DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

La Universidad de Harvard


da razón al Papa sobre el sida

Un estudio de la Universidad de Harvard dio razón a la posición de Benedicto XVI sobre el sida, afirmando que un comportamiento sexual responsable y la fidelidad al propio cónyuge han sido factores que determinaron un drástico descenso de la epidemia del sida en Zimbabue, según lo informó la agencia Zenit.

Lo explica en su última investigación Daniel Halperin, investigador del Departamento para la Salud Global y la Población de esa universidad estadounidense, que desde 1998 estudia las dinámicas sociales que provocan la difusión de las enfermedades de transmisión sexual en los países en vías de desarrollo, es decir, los que más están golpeados por el flagelo del sida.

Halperin utilizó datos estadísticos y análisis sobre el terreno, como entrevistas y “focus group”, que le han permitido recoger testimonios entre personas que pertenecen a los grupos sociales más pobres.

La tendencia de diez años es evidente: de 1997 a 2007 el índice de infección entre la población adulta descendió del 29 al 16%. Tras su investigación, Halperin no tiene dudas: la repentina y clara disminución de la incidencia del sida avanzó con "la reducción de comportamientos arriesgados, como las relaciones fuera del matrimonio, con prostitutas y esporádicas".

El estudio, publicado en PloSMedicine.org, fue financiado por la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional, de la que fue consejero Halperin, y por el Fondo de las Naciones Unidas para la Población y el Desarrollo.

"Con este estudio Halperin promueve una seria y honesta reflexión sobre las políticas hasta ahora adoptadas por las principales agencias de lucha contra el sida en los países en vías de desarrollo", afirma el diario L'Osservatore Romano, al dar la noticia en su edición italiana del 26 de febrero.

Según el estudio, es evidente que el drástico cambio de comportamientos sexuales de la población de Zimbabue "recibió ayuda de programas de prevención en los medios de comunicación y de proyectos formativos promovidos por iglesias".

Hace ya unos años Halperin se había preguntado cómo es posible que las políticas de prevención "más significativas hayan sido realizadas hasta ahora basándose en evidencias que resultan sumamente débiles", es decir, la ineficacia de los preservativos.

En definitiva, según el estudio de Halperin, es necesario "enseñar a evitar la promiscuidad y promover la fidelidad", apoyando iniciativas que busquen construir en la sociedad afectada por el sida una nueva cultura. Como dijo Benedicto XVI, es necesario promover una "humanización de la sexualidad".+

Washington (Estado Unidos), 17 Mar. 11 (AICA)



Mons. Silvano Tomasi en la ONU


(Observador permanente de la Santa Sede)

La inseguridad alimentaria no es inevitable

Señor Presidente:

El derecho al alimento es un derecho básico y está intrínsecamente unido al derecho a la vida. Casi mil millones de personas, sin embargo no disfrutan de este derecho. El desafío de la comunidad mundial es “hacer frente a uno de los retos más importantes de nuestro tiempo: liberar a millones de seres humanos del hambre, cuyas vidas están en peligro por la falta del alimento diario”.

Dos condiciones están implícitas: ha de haber alimentos seguros disponibles en cantidades suficientes; toda persona debe tener acceso a la comida. Una atención especial se debe dirigir a los 2,5 miles de millones de personas cuyo sustento diario depende de la agricultura. Entre estas poblaciones podemos encontrar a gente que sufre de desnutrición y de hambre. Existen soluciones para mejorar esta situación, pero exigen acciones decididas por parte de los gobiernos y los pueblos de los países afectados. También se espera que la comunidad internacional actúe. Mi delegación desea señalar algunas condiciones que cree necesarias para el disfrute de este derecho humano al alimento y el desarrollo de políticas de seguridad alimentarias como requisitos previos para la autosuficiencia.

Primero, es necesario reconocer y reforzar el papel central de la agricultura en la actividad económica; por lo que para reducir la desnutrición en las áreas rurales, la producción por persona debe aumentar con el fin de hacer crecer la independencia alimentaria local, regional o nacional. Para mejorar la productividad se requieren inversiones en semillas, formación, intercambio de herramientas para el cultivo y en los medios para su comercialización. También se demandan cambios estructurales de acuerdo a lo específico de cada estado. Por ejemplo debemos asegurar la pertenencia de la tierra a los granjeros, especialmente a los pequeños propietarios. El derecho consuetudinario de la propiedad de la tierra debe ser reconsiderado. Un derecho claro de propiedad da al granjero la oportunidad de usar su tierra como aval a cambio de un crédito y así realizar las inversiones necesarias.

Además, la motivación de poseer la tierra es cada vez más importante en relación con el fenómeno de apropiación de tierras. En la África Subsahariana el 80% de la tierra está ocupada por pobres que no tienen el título de propiedad. Además, el ser miembro de cooperativas y el acceso a servicios de información refuerza la productividad.

Debemos asegurarnos de que el alimento va a quien lo necesita. La actual crisis alimentaria ha demostrado que algunas regiones se enfrentan a graves carencias, y que en zonas tradicionalmente productoras de alimentos las reservas están vacías o son limitadas. Estas circunstancias implican fuertes restricciones a la ayuda alimentaria en situaciones de emergencia. La fluidez de los productos alimenticios implican diversas condiciones: que los mercados locales sean eficientes, transparentes y abiertos; la información debe fluir eficientemente; es indispensable la inversión en carreteras, transporte y almacenaje de cosechas. Las barreras a las exportaciones decididas por los estados soberanos deberían ser limitadas. Estas barreras temporales aumentan los déficits de los países importadores y provocan un fuerte aumento de los precios; finalmente, la ayuda alimentaria, que tiene un papel vital en casos de desastre no debería perjudicar a la producción agrícola local. Por ejemplo, la distribución de grandes cantidades de alimentos gratis o muy baratos puede arruinar a los granjeros de la región quienes no podrán vender sus productos durante un tiempo. De este modo, perjudicamos el futuro de la agricultura local.

Medidas adecuadas, por lo tanto, deben ser tomadas para proteger a los granjeros de la volatilidad de los precios que tiene un fuerte impacto en la seguridad alimentaria por varias razones: los altos precios hacen de los alimentos algo inalcanzable para los pobres y los bajos precios dan a los agricultores información incorrecta , después de la cosecha, sobre los semilleros necesarios para el año siguiente. Para prevenir la volatilidad de los precios o al menos minimizar su impacto, las cosechas de alimentos locales deben ser protegidas de las alteraciones de los precios internacionales. Los aranceles de las importaciones (o el ajuste cíclico del tratamiento especial y diferencial) debería tener en cuenta dos cosas, las necesidades de los consumidores pobres y el precio a pagar a los pequeños granjeros para que ellos se puedan permitir un digno nivel de vida y promover la producción. La especulación se debe limitar a los actores necesarios para el correcto funcionamiento de los mercados futuros. Los gobiernos deberían abstenerse de crear medidas que aumenten esta volatilidad, y están llamados a reconsiderar que los alimentos no pueden ser considerados una mera mercancía, objeto de especulaciones e instrumento de presión política. El establecimiento de reservas de alimentos crudos (cereales, azúcar, aceite) puede tener dos tipos de beneficios: estas reservas pueden ser vendidas a un precio asequible en caso de shock, y por otro lado, pueden tener un papel de moderador frente a la volatilidad de los precios locales.

La disponibilidad de alimentos no es factor suficiente para garantizar los alimentos a todos. La gente debe tener ingresos suficientes para comprar alimentos o los alimentos deberían tener un precio asequible a los pobres. Esto plantea la cuestión de una red de seguridad integral que puede consistir en hacer disponibles productos alimentarios a precios subsidiados para los más pobres a un nivel regional. El nivel de subsidio puede variar de acuerdo al precio de mercado de manera que el coste del alimento quede estable. Es ilusorio creer que hay “un buen precio” para el trigo o el maíz. El precio que un consumidor pobre puede pagar no corresponde a lo que un granjero africano necesita para vivir. Debemos construir mecanismos que crucen el vacío que existe entre estos dos precios y la solidaridad con los países más pobres requiere que sean financiados internacionalmente.

Un reciente desarrollo en la búsqueda mundial de la seguridad alimentaria tiene que ver con la compra o alquiler de grandes extensiones de tierra cultivable por parte de organizaciones extranjeras en países que no son los propios. Parece una condición previa razonable exigir que las personas que están en ese área sean respetadas e incluidas en el proyecto, y así el nivel de seguridad alimentaria debería aumentar. Dicho esto, la inversión en el hambre y en la agricultura es esencial para erradicar el hambre y la desnutrición.

En conclusión, señor Presidente, la inseguridad alimentaria no es inevitable, dadas las grandes áreas agrícolas y de pastoreo que pueden ser explotadas todavía. Con una acción determinada y concertada apoyada por la convicción ética de que la familia humana es una y debe avanzar en solidaridad, las poblaciones urbanas y rurales, el derecho al alimento debe ser aplicado a cada persona.


GINEBRA, jueves 10 de marzo de 2011 (ZENIT.org).-

Dios, origen de la vida



Por P. Jorge Loring


Dios es el Autor de la vida. Incluso en una hipótesis evolucionista hay que aceptar unas leyes que dirijan esta evolución. Estas leyes son obra de Dios.

Juan Oró , uno de los españoles que investigan en los Estados Unidos para la NASA, que está al frente del equipo que analizó las muestras lunares que trajeron los astronautas, y cuya opinión fue definitiva para afirmar que en Marte no hay vida, opina que la vida surgió a merced de un proceso de evolución química gradual que conduce a la generación progresiva según leyes determinadas, aunque todavía estamos lejos de tener una clara comprensión de las leyes que rigen la evolución de las partículas elementales.

El biólogo soviético Alejandro Oparin, explica así el origen de la vida: «En la atmósfera terrestre primitiva, a partir de algunos compuestos relativamente sencillos, principalmente metano, amoníaco, vapor de agua y ácido sulfúrico, y bajo la acción de las descargas eléctricas y rayos ultravioleta se formaron numerosas y variadas sustancias orgánicas de molécula compleja. Estos productos pasaron a formar parte de la hidrosfera, al ser arrastrados por la lluvia, y una vez allí, sufrieron posteriores modificaciones, y un incremento ulterior de su complejidad»(174).

En abril de 1985 la revista norteamericana «News Week» se hacía eco de la presentación, por parte de un grupo de bioquímicos de la NASA americana, de unas pruebas según las cuales la arcilla sirvió como catalizador en la formación de los primeros compuestos orgánicos. Podría ser una explicación de aquello de la Biblia de que la vida nació del barro.

Recientemente Leslie Orgel, uno de los mayores expertos mundiales en la materia, demuestra en la revista científica Nature que el origen de la vida pudo aparecer en terreno arcilloso.

De hecho Stanley Miller y Harold Urey , en 1953, haciendo pasar una descarga eléctrica a través de una mezcla de metano, amoníaco, nitrógeno y vapor de agua, lograron sintetizar aminoácidos constitutivos de las proteínas.

El Doctor en Ciencias Químicas, D. José Sánchez-Real, Catedrático en Valencia, opina que la reacción que Oparin sitúa en la superficie de la Tierra debió darse en altas capas de la atmósfera.

En todo caso, como el mismo Oparin expone en su obra con multitud de fórmulas y reacciones químicas, todo esto supone unas leyes, y las leyes una inteligencia. A esta inteligencia la llamamos DIOS.

Por eso decimos que Dios es el Autor de la vida.

El mismo Oparin reconoció en Barcelona (junio 1973), en la IV Conferencia Internacional sobre el «Origen de la Vida»: El origen de la vida no es ocasional. Se ajusta en todo a las leyes de la Naturaleza Y Stuart Mill: Las leyes de la Naturaleza no pueden, por sí mismas, ofrecer una explicación de su propio origen.

John B. Haldane , famoso fisiólogo genetista británico, Profesor de la Universidad de Cambridge, afirma que el origen de la vida es imposible sin un Ser Inteligente preexistente.

La vida no se ha formado por casualidad, sino que se basa en leyes bien precisas.

Dice Salvador de Madariaga: «El mundo vivo no puede ni siquiera concebirse sino como la ejecución de un proyecto que le es anterior»(175). El paso de las micromoléculas a las macromoléculas se realiza según unas reglas y leyes.

Fred Hoyle , célebre científico inglés, a quien en 1972 le fue otorgado el título de «Caballero» por sus trabajos científicos, afirma: «La vida no puede haberse producido por casualidad»(176).

La base de la vida, está en los ácidos nucleicos y aminoácidos.

Los aminoácidos son los componentes de las proteínas. Las proteínas son los ladrillos de las células. Estas macromoléculas son esenciales en todo ente con vida.

«Hay una ley que desde los primeros aminoácidos y nucleótidos formados en las aguas primitivas han conducido a través de millones de años de evolución hasta la formación del DNA humano»(177).

La molécula del ácido desoxirribonucleico (DNA) componente fundamental de los cromosomas, es portador de la información genética. Cada célula puede poseer docenas de cromosomas. Cada cromosoma posee cientos de genes. Los genes son cadenas de ácido desoxirribonucleico (DNA) .

Harada sintetizó aminoácidos, que son los componentes estructurales de las proteínas sometiendo a una temperatura de mil grados centígrados amoníaco, vapor de agua y gas metano, tres derivados volcánicos que probablemente eran muy abundantes en la atmósfera primitiva.

Sin embargo la complejidad de la proteína lejos de ser un desorden, es un orden supremo. Es decir, siempre hemos de admitir unas leyes que dirigen la evolución El Dr.Jorge Wald , biólogo de la Universidad Norteamericana de Harvard, Premio Nobel, dijo en el Congreso Internacional sobre el Origen de la Vida celebrado en Barcelona en junio de 1973:

No hay ninguna oposición entre la aceptación de la explicación científica del origen de la vida y la creencia en Dios, pues éste es el Autor de las leyes que rigen el proceso biológico.

«Hoy, no pocos científicos, al menos entre los occidentales, admiten consecuentemente una tendencia finalista en el desarrollo de las formas.

Efectivamente, los últimos descubrimientos, de modo particular los realizados en el sector de las estructuras vivientes, van demostrando la existencia de leyes en los fenómenos vitales, donde el simple azar queda excluido, aun por el mismo cálculo de probabilidades»(178).

La vida y la evolución tienen un sentido, no es puro azar.

El mismo Oparin reconoce que las leyes de la Naturaleza no pueden ser producto de la casualidad, pero no se pregunta cuál es el origen de estas leyes.

Reconocer la existencia de leyes en la Naturaleza y no preguntarse por el origen de ellas es quedarse a mitad de camino. Si nos preguntamos por el origen último de estas leyes llegaremos a Dios.

La vida pudo comenzar en el mundo en un momento determinado, según las leyes puestaspor Dios en la Naturaleza.

Parece que fue hace unos 3.000 millones de años.

Comenzó de modo muy elemental, y poco a poco fue evolucionando hasta el hombre, que es la suprema manifestación de la vida en la Tierra. La evolución de la vida en la Tierra supone unas leyes que la han dirigido. La selección natural de la evolución se produce por mutaciones de los caracteres hereditarios en los genes de los cromosomas. Pero este proceso ha seguido unas leyes que han dirigido la línea de la evolución.

«Todo el proceso ha estado programado para que al final apareciese el hombre…Ha existido una dirección privilegiada una finalidad. Sin duda, esta finalidad está en plano superior al puramente material de la evolución»(179).

El que la vida haya comenzado en la Tierra o haya venido de otro astro, es indiferente para explicar las causas del origen de la vida.

El que la vida haya venido de otro astro no excluye que la vida se haya originado según unas leyes.

Por otra parte, no se ha demostrado la existencia de seres inteligentes extraterrestres. A los ovnis se les encuentran explicaciones que no los hacen necesariamente extraterrestres .

El hecho de que la vida haya comenzado en la Tierra o haya venido de otra galaxia es lo de menos, pues tan sólo pospone la cuestión a otro tiempo y lugar , afirma el célebre astrónomo norteamericano Dr. Robert Jastrow(180).

Aparte de que los rayos cósmicos hubieran acabado con la posible vida en los viajes interplanetarios.El que la vida haya comenzado en la Tierra o haya venido de otro astro, es indiferente para explicar las causas del origen de la vida.

El que la vida haya venido de otro astro no excluye que la vida se haya originado según unas leyes.

Por otra parte, no se ha demostrado la existencia de seres inteligentes extraterrestres. A los ovnis se les encuentran explicaciones que no los hacen necesariamente extraterrestres .

El hecho de que la vida haya comenzado en la Tierra o haya venido de otra galaxia es lo de menos, pues tan sólo pospone la cuestión a otro tiempo y lugar , afirma el célebre astrónomo norteamericano Dr. Robert Jastrow(180).

Aparte de que los rayos cósmicos hubieran acabado con la posible vida en los viajes interplanetarios.

encuentra.com: estos textos han sido reproducido, con permiso del autor, del libro: “Para Salvarte” de Jorge Loring, S.J.

(174) - ALEJANDRO OPARIN: Origen de la vida sobre la Tierra, V. Ed. Tecnos. Madrid, 1970

(175) - SALVADOR DE MADARIAGA: Dios y los españoles, pg.37. Ed. Planeta. Barcelona, 1975.

(176) - FRED HOYLE: El Universo inteligente, I, 1. Ed. Grijalbo. Barcelona, 1984.

(177) - PIERO PASOLINI: Las grandes ideas que han revolucionado la Ciencia en el último siglo, I, 4. Ed. Ciudad Nueva. Madrid, 1981.

(178) - SEBASTIÁN BARTINA, S.I.: Hacia los orígenes del hombre, I, 1. Ed. Garriga. Barcelona.

(179) - DR. BERMUDO MELÉNDEZ, Catedrático de Paleontología en la Universidad Complutense de Madrid: Las bases científicas del evolucionismo, pg. 89. Ed. ADUE. Madrid.

(180) - ROBERT JASTROW: El telar mágico. Ed. Salvat. Barcelona, 1985.

Guardianes De La Cruz on March 16, 2011

Filo-lefebvrianos (1)

Por P. José María Iraburu

(Posted By Guardianes De La Cruz on March 10, 2011)

Quiero tratar de la actitud nociva de los filo-lefebvrianos dentro de la Iglesia católica, no sin antes describir muy brevemente la posición de lefebvrianosy anti-lefebvrianos. Trato especialmente de los filo-lefebvrianos porque nos quedan cerca, y rondan continuamente a los confesores y defensores de la ortodoxia católica.


—Mire usted que también este tema…

—El Señor me ayudará.

Quiero tratar de la actitud nociva de los filo-lefebvrianos dentro de la Iglesia católica, no sin antes describir muy brevemente la posición de lefebvrianosy anti-lefebvrianos. Trato especialmente de los filo-lefebvrianos porque nos quedan cerca, y rondan continuamente a los confesores y defensores de la ortodoxia católica.

—Los lefebvrianos consideran a Mons. Lefebvre como el San Atanasio de nuestro tiempo, y a la Fraternidad sacerdotal de San Pío X (FSSPX) como garante imprescindible de la ortodoxia doctrinal y litúrgica de la Iglesia. El Obispo lefebvriano Bernard Tissier de Mallerais, autor de una gran biografía de Mons. Marcel Lefebvre (1905-1991), entiende su vida «como una bella línea ascendente» (Marcel Lefebvre, une vie, Clovis 2002, 2ª ed.). Sacerdote misionero, Obispo de Senegal (1947), es elegido superior de la congregación de Espíritu Santo (1962). Dimite de este cargo para fundar en Écône, Suiza, laFSSPX (1970), que en el tiempo postconciliar se significa muy notablemente por su adhesión cerrada a la Misa antigua y por su oposición a algunas doctrinas del Vaticano II.

La Santa Sede aplica ciertas sanciones a él y a su Fraternidad. Firme en sus intentos, Lefebvre celebra en 1976 la «messe interdite» (la misa prohibida) ante 10.000 fieles y 400 periodistas. Y su nombre adquiere todavía más resonancia cuando en 1988, sin la autorización necesaria de la Santa Sede, ordena en Écône ante las televisiones de numerosas naciones a cuatro Obispos para el servicio de la Fraternidad. El Obispo consagrante y los cuatro ordenados incurren por ello en pena de excomunión latæ sententiæ.

Tissier de Mallerais, rector un tiempo del Seminario de Écône y uno de los cuatro Obispos ordenados por Mons. Lefebvre, escribe la «fascinante biografía» de este «cavalier seul» en la Iglesia, y nos descubre «el misterio de un hombre que si tuvo una extraordinaria seguridad en sí mismo fue porque tuvo una extraordinaria seguridad en Dios» (ib. 10).

—Los anti-lefebvrianos distan extremadamente en doctrina y espíritu de Mons. Lefebvre y de la FSSPX, y sienten por ellos una gran aversión. Por eso protestaron con dureza cuando Benedicto XVI levantó la excomunión de los Obispos lefebvrianos (21-I-2009). Este acto ocasionó entre ellos una resistencia furiosa, pues están convencidos de que los lefebvrianos deben ser rigurosamente mantenidos fuera de la comunión eclesial. Incluso los Obispos de Alemania en una Declaración colectiva (5-III-2009) expresaron grandes reticencias sobre esta medida del Sucesor de Pedro. La resistencia que los anti-lefebvrianos presentaron fue tan grande que el mismo Papa estimó conveniente justificar el indulto en una Carta posterior dirigida a todos los Obispos de la Iglesia (10-III-2009):

«Este gesto discreto de misericordia hacia los cuatro Obispos», por múltiples razones «ha suscitado dentro y fuera de la Iglesia católica una discusión de una vehemencia como no se había visto desde hace mucho tiempo». Pero «la remisión de la excomunión tiende al mismo fin al que sirve la sanción:invitar una vez más a los cuatro Obispos al retorno. Este gesto era posible después de que los interesados reconocieran en línea de principio al Papa y su potestad de Pastor, a pesar de las reservas sobre la obediencia a su autoridad doctrinal y a la del Concilio».

No deja de ser curioso que precisamente aquellos que muestran la mayor dureza contra los lefebvrianos son precisamente quienes manifiestan una mayor indulgencia hacia tantos pastores y teólogos que ofenden gravemente la fe y la disciplina de la Iglesia. Es indudable que esta grave falta de caridad eclesial dificulta no poco el regreso de la FSSPX a la plena comunión de la Iglesia católica.

Nosotros, obviamente, nos sentimos mucho más próximos a los lefebvrianos que a aquellos numerosos pastores y teólogos «católicos» que han perdido la fe, ya que niegan o ponen en duda la divinidad de Cristo, la virginidad de María, la unicidad de la salvación por Cristo, la presencia eucarística, la distinción real entre el sacerdocio ministerial y el común, la existencia de los ángeles, del purgatorio y tantas otras verdades de la fe católica.

Por el contrario, los seguidores de Lefebvre confiesan con nosotros esa «una sola fe» de la Iglesia, y por eso les tenemos estima, y denunciamos todo intento de demonizarlos, pues queremos favorecer su total reincorporación a la Iglesia. Sin embargo, no por eso olvidamos que, como dice Benedicto XVI, guardan ellos todavía «reservas sobre la obediencia a la autoridad doctrinal del Papa y a la del Concilio», y que por eso mismo deben «retornar» a la plena comunión de la Iglesia.

—Los filo-lefebvrianos comparten en mayor o menor medida las posiciones de los lefebvrianos. De ellos quiero tratar ahora con mayor amplitud. Por supuesto, vale para los lefebvrianos a fortiori la crítica que haré de los filo-lefebvrianos. Éstos son con frecuencia buenos y fieles cristianos, pero su filo-lefebvrismo, más o menos pronunciado, les daña mucho y escandalizaa no pocos católicos, sobre todo a los menos formados, suscitando en ellos confusión, desconfianza en el Papa, aversión al Concilio Vaticano II y a la liturgia actual de la Iglesia.

Los filo-lefebvrianos obstaculizan en gran medida el regreso de la FSSPX a la plena comunión con la Iglesia católica. Aunque pueda parecer una paradoja, es así. Ellos, sin ser lefebvrianos, asumen gran parte de sus tesis principales, comprenden o incluso justifican la ordenación de los cuatro Obispos, consideran algunos documentos del Concilio inconciliables con el Magisterio anterior, ven con aversión la Misa de forma ordinaria –llegando algunos a negar su validez–, condenan de forma implacable algunos gestos de Juan Pablo II y de la Iglesia en el postconcilio, y de este modo, aunque no lo pretendan, están dando la razón a los lefebvrianos, les fortalecen en sus posiciones, y por eso, sin duda, están dificultando gravemente su reincorporación a la plena comunión de la Iglesia católica. Consiguen de hecho justamente lo contrario de lo que pretenden.

He descrito ya someramente la fisonomía de los católicos filo-lefebvrianos. Pero ya se comprende que su identidad no puede ser definida con exactitud, pues se realiza en innumerables grados. Hay casos en que el filo-lefebvrismo no pasa apenas de ser una valoración grande, pero no del todo bien entendida, de la Tradición católica. Pero en otros casos, hay católicos próximos al lefebvrismo que casi se identifican con los lefebvrianos, sobre todo cuando admiten como legítimas las causas que ocasionaron «el acto cismático» de la ordenación de los Obispos de la FSSPX.

Obispos FSSPXLos filo-lefebvrianos, por supuesto, no reconocen en modo alguno su condición, como tampoco los semipelagianos admitían su semipelagianismo, ni los jansenistas reconocían serlo. Si les reprochamos algunas de sus actitudes, señalándoles, por ejemplo, algunas palabras publicadas que nos parecen inconciliables con la plena fidelidad al Papa, al Vaticano II y a la Iglesia, es casi seguro que justificarán cerradamente su posición, con prolijidad de datos y argumentos, demostrándonos de modo indiscutible que ellos no son lefebvrianos. Pero no nos demuestran que no sean filo-lefebvrianos, que es lo que convendría que demostraran, respondiendo a las objeciones que les ponemos.

Limitaré aquí y ahora mis consideraciones a la ordenación ilegítima de los cuatro Obispos de la FSSPX, a la aceptación del Vaticano II y a ciertos gestos del Papa Juan Pablo II. Dejo en cambio de lado muchas otras quæstiones disputatæ en torno a la validez y licitud de la Misa postconciliar, el decreto Dignitatis humanæ, el cumplimiento del precepto dominical con la Misa de la FSSPX, el status actual de los lefebvrianos en la Iglesia, etc. Y paso al tema principal:

Los filo-lefebvrianos más extremos afirman con los lefebvrianos que «Mons. Lefebvre obró siempre con una conciencia buena y recta, también al ordenar Obispos. Cuando la obediencia a ciertas normas de la Iglesia choca contra aquello que la conciencia muestra con certeza moral como Voluntad divina, debe seguirse la conciencia. Es el caso de Lefebvre, que se decide a quebrantar la ley canónica, viendo a la Iglesia en estado de extrema necesidad: «il s’agit d’une nécessité évidente… parce que Rome est dans les ténèbres» (Tissier 575) [1]. Él estima que sin la FSSPX el pueblo cristiano corre grave peligro de perderse, pues la Iglesia se aleja de la plena ortodoxia doctrinal y de la liturgia verdadera tradicional. En estas circunstancias, ordenar unos Obispos que mantengan la FSSPX, imprescindible para la salvación de la Iglesia, es un deber absoluto, pues «salus animarum suprema lex»». A estas argumentaciones respondeo dicendum:

Contraponer la ley de la Iglesia y la conciencia bien formada es una de las causas hoy más frecuentes de la degradación doctrinal y pastoral: con «buena conciencia», siempre que las circunstancias lo requieren, se celebran «misas» sin sacerdote, se practica en forma crónica en los matrimonios la anticoncepción, etc. Pero la fe católica nos enseña otra cosa. No está bien formada la conciencia que rechaza obedecer leyes gravísimas de la Iglesia, porque para que la conciencia personal sea recta y bien formada, no basta que se ajuste solo a sí misma (auto-nomos, autonomía de la conciencia), sino que debe obedecer a los mandamientos de Dios y de la Iglesia. Mons. Lefebvre no podía tener clara conciencia de que la ordenación ilegal de los Obispos era la Voluntad de Dios. No podía confundir la Voluntad divina con la suya.

Ordenar Obispos sin permiso de la Santa Sede es un acto gravemente malo, que la Iglesia sanciona con la excomunión, y es también un sacrilegio, un abuso grave en materia de sacramentos (Catecismo 2120). Nunca, por tanto, puede justificarse esa acción por un fin noble, a no ser que condiciones extremas hagan imposible el cumplimiento de esta ley eclesiástica, como pudo suceder en algunas ordenaciones realizadas en China, cuando allí no era posible ni siquiera comunicarse con Roma: ad impossibilia nemo tenetur. Mons. Lefebvre, sin estar en circunstancias análogas, al ordenar cuatro Obispos para la FSSPX, desobedeció una ley muy importante de la Iglesia, y no solo hizo esas consagraciones sin el permiso del Papa, sino que las hizo contrariando conscientemente la voluntad expresa del Pastor universal de la Iglesia.

La ley de la Iglesia ordena: «a ningún Obispo le es lícito conferir la ordenación episcopal sin que conste previamente el mandato pontificio» (c. 1013). Tan grave es la prohibición, que el Obispo que eso hiciera y los ordenados «incurren en excomunión latæ sententiæ reservada a la Santa Sede» (c. 1382).

Juan Pablo II, dos días antes de aquellas ordenaciones, trata de disuadir a Mons. Lefebvre con una carta, que termina diciendo: «Os invito ardientemente a volver humildemente a la plena obediencia al Vicario de Cristo. No solamente os invito a ello, sino que os lo pido por las llagas de Cristo, que la víspera de su Pasión pidió por sus discípulos «a fin de que todos sean uno». A esta petición e invitación uno mi plegaria cotidiana a María Madre de Cristo. Querido hermano, no permitáis que el año dedicado de una manera muy especial a la Madre de Dios traiga una nueva herida a su corazón de Madre. Vaticano, 9 de junio de 1988, Juan Pablo II». Mons. Lefebvre resiste este mandato, presentado humildemente por el Papa como un ruego extremadamente apremiante.

Las ordenaciones episcopales de Mons. Lefebvre son, pues, un acto gravemente cismático. Pocos días después de realizadas, Juan Pablo II, en la Carta Apostólica-Motu proprioEcclesia Dei (2-VII-1988), denunciaba con gran dolor la «ilegítima ordenación episcopal» realizada por Mons. Lefebvre, y decía:

«ese acto ha sido en sí mismo una desobediencia al Romano Pontífice en materia gravísima y de capital importancia para la unidad de la Iglesia, como es la ordenación de obispos, por medio de la cual se mantiene sacramentalmente la sucesión apostólica. Por ello, esa desobediencia –que lleva consigo un verdadero rechazo del Primado romano– constituye un acto cismático (canon 751). Al realizar ese acto [18-VI-1988], a pesar del monitum público que le hizo el cardenal Prefecto de la Congregación para los Obispos el pasado día 17 de junio, el reverendísmo mons. Lefebvre y los sacerdotes Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta, han incurrido en la grave pena de excomunión prevista por la disciplina eclesiástica (canon 1382)». El citado canon 751 citado por el Papa afirma que el cisma es «el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice».

El primer error-pecado de Lefebvre y de los lefebvrianos estuvo y está en el discernimiento condenatorio de la Iglesia presente y concretamente del Papa Juan Pablo II, como veremos en otro artículo.

Mons. Lefebvre en una reunión con sus más íntimos colaboradores: «On ne peut suivre ces gens-là, c’est l’apostasie, ils ne croient pas à la divinité de Notre Seigneur Jésus-Christ […] Procédons au sacre!», a la ordenación de Obispos (Tissier 578) [2]. En un encuentro (1987) con el Card. Ratzinger, prefecto de la Congregación de la Fe: «Le schisme? rétorque Mgr Lefebvre. Si schisme il y a, il est bien plus le fait du Vatican avec Assise et […] c’est la rupture de l’Église avec son magistère traditionnel. L’Église contre son passé et sa Tradition, ce n’est pas l’Église catholique; c’est pourquoi il nous est indifférente d’être excommuniés par cette Église libérale, oecuménique, révolutionnaire» (ib. 576) [3]. «Rome a perdu la foi, Roma est dans l’apostasie, on ne peut faire confiance à ce mond-là» (ib. 577) [4].

El segundo error-pecado fundamental de Lefebvre y de los lefebvrianos estuvo y está en creer que ellos son necesarios para impedir que la Iglesia se derrumbe por un precipicio de errores heréticos y de liturgias sacrílegas. Eso es lo que piensan: la Iglesia, en este momento de su historia, tiene para salvarse absoluta necesidad de nosotros. Nos vemos, pues, en la grave obligación moral de perdurar y crecer, lo que no es posible si no es ordenando Obispos. Por tanto, aunque ya sabemos que esto atenta gravemente contra la ley de la Iglesia y la voluntad expresa del Papa, sin embargo, a pesar de todo lo haremos. Realizaremos ese acto aun previendo que caerán sobre nosotros anatemas y excomuniones. Y ahí tienen ustedes a no pocos filo-lefebvrianos, que justifican esa decisión o que al menos la comprenden con benevolencia –suspenden el juicio–, dañándose a sí mismos y escandalizando al pueblo de Dios.

En una entrevista con periodistas (9-XII-1983) Mons. Lefebvre había anunciado ya la ordenación de Obispos como una posible necesidad de conciencia: «Je pense quand même qu’apparemment ce serait un acte de rupture avec Rome, qui serait grave. Je dis encore «apparemment», parce que je pense que devant Dieu il est possible que mon geste soit un geste nécessaire pour l’histoire de l’Église, por la continuation de l’Église, […] du sacerdoce catholique. Alors je ne dis pas qu’un jour je ne le ferai pas, mais dans des cinconstances encore plus tragiques» (Tissier 571) [5]. Éstas se produjeron, a su juicio, en la reunión de Asís: «C’est diabolique… C’est une impiété inqualifiable envers Notre Seigneur Jésus-Christ» (ib. 563-564) [6].

Son falsas las premisas mayores que llevaron al cisma a la FSSPX. Y todos los males lefebvrianos procedieron y proceden de esos errores. El Señor no necesita de nadie para salvar su Iglesia, y por puro amor a ella, no por necesidad, emplea para ello normalmente la mediación de sus miembros, Pastores y fieles. Pero emplea precisamente la mediación activa de quienes, bajo la moción de su gracia, cumplen humildemente las leyes canónicas y los mandatos del Papa. Por el contrario, quebrantando la ley de la Iglesia y resistiendo una voluntad que el Papa expresa con su autoridad de Pastor universal, no puede realizarse ninguna acción salvífica. Solo pueden producirse enormes daños a la Iglesia. Los pastores que, sin pasar por la puerta, entran en el redil para apacentar el rebaño «son ladrones y salteadores» (Jn 10,1-9).

Es la Iglesia la que nos salva a nosotros. En la ignorancia de esta verdad tan central parecen coincidir los modernistas progresistas y los integristas más extremos. El Concilio Vaticano II la enseña claramente: solo la Iglesia «es necesaria para la salvación» (LG 14), solo ella es el «sacramento universal de salvación» (LG 48; AG 1). No somos nosotros los que salvamos a la Iglesia, por muchos aprietos que a veces sufra ella a causa de los errores, abusos y pecados de sus miembros. Se sale Mons. Lefebvre del esplendor de la verdad cuando piensa y dice que la ordenación de sus Obispos es «un geste nécessaire pour l’histoire de l’Église, por la continuation de l’Église».

Con el favor de Dios, seguiré con el tema.

Notas (traducción de los textos en francés)

[1] Se trata de una necesidad evidente… porque Roma está en las tinieblas.

[2] No se puede seguir a esa gente, es la apostasía, no creen en la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo… Procedamos a la consagración [de Obispos].

[3] ¿Un cisma? replica Mons. Lefebvre. Si es que hay un cisma, más bien está en el hecho del Vaticano en Asís y […] está en la ruptura de la Iglesia con su Magisterio tradicional. La Iglesia contra su pasado y su Tradición no es ya la Iglesia católica; y por eso para nosotros es indiferente ser excomulgados por esta Iglesia liberal, ecuménica, revolucionaria.

[4] Roma ha perdido la fe, Roma está en la apostasía, no es posible poner la confianza en ese mundo.

[5] Pienso yo que aparentemente será un acto de ruptura con Roma, lo que será grave. Y digo que «aparentemente”, porque pienso que ante Dios es posible que mi gesto sea un gesto necesario para la historia de la Iglesia, para la continuación de la Iglesia […], del sacerdocio católico. Así pues, no digo yo que un día no lo haga, pero en unas circunstancias todavía más trágicas.

[6] Es algo diabólico… Es una impiedad incalificable hacia Nuestro Señor Jesucristo.

Primer Congreso Nacional

DE DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
Rosario 2011

Programa Tentativo de Trabajo

VIERNES 6 DE MAYO: Sede UCA Rosario

§ 8:00 hs. Apertura de acreditación en UCA Rosario (Av. Pellegrini 3314).
§ 11:00 hs. Expo DSI. Presentación de experiencias de formación en Doctrina Social de la Iglesia (Actividad simultánea en aulas).
§ 15:00 hs. Bienvenida. Sr. Arzobispo Mons. José Luís Mollaghan y organizadores. (Espacio plenario. Auditorio central).
§ 15:30 Hs. Mirada Federal. Informe desde las Regiones. Reflexión del P. Juan Carlos Scannone. S.J (Espacio plenario. Auditorio central).
§ 17:30 hs. Receso.
§ 18:00 hs. 1º Sesión de Mesas Temáticas. (Espacio por grupos en aulas).
§ 19:30 hs. Final de la 1° jornada.

SÁBADO 7 DE MAYO: Teatro El Círculo (Laprida 1223)

§ 9:00 hs. Apertura.
§ 9:30 hs. Conferencia Central de S.E. Cardenal Peter Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz: “Promover el desarrollo integral para erradicar la pobreza”.
§ 11:00 hs. Receso.
§ 11:30 hs. Mensaje de Mons. Jorge Casaretto, Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social.
§ 13:00 hs. Receso.

§ SÁBADO 7 DE MAYO: Sede UCA Rosario

§ 15:00 hs. 2º Sesión de Mesas Temáticas (Espacio por grupos en aulas).
§ 17:00 hs. Receso.
§ 17:30 hs. 3º Sesión de Mesas Temáticas (Espacio por grupos en aulas).
§ 19:00 hs. Expo DSI. Presentación de experiencias de formación en Doctrina Social de la Iglesia (Actividad simultánea en aulas).


§ DOMINGO 8 DE MAYO: Sede UCA Rosario

§ 9:00 hs. 4º Sesión de Mesas Temáticas (Espacio por grupos en aulas).
§ 11:00 hs. Receso
§ 11:30 Lectura de aportes de las Mesas Temáticas.
§ 12:00 hs. Misa de Clausura Presidida por S.E. Cardenal Jorge Bergoglio SJ, Arzobispo de Buenos Aires y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.

Jubilación, el saqueo recurrente



Por Ernesto Rey


La jubilación es un problema complejo, que requiere rigor técnico en su planteo integral, honestidad profesional en quienes deben armar un marco jurídico sustentable y el funcionamiento efectivo de una justicia que limite los recurrentes saqueos del Poder Ejecutivo de turno.

Cuando en enero de 2007 el Gobierno descubrió los beneficios de cambiar la metodología del cálculo de la inflación y los títulos indexados comenzaron a perder valor, se descubrió una fórmula original de generación de riqueza para el Estado Nacional . De ser cierto, sería suficiente mérito para el Premio Nobel de Economía y una metodología digna de ser copiada por el resto de los países del mundo. El problema no menor a resolver sería la eliminación de la confianza como condición básica del comercio y del crédito internacional.

Se eligió estafar a los futuros jubilados, quienes tenían significativas partes de sus ahorros invertidas en activos indexados. Comunicadores y publicistas explicaron a la sociedad que eso era bueno, pues se pagaba menos al “extranjero expoliador y al especulador abusivo”. La responsabilidad de la caída del valor de esos activos fue trasladada a quienes habían elegido como protección del patrimonio de sus afiliados la deuda indexada de su país soberano. Tiempo después, sonó seductor afirmar que en lugar de prestar al país y a su industria, se invertía en paraísos fiscales.

Ni se mencionaba que el menú de inversiones posibles autorizadas era responsabilidad del organismo regulador -la Superintendencia de AFJP- , obviamente dependiente del mismo gobierno que criticaba esas decisiones de inversión. Probablemente ayudó en esta dirección que la mayoría de los afiliados pensara que en manos del Estado o de administradores privados igual lo iban a estafar.

Simultáneamente, varios de los dueños de AFJP eran potencialmente chantajeables por desarrollar otros negocios como el bancario o el de la medicina. En esos negocios les iba muy bien y tenían más para perder en caso de decidirse a dar batalla. En síntesis, si los estafados no parecían tan dispuestos a defender sus activos como había sucedido con los depositantes pesificados de plazos fijos del 2001, ¿para qué arriesgarse a perder el negocio principal con un Gobierno que aparentemente no reparaba en utilizar el apriete como alternativa para el logro de sus objetivos ? La estrategia del Gobierno fue excelente; los tiempos para hacer el cambio de un sistema vigente 14 años, cortísimos; y el objetivo principal, que no fue el stock de 100 mil millones de pesos de los aportantes, sino el flujo presente y futuro de los ingresos por aportes, se logró sin mayores dificultades ni conflictos sociales.

¿Y qué tenemos entonces hoy? La ANSeS, utilizando sus fondos para destinos varios, sin cancelar sus deudas por fallos firmes de la justicia y generando diariamente nuevos pasivos que no registra . Una Corte Suprema alabada por el establishment, la prensa y la sociedad política en general, pero sin instrumentos para hacer cumplir sus fallos.

Se destruyó un sistema jubilatorio (seguramente perfectible) ratificado meses antes por más del 75% de los aportantes, reemplazándolo por un indexado y hasta ahora eficiente sistema de subsidio a la vejez. Los aportes mensuales en la práctica se comportan como un impuesto al trabajo que se suma a la retención del impuesto a las ganancias y que grava básicamente ajustes de salarios por inflación .

El mensaje a la población que está lejos de la jubilación mínima y que más aportes realiza al sistema es: “que Dios te ayude y mejor preparate para tu vejez ahorrando por tu cuenta y eligiendo un abogado experto en juicios contra el Estado” . El mejor consejo que podemos dar a un joven que termina sus estudios y se inserta exitosamente en el mercado laboral es que arme su propia jubilación.

Será estafado, como fueron estafados sus padres y sus abuelos, por el principal saqueador argentino por décadas: el Estado Nacional.

La responsabilidad de quienes posiblemente deban legislar un nuevo y necesario sistema jubilatorio es fundamental para cambiar 60 años de historia previsional.

Igual responsabilidad debería asumir en su conjunto el Poder Judicial que no puede seguir haciendo declaraciones mientras los juicios crecen y los jubilados se mueren.

Quienes nos sentimos estafados y fundamentalmente aquellos que forman parte del establishment, tienen una clara responsabilidad ciudadana.

Hago una propuesta concreta a todos los partidos políticos, con la esperanza de que sea incorporada en sus plataformas: la eliminación del impuesto a los bienes personales a todos los jubilados, cualquiera sea el valor de sus activos . Estos activos fueron generados en su vida laboral. Han sido el fruto de decenas de años de esfuerzos y tienen derecho a disfrutarlos en un 100% hasta su muerte sin un saqueador privado o público que se los sustraiga.

Clarín, 15-3-11





Grupo pro-vida católico rescata a bebé canadiense condenado a morir


La organización católica Priests for Life (Sacerdotes por la Vida) logró que el bebé Joseph Maraachli, que padece una enfermedad neurodegenerativa, fuera trasladado desde la clínica canadiense -donde enfrentaba una muerte inminente debido a una orden judicial- a un hospital católico en St. Louis (EEUU) donde revisarán su caso y le darán la asistencia que necesita.

El Padre Frank Pavone, director nacional de Priests for Life, llegó a Ontario, Canadá, el domingo 13 de marzo para agilizar la salida del pequeño Joseph, dos semanas después de que una orden judicial ordenara que el niño muera por asfixia e instruyera a los médicos canadienses a retirarle el tubo de respiración que lo asiste.

El sacerdote explicó a la prensa que el bebé necesitaba "estar en un hospital que aprecie la vida" y su salida de Canadá "se convirtió realmente en una carrera contra el tiempo" debido a problemas burocráticos.

Joseph, de casi 14 meses de edad, viajó acompañado por su padre Moe Maraachli, desde Ontario hasta el Hospital Infantil Cardinal Glennon de St. Louis, Missouri, en un avión ambulancia especialmente equipado y proporcionado por Caritas Kalitta con sede en Michigan.

"Si existe la posibilidad de que este niño pueda vivir, tenemos que explorar todas las opciones", dijo el Padre Pavone y aseguró que el viaje de Joseph se concretó gracias al apoyo de decenas de personas.

Los padres de Joseph pidieron a los médicos de Ontario que practiquen una traqueotomía al bebé para llevárselo a casa y darle la oportunidad de luchar por su vida en lugar de que tuviera una muerte violenta.

Los Maraachli tuvieron una hija hace ocho años que presentó la misma enfermedad pero a ella sí le practicaron una traqueotomía y murió en su casa.

ST.LOUIS, Estados Unidos, 14 Mar. 11 / 07:27 pm (ACI/EWTN Noticias)