DON BOSCO

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"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

La estrecha cima de la sociedad


En la Argentina del Bicentenario apenas el 1,15 % de los trabajadores tiene ingresos de 2000 dólares (7760 pesos) o más. Este selecto grupo de trabjadores se compone de asalariados (76,5 %), cuentapropistas (18,8 %) y patrones (4,7 %), y se localizan principalmente en la ciudad Buenos Aires y en el conurbano.
Estos datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), correspondiente al primer semestre de 2009 (último disponible) y que fueron analizados por el Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata. La EPH se realiza en áreas urbanas sobre una población de 24,6 millones de habitantes.
En promedio las familias mejor remuneradas gastan en:

Alimentos $ 1.571
Mantenimiento del hogar $ 1.246
Transporte $ 618
Educación $ 536
Salud $ 469
Indumentaria $ 366
Esparcimiento $ 345

(Extractado de La Nación, Economía y Negocios, 21-3-10)

Canasta Alimentaria Saludable

La Canasta Básica de Alimentos que se usa para medir el nivel de pobreza refleja el hecho de no padecer hambre, pero no expresa el valor de una alimentación saludable. Lo dice un grupo de nutricionistas de la Universidad de Buenos Aires, que acaba de elaborar una Canasta Alimentaria Saludable. La diferencia entre los productos recomendados para consumir explica la disparidad de precios. Mientras para el INDEC la Canasta Básica para una familia tipo cuesta 510 pesos, para los expertos de la UBA, una pareja y sus dos hijos deben gastar 1.576 pesos para comer bien. Un 200% más.

Sergio Britos, de la Cátedra de Economía General y Familiar de la Escuela de Nutrición de la Facultad de Medicina de la UBA, junto a un grupo de la cátedra, armó una Canasta Saludable, en la que se incluye gran variedad y cantidad de lácteos (leche, yogur, queso), verduras, frutas, cereales, harinas, pastas, legumbres, pan, carnes de todo tipo y aceites.

Las diferencias entre las dos canastas saltan a simple vista: mientras la UBA recomienda cuatro porciones de lácteos al día, la del INDEC no llega a dos. Lo mismo pasa con las frutas y las verduras. La UBA habla de cuatro y cinco porciones, y el INDEC, de una.

"El trabajo de Britos y su grupo es impecable. Con la canasta del INDEC generamos cada vez más los dos grandes problemas nutricionales de nuestra sociedad en niños: el retardo crónico del crecimiento y la obesidad, y habrá cada vez más niños con déficits de micronutrientes (desnutrición oculta). La alimentación saludable es fundamental para un óptimo crecimiento y desarrollo, y debe introducirse a partir del sexto mes. Al final del primer año el niño debe recibir porciones de cada grupo alimentario, sin perder el consumo de lácteos, frutas y verduras. Así, los niños adquieren hábitos alimentarios en la mesa familiar que deben mantenerse estables a lo largo de la vida", dice Miriam Tonietti, del hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y miembro de la Sociedad Argentina de Pediatría.


Clarín, 21-3-10

Líneas de pobreza e indigencia

A febrero/2010

Canasta Básica Alimentaria: $ 515,59 (Indigencia)

Canasta Básica Total: $ 1.131, 30 (Pobreza)

Los que se jubilan ahora cobran entre 50 y 60 % de su último sueldo


Por: Ismael Bermúdez

Los trabajadores en relación de dependencia que se jubilan en estos días, en promedio, cobran un haber que ronda entre el 50% y el 60% del último sueldo, según la cantidad de años que hayan aportado.

Es lo que surge de los nuevos valores previsionales y de los índices de actualización de los salarios que se toman como referencia para calcular las jubilaciones que rigen a partir de marzo.

De esas cifras se desprende que un trabajador dependiente que haya percibido en los 10 años o 120 meses anteriores a su jubilación -entre marzo de 2000 y febrero de 2010- el sueldo promedio del sistema, con 30 años de aportes se jubilaría con el 52% de su último sueldo. Y con 35 años de aportes con el 58%, de acuerdo a los cálculos del Estudio Jáuregui.

Habría que reunir 40 años de aportes -algo que muy poca gente consigue- para llegar al 65%. Estos valores pueden variar en más o en menos según los montos y la distribución de los salarios en los 10 años anteriores al retiro laboral.

Para calcular la jubilación de los empleados en relación de dependencia, la ANSeS primero determina el sueldo promedio actualizado de los últimos 10 años. Para eso, ajusta cada sueldo percibido en esos años por un índice que toma en cuenta los incrementos jubilatorios del período.

El problema es que, aunque los salarios tuvieron varios incrementos, hasta septiembre de 2004 las jubilaciones que se toman para el índice se mantuvieron congeladas. Esto determina que, en general, el sueldo promedio actualizado de los últimos 10 años sea inferior -en un 20%- al salario que estaba cobrando el trabajador antes de pedir la jubilación.

En consecuencia, al ser menor la base salarial de cálculo, el haber jubilatorio también es más bajo. Por ejemplo, punta a punta, marzo 2000 a febrero 2010, el índice jubilatorio es del 132,7%, cuando los salarios formales aumentaron el 253%. Esta brecha debería ir achicándose en el tiempo a medida que "vayan cayendo", para el cálculo del haber jubilatorio, los sueldos sin ajuste por salarios con ajuste.

Sobre una base salarial más reducida, luego la ANSeS calcula la jubilación a razón del 1,5% de ese sueldo promedio actualizado por cada año de aporte (con un mínimo de 30 años) a lo que se agrega la suma fija de la Prestación Básica Universal (PBU) que, desde marzo, es de $ 422,91.

Así con 30 años de aportes, la jubilación equivale al 45% del sueldo promedio más la PBU. Con 35 años de aportes, es del 52,5% más la PBU y con 40 años, del 60% más la PBU.

Los monotributistas y también los autónomos -la mayoría reviste en las categorías más bajas- acceden al haber mínimo que desde marzo es de 895,15 pesos.


Clarín, 7-3-10

Un misterio develado


Un informe del Indec devela finalmente el zarandeado misterio kirchnerista de una justa distribución del ingreso: en realidad, es una injusta concentración del ingreso.
Si hubo un movimiento político que usó y abusó ad náuseam del concepto de "justa distribución de la riqueza", ése fue, sin dudas, el kirchnerismo. Prácticamente no ha dejado pasar un solo día sin que engarzara en su fatigada retórica ese desgastado estereotipo. Pero jamás se preocupó por aclarar a la ciudadanía qué entendía por "justa distribución de la riqueza". Desde el jueves último, lo sabemos. Y lo sabemos por intermedio del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Por la información que distribuyó sorpresivamente ese día, se pudo develar el misterio: la justa distribución de la riqueza al estilo kirchnerista no supone otra cosa que una injusta concentración de la riqueza. El Indec admitió ahora lo que para Guillermo Moreno y asociados hubiese sido inadmisible un puñado de meses antes: la distribución del ingreso empeoró durante los primeros nueve meses de 2009. El 10 por ciento más rico de la población gana 28 veces más que el decil más pobre, mientras que a fines de 2008 la diferencia era de 23 veces.
El inesperado informe desnuda el proceso de transferencia del ingreso nacional en favor de los sectores económicamente más poderosos. Según el informe oficial, existen 1,5 millón de hogares con ingresos menores a mil pesos mensuales y otros 83 mil que no tienen ninguna entrada.

La Voz del Interior, Editorial, 24-2-10

Creció el desempleo

Es lo que revelan los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que difundió ayer el INDEC, y que señalan que entre octubre y diciembre del año pasado el desempleo alcanzó al 8,4 % de la población económicamente activa de todo el país, es decir, a 1.380.000 personas.
En los últimos meses del 2009 también aumentó la cantidad de personas subempleadas, es decir, que trabajan menos de 35 horas semanales y quisieran trabajar más. (...) entre octubre y diciembre del año, 1.650.000 personas estaban subocupadas, lo que equivale al 10,2 % de la población.
Clarín, 23-2-10

La inflación oficial de 2009 fue 7,7 %, la mitad de la estimada por privados



Ismael Bermúdez

Para el INDEC, los precios minoristas aumentaron en diciembre el 0,9 por ciento y así durante 2009 acumularon un alza del 7,7 por ciento.

Las mediciones alternativas marcan el doble: que el mes pasado la inflación minorista fue del 1,8 por ciento y en el año totalizó entre el 14 y 16 por ciento.

Así, se sumó otro año a las fuertes divergencias con las mediciones privadas o de los Institutos Provinciales, como Santa Fe o San Luis, y ya acumula, en cuatro años, una brecha de casi 60 puntos porcentuales entre los números oficiales y el resto de las mediciones (ver "Ya se acumulan ...").

Para el INDEC, aunque en diciembre los alimentos -el rubro que más incide en la medición- fueron uno de los que lideraron la suba de los precios, en el año con el 5,9%, se ubicaron por debajo de la inflación promedio. En cambio, para las mediciones alternativas, los precios de los alimentos el mes pasado aumentaron entre el 2 y 3 por ciento y en el año tuvieron un alza de entre el 16 y 18 %, hasta el triple del cómputo oficial.

En lo que coinciden la estadística oficial con las alternativas, es que la inflación se fue acelerando. Para el INDEC, octubre (0,8%), noviembre (0,8%) y diciembre (0,9%) fueron los meses de mayor inflación de 2009, acumulando en el cuarto trimestre del año un 2,5%. Representa una proyección de más del 10% anual.

Para el IPC City Buenos Aires, que dirige la desplazada directora del INDEC, Graciela Bevacqua, noviembre y diciembre fueron los meses más inflacionarios, con un acumulado en el trimestre del 4,15%. Eso da una proyección anual del 17,7%.

En tanto para la consultora Finsoport, "el mayor ritmo de crecimiento interanual de los precios observado durante los tres últimos meses se explicó por la incipiente recuperación del nivel de actividad, por el aumento del tipo de cambio nominal durante los trimestres previos, por las barreras al ingreso de importaciones (que incrementaron la capacidad de fijación de precios de los fabricantes nacionales de indumentaria, de calzado y de bienes durables), por la actualización de las tarifas de algunos servicios públicos y de los combustibles y por el recrudecimiento de la puja distributiva".

En base a esos números, la consultora Ledesma y Asociados sostiene que el piso de inflación de 2010 se ubicaría en el 18%.


Clarín, 16-1-10