DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

Los biocombustibles son clave




Por Héctor A. Huergo

En el debate parlamentario por la expropiación de YPF brilló por su ausencia un tema crucial para el presente y el futuro de la economía nacional: los biocombustibles. En estas líneas intentaremos poner las cosas en su lugar.

En realidad, lo más importante viene de afuera. Pero lo que se haga aquí (y se supone que ahora YPF va a cumplir un rol destacado en toda la gestión de la energía) jugará un rol clave.

¿Qué es lo que viene de afuera? En primer lugar, conviene recordar que los granos atraviesan un ciclo de altos precios, en lo que tiene mucho que ver la disparada del petróleo desde los albores del siglo XXI. Hace diez años el barril valía 20 dólares. Hoy supera los 100. Esto impacta en los costos, no solo por la incidencia de los combustibles para sembrar, proteger los cultivos, cosechar y transportar. También influye en el costo de los fertilizantes, que derivan de la petroquímica. Hoy la agricultura es mucho más cara que hace diez años, a pesar de que el aumento de los rindes y la reducción del uso de combustibles gracias a la siembra directa han incrementado la eficiencia de todo el proceso. En particular, en la Argentina, donde se concentra la nueva oleada de la revolución tecnológica.

Pero el aumento del precio del petróleo también incide en los precios agrícolas, ya que a partir de los 50 dólares el barril tiene un efecto casi lineal de arrastre sobre la cotización del maíz. Esto es consecuencia de la posibilidad de obtener un sustituto de la nafta como el etanol que se obtiene de la fermentación del maíz. La batalla por la independencia energética en los Estados Unidos promovió este nuevo uso, de modo tal que en pocos años la elaboración de etanol se convirtió en el destino más importante para el cereal que le dio su nombre al emblemático Corn Belt.

Hoy, el 35% de la cosecha estadounidense se fermenta para etanol. Todos los demás destinos se mantienen estables: desde el uso como grano forrajero hasta el almidón industrial y la exportación. Lo único que ha crecido es el maíz para etanol. Esto es crucial, porque en la última década los rindes se han disparado. En otras palabras, de no ser por el etanol, sobrarían 130 millones de toneladas de maíz. Son 6 cosechas argentinas completas. Recordemos que la Argentina es el segundo exportador mundial de este grano.

¿Qué tiene que ver esto con nosotros, si aquí hacemos ocho hectáreas de soja por cada una de maíz? Tiene que ver, porque si no existiera este uso los precios del Corn Belt serían mucho más bajos. Entonces los farmers abandonarían el maíz y se pasarían a soja, provocando la baja de la oleaginosa.

¿Se entiende ahora porqué es tan importante el etanol? Y es igualmente importante que aquí empecemos a digerir parte del maíz que hoy se destina a exportación, ingresando en la era del etanol para cortar la nafta, que ya no abunda. Y cada vez va a escasear más, si la economía sigue creciendo a buen ritmo como en los últimos años.

Pero además de esto del maíz/etanol allá y acá, la Argentina ha hecho una contribución muy importante a los precios agrícolas con su política de biodiesel. Hoy se elaboran 3 millones de metros cúbicos de biodiesel en las plantas aledañas al Paraná. Un tercio se consume internamente. Si no existiera esta joven industria, otro sería el precio del aceite (materia prima del biodiesel) en el mercado internacional.

En el mismo sentido, es fundamental encontrar una solución frente a la represalia española, que trabará el ingreso de biodiesel argentino a su territorio. La alternativa del incremento del corte en el mercado interno al 10% es un buen paliativo, así como generar rápidamente un B20 para la agricultura y el transporte (los motores están preparados para ello).

Es de esperar que estos temas ingresen pronto en la agenda de la nueva YPF.


Clarín, 5-5-12

Matrimonio gay: comienzan las consecuencias

Dos mujeres de la localidad de Coronda, en Santa Fe, que se habían casado en marzo del año pasado, solicitaron el divorcio ante el Tribunal Colegiado Nº 5. La jueza Mariana Hertz explico que "la unión está integrada por dos mujeres que tienen diez años de diferencia. Al ser un matrimonio igualitario, se iguala con el de las personas heterosexuales, es decir que las normas, los principios, los efectos, las reglas que se aplican son las mismas".

Clarín, 4-5-12

Los católicos, la política y la nueva evangelización




Por Salvatore Martinez*

Quisiera comenzar con dos afirmaciones preliminares de principio.

-La Iglesia no es, ni podría transformarse nunca en un sujeto político. Como afirma el santo padre Benedicto XVI “perdería su independencia y autoridad morales identificándose con una única vía política y con posturas parciales y opinables”.

-La Iglesia no está llamada a la formación de partidos: se transformaría en una religión civil. La Comunidad cristiana, sin embargo, está llamada a formar en Cristo hombres nuevos, capaces de hacer nueva incluso la política; hombres y mujeres de corazón nuevo, capaces de hacer nuevo el corazón de las instituciones políticas.

Si el “Verbo se hizo carne”, esta “ley del amor” sirve también para la política e influye también en la conciencia de los laicos cristianos; nos empuja a afirmar de nuevo nuestra fe en los contextos sociales en los que Cristo no está, se ha descuidado o se ofende.

Por lo demás, el papa Benedicto XVI es muy explícito: “No hay ningún ordenamiento estatal justo que pueda hacer superfluo el servicio del amor. Quien quiere desentenderse del amor se dispone a desentenderse del hombre en cuanto a hombre”.

Por tanto, la construcción de la civilización del amor nos interpela. Nos incumbe a nosotros poner en el contexto y los sufrimientos del mundo de los hombres y de las instituciones la semilla de la vida nueva, de un nuevo amor de Dios que “se revela en la responsabilidad por el otro”.

Nos corresponde a nosotros discernir lo que hemos de hacer y como debemos hacerlo para que el mensaje social de la Iglesia, su Doctrina Social, no se devalúe o sea ignorado, en primer lugar en la formación de muchos cristianos. Tenemos, en la Doctrina Social de la Iglesia, un punto de referencia unitario de juicio sobre la realidad social, un pensamiento que conjuga fe y razón en virtud de la verdad que contiene.

Es imprescindible la nueva evangelización de la política, para liberar nuestro tiempo del espíritu del error que, con el poder del engaño, está cambiando la medida divina del hombre y su destino eterno, multiplicando sin descanso las estructuras de pecado.

Veo dos grandes retos de fondo en el compromiso de los católicos en la política.

-El primer reto de la nueva evangelización de la política es impedir que sea marginada nuestra fe cristiana en la vida pública de las naciones. Como recordó Benedicto XVI, “la Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer” y no pretende “entrometerse en las políticas de los Estados”. “Comunidad Eclesial” y “Comunidad Política” son realidades distintas, con representaciones diversas, pero que deben volver a dialogar. Nosotros podemos conseguir que este diálogo, si ha sido interrumpido, se restablezca y sea fecundo, creíble, que vuelva a poner al hombre en el centro, en una sociedad a medida del mismo, para conseguir un desarrollo humano integral. No podemos permitir que nuestra laicidad cristiana se calle, que sea relegada a la esfera privada. San Agustín nos advirtió: “No reduzcáis el Evangelio a una verdad privada para no ser privados del mismo”. Es inaceptable que, en muchas naciones “los creyentes deban suprimir una parte de sí mismos --su fe- para ser ciudadanos activos”. No debería ser necesario renegar de Dios para poder disfrutar nuestros propios derechos; todavía más grave es “¡Dar a César lo que es de Dios!”.

-El segundo reto de la nueva evangelización de la política se da en el aspecto económico y mercantil de la globalización. Estimulando el consumismo irracional se pone en el centro el aspecto material del hombre, prejuzgando así la apertura del hombre mismo a la trascendencia, a Dios. Se querría un “cristianismo utilitario” que sirva para resolver los problemas materiales del hombre, reduciendo el aspecto salvífico de nuestra fe a un puro humanismo, a una filantropía atea. Dios, confinado al más allá, y el hombre reducido a la insignificancia. El actual escenario de la historia, como bien sabemos, es de profunda crisis, una crisis planetaria que, antes que nada, es una “crisis espiritual”. La crisis económica y política de nuestros días es la consecuencia de la crisis espiritual que está atravesando la vida de los hombres, incluso de muchos creyentes. He aquí porque tenemos el deber de pensar en una nueva evangelización de los estilos de vida y de las instituciones que rigen el destino de los hombres y de los pueblos. El siervo de Dios Pablo VI negaba el concepto de esta manera: “Es indispensable alcanzar y casi trastornar, mediante la fuerza del Evangelio, los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que contrastan con la palabra de Dios y con el diseño de salvación”.

Desde hace casi tres años, regularmente, el papa Benedicto XVI pide nuevas generaciones de católicos comprometidos con la política: “Afirmo la necesidad y la urgencia de la formación evangélica y del acompañamiento pastoral de una nueva generación de católicos comprometidos en la política, que sean coherentes con la fe profesada, que tengan rigor moral, capacidad de juicio cultural, competencia profesional y pasión de servicio por el bien común”. Son “cinco”, según el pontífice, las virtudes, las actitudes indispensables necesarias y que hay que fomentar en los que quieren dedicarse a la realización del “bien común” mediante el compromiso político:

-“Coherentes con la fe profesada”, no con las ideas propias o con las de la opinión pública.

-“Rigor moral”, porque no se puede minimizar la gravedad de la “cuestión moral”, incluso entre los católicos.

-“Capacidad de juicio cultural”, es decir de discernimiento, fruto de estudio, de meditación, de capacidad de distinguir un bien individual del bien común.

-“Competencia profesional”, porque la política es un arte, una vocación y no se improvisa.

-“Pasión de servicio”, no por el honor personal o por el agradecimiento de unos pocos.

Cabe mencionar que el Pontífice habla de “formación evangélica”, no de formación política. Por tanto, es necesario volver al Evangelio. El beato Juan Pablo II, con un firme discernimiento, sentenciaba: “No hay solución para la cuestión social fuera del Evangelio”. Es el Evangelio la mejor escuela de laicidad posible para la humanidad, porque nadie más que Jesús ha enseñado a los hombres el arte de vivir, para decir con hechos cómo se ama, cómo se está de parte de la gente hasta dar la vida por los propios amigos.

En conclusión, considero que nunca habrá un tiempo más favorable que este para la nueva evangelización, después del vacío producido por la caída de las grandes ideologías. “El nuestro es un mundo que debe ser creado nuevamente con confianza en el pensamiento cristiano”, afirmaba en el exilio, el gran sacerdote y estadista, Luigi Sturzo.

Somos la primera generación del primer siglo del tercer milenio. En nosotros recae una responsabilidad tremenda, única: ¡introducir a Cristo en este nuevo milenio de historia cristiana! Nos recuerda san Juan Crisóstomo: “Si eres cristiano es imposible que no dejes tu huella en el mundo; si eres cristiano es imposible que no produzcas efecto. Es contradictorio decir que un cristiano no puede hacer nada por el mundo, así como lo sería si dijésemos que el sol no puede dar luz”.

Es necesaria más humildad y más confianza en la acción del Espíritu Santo. En la época de recesión ¡no está en recesión el Espíritu de Dios! El Espíritu no nos pide responder en la intimidad de la fe ni con un entusiasmo desencarnado. Es nuestra responsabilidad de fe que este mundo caótico sea ordenado por el Espíritu de Dios y disponible a las auténticas necesidades del hombre.

Que nuestra oración y nuestra sumisión a la voluntad de Dios nos den una nueva evangelización de la sociedad y de la política, un nuevo Pentecostés de amor, el milagro de una política nueva, de políticos nuevos.


* Salvatore Martinez es presidente de la Renovación en el Espíritu en Italia

Zenit

THC: ¿la apología de las drogas?




 Luis Aldo Ravaioli


“Thc la revista de la cultura cannábica” es una publicación que hace la apología de los estupefacientes, comenzando por el que dicen ser el “más liviano de todos, la marihuana o marijuana, maría o yerba” en la jerga underground. “thc” lo escriben con minúscula al lado de una hoja de marihuana.

El THC es uno de los tantos alcaloides que contienen las hojas de la “cannabis sativa”, nombre botánico de la planta marihuana, y es el más sicoactivo de todos.

Esta publicación hace años atrás era unas simples hojas fotoduplicadas en blanco y negro y que se vendía reservadamente en algunos kioscos de la avenida Corrientes, en el Centro Rojas, en el Parakultural y en otros espacios del underground de la avenida Corrientes, la zona del Abasto, etc.

Pero los tiempos han “progresado”, cambiaron las ideas políticas, las doctrinas jurídicas y criminológicas, las ideas en salud mental, las leyes y el criterio de los jueces para interpretarlas y aplicarlas, etc. Todo se ha vuelto más “light”, más concesivo y permisivo, más facilista y comprensivo, más demagógico y más destructor.

Y esta revista goza de buena salud económica a pesar de tener pocos avisos. ¿Quién tendrá interés en financiarla? Dada la reingeniería social que se quiere imponer en el país no es difícil suponerla.

Ya hay varios proyectos despenalizadores en el Congreso Nacional y fallos permisivos en la Corte Suprema de Justicia (Zaffaroni no es el único), y en tribunales inferiores. Y cuenta con el aval del Poder Ejecutivo, de políticos y dirigentes sociales, de seudo científicos, de varias ONG, de la intervención de la SEDRONAR, del INADI ¿cuándo no?, del lobby gay y sus variantes, de periodistas mercenarios, de filósofos (¿?) y pensadores (¿?) progresistas tanto de “izquierda” como de “derecha”, vivos y difuntos.

Hoy “thc” es una paqueta revista, con papel ilustración, con fotos en colores, con mucho dinero que le viene de distintas instituciones relacionadas con el “progre” oficialista, ONG e instituciones internacionales.

Sus editores, directores y staff permanente son, entre otros, Sebastián Basalo, Alejandro A. Sierra, Emilio Ruchansky, Tomás Eliashev, el abogado Luis Osler, etc. Es propiedad de “Siete Puntas SA”. La dirección postal es CC 12, sucursal Almagro, CABA, su sitio Web es http://www.revistathc.com/ y en Facebook es http://www.facebook.com/revistaTHC y el TE es 4844-5132.

Tiene artículos, entre otros; como “El noble arte del autocultivo”, “Dónde conseguir la semilla”, “Cómo difundir el autocultivo”, “Qué hacer si te allana la cana”, “Cómo cultivarla en hidroponía”, “La Iglesia metió la cola” un artículo en el que difaman y se burlan del Cardenal Bergoglio, de Mons. Jorge Lozano, del presbítero Marcelo Ramljak, del coordinador episcopal Horacio Reyser, etc.

Descalifican también a Eduardo Feinmann, Alfredo Olmedo, Chiche Duhalde, Eugenio Burzaco, Eduardo Kalina, Wilbur Grimson, Daniel Scioli, José Granero, Claudio Izaguirre y todos cuantos tienen una posición antipermisiva y abstencionista.

Hacen reportajes y publican artículos favorables a su posición, del juez Zaffaroni, la fiscal Mónica Cuñarro, la psicóloga Eva Giberti, el diputado del GEN Fabián Peralta, el Presidente de la Comisión de Legislación Penal Juan Carlos Vega (CC), la Presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto, “una mujer con la que se puede hablar libremente de represión policial, drogas, matrimonio igualitario y derecho al aborto”; Adolfo Pérez Esquivel, Moria Casán, Norman Brisky, Lucas Livchits, Aníbal Fernández, Martín Armada, Leo Oliva, Pablo C. Chacón los proyectos de despenalizaión de Victoria Donda, Cecilia Merchán, y los del FVP, UCR, GEN y Partido Socialista, asociaciones y ONG vinculadas con el INADI, las Madres de Plaza de Mayo, la Comisión Provincial por la Memoria, y otras ONG argentinas, extranjeras e internacionales vinculadas con los “derechos humanos”, como ya se dijo. Y que son las que ponen el dinero en “thc”.

Pero “van por más” y “nunca menos”, según el slogan oficial. La marihuana es la primera droga de iniciación que despenalizarán; después vendrá la cocaína y otras drogas de origen vegetal, como la mescalina y elpeyote; más tarde las de origen sintético como el LSD, éxtasis, anfetaminas, anfepramonas, metanfetaminas, metilendioximetanfetamina o MDMA, fenclidina o PCP, nitritos volátiles o “poppers”, etc.

Si a este consumo se añade la mezcla simultánea de bebidas con alcohol (“jarra loca”), el resultado sobre la salud moral, física y síquica de los consumidores será un resultado violento y dañino para sí y para la sociedad honesta, fraterna y pacífica que queremos y defendemos.

Como si fuera poco, desde hace unos años, los botánicos vienen mejorando la genética de las plantas productoras de estupefacientes, para obtener mejor rinde por plantación.

Así que fumar un porro hoy no tiene el mismo contenido de thc que hace años atrás, lo mismo que las plantas de coca, peyote, mezcal, etc.

El contenido de sustancias sicoactivas ha aumentado y es por lo tanto más adictivo y peligroso.

De modo tal que los jueces y fiscales no sólo deberían pesar el gramaje que lleva una persona, sino hacer el análisis de la cantidad de sustancias sicoactivas que tiene ese gramo de marihuana que le permiten tener.

Con el fallo “Arriola” la CSJN sentó jurisprudencia tendiente a despenalizar la cantidad mínima en gramaje de estupefacientes obtenidos para ser consumidos en un lugar privado. Pero, ahora resulta que no sólo interesa el gramaje, sino la calidad del mismo y el mayor contenido de sustancias sicoactivas.

De hecho la ley 23.737 ha sido prácticamente derogada por las sucesivas interpretaciones permisivas y facilistas de fiscales, jueces, cámaras penales y la CSJN.

Al amparo de esta actitud judicial, garantista y absolutoria, hace varios años que están trabajando en el país, sicarios mediantes, carteles mexicanos y colombianos que lavan activos millonarios.

Algunos colombianos vienen a la Argentina diciendo que eran de las FARC y que no se quieren entregar al gobierno de Colombia, por lo que se les da un status de refugiados políticos y se le entregan documentos argentinos.

También las “Zetas” y las “Maras” de Centroamérica y la mafia de Europa del Este ya han metido sus narices en nuestro país.

Pero estos delincuentes extranjeros, aliados con los narcos argentinos y con la complicidad y “vista gorda” de funcionarios argentinos, no se dedican sólo al narcotráfico. Van por más, como la trata de personas, los crímenes por encargo, la prostitución barata y la VIP, el tráfico de armas de todo calibre, el contrabando de metales preciosos, obras de arte y cualquier cosa que les deje mucho dinero, también, el espionaje, el chantaje y la extorsión, etc.

La mafia china, por ahora se encarga de cobrar “peaje” a sus connacionales, pero sus próximos pasos son más ambiciosos y peligrosos.

Según la ONU, la Comisión Global de Políticas sobre Drogas, que encabeza el ex presidente de Brasil, el permisivo Fernando H. Cardoso y el Foro de Diálogo, más las estadísticas argentinas, en nuestro país, como mínimo, entre el 15% y el 20 % de la población mayor de catorce años consume habitualmente marihuana, lo que nos coloca en el principal país consumidor sudamericano. Y hay más de 1.000.000 de personas que consumen cocaína, crack y anfetaminas habitualmente. Además, se usa mucho paco y solventes volátiles entre los pobres.

El consumo de opio y morfina, por ahora, se mantiene bajo.

La marihuana es una droga de inicio, luego vienen las otras que son más caras.

Lo que no dicen los libertarios de las drogas, es que el usuario es a la vez comprador y revendedor y que no puede romper esta cadena. Si no vende a su vez, no puede comprar. Los “dealers” defienden su negocio que es una cadena. Algunos para poder comprar delinquen, roban, matan, se prostituyen, delatan, contrabandean, etc.

Detrás de la despenalización, primero y la legalización después hay importantes intereses económicos, los NARCODÓLARES.

Hay muchos personajes de la política que no lo ocultan como Chávez y Morales; las FARC, la ETA, las distintas mafias propias de cada país; los financistas que se ocupan del lavado de dinero, la corrupción, el crimen organizado, el sicariato mexicano, colombiano y centroamericano, como ya se dijo, que actúan en Argentina desde varios años, aunque se lo quiera tapar y no investigar. El ideologizado rechazo gubernamental de ayuda a las FFSS y policiales en armas, comunicaciones, entrenamientos e inteligencia extranjera, no sólo de la DEA sino de países europeos. En el tema de cooperación internacional Argentina no es confiable.

No faltan intocables personajes del pensamiento, de la cultura y del arte, algunos ya fallecidos pero que roturaron el terreno. Ya se mencionó a Cardoso y siguen miles como la generación de los hippies, la del ’68, el pacifismo, Gabriel García Márquez, Lula, Dilma Rousseff, Rodríguez Zapatero, Alan Guttmacher, Jessie Smith Noyes, Paul Ehrlich, Saramago, Vargas Llosa, Kinsey, Monod, Lacan, Freud, Marcuse, Neruda, Sartre, Jung, Brecht, Gide, Joyce, Moravia, Isabel Allende, Strauss, W. Reich, y muchos otros “maîtres á penser” nativos y extranjeros.

Hoy es incorrectamente político ser “narcofóbico”, es decir pretender defender a nuestros hijos de tamaña patología, de defender el orden social y la paz interior y de pedir a las autoridades el fin del garantismo, del facilismo y del permisivismo moral, no sólo con la droga, sino con el impudor, la pornografía, la violencia cotidiana, el alcoholismo, la cultura de la mediocridad, etc.

Además de las proclamas libertarias por los estupefacientes, la revista “thc” se suma a la defensa del matrimonio igualitario, al orgullo gay, a la sexolatría y a todo tipo de hedonismo, al control de la natalidad, al aborto libre y gratuito, al feminismo radical, a la perspectiva de género, a la increencia y al laicismo militante, al ecologismo pagano y a otros tópicos del que participan junto con otras personas y organizaciones que se creen dueñas de un mesianismo liberador y agresivo.

Podríamos decir que “Dios los cría y ellos se juntan”.

Todos estos tienen un común denominador que es el neo liberalismo cultural a ultranza (aunque renieguen de su mellizo el neo liberalismo económico), viven el individualismo insolidario, el materialismo, la provocación y la transgresión, el abuso del derecho a la libertad de conciencia y de prensa, el hedonismo antinatalista, el aborto y la eutanasia, etc.

Exigen la supresión del derecho a la libertad responsable, del derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, el desconocimiento y negación de la naturaleza humana y la verdad sobre el hombre, al oscurecimiento de las verdades y creencias fundantes de la Patria y su historia, creando un invierno ético sin vínculos históricos y con un carrusel de antivalores entremezclados entre sí, en busca del utópico y prometeico “HOMBRE NUEVO”.

Estas ideologías enfermizas pretenden la no intromisión del Estado en sus ideas transgresoras, aunque después la soliciten para otros en materia de libertad de enseñanza y de monopolio escolar. Son partidarios de que el Estado subsidie la anticoncepción, el aborto, la eutanasia y las drogas. Pero que no subsidie a las familias que quieren enviar a sus hijos a escuelas acordes a sus creencias, ni a las familias con muchos hijos.

Quieren que el Estado no se meta con la blasfemia y la pornografía en el “arte” (León Ferrari, por ejemplo) y con los espectáculos y publicaciones mas “hot”; pero que sí se meta en las sábanas de los padres dictándoles cuántos hijos deben tener.

Estos libertarios, autoritarios, avasalladores e iconoclastas, piden un Estado laico en materia de ética, pero ¿se puede ser neutral acerca de los valores y virtudes cuándo se reclama un “derecho”, como el derecho al aborto, a la droga, a la eutanasia, etc.?

En síntesis, “thc” y sus compañeros de ruta promueven una antropología de la miseria, de la carencia y de la indigencia ética, que no libera al hombre, lo neurotiza, lo hace un esclavo irresponsable y autómata de los instintos, sin libre albedrío y sin trascendencia, inmerso en un “vacío existencial” al decir de Viktor Frankl.

Es curioso que en la provincia de Santa Cruz, con unos 100.000 habitantes; sea en proporción la que consuma más estupefacientes y tenga, proporcionalmente, la mayor cantidad de suicidios en niños, adolescentes y jóvenes.

Con las reformas de los Código Civil y Penal, más los fallos de los jueces abolicionistas y garantistas, la producción y la exportación de estupefacientes serán legales, aunque no morales.

Y nuestra querida Argentina derrapará, aún más, en el estiércol moral.

¡Gramsci, cuánta razón tenías!!!

Dr. Luis Aldo Ravaioli
Médico Legista
Especializado en Bioética y Bioderecho

Informador Público, 2-5-12

Leyendo y reflexionando la Palabra de Dios, encontramos el sentido pleno de nuestra vida humana







Por el Cngo Ricardo B. Mazza


1. La realidad “creatural” dignificante del hombre


Dentro de este sentido de nuestra vida hallamos las distintas características que nos identifica como seres humanos, criaturas racionales, que en el hecho de la creación libre que Dios hace de nosotros se vislumbra la dignidad con la que hemos sido revestidos.
El libro del Génesis nos presenta la voluntad de Dios que dice en el origen de lo creatural: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza” (Gén. 1,26).
De entrada se enseña que el hombre es el único que comparte desde su misterio, el Misterio de Dios.
Grandeza del hombre que hace exclamar al salmista: “Al ver el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado: ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano, para que lo cuides?” (Salmo 8, vv. 4 y 5). Es que el ser humano resplandece en su existencia como aquel que tiene sentido por sí, “vocado” a la comunión con Dios.
El ser “vocado”, esto es, llamado a la existencia plena, relaciona al hombre directamente con su Creador. Y para que cumpla con su peculiar llamado, Dios crea a las demás criaturas que pueblan la tierra.
Es el hombre “el grande” entre los pequeños. Tal grandeza hace que el hombre haya sido creado un “poco inferior a los ángeles”, que haya sido coronado de “gloria y esplendor”, que se le haya dado “dominio sobre la obra de tus manos (las de Dios)” y que todo haya sido puesto bajo sus pies. (cf. salmo 8, 6 y 7).
El Génesis respira entonces un clima de grandeza humana que nace de la Grandeza de su Creador.
De allí que el hombre pueda realizarse sólo en la comunión con Dios, reconociendo su dependencia creatural con El y manteniendo el señorío -servicio que Dios le ha otorgado.
De hecho el mundo actual que se ha olvidado de Dios, o por lo menos lo mira con indiferencia, presenta muchas veces una realidad humana insatisfecha, cerrada en sí misma, y por lo tanto dispersa en la desorientación.
Y esto porque al no reconocer a su Creador, se minimiza como criatura. No está la grandeza del hombre en querer “ser como Dios,” sino en asumirse plenamente como criatura, llamado a la comunión con el que le dio el ser y lo destinó a la perfección.


2. El señorío del hombre en dar la vida


Sigue diciendo el Génesis (1,28) acerca del varón y de la mujer que creó Dios: “sed fecundos, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla”.
Fecundidad no sólo en transmitir la vida, vocación humana a pro-crear con Dios nuevas e incontables imágenes y semejanzas suyas, sino fecundidad en hacer producir la tierra según el plan de Dios.
Se despliega así el señorío del hombre sobre todo lo creado, no para abusar de la naturaleza y esclavizarse a ella, sino para descubrir su insondable riqueza y capacidad para expresar la infinita bondad del Creador.
Ser Señor de lo creado es continuar la obra del Creador en el despliegue de su infinita riqueza.
Ser Señor de lo creado es descubrir que todos los bienes son del y para el hombre, y que el hombre no es más que administrador sabio que reparte a cada hermano lo que necesita para crecer como imagen de Dios.
En su señorío sobre lo creado, el hombre sirve a lo creatural permitiendo con su inteligencia y voluntad que aquello que no es él, aparezca claramente en su diferenciación como “vestigio” de Dios que sirve al que es “imagen de Dios”.
De esa manera, el hombre se dirige permanentemente a la verdad con su inteligencia, y al bien con su voluntad.
Y es esta apertura a la verdad y al bien lo que lo hace realmente libre de toda atadura de lo creatural.
Justamente esta carencia de orientación a la verdad y al bien, es lo que conduce en la actualidad, a que el hombre esté “alienado” en las cosas, subordinado a ellas, perdiendo así su señorío de imagen y semejanza.
Pero el hombre manifiesta también su Señorío cuando sirve a la vida.
Creado para “dar vida”, cooperando con el que es dador de vida, el hombre manifiesta su señorío cuando dominando la tentación de disponer a su arbitrio en este campo, sirve a la vida reconociendo que su capacidad para pro-crear es don y tarea a la vez.
Es señor en cuanto “don” cuando encauzando sus propios instintos y el espejismo de poderlo todo, sirve a la vida según el plan del Creador, entendiendo que es mejor cuando sirve y no cuando se sirve a su antojo de lo que Dios le ha dado.
Es señor en cuanto “tarea”, porque al pro-crear permite que sean innúmeros los “imagen y semejanza” del Creador que se sientan en la mesa del pan material y aspiren desde aquí a participar del banquete eterno.


3. El señorío del hombre en el desarrollo de lo creado por el trabajo


Es en el trabajo donde el hombre realiza también adecuadamente su señorío, porque allí pone su inteligencia y voluntad al servicio de la verdad y el bien.
De la verdad, porque “educa”, es decir saca a la luz la verdad del ser de las cosas, subordinado a todo lo humano.
Del bien, porque descubre que las obras de la creación divina, están para ayudar a la realización de las personas.
En el trabajo cotidiano, el hombre realiza el proyecto divino de mostrar la belleza de lo creado, quedando patente así, la grandeza y perfección de quien hizo todo.
Por el trabajo cotidiano el hombre obtiene el pan para la mesa de los suyos y lo comparte con los otros, descubriendo su apertura a la alteridad.
Es por el trabajo que las cosas creadas cantan permanentemente un himno de alabanza al Creador al mostrar sus perfecciones, pero al señalar que su grandeza es insignificante al compararla con la de quien es “imagen y semejanza de Dios”, único constituido para dialogar con el Creador, abierto siempre a la trascendencia.
El trabajo con sudor expresa que el trabajador da lo mejor de sí en lo que hace, siempre en máxima tensión de sus potencialidades.
De allí que cuando el hombre carece de trabajo se sienta empequeñecido, no sólo porque no tiene el pan para llevar a su mesa, -signo de su fecundidad industriosa-, sino también porque deja de manifestar de qué es capaz en la tarea constructiva que el Creador le ha encomendado.
Es por eso que cuando los poderes de este mundo no facilitan o no crean fuentes de trabajo, no sólo empujan a sus hermanos a vivir en la pobreza, sino que quitan al hombre la posibilidad de ser personas co-creadoras con Dios.
Otorgar sólo “planes” paliativos, verdaderos remedos del trabajo, es querer alimentar con las migajas de la mesa del rico, la dignidad del hombre.
Al faltar trabajo aumenta la pobreza de muchos que carecen de la riqueza de dar a luz sus reales posibilidades.
En fin, cuando el hombre descubre y ejerce su señorío sobre lo creado, sirviendo a sus hermanos, se somete humildemente en todo lo que hace al único Señorío supremo, el de Dios.


4. El trabajo ordenable y ordenado a Dios


Cuando falta el trabajo, se condena al hombre a no cantar las maravillas del Señor, a no poder ordenar lo mejor de sí a quien lo ha creado.
Esta es otra verdad inherente al trabajo dignificante: ordenar todo lo creado a Dios.
Así lo confirma san Pablo (Colosenses 3, 17 y 23): “Todo lo que podáis decir o realizar, hacedlo siempre en nombre del Señor Jesús, dando gracias por él a Dios Padre…. Cualquiera que sea vuestro trabajo, hacedlo de todo corazón, teniendo en cuenta que es para el Señor y no para los hombres”.
Esta afirmación del Apóstol nos sitúa en el centro de una verdad incontrastable: todo trabajo debe ser ordenado a Dios. Y sólo puede ser ordenado a Dios lo que es verdadero y bueno. Verdadero en cuanto respeta el ser creatural del hombre, bueno en cuanto ennoblece al que lo realiza.
Esto nos hace ver el delirio en el que caen los que defienden como trabajo aquello que degrada al hombre en su ser y en su obrar.
Y así, por poner un ejemplo, cuando en la provincia de Santa Fe se habló hace ya un tiempo de legislar dando un marco legal a las así llamadas “trabajadoras sexuales”, se afrentó al ser humano al querer condenarlo a vivir en la mentira de un “ilusorio” trabajo y en el mal de un actuar degradante. En rigor se pensaba legislar afianzando la esclavitud de la mujer.
Tal “trabajo”, al igual que otros que comercian con las debilidades humanas, o con el fomento del juego desenfrenado, o la drogadicción, y la pornografía, o la existencia de zonas liberadas para el delito, o la usura institucionalizada, son obras propias de las tinieblas que jamás pueden conciliarse con el sentido verdadero del trabajo ya que no pueden ser ordenadas al Creador.
No es excusa el decir que permitir estas cosas satisface necesidades reales de la población ya que “vuestro trabajo…..es para el Señor y no para los hombres”.
Un verdadero y buen marco legal, en cambio, es el de respetar el señorío del ser humano creando ámbitos para sacarlo de lo denigrante, de una esclavitud cada vez más despiadada , ofreciéndole posibilidades de un trabajo que enaltezca el quehacer humano permitiendo potenciar las cualidades personales.


5. San José modelo de trabajador


Juan Pablo II en la Exhortación Apostólica Redemtoris Custos (Custodio del redentor) dedicada a San José, esposo de la bienaventurada Virgen María se refiere en los números 22 a 24 al trabajo como expresión del amor.
Dice Juan Pablo II: “expresión de este amor en la vida de la familia de Nazaret es el trabajo” (nº 22). José como carpintero “trataba de asegurar el mantenimiento de la familia”.
La Sagrada Familia es ejemplo y modelo no sólo en orden de la salvación y de la santidad, sino también en “el trabajo de Jesús al lado de José, el carpintero”.
Sigue reflexionando el Pontífice en el nº 23: “En el crecimiento humano de Jesús “en sabiduría, edad y gracia” representó una parte notable la virtud de la laboriosidad, al ser “el trabajo un bien del hombre” que “transforma la naturaleza” y que hace al hombre “en cierto sentido más hombre”.
¡Qué necesidad tiene nuestra Patria de una cultura del trabajo que permita al hombre dar lo mejor de sí y sacar a la luz las potencialidades que la creación toda ofrece!
¡Qué necesidad tenemos que el trabajo no se vea como medio para saciar el deseo insatisfecho del lucro desmedido, a expensas de la búsqueda de una vida austera que aspire a la sencillez y a saber comer el pan con alegría y con los demás!
¡Qué necesidad tenemos de vencer la holgazanería, el deseo irrefrenable de obtener rápidas ganancias sin esfuerzo y sin virtud!
¡Qué falta nos hace aprender aquello de dedicarnos según los dones que del Señor hemos recibido y no creernos, por afán de poder o de lucro, que es lícito embarcarnos en aquello para lo cual no somos idóneos!
¡Qué falta hace ganar el pan con el esfuerzo personal y no con la facilidad que la coima otorga!
Se hace cada vez más actual lo que decía Juan Pablo II (nº 24) en el sentido de que “se trata, en definitiva, de la santificación de la vida cotidiana, que cada uno debe alcanzar según el propio estado y que puede ser fomentada según un modelo accesible a todos: “San José es el modelo de los humildes, que el cristianismo eleva a grandes destinos, San José es la prueba de que para ser buenos y auténticos seguidores de Cristo no se necesitan “grandes cosas”, sino que se requieren solamente las virtudes comunes, humanas, sencillas, pero verdaderas y auténticas”.


6. El trabajo y la solidaridad


Decía bellamente Pablo VI al pueblo mexicano con motivo de la fiesta de Ntra Señora de Guadalupe (L´Osservatore romano,18 de octubre de 1970): “Un cristiano no puede menos que demostrar su solidaridad para solucionar la situación de aquellos a quienes aún no ha llegado el pan de la cultura o la oportunidad de un trabajo honorable y justamente remunerado, no puede quedar insensible mientas las nuevas generaciones no encuentren el cauce para hacer realidad sus legítimas aspiraciones, y mientras una parte de la humanidad siga estando marginada a las ventajas de la civilización y del progreso………Os exhortamos de corazón a dar a vuestra vida cristiana un marcado sentido social –como pide el Concilio-, que os haga estar siempre en primera línea en todos los esfuerzos para el progreso y en todas las iniciativas para mejorar la situación de los que sufren necesidad. Ved en cada hombre un hermano, y cada hermano a Cristo, de manera que el amor a Dios y el amor al prójimo se unan en un mismo amor, vivo y operante, que es lo único que puede redimir las miserias del mundo, renovándolo en su raíz más honda, el corazón del hombre”.
Y continúa el papa: “El que tiene mucho que sea consciente de su obligación de servir y de contribuir con generosidad para el bien de todos. El que tiene poco o no tiene nada que, mediante la ayuda de una sociedad justa, se esfuerce en superarse y en elevarse a sí mismo y aun a cooperar al progreso de los que sufren su misma situación. Y, todos, sentid el deber de uniros fraternalmente para ayudar a forjar ese mundo nuevo que anhela la humanidad”.


Diario7

Cngo Ricardo B. Mazza. Director del CEPS “Santo Tomás Moro”. Profesor Titular de Teología Moral y Doctrina Social de la Iglesia en la Universidad Católica de Santa Fe. 

¿Y el voto de los católicos?




Femicidio

Cámara de Diputados de la Nación (18/04/2012)
Total de votos emitidos: 206 a favor. Ausentes: 50
En contra: 0


Votos desagregados por distrito

Pcia.de Buenos Aires  56 a favor y 13 ausentes

Ciudad Autónoma de Buenos Aires  21 a favor y 4 ausentes

Catamarca  4 a favor y 1 ausente

Chaco  6 a favor y 1 ausente

Chubut  3 a favor y 2 ausentes

Córdoba  12 a favor y 6 ausentes

Corrientes  5 a favor y 2 ausentes

Entre Ríos  7 a favor y 2 ausentes

Formosa  5 a favor

Jujuy  5 a favor y 1 ausente

La Pampa  4 a favor y 1 ausente

La Rioja  3 a favor y 2 ausentes

Mendoza  7 a favor y 3 ausentes

Misiones  6 a favor y 1 ausente

Neuquén  4 a favor y 1 ausente

Río Negro  4 a favor y 1 ausente

Salta  6 a favor y 1 ausente

San Juan  4 a favor y 2 ausentes

San Luis  4 a favor y 1 ausente

Santa Cruz  5 a favor

Santa Fe  15 a favor y 4 ausentes

Santiago del Estero  7 a favor

Tierra del Fuego  5 a favor

Tucumán  8 a favor y 1 ausente

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