DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

SINDICATO CATÓLICO

 

Religión en Libertad, 20-9-21

 

El arzobispo de Burgos, monseñor Mario Iceta, ha dado su apoyo y bendición a la creación de Soi, Sindicato Obrero Independiente, y que nace a la sombra del Círculo Católico con el objetivo de defender a los trabajadores siguiendo la Doctrina Social de la Iglesia.

 

Según recoge el Arzobispado de Burgos, este sindicato de inspiración católica intenta “ser una herramienta eficaz en manos de los trabajadores para lograr sus fines de promoción social y económica mediante la solidaridad entre compañeros y teniendo la mirada puesta en la Doctrina Social de la Iglesia”.

 

SOI sería, por lo tanto, heredero de los primitivos sindicatos católicos nacidos hace más de un siglo y que ahora pretende adaptarse a los tiempos y necesidades sindicales de los trabajadores actuales.

 

La Confederación Local de los Sindicatos profesionales católicos “Gremios Obreros” de Burgos nació a principios del siglo XX como una obra complementaria del Círculo Católico, teniendo su domicilio social en la calle de la Concepción y compartiendo el mismo consiliario. Tras la Guerra Civil de 1936, los sindicatos son absorbidos en una Central Sindical Unitaria y dejaron de funcionar en 1977, año en que se aprueba la Ley 19 de Asociación Sindical y se crea la Federación de Sindicatos Obreros Católicos de Burgos.

 

Ahora, con el mismo ideario, pero adaptado a las actuales circunstancias socio laborables, nace este nuevo sindicato, integrado en esta última federación, y cuyas instalaciones fueron bendecidas la pasada semana por el arzobispo, don Mario Iceta Gavicagogeascoa, que no dudó en respaldar esta iniciativa social nacida a la sombra del Círculo Católico.

 

Por ahora, el sindicato –que presume de su independencia política– tiene sus propias secciones en varias empresas locales, como Campofrío, Lear Ardasa o Ubisa Burgos y ofrece varios servicios a sus socios, como charlas formativas, asesoría laboral, consulta y asistencia jurídico-laboral. Además, oferta la posibilidad de solicitar viviendas en régimen de alquiler, actividades culturales, deportivas y recreativas, servicios sociales y de guardería y acceso a colegios de primaria, secundaria y formación profesional.

LA POLÍTICA ANTINATALISTA

 

 

DEL GOBIERNO PORTEÑO

 

Por Mónica del Río


NOTIVIDA, Año XX, Nº 1261, 20 de septiembre de 2021

 

La Ciudad de Buenos Aires ha tenido históricamente la menor tasa de natalidad de Argentina, aun así, ese indicador cayó abruptamente desde el 2014 y es el distrito que registra la menor tasa global de fecundidad del país.

 

Alrededor del 70% de la “población objetivo” (mujeres entre 15 y 49 años, residentes en la Ciudad que sólo tienen como cobertura al sistema público de salud) está “protegida” con un método anticonceptivo y en general de larga duración (Implante, DIU/SIU o Ligadura tubaria). Pero el reaseguro del antinatalismo es el aborto.

 

A partir de la sanción de la Ley 27610, los registros discriminan entre “IVE” e “ILE”. Dos eufemismos que refieren en el primer caso al aborto a simple demanda hasta las 14 semanas de gestación (IVE) y en el segundo, al aborto que se practica sin límite de edad gestacional cuando el embarazo es producto de un abuso sexual o pone en riesgo la salud integral de la gestante (ILE). Consignamos en este informe algunas cifras precisadas por el Ministerio de Salud porteño a Notivida.

 

Durante el primer semestre de 2021 se registraron 4239 abortos en el sistema público de salud de la Ciudad de Buenos Aires. De ese total, 3517 correspondieron a “IVE” y 722 a “ILE”.

 

El 55% de esos abortos se practicaron entre jóvenes entre 25 y 30 años, pero más de 200 abortos se realizaron en niñas con menos de 14 años.

 

La mayoría de los abortos se hicieron en el primer trimestre, pero un 8% de las embarazadas (más de trecientas) se acercaron al sistema de salud después de ese período. Entre esas, al menos 89 superaban las 18 semanas de gestación, lo que permite inferir que en algunos casos se eliminó a bebés que eran viables.

 

La dignidad de la persona no depende de su edad, tamaño, características genéticas, condición socio-económica o el modo en que fue concebida, pero tras el caso de Tartagal es difícil no preguntarse si se producen situaciones similares en la Ciudad de Buenos Aires o se practica siempre la “asistolia intrauterina” (paro cardíaco fetal inducido) que el Dr. Mario Sebastiani describió crudamente en el Congreso.

EL AÑO DE SAN JOSÉ

 


y la doctrina social de la Iglesia

 

SE Mons. Giampaolo Crepaldi

Obispo de Trieste

Fundador y presidente emérito del Observatorio

Observatorio Van Thuan, 14-9-21


Publicamos la Editorial del “Boletín de Doctrina Social de la Iglesia” número 3 (2021) sobre “San José: paternidad, castidad, trabajo”.

 

Con motivo del 150 aniversario del Decreto Quemadmodum Deus , con el que Pío IX declaró a San José Patrón de la Iglesia Católica, el Papa Francisco, con la Carta Apostólica "Patris corde", ha anunciado un Año especial de San José, a partir del 8 de diciembre. 2020 al 8 de diciembre de 2021.

 

En este año dedicado a San José, Esposo de la Virgen María y padre putativo de Nuestro Señor Jesucristo, nuestro Observatorio no podía descuidar la profunda conexión que existe entre la devoción josefana y la doctrina social de la Iglesia, entre el Santo Patriarca y el celo. por el reino social de Cristo.

 

Esta conexión entre el culto a san José y el papel de la Iglesia y de los católicos en la sociedad ya era muy evidente en el anuncio de san José como patrón de la Iglesia universal. Esto sucedió el 8 de diciembre de 1870 con el decreto del Beato Pío IX Quemadmodum, luego de que la fiesta del Patronato de San José se extendiera a toda la Iglesia el 10 de septiembre de 1867. Pío IX vinculó el Patronato de San José con el "estado lúgubre de los tiempos", indicando en el Santo la guía para la reconstrucción de la civilización cristiana. La conexión entre el anuncio del Patronato y el compromiso de la Iglesia contra los errores de la época parece muy evidente en la relación de Pío IX. Se podría identificar en la paternidad, entendida también como señorío y autoridad -como claramente destaca Federico Catani en este librito-, la propia de San José que Pío IX pretende oponer al partricidio espiritual de una sociedad que pretendía eliminar a Dios de la esfera pública.

 

Incluso León XIII, en la encíclica Quamquam pluries del 15 de agosto de 1889, indica con devoción a San José el remedio para esa "situación difícil y miserable" en la que se encuentra el cristianismo de fines del siglo XIX: la oscuridad parece poder atreverse todo en detrimento de la catolicidad ». La devoción a San José se defiende como una medicina para un mundo presa del desorden. En este dibujo realizado por León XIII, la Doctrina Social de la Iglesia puede llamarse columna [1] .

 

También es bueno recordar que Con la Oración a San José , compuesta por el Papa León XIII, los católicos llevan más de un siglo orando: “Protege, oh providente Guardián de la Familia divina, la descendencia elegida de Jesucristo; Quita de nosotros, oh Padre amado, la plaga de errores y vicios que estropean el mundo; ayúdanos propiciamente desde el cielo en esta lucha contra el poder de las tinieblas, o nuestro muy fuerte protector ”, invocando al Santo como protección contra la herejía y el vicio moral, contra el poder de las tinieblas.

 

En la citada encíclica Quamquam pluries, León XIII indica en San José el modelo celestial tanto de los nobles como de los ricos y de los proletarios, ofreciendo implícitamente en él el modelo cristiano de vida capaz de superar la lucha artificial de clases de la sociedad industrial. Es en la noble humildad de San José, hombre de linaje real que se gana el pan trabajando como carpintero, que podemos decir resumida la lección social de León XIII.

 

Será el venerable Pío XII quien, el 11 de marzo de 1945, señaló el modelo de los obreros en San José y, el 1 de mayo de 1955, estableció la fiesta litúrgica de San José Artesano. Desde el taller de Nazaret hasta el Laborem exercens de San Juan Pablo II, la verdad cristiana sobre el trabajo brilla como medio de santificación.

 

Juan Pablo II dedicó la Exhortación apostólica Redemptoris Custodio del 15 de agosto de 1989, en el centenario de la publicación de la encíclica Quamquam Pluries del Papa León XIII , a “la figura y misión de San José en la vida de Cristo y de la Iglesia”. "Creo - escribió Juan Pablo II -, de hecho, que reconsiderar la participación de la esposa de María en este sentido permitirá a la Iglesia, en su camino hacia el futuro junto con toda la humanidad, redescubrir continuamente su propia identidad en el contexto de este plan redentor, que tiene su fundamento en el misterio de la Encarnación ”. De las líneas de este documento surge la figura de san José como "depositario del misterio de Dios", el servicio de su paternidad, el justo y el marido, el artesano que expresa el amor en su trabajo. La Carta Apostólica concluye con el “primado de la vida interior”: “la aparente tensión entre la vida activa y contemplativa encuentra en él una superación ideal, posible para quienes poseen la perfección de la caridad. Siguiendo la conocida distinción entre el amor a la verdad ("caritas veritatis") y la necesidad de amor ("necessitas caritatis"), podemos decir que José experimentó tanto el amor a la verdad, es decir, el amor puro de contemplación de verdad divina que irradiaba de la humanidad de Cristo, tanto la necesidad del amor, es decir, el igualmente puro amor al servicio, que exige la protección y el desarrollo de esa misma humanidad ”. Recordando los "tiempos difíciles" de cuando Pío proclamó a San José patrón de la Iglesia, Juan Pablo actualiza la eficacia de ese acto: "Este patrocinio debe ser invocado y sigue siendo necesario para que la Iglesia no solo se defienda de los crecientes peligros, sino también y sobre todo para consolar su renovado compromiso de evangelización en el mundo ”.

 

En San José, el creyente católico encuentra la figura del padre, la del cónyuge, encuentra la familia, el sentido de la procreación, encuentra la vida, la castidad, el trabajo y la custodia, encuentra la resistencia contra la maldad, encuentra la austeridad y la sobriedad, encuentra la sentido de autoridad y encuentra, sobre todo, lo que conecta a la familia humana con la Sagrada Familia, la historia profana y la historia sagrada. Por tanto, la devoción a san José no debe considerarse como desvinculada del compromiso en la sociedad humana a la luz de los principios que se derivan de la Sagrada Familia de Nazaret y este compromiso se seca si se vuelve mundano y renuncia al patrocinio celestial de los santos y sobre todo de San José. Todo esto lo atestigua la historia de la presencia de los católicos en la sociedad. La recurrencia de la fiesta litúrgica de San José Artesano siempre ha sido el momento de su recarga espiritual y una oportunidad para mirar hacia arriba. Cuántas parroquias en las zonas industrializadas de las ciudades se han dedicado a San José Operario. La devoción personal y comunitaria a San José ha sido durante mucho tiempo el alma profunda de quienes se han sentido comprometidos con la evangelización de la sociedad. Muchos de los santos llamados "sociales" fueron muy devotos de San José.

 

En este número del "Boletín", el lector encontrará intervenciones autorizadas que pretenden iluminar todas las facetas de la gran santidad "social" de José.

 

[1] Véase G. Crepaldi, ¿Sigue siendo válido el proyecto de León XIII? , en "Boletín de la Doctrina Social de la Iglesia", VIII (2012) 2, págs. 65-68.

DERROTA DE LA IMPOSTURA DE GÉNERO


 los penes de madera y el lenguaje seudo inclusivo


El berretín feminista, y últimamente no binario, de la gestión kirchnerista, sumado al discurso del “goce” y del “fumo” en plena crisis, no le dio réditos al gobierno. Oficialismo -y oposición- deberían tomar nota: no es esa la agenda de los argentinos


Claudia Peiró

Infobae, 14 de Septiembre de 2021

 

Una de las últimas jugadas de campaña de Alberto Fernández, el 21 de julio pasado, fue un decreto presidencial que habilitó la concesión de documentos de identidad en los que no se consigna el sexo del portador. En la jerga actual: no binario.

 

Esta manía del gobierno actual por someter la legislación y las instituciones del país -un conjunto que debería ser sólido, coherente y lo más estable posible- a los caprichos de tribus urbanas que tienen más pantalla que arraigo social se fue acentuando a medida que crecía la impotencia para resolver los dramas estructurales de la sociedad: pobreza, desempleo, inseguridad, desinversión, deuda, deterioro educativo.

 

En plena pandemia, con el país parado, el Gobierno no encontró mejor idea que poner el pie en el acelerador de la agenda de género.

 

A una sociedad angustiada por el largo parate económico y productivo, le respondió con el DNI no binario y la Gestión Menstrual.

 

A la incertidumbre de los inversores y los empresarios, con un Presupuesto con perspectiva de género.

 

A las familias desesperadas frente a la no educación de sus hijos, con penes de madera.

 

A los jóvenes acorralados por la falta de futuro, el precandidato porteño del oficialismo les dijo que se puede ser felices sin trabajo y con fumo.

A los pobres, que cada día son más, con misoprostol, la droga abortiva. Tanto o más grave que la legalización del aborto es el entusiasmo antinatalista del gobierno: el aborto no es la útlima opción, sino la primera alternativa ofrecida a la mujer de condición humilde. Aunque se llenen la boca con la palabra inclusión lo suyo es la exclusión, bajo la forma de la eugenesia social.

 

A los argentinos que a lo largo y ancho del país respetaron y sobre todo padecieron las restricciones por la pandemia, el Gobierno les respondió con el vacunatorio VIP, las fiestas clandestinas del poder y, sobre todo, con infinita soberbia.

 

No tengo programa económico, ¿y qué?

 

El Gobierno sin plan dispuso destinar 3,4 por ciento del PBI para la perspectiva de género: cuatro veces más que lo destinado a Defensa o Seguridad y 10 veces más que el gasto del Poder Judicial.

 

No tengo programa económico, no tengo solución para la inflación, no puedo combatir con eficacia el delito, no termino de negociar con el fondo; no importa: soy feminista.

 

La gente necesita trabajo, educación, salud, libertad y seguridad; pero la demanda insatisfecha detectada por el oficialismo fue la de las personas que no se identifican con ninguno de los dos sexos.

 

No alcanzó con crear un innecesario Ministerio de la Mujer y etcéteras; casi cada cartera del Gabinete nacional tiene su Secretaría o Dirección de la Mujer. En Economía hay también un centro de estudios que se dedica a producir documentos en los que hacen malabares para dibujar una brecha salarial de género inexistente. En la Argentina, y desde hace décadas, a igual trabajo, igual remuneración. La única verdadera brecha de ingresos es que un médico, varón o mujer, con diez años de experiencia, gane 70 u 80 mil pesos en un hospital público bonaerense. Pero resolver la brecha entre lo que gana un médico, un maestro o un policía -del género que sea- y lo que gana un legislador, un juez o un ministro es mucho más costoso y complicado; entonces, invento una brecha que no existe y me dedico a pelear contra molinos de viento.

 

No hay patriarcado en la Argentina: no existe ninguna ley -ni penal, ni civil, ni previsional- que consagre la superioridad del varón sobre la mujer. Ninguna. A la inversa, existen leyes que privilegian a la mujer, como el régimen jubilatorio. Ni hablar de la Ley del Aborto que no le da al varón ni voto ni voz en la decisión de poner fin a la vida del hijo gestado.

 

Pero la lucha contra el Patriarcado tiene una ventaja: sólo requiere discursos.

 

La foto de un político votando sobre fondo de pizarrón de escuela con la consigna “Bienvenides” es otro síntoma de lo que sucede. El lenguaje inclusivo, es decir, la deformación del idioma, algo que en un contexto normal sería inadmisible en una escuela, es promovido por el Gobierno con fervor digno de mejor causa.

 

El idioma evoluciona, dicen. Por supuesto. Evoluciona, no se impone por capricho. Un término nuevo se incorpora luego de años de uso y de aceptación generalizada.

 

Eso sí, los mismos docentes que se arrogan el derecho de hablarles así a los niños que las familias mandan a la escuela para que reciban lo mejor, lo excelente, del conocimiento humano acumulado fueron los más activos en negarse a la presencialidad. Y eso sucedía al mismo tiempo que médicos, enfermeros, camilleros, policías, bomberos, soldados, personal de limpieza y maestranza y choferes del transporte público salían a la calle a sostener la mínima infraestructura de servicios para que el país no colapsara.

 

Los importadores de penes de madera dejaron sin instrucción a millones de chicos durante un año. Militaron el cierre de escuelas en paralelo con la ESI, la nueva panacea. La educación sexual existe por Ley desde el 2006 y se aplica. ¿Cuánto tiempo es necesario dedicarle? Dos charlas en el año con toda la furia alcanzan y sobran para explicar cómo funciona el sistema reproductivo y cómo se evita que funcione, eso que tanto les preocupa. Pero no, la ESI es el nuevo berretín, la puerta por la cual quieren colar la naturalización del aborto y la negación de toda diferencia biológica entre los sexos. Los chicos tienen que recibirse de sexólogos. Leer, escribir, sumar y restar: ya veremos.

 

El candidato del kirchnerismo porteño -consciente de que es difícil prometer trabajo con una administración a la que no se le cae una idea sobre cómo reactivar la economía- se puso a hablar del “goce”, el “consumo recreativo” de marihuana y otras frivolidades, mientras los argentinos velaban a los seres queridos que no pudieron despedir.

 

Con soberbia infinita, el oficialismo creyó que podía venderles a los argentinos una realidad paralela. Una en la cual los problemas del país se resolvían con gestión menstrual, documentos no binarios y penes de madera.

 

Una soberbia que, más allá de la escena montada en la noche electoral, con Alberto Fernández como único orador, no fue exclusividad suya ni mucho menos. Recordemos que la foto fatal de Olivos estuvo precedida por la campaña “La Cámpora te vacuna”, es decir, el intento de esa agrupación por apropiarse partidariamente de una política que sólo debe ser pública, de Estado, y además acompañada, como música de fondo, por los discursos de los principales referentes del cristinismo -Máximo Kirchner y Axel Kicillof- que fatigaron los oídos con chicanas, acusaciones y pases de factura y, nunca, jamás, con un sesgo de cercanía, empatía o humildad.

 

A fines del año pasado, el Presidente, traicionando promesas hechas, forzó la legalización del aborto, para colmo con un proyecto bestial redactado por su amiga Vilma Ibarra que no fija límite temporal para terminar con la vida de un ser humano en gestación, como lo demuestra el caso que se ventila en la Justicia en Salta de un feto de seis meses que bien podría configurar infanticidio.

 

Alberto Fernández fue testigo del debate de 2018; sabía muy bien que los argentinos mayoritariamente están en contra de la legalización del aborto. Por eso el proyecto fue rechazado. De hecho, en 2020, tuvo que violentar la conciencia de varios gobernadores y senadores para que se aprobara.

 

Es decir, que su berretín con el género, la ESI, lo no binario, la falsa brecha salarial y el aborto también configura una traición a buena parte de su fuerza o, dicho de otro modo, no es representativa del peronismo en su conjunto aunque muchos estén acobardados y no defiendan su doctrina ni su historia.

 

Entre los opositores, sucede lo mismo. Esa agenda está lejos de despertar la unanimidad en Juntos por el Cambio.

 

Por eso, más allá de la meritoria defensa de la vida que hace cierta militancia, antes que un partido celeste lo eficaz es dar la batalla en el seno de las grandes corrientes, porque en ellas la opinión está dividida y lejos de ser mayoritaria en el sentido que cree Alberto Fernández.

 

Las distintas listas de precandidatos opositores no hicieron eje en la perspectiva de género y la agenda verde en general -con excepción de la izquierda anticapitalista que no tiene otro programa más que ese-; es de esperar entonces que los principales referentes de los partidos favorecidos en esta elección primaria tomen nota: la inmensa mayoría de los argentinos no son frívolos, relativistas ni superficiales. Su imaginación, sus sueños y sus esperanzas son profundos y hacen a la esencia de la vida: la familia, el trabajo, el esfuerzo, el estudio, las realizaciones, la dignidad.

LA DESPENALIZACIÓN

 

DEL CONSUMO DE ESTUPEFACIENTES


Guillermo Sueldo 

 Abogado


Infobae, 13 de Septiembre de 2021

 

Como se debe comenzarse por el principio, empecemos entonces con poner en claro de qué hablamos al mencionar el término “estupefaciente”.

En el latín existe el verbo stupere, que nos indica a quien se queda inmóvil, mentalmente detenido, paralizado. Del mismo verbo deriva la palabra estúpido, siendo aquel que se queda envuelto en una trampa, permaneciendo inmóvil, sin respuesta posible, sin reacción voluntaria. Es decir, permanece estupefacto, bajo el influjo de aquello que lo somete a períodos inmóviles de estupor con un poder estupefaciente.

 

Desde hace mucho tiempo y aún más cuando suceden hechos de impacto público o en época electoral como la que transitamos, se plantea el debate de la despenalización del consumo de estupefacientes cuando estos están destinados al consumo personal.

 

Nuestro ordenamiento jurídico al respecto sanciona la tenencia aún siendo para consumo personal, a pesar de diferentes fallos que han eximido de pena cuando tal acción no ponga en riesgo a terceros y sólo se desarrolle en la intimidad. El fallo Arriola fue más amplio, pero también dejó algunas dudas. Se trata actualmente de no incriminar cuando es poca cantidad y debido a ello no se presume que exista comercialización. Creo que se trata de una mala redacción mencionar el uso personal, porque siempre será para ese uso. En tal caso debería tratarse del uso personal de quien la posee y en pequeña cantidad, que así lo haga presumir. Aunque esa pequeña cantidad, no se determina y se deja a criterio judicial.

 

Si consideramos las gravísimas consecuencias físicas y mentales del consumo de estupefacientes, resulta muy propio de un relativismo moral impedir que se prohíba el consumo de esas sustancias en atención a salvaguardar la salud de la población, una de las principales obligaciones del Estado. Por lo tanto, es obvio el riesgo de su propagación masiva que además provoca la degeneración de los valores sociales, con lo cual se trasciende el hecho de un simple vicio individual. Es decir, se torna ineficaz la defensa del consumo individual frente a la realidad concreta de los hechos de la masividad en el consumo de distintos tipos de estupefacientes y sus drásticas consecuencias en el desarrollo no solo individual sino de la propia comunidad, asociado además a la criminalidad y la destrucción del sentido social de convivencia. Pero lamentablemente en estos tiempos nos encontramos frente a una virulenta corriente de individualismo, por cierto carente del valores como la convivencia social y lazos familiares.

 

Tengamos presente que el amparo de la norma punitiva trasciende la esfera individual, poniendo el acento en la protección pública, no sólo en cuanto a la salud sino también a los valores morales y hasta la propia subsistencia del Estado. Por lo tanto, la tenencia aún para consumo personal, no debe considerarse casi como un derecho fundamental resguardado por la Constitución, siendo inconcebible una hipotética acción de amparo que tuviera como objetivo lograr la tutela estatal para permitir la propia drogadicción.

 

El constitucionalismo actual, al hacer referencia a la libertad como valor humano fundamental, reconoce como principio normativo la dignidad del ser humano y aquellos derechos que le son inherentes, constituyendo el fundamento del orden político y la paz social. Se trata de un principio de consecuencias jurídicas directas que se relacionan con las cualidades de nacionalidad, autodeterminación, sociabilidad y dominio de sí mismo; autonomía sobre coacciones externas y capacidad de elección, que al proyectarse socialmente se traduce en participación, como manifestación positiva de la libertad. Por lo tanto es obligación del legislador crear las normas necesarias para lograr esos objetivos.

 

Tampoco debemos quedarnos en la superficialidad adoptando soluciones simples que suelen provocar mayores perjuicios. Por ejemplo, considerar siempre como un enfermo a quien consume, porque los hechos demuestran gran cantidad de personas que consumen estupefacientes sin tener la condición de un enfermo que no puede controlar sus acciones. Lo que no implica dejar de considerar la adecuada atención de quienes padezcan una adicción.

 

Es indispensable no separarse de los hechos que vinculan a toda una sociedad y su posibilidad de desarrollo pleno, por lo tanto, con entes estúpidos en lugar de ciudadanos será imposible hacer de una sociedad una nación viable.

 

Muchos hechos sociales reiterados dan cuenta de personas que perdieron la vida y otras tantas que se encuentran en grave estado, como consecuencia de un descontrol generalizado por la pérdida de valores humanos de una sociedad, que ante ese extravío deja de tener un sentido de pertenencia y en vez de sociedad ahora es tan sólo un montón de individuos desparramados en un mismo territorio. Reina el más absoluto individualismo que termina siendo una trampa porque convierte al ser humano en un “hombre masa” que sigue la corriente del relativismo moral, aniquilando el sentido social de la persona y la dignidad humana, como elementos además básicos e indispensables para una nación.

 

Por otro lado y tan sólo desde el punto de vista de nuestra realidad, lo cierto es que ante la profunda degradación cultural que padece gran parte de nuestra comunidad, sumado a la enorme pobreza estructural del país, legalizar el consumo de estupefacientes en ese contexto será abrir la puerta para la muerte de una generación entera de argentinos. Y no olvidar que los valores comienzan en los hogares.

 

Además, las decisiones políticas no ponen solamente en juego datos objetivos, sino también juicios de valor sobre el hombre y la sociedad. Entonces la pregunta es qué clase de sociedad queremos para nuestra nación. Y ello teniendo en cuenta, además, que la libertad no es en ningún caso una libertad de indiferencia, sino algo que se ejerce siempre a través de los condicionamientos vividos.

 

Un argumento para promocionar la legalización del consumo de estupefacientes es señalar que otros consumos no prohibidos (alcohol) han aumentado entre los jóvenes y generan adicción. Pero en ese caso, debatamos sobre el consumo del alcohol en lugar de agregar otro consumo degenerativo más a los jóvenes.

 

Debemos entonces ponernos de acuerdo porque padecemos un doble discurso. Exigimos que el Estado cuide a los hijos, pero a su vez pedimos piedra libre a la autodestrucción de la sociedad. Es decir, mientras a nosotros no nos toque, no importan los demás. Y considerando que ese cuidado hacia los hijos debe comenzar por sus propios padres no pidamos que la calle suplante lo que no se da en el hogar. Los valores no son meros conceptos vacíos de algún timorato, sino los fundamentos que le dan sustento al desarrollo social en orden, paz y libertad.

EL CRIMEN DE TARTAGAL

 


DIVIDE AGUAS EN DIPUTADOS

 

NOTIVIDA, Año XX, Nº 1260, 11 de septiembre de 2021

 

Diputados del PRO y de la Coalición Cívica repudiaron el abominable crimen de Salta mientras que desde el bloque del Frente de Todos manifestaron “solidaridad” con la médica que practicó el aborto.

 

El crimen de Tartagal conmovió a la opinión pública en los últimos días. Recordemos que una joven de 21 años con un embarazo de casi 6 meses solicitó un aborto en el hospital de esa ciudad salteña, pero se arrepintió luego de comenzar el proceso y lo comunicó. “Yo quería que mi hija Milagros esté con vida”, dice la joven en la denuncia que realizó contra la médica Miranda Ruiz porque “mató a su bebé”.

 

Diputados de la oposición presentaron un proyecto de declaración (expte 3761/2021) en el que repudian enérgicamente “el aborto forzado” realizado a la joven y advierten sobre las graves inconsistencias de la Ley de aborto, reglamentada recientemente.

 

Destacan en los fundamentos que la Ley “avasalla gravemente el derecho humano fundamental a la vida consagrado en nuestro ordenamiento jurídíco (.) pero también hoy está suscitando nada más ni nada menos que abortos forzados, conocidos como una nueva forma de violencia contra la mujer”.

 

Enfatizan que la joven salteña fue obligada a abortar y que su beba -de 22 semanas y dos días de gestación- “fue dejada morir asfixiada y tirada en un tacho de basura”.

 

“Lo sucedido es repudiable y abre un camino para replantear posiciones respecto de una ley que no protege a nadie, ni a los niños por nacer, ni a las mujeres”.

 

El expediente es de la autoría de la diputada Dina Rezinovsky y fue cofirmado por sus compañeros del PRO: Victoria Morales Gorleri, Hernán Berisso, Pablo Torello, Carla Piccolomini, Gustavo Hein, José Luis Patiño, Francisco Sánchez, Alberto Asseff, Federico Angelini, Gisela Scaglia, Jorge Enríquez, Soher El Sukaria y Martín Grande, a los que se sumó la diputada de la Coalición Cívica Carolina Castets (CC). Además adhirieron los diputados: Rubén Manzi (CC), Héctor Stefani (PRO) y Adriana Ruarte (PRO).

 

Los mismos legisladores impulsan un proyecto de resolución (expte 3760/2021) por el que piden citar a la Ministro de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, “para que explique qué medidas se impulsarán desde su ministerio para prevenir y erradicar el aborto forzado”.

 

Desde el oficialismo, por el contrario, expresaron “solidaridad” con Miranda Ruiz, la médica de la “Red de Profesionales de la Salud por el derecho a decidir” que -según dice el proyecto- garantizó “una Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en el marco de la Ley 27.610”.

 

El expediente (3714/2021) es de la autoría de Lía Caliva (FdT, Salta) y lleva además las firmas de sus compañeras de bloque: Mónica Macha, Jimena López, Ayelén Spósito, Ma. Rosa Martínez, Alicia Aparicio, Mabel Caparrós, Estela Hernández, Mara Brawer, Fernanda Vallejos, Susana Landriscini, Alcira Figueroa, Gabriela Cerruti y Cecilia Moreau.  Cuenta además con la adhesión de las diputadas Carolina Yutrovic y Gisela Marziotta.

 

Consideran “repudiable y de extrema gravedad” que la Dra. Miranda Ruiz haya sido detenida por la justicia salteña el 3 de septiembre y liberada horas más tarde. “Esta actuación sólo viene a seguir obstaculizando el acceso a los derechos vinculados a la salud sexual y reproductiva y a vivir una vida libre de violencias en Salta y Argentina”, afirman en los fundamentos.

 

El proyecto de Caliva no menciona detalles de la práctica, ni a la pequeña salteña que perdió la vida en ella.