refleja la realidad política de los países en desarrollo, que representan en su mayoría a sociedades tradicionales. Los defensores del aborto no pueden contar con que haya suficientes países en la Asamblea General que apoyen abiertamente el aborto y los derechos sexuales. Cada vez que se plantean en las Naciones Unidas temas controversiales como el derecho al aborto o la orientación sexual y la identidad de género hay una fuerte oposición.

LA CULTURA DE LA MUERTE


 es inaceptable

October 3, 2024

 

Durante el mes de octubre, la Iglesia católica de Estados Unidos celebra el Mes del Respeto a la Vida, que nos brinda la oportunidad de reflexionar y considerar cuestiones relativas a la vida humana, que están siendo atacadas en nuestra sociedad. Nos afectan diversas cuestiones relacionadas con el derecho a la vida, como el cuidado de los ancianos, los moribundos, los pobres y los enfermos; la eutanasia; el abuso de menores, la vivienda asequible… por nombrar algunas.

 

La enseñanza de la Iglesia católica no es complicada. La vida humana es un don de Dios. La vida viene de Dios, que es el origen de la vida, y la vida vuelve a Dios, que es el destino de la vida. Por tanto, la vida humana es sagrada. Lleva la imagen y semejanza de Dios. Como escribió magistralmente el inspirado autor del libro del Génesis: “A imagen de Dios los creó. Hombre y mujer, los creó”. El texto sagrado afirma la impronta de Dios en la persona humana. Todo lo que amenaza la vida, amenaza su semejanza con Dios. La creciente cultura de la muerte en nuestra nación es inaceptable y debe ser combatida.

 

Los obispos católicos de Nueva Jersey se reunieron recientemente con cientos de fieles de todo el estado en la catedral de Santa María de la Asunción de Trenton, la capital de nuestro estado, para celebrar una Misa por la Vida. A la Misa siguió una marcha al capitolio del estado para dar testimonio público en un foro gubernamental de la santidad de la vida. ¿Prestaron atención nuestros líderes políticos a estos testigos de la vida?

 

El obispo de Trenton, Mons. David M. O’Connell, C.M., predicó una homilía magistral durante la Misa, y amablemente me dio permiso para citarla. Pueden encontrar la homilía completa del obispo en la página web del Catholic Star Herald, catholicstarherald.org. Lo que sigue son algunas citas de la homilía. Esto es lo que nuestra Iglesia enseña sobre las cuestiones de la vida:

 

1) Aborto – la cuestión preeminente del derecho a la vida:

 

“En nuestro documento ‘Formando Conciencias para una Ciudadanía Fiel’, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos ha recordado a la Iglesia en nuestro país que ‘la amenaza del aborto sigue siendo nuestra prioridad preeminente porque ataca directamente a la vida misma’. Recuerden estas palabras: “prioridad preeminente”, no la única prioridad, sino la base fundamental preeminente de todas las demás prioridades. El aborto ataca directamente a la vida misma, no a otro aspecto menos significativo de la realidad, sino a la vida. Tiene lugar dentro del santuario de la familia: tanto si ambos padres contribuyen a la decisión como si no, siguen siendo los padres. Debido al número de vidas destruidas – en última instancia la muerte es la elección y el resultado, sean cuales sean las razones aducidas”.

 

2) La vida debe ser respetada, y es nuestro deber proteger la vida, que comienza en la concepción:

 

“La verdad de esta afirmación deja claro sin ambigüedades por qué tenemos el deber de proteger al niño en el vientre de la madre y más allá. Toda vida humana. Toda vida humana. Desde la concepción hasta la muerte natural. Nuestro deber es protegerla. La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos ha explicado que, dada la verdad científica de que la vida humana comienza en la concepción, la única norma moral necesaria para entender la oposición de la Iglesia al aborto es el principio de que todas y cada una de las vidas humanas tienen una dignidad inherente y, por tanto, deben ser tratadas con el respeto debido a una persona humana. Este es el fundamento de la doctrina social de la Iglesia, incluidas sus enseñanzas sobre la guerra, el uso de la pena capital, la eutanasia, la asistencia sanitaria, la pobreza y la inmigración. Por el contrario, afirmar que algunos seres humanos vivos no merecen respeto o no deben ser tratados como personas (basándose en factores cambiantes como la edad, la condición, la ubicación o la falta de capacidades mentales o físicas) es negar la idea misma de los derechos humanos inherentes. Tal afirmación socava el respeto por la vida de muchas personas vulnerables antes y después del nacimiento y nuestro deber de protección”.

 

3) Los católicos están a favor de la vida:

 

“Todos somos creados por Dios. Esa es la verdad. Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía’. El profeta Jeremías proclamó esta verdad. Antes de que nacieras, te aparté para mi santo propósito” (Jeremías 1:5). Nuestra creación, nuestra vida misma, por tanto, no es un error, no es un accidente y no admite ninguna excepción que la proteja. Esa es la verdad. Como católicos, estamos a favor de la vida. ¿Cómo puede un católico ser de otra manera? Y, sin embargo, vemos en nuestros días personas -incluso algunas que se autoidentifican como católicas, algunas que ocupan los puestos más altos en el gobierno- que no sólo no son pro-vida, sino que trabajan en contra de esa convicción, que apoyan vigorosamente una posición contraria, que trágicamente tratan de abogar por una legislación aún mayor que permita la destrucción de la vida en sus etapas más vulnerables en el útero. Los gritos agonizantes de los niños inocentes les llaman. Dios será su juez”.

 

Las palabras anteriores del obispo O’Connell afirman claramente la enseñanza de nuestra Iglesia de que toda persona humana ha sido creada a imagen de Dios, dotada de dignidad y de derechos y deberes inalienables. El “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia” afirma: “La dignidad humana es el primero y más importante de todos los principios sociales. Cada persona humana posee ciertos derechos inalienables desde el momento de la concepción”.

 

La vida humana es un don de Dios. El Mes del Respeto a la Vida nos invita a reflexionar sobre esta enseñanza de nuestra Iglesia. Cada año, en nuestro país, millones de niños son abortados en el vientre de sus madres. Mi antiguo arzobispo de Nueva York, el cardenal John O’Connor, que en paz descanse, nos recordaba a los sacerdotes sobre los bebés abortados: “Ninguno es una estadística. Cada uno es un ser humano”. Así pues, para nosotros los católicos, la preeminencia del aborto es una cuestión de derecho a la vida.

LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

 

 Y LA GLOBALIZACION EN EL PENSAMIENTO DE JOSEPH RATZINGER

 

por Jorge Castro


1. “No hay fe sin conciencia histórica”, dice Ratzinger. Una fe privada, ajena al desarrollo histórico tiene todos los rasgos de la irracionalidad y de los saberes privados, pero no de la fe cristiana. El concepto fundamental de la fe cristiana es el de la Encarnación. La fe se hace Hombre, se encarna en la Historia. El mundo es el Hombre en la medida en que el Hombre es una persona que vive en sociedad y que es acción. Esto último significa que es actividad histórica, trabajo, ciencia, cultura. En otros términos, que el hombre en tanto acción, es un estilo de vida estructurado alrededor de algunos valores.


Ahora lo que siempre sucede en el diálogo, entre la Iglesia y el mundo, es que ese diálogo nada tiene que ver con el sincretismo, sino que es precisamente la creación de un espacio para afirmar y desplegar diferencias. En el momento en que se realizaba el Concilio Vaticano II, precisamente comenzaban a manifestarse los primeros síntomas de agotamiento del pleno despliegue de la actividad productiva de la etapa industrial del sistema capitalista. Al mismo tiempo comenzaba a mostrar su creciente pérdida de sentido una civilización basada en la técnica. Y es por eso que esta idea de que el mundo es el Hombre es analizado con posterioridad por Juan Pablo II quién plantea la necesidad de establecer el concepto de una crisis de la modernidad entendida precisamente como el fundamento de la postmodernidad, porque el núcleo de la idea o de la concepción de la postmodernidad no es otra cosa que la comprobación de la crisis profunda del mundo moderno.


Juan Pablo II siguió en este aspecto a Romano Guardini en su obra extraordinariamente relevante sobre el ocaso de la edad moderna. Y lo que aparece ahí es los últimos 30 años han revelado en su forma más extrema la inseguridad del mundo de hoy, fruto de un estilo de vida que ha mostrado acabadamente su agotamiento, porque lo que hay es una sociedad super civilizada que al mismo tiempo cultiva la soledad de los individuos, y en donde junto con un extraordinario dominio de la técnica hay una notoria incapacidad del ser humano para convivir con los frutos de su saber.


Hay una contradicción cada vez más exacerbada entre la capacidad del poder hacer que tiene el mundo de la técnica y la incapacidad del poder vivir que es precisamente la sensación de inseguridad raigal de este hombre moderno en crisis, de la modernidad en crisis. Por eso es que en esta etapa, al haberse mostrado señales acabadas de agotamiento en la modernidad del mundo liberal, capitalista, burgués, que se manifestó como fuerza hegemónica a lo largo de los últimos tres siglos, aparecen y proliferan los mesianismos profanos. Son los que revelan hasta qué punto se ha agotado una civilización de extraordinaria capacidad para dominar la naturaleza como incapacidad para sustentar el sentido de las cosas. Es cuando la razón instrumental llega a su paroxismo con la revolución tecnológica de la información, y es donde surge con más fuerza que nunca el ansia de sentido, la necesidad de encontrar un fundamento a las cosas que vaya más allá del puro hacer, del dominio del poder hacer, para dar una respuesta al poder vivir.


En este contexto, la Iglesia se reencuentra con una doble dimensión, porque en cierta manera, una civilización termina y otra aún no ha emergido; de ahí la extraordinaria sensación de incertidumbre porque lo que está claro es que el pasado pertenece definitivamente a algo que quedó atrás y lo nuevo no ha definido aún ni su forma ni mucho menos su sentido. La prioridad de la Iglesia está en el campo de la evangelización de la cultura, esto es, en la necesidad de despertar un nuevo sentido misionero, y por el otro lado, en la realización de una praxis continua con los pobres. Esto implica necesariamente elaborar un pensamiento alrededor de un continuo cuestionamiento al plano socio-económico en la dimensión de las estructuras, del crecimiento, de la marginación, de la exclusión. “En este mundo en crisis, ¿qué viene después de la crisis de la modernidad?”.


Lo contrario de conservador no es progresista sino misionero. Lo contrario de conservador no consiste en una reconciliación indiferenciada de carácter sincrético con el mundo moderno profundamente en crisis, sino al contrario, un esfuerzo de reconversión, un esfuerzo de convencimiento, de diseminación del mensaje de Cristo que piense en definitiva esta es la hora de la misión, el papel decisivo de lo misionero.

 


2. La DSI no es un conjunto de principios y normas del que se desprenden reglas de conducta ajenas al proceso histórico. La Rerum novarum de León XIII es inseparable de la Revolución Industrial. Es la inteligencia, sobre la base de la fe cristiana, de la nueva estructura de producción y de trabajo creada por el capitalismo liberal del siglo XIX. La visión de León XIII se ofrecía como interpretación alternativa de este fenómeno central al marxismo y a la lucha de clases, por un lado, y al individualismo liberal, por el otro.

2.1 La Populorum progressio de Paulo VI es inseparable de la emergencia de los países del Tercer Mundo y de las fuerzas de los pueblos en el proceso mundial. Para este momento de la historia del mundo (décadas del 60 y 70) el desarrollo integral de los pueblos es sinónimo de justicia social, entendida con un criterio global.

2.2 Caritas in veritate (2009) de Benedicto XVI formula la DSI de la era de la globalización y de la emergencia de la sociedad mundial. Su contenido adquiere toda su relevancia a partir, sobre todo, de la crisis global 2008/2009, con la transferencia del eje del sistema mundial de los países avanzados a los emergentes, sobre todo los asiáticos, africanos y de América Latina.

 2.2.1 Caritas in veritate también es la respuesta de la fe, en términos de Encarnación histórica, a la emergencia de la sociedad de la técnica, plenamente realizada. Benedicto XVI considera que nuestra época es la de la globalización plenamente realizada. En ella, la producción se ha transnacionalizado “por la creciente movilidad de los capitales financieros y los medios de producción materiales e inmateriales”. (Caritas in veritate, 24) El Papa tiene una posición favorable al crecimiento económico: “Los países necesitan crecer económicamente porque es verdad que el desarrollo ha sido y sigue siendo un factor positivo para sacar de la miseria a millones de personas”. (CV, 21). “El hombre –dice el Santo Padre– está llamado al progreso como un imperativo y como una vocación para hacer, conocer, y tener más para ser más”. (CV, 18) “El objeto de la economía es la formación de la riqueza y su incremento progresivo”, ha dicho el Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2005). “La idea de un mundo sin desarrollo expresa desconfianza en el hombre y en Dios (…) Dar de comer a los hambrientos es un imperativo ético para la Iglesia Universal” (CV, 27)


 Ya Juan Pablo II había respaldado la economía de mercado como herramienta para el crecimiento económico: “Si por capitalismo se entiende un sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada, y de la consiguiente responsabilidad con los medios de producción, de la libre creatividad humana en la economía, la respuesta ciertamente es positiva”. (Centesimus Annus, 42).

Benedicto XVI formula Caritas in veritate como sustento doctrinario en la etapa de la globalización plenamente realizada, que marca el nacimiento, por primera vez en la historia, de una verdadera sociedad mundial. “Toda acción social tiene su doctrina”, y esa doctrina, basada en las verdades perennes de la Iglesia, tiene su temporalidad. Benedicto XVI afirma que “la verdad de la globalización no está tanto en lo económico, ni en lo técnico, sino en la unidad de la familia humana”. Este es el núcleo de la Doctrina Social de la Iglesia en la etapa de globalización. (CV, 42) Agrega que “la globalización necesita una autoridad política basada en el principio de subsidiariedad y solidaridad”. (CV, 57) Por eso urge la presencia de una verdadera autoridad política mundial. Si Caritas in veritate es la Doctrina Social de la Iglesia en la etapa de la globalización, la caridad en la verdad exige ante todo conocer y comprender. Requiere un esfuerzo sistemático de racionalización en el conocimiento y la comprensión. La premisa que acompaña esta visión es que la comunidad universal no puede fundarse sólo en las fuerzas humanas. Así como no hay mercado sin confianza y no hay intercambio que no se funde en confianza contractual, así tampoco puede haber comunidad global que no se funde en una visión de orden trascendente.


“El ser humano -dice Benedicto XVI-, no es un átomo perdido en un universo casual, sino una criatura de Dios”. Caritas in veritate es un esfuerzo de racionalización del núcleo central de la época, pero que no se limita a la razón instrumental (o de medios), sino que busca establecer los fundamentos de la acción humana en la verdad trascendente. Agrega el Papa que la lógica económica exige un contrato y un vínculo de confianza, que tiene como sustento una lógica política de cohesión y unidad. Confianza, contrato, política, esta es la lógica del don, de la gratuidad. Y es la premisa fundamental de la gobernabilidad de la globalización, que requiere una autoridad de alcance mundial basado en el principio de solidaridad y subsidiariedad.


2.3 Las grandes transformaciones de nuestra época llevan a considerar que el dato estratégico central de la nueva situación mundial, luego del punto de inflexión histórico que fue la crisis global 2008/2009 es que la globalización del sistema mundial –que es más integración, más interconexión, emergencia de una sociedad global– es liderada por los países emergentes (China e India) y no EE.UU. El traslado de poder mundial hacia el mundo emergente (de Occidente a Oriente) implica una reducción drástica de la pobreza en el mundo y la emergencia de una clase media global ante todo en los países emergentes. ¿Qué ha surgido de la crisis financiera mundial de 2008/2009?.


Cuatro son sus efectos principales. En primer lugar, un nuevo sistema de poder mundial, caracterizado por el fin de la hegemonía unipolar estadounidense que duró 17 años (1991-2008), y que ha sido sucedida por una plataforma permanente de gobernabilidad del sistema global constituida por Estados Unidos, China, India, y Brasil (G-20). En segundo lugar, un nuevo mecanismo de acumulación global, cuyo eje son los países emergentes (China, India, Brasil), que crecen ahora sobre la base de su demanda interna y del aumento del consumo masivo y popular, y ya no sólo a través del aumento incesante de sus exportaciones. En tercer lugar, una nueva revolución tecnológica, con eje en Estados Unidos, caracterizada por una interconexión cualitativamente superior de la economía, la sociedad y las instituciones políticas, y que es un fenómeno tanto técnico como cultural. Este salto cualitativo de la integración se realiza a través de una continua y acelerada reestructuración tecnológica y organizativa de todas las instituciones sociales, políticas y económicas, que produce niveles de aumento de la productividad hasta ahora nunca alcanzados. La primacía del hacer ha logrado un nuevo escalón histórico-tecnológico, cualitativamente superior.


 Por último, y este es un acontecimiento de enorme importancia para la Iglesia Católica, la crisis de Europa, sumida en una profunda depresión estructural, uno de cuyos componentes fundamentales es la cuestión demográfica, el descenso de la natalidad, hija de una ausencia de sentido, expresada por el auge del relativismo cultural que constituye la negación de todo fundamento de la vida. “Todo lo que asciende converge”, dice Pierre Teilhard de Chardin. Pero en el núcleo de esta convergencia, cuando el proceso de aumento de la interdependencia –que es la historia humana entendida como serie sucesivas de integraciones– ha logrado culminar en la nueva sociedad mundial, se descubre en ella un enorme vacío, que es la subjetividad humana autosuficiente, el reino del nihilismo, el mundo de la nada.


Al completarse la globalización, “la cuestión social se ha convertido en cuestión antropológica”, dijo Benedicto XVI (21/05/2010). “En el imperio planetario del hombre organizado técnicamente, alcanza el subjetivismo humano su cúspide suprema, pero también su límite y su crisis”, dice Martin Heidegger.

 


3. Caritas in veritate es una crítica a la modernidad realizada a través de la reivindicación de sus logros (y el mayor de ellos, es el surgimiento de una sociedad global, creada por la técnica y como su culminación). El Santo Padre advierte que el crecimiento sostenible y la gobernabilidad del sistema global son dos caras de un único proceso histórico. Y la Verdad que aporta la Iglesia tiende a asegurar la sostenibilidad y la gobernabilidad de la globalización, permitiendo así el pleno despliegue de sus potencialidades. La crisis es global y también la respuesta. La visión de Benedicto XVI es una concepción “católica” (universal, unificadora) de la política mundial, alejada de las visiones estrechamente nacionalistas y de las tentaciones del proteccionismo.


El capitalismo moderno es un sistema interconectado, densamente contractual, basado en la confianza; cuando ésta se pierde, el sistema entra en crisis. Por eso la ética no está afuera de la economía, sino que es su contenido más profundo y verdadero. El núcleo central de Caritas in veritate es la gratuidad, el don, el tema de nuestro tiempo, porque “…la ciudad del hombre no se promueve con relaciones de derechos y deberes, sino, antes y más aún, con relaciones de gratuidad, de misericordia y comunión”. (p. 6). Por eso “la caridad es la viga maestra de la Doctrina Social de la Iglesia” (CV, 2). Porque el individuo no está sólo, ha nacido para vivir en comunidad y permanecer en ella.


(1-9-2011)