DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

GESTA DE DIOS POR LOS ARGENTINOS




 (Aborto, Clericalismo y Religión – Memorias de un derrotado)

Héctor Hernández 


1.    ¿Ser provida es sinónimo de ser católico?
Hay verdades que los católicos admitimos por fe o creencia, por ejemplo la Santísima Trinidad, o que Nuestro Señor Jesucristo es Dios. Y hay otras del orden natural, por ejemplo no matar injustamente, devolver lo recibido en depósito, acatar la autoridad y otras. El principio de no matar injustamente, se refiere a no matar injustamente al hombre, claro está, y si fácilmente se entiende que desde la concepción se es tal pues basta, es homicidio matar al no nacido. El resultado es que ser católico es sinónimo de ser provida aunque, claro está, no estamos ni tenemos por qué estar solos en la patriada, como lo evidencia la contundencia con que el evangelismo combate en la presente lisa. 
De hecho uno de los tres puntos tácticos del Herodismo, confesado por Nathanson el Rey del Aborto en los Estados Unidos que formaba parte de él era, además de inflar el número de abortos y de mujeres fallecidas en ellos y ocultar sistemáticamente que se mataba a un niño, atacar a la Iglesia Católica. Así se iban del tema aborto sí-aborto no y sus implicancias biológicas, jurídicas, geopolíticas, hacia otra galaxia: Iglesia-sí, Iglesia-no, sin explicarnos por qué, sin existir, hemos influenciado en Hipócrates; y por qué coincide con nosotros el jurista socialista italiano Bobbio, que tan poco nos quería.

2.    Extrañeza que experimentan algunos católicos
Admitida cierta sinonimia entre providismo y catolicismo, algunos fieles que esperaban ver en primera fila de la lucha a los dirigentes religiosos, se extrañan de lo que aparece como cierta reticencia. Dado que a esto lo experimenté antes y tengo la cuestión elaborada y “teologizada”, me permito extenderme un poquito.

3. La batalla contra el divorcio vincular
            En los años ´80 parecía que el Catolicismo volvía al combate. Las manifestaciones  populares en favor del matrimonio verdadero fueron colosales, hasta que de golpe pasó como una orden invisible. ¿Viste cuando vas manejando tu automóvil y charlando con tu señora y otra pareja amiga, y todos siguen en lo suyo y no se dan cuenta pero vos sentiste que el motor falla? Hubo un momento en que, como un rayo misterioso que pocos percibieron, ¡zápate! Los tipos que hasta ayer te aceptaban dar una conferencia aquí, entrevistar a un legislador allá, hacer una panfleteada en el otro lado, publicar el libro, lanzar la revista, hacer la colecta… de golpe miraban para el costado; habían cambiado como si fueran otros. Les llegó una consigna…

4.    “Espere Doctor el discurso del Papa”
Como Gladius  me había publicado Familia. Sociedad. Divorcio, de golpe me vi convocado como experto a una reunión de la Comisión específica de la Conferencia Episcopal. Se había perdido la ley de divorcio vincular en Diputados y venía Senadores. Ahí yo vi que todo se perdía y se lo dije a Monseñor Ogñegnovich. Resulta que, previendo la derrota antes de la pelea y de la derrota y anticipando la derrota, se habían lanzado hipótesis de una ley de mal menor (que nunca hay que lanzar antes de perder), por ejemplo mantener el matrimonio indisoluble para los católicos.
No conocían el paño del mundo forense, y no advertían que, si conseguíamos esa ley, ella misma sería aniquilada por una pareja de bautizados que alegara los derechos humanos y constitucionales para destruirla por inconstitucional consiguiendo reconocimiento del “derecho” de volver a casarse… invocando que su condición de católicos los hacía ciudadanos de segunda…

Le telefoneé al Secretario de la Comisión transmitiéndole mi desazón. - “Espere Doctor el discurso del Papa en Córdoba”, me dijo, alentándome con el inminente viaje del Sumo Pontífice a la Argentina. Esperé ansioso.
El Papa habló. Apagué el televisor después del discurso de Córdoba y le dije a  mi acompañante mi hermano Rafael, sacerdote ya fallecido: “mañana tenemos la ley de divorcio vincular”. El Papa no había echado al ruedo el peso de la Iglesia en el tema en forma específica. Cuando en algunos pasajes parecía ir al punto álgido la gente aplaudía: quería pelear. No se refirió para nada a la ley jurídicopolítica de divorcio vincular concreta; fue una pieza muy buena de teología pero...
Le hablé al Secretario de la Comisión: “¿éste era el discurso?” – “Nos cambiaron el discurso…”, -fue su respuesta.

5.    “Los senadores cenan”
Mucho tiempo después  me encuentro con el mismo secretario fuera de Argentina, le recuerdo aquello, y me dice: “Ah, pero vos no sabés otra cosa”... Y me contó que en aquellos días se habían reunido con el Senador Saadi, que contando porotos le aseguró que en Senadores se ganaba, pero les pidió que hubiera una movida eclesial: “Los senadores cenan. Que los arzobispos de cada Provincia inviten a cenar a los senadores y ejerzan presión”. Era el dictamen de alguien que de esto sabía.
Monseñor Primatesta no instrumentó la invitación a cenar y se perdió la ley sin jugar la carta...

6.    El representante ante el Gobierno en el tema
Más político que yo, un colega me advirtió tiempo después lo que yo no había visto: “si la Iglesia hubiera querido luchar y ganar, hubiera lanzado al ruedo a la cúpula episcopal, y no a un obispo de menor rango”. (Que, por lo demás, luchó a la altura de su deber, digo yo y le hago mi homenaje).
Es exactamente lo mismo que pasa hoy. El Presidente Fernández, pontificando a diestra y siniestra sobre el aborto va al Papa, el Papa lo recibe, pero el representante de la Iglesia que trata el tema que es hoy el más importante en las relaciones, es un Secretario.

Estos clérigos parecen abogados inconvencidos de una causa en la que descreen y que, cuando le están violando la hija dicen “hago reserva del recurso extraordinario artículo 14 ley 48”; o cuando les queman el rancho sólo se les ocurre redactar un telegrama: “rechazo por improcedente”. Sus sangres heladas nos hielan la sangre. Mientras todo el poder mundial ha decretado que tengamos aborto, la Gran Defensora de la Vida se borra. El Presidente, luciendo que es profesor de Código Penal, sigue pontificando su herodismo en la Sede de Pedro; y el curerío se llama a silencio en el punto que al gobierno le duele pero verborrea que vamos a colaborar con él…
-       Por favor, ¡no nos tomen de estúpidos!

7.            Si la Iglesia hubiera puesto un millón de personas la ley de divorcio vincular no salía, dijo el masón Natale

Resulta que Monseñor Ogñegnovich y el equipo antidivorcio había resuelto marchar con la Virgen desde Luján a Plaza de Mayo, pero la procesión debió andar esquivando la geografía de las diócesis que no libraban la batalla. Se comentó luego que el titular de una de ellas, Monseñor Laguna, le escribió el discurso abortista de fondo y decisivo al senador Caffiero.
Cincuenta mil personas en Plaza de Mayo. Mucha gente pero, en proporción a lo que se jugaba, a las posibilidades de movilización y a la importancia que la cúpula eclesiástica debía darle, fue un fracaso. “Si la Iglesia hubiera puesto un millón de personas en Plaza de Mayo la ley no salía”, lo dijo muy públicamente en Rosario el diputado divorcista Natale.

Aprobada la ley, había que iniciar la resistencia. El Director de El Derecho, la revista jurídica de la UCA, Germán José Bidart Campos, vetó en la revista mi artículo sobre su inconstitucionalidad, pero gracias al Dr. Alfonso Santiago se publicó. Sufrí un contragolpe, porque a raíz de un artículo mío sobre el asunto el mismo Bidart concedió la primera página a un autor entonces divorcista y en el título mismo oficial de la revista admitió que en serio me refutaba, con la tesis de que se puede ser católico y abortista. (Dr. Reynaldo Vanossi). Hice mil alambiques para colar un articulejo contestando la tesis pero evitando la admonición sentenciosa del director: “Ud. sabrá, Doctor, que no hay derecho de réplica... A los codazos en la revista de derecho de la Pontificia se colaba desdibujadamente que no es compatible el divorcismo con el catolicismo…

8. “Gesta de Dios por los argentinos”
            En la batalla victoriosa de 2018, la cúpula eclesial buscó deslindarse “de la derecha”. Nos trataron de “talibanes”. Acusaron a la gente de pelea de eso mismo, de combatir y de no dialogar ni cultivar por sobre todo la cortesía de las buenas maneras con los matadores. Pero, ¿el solo poner en discusión que Ud. debe morir no es ya matarlo a Ud. de alguna manera? O acusaban de festejar cuando, si se peleó y se ganó, ¿cómo no hacerlo? Al principio se pretendió trazar la política de que “debemos acostumbrarnos a convivir con la ley del aborto; yo lo he vivido en Italia”. Menos mal que los chicos no le hicieron caso y lo Bocharon… Se veía mal el “fanatismo” religioso de los que iban rezando con la Virgen de Luján a la pelea.

            Incluso se aceptó, casi antes de que la presentara, la renuncia del principal alfil que la Iglesia tenía en el Episcopado en el asunto. ¡Vamos Héctor Aguer todavía!
Asistimos a reacciones eclesiales ante el Herodes Fernández de Kirchner en las que no denuncian el Genocidio, sino otra cosa ciertamente distinta: “darle prioridad” al tema. (Obispo de Neuquén, Monseñor Croxatto). Calcule la reacción que suscitaría que el Presidente Machus lanzara mañana una campaña para matar a todos los homosexuales del mundo y un obispo le salga a decir “eso no es prioridad”…
Pero éstos no son meros hechos. Aquí hay una cuestión de pleno derecho. Mejor dicho: de teología.

            9. “La lucha contra el aborto es bandera de la derecha”
            La Iglesia modernista postconciliar entiende que hoy no corresponde pelear para que se implante  el orden natural y cristiano en la sociedad. Que eso es bandera de la derecha. Que es preferible convivir con un orden jurídicopolítico ateo antes que te identifiquen como quasprimista, esto es que defiendes El Reinado Sociopolítico de Nuestro Señor Jesucristo. (Por la encíclica Quas Primas, del Papa Pío XI, ratificada en el Catecismo de la Iglesia Católica, nro. 2105). Que la Cristiandad hoy no corresponde. Ni cabe defender la Cristiandad en la Constitución, - ¡faltaba más!- como que la Reforma descristianizadora de la Constitución en 1994 provino de la cúpula del Episcopado. Eso es laicismo. Y laicismo es ateísmo social. Una religión anti-Dios.

            10. El modernismo es una herejía social
            Me contó la viuda de Carlos Alberto Sacheri que éste, viajando desde Canadá a los Estados Unidos, había vuelto escandalizado porque “los obispos no creen en el derecho natural”. Y nuestro mártir denunciaba que el modernismo es una herejía social, porque el núcleo del mismo reside en negarse a admitir el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo. – Sacheri escribió La Iglesia clandestina, presentándola con una faja que decía “seremos fusilados por curas bolcheviques”, y efectivamente fue fusilado el 22 de diciembre de 1974, a los 41 años, en medio de toda su familia, manchada  -literalmente- con su sangre mártir.
            Pues bien, la implantación en la sociedad de las más elementales normas de derecho natural es Cristiandad, esto es instauración del Reinado Sociopolítico de Cristo.
            Y es deber defender las bases del orden natural cristiano cuando las mismas están implantadas en la legislación positiva existente. Defender lo que hay, que es mucho.
            Una de las convicciones de este posconciliarismo confuso es que “lo nuestro no es popular”, y que los adversarios sí que expresan los anhelos actuales de la sociedad. Pero, a propósito de esto se ha llegado a rumorear, y debe ser falso, que estos obispos progre están yendo en bandada al psiquiatra para que les explique la reacción de los curas villeros contra el aborto.
            Otra de las enseñanzas cumbre de Carlos Alberto Sacheri mártir fue que el laicado tiene la función insustituible de defender la Cristiandad, y orientar a los curas progresistas despistados.

            Él se oponía al Clericalismo, esto es a que el Clero ocupe funciones políticas reservadas a los laicos, pero con el Concilio predicaba que nos corresponde “informar según Dios los asuntos temporales”. No según otras religiones o pautas ni las buenas maneras ni la democracia ni la ontocracia ni la monarquía. Según Dios, queda dicho. Que encarnose, por si le falta que lo diga.
            Él nos enseñaba que había un clericalismo malo, el que acabo de referir, y uno peor. El primero usaba un medio generalmente malo para el fin bueno de implantar la buena doctrina y el buen orden social. (Digo “generalmente malo” porque el clero podría ejercer en ocasiones cierta función subsidiaria en el tema; como también en cierto sentido los laicos). El segundo clericalismo, el que practicaba “La Iglesia Clandestina”, usaba el medio malo del Clericalismo para el fin malo de instaurar el ateísmo social. Para que la Iglesia se convierta al mundo en vez de que el mundo se convirtiera a la Iglesia.

            Pero esto no es una cuestión “de clases”, “clero contra laicado”, sino de alinearse o no en la defensa de los derechos de los más indefensos. La “gesta de Dios por los argentinos” producida en 2018 fue porque todos tiramos para el mismo lado y los jóvenes y viejos combatientes rezaron mucho a la Virgen y rechazaron el Clericalismo. ¡Vamos católicos todavía!



LA PASTORAL SOCIAL DE VILLA MARÍA



llamó a ser una Patria de corazón grande “para acoger a todos”

Aica, 10 Mar 2020

La Pastoral Social de la diócesis de Villa María emitió un comunicado en defensa de la vida por nacer. En sus palabras, recordaron: “Hemos acompañado los diversos procesos sociales de nuestra comunidad ofreciendo espacios de reflexión en torno a la Doctrina Social de la Iglesia difundiendo, de manera especial el pensamiento social del Papa Francisco”.

Hemos propuesto trayectos de formación como lo fue la Diplomatura en Conducciones de Organizaciones Sociales. Nos ofrecimos como un ámbito de encuentro y escucha para todos y, con nuestras limitaciones, hemos acompañado las voces de aquellos que reclamaban por sus derechos, fundamentalmente por el derecho al trabajo y al trabajo digno”, detallaron.

“Hoy queremos ser la voz de aquellos que no tienen una organización social, ni sindical, ni empresarial, ni profesional, ni educativa que los haga escuchar y defienda. La voz de aquellos que no pueden realizar medidas de fuerza para presionar, la voz de aquellos que no pueden cortar rutas, ni violentamente agredir para reclamar lo que entienden son sus derechos”, expresaron.
“Hoy queremos ser la voz silenciada de aquellos débiles inocentes que desde lo más profundo del seno materno gritan: ‘quiero vivir’, ‘tengo derecho a nacer’, ‘vos que naciste no me hagas daño’, ‘no soy un problema de salud pública, soy un ser humano’, ‘no soy tu cuerpo, tengo una vida propia, tengo un ADN propio’, ‘no soy tu agresor, soy inocente’, ‘te pido que me quieras, me aceptes, me incluyas, me cuides, me mimes’”.

“Y a esta voz la elevamos en nombre del Dios de la vida, que nos dice ‘desde el seno materno te llamé; desde las entrañas de tu madre recordé tu nombre’ pero también elevamos nuestra voz en nombre de la biología, de la ciencia, de los tratados internacionales con rango constitucional, que nos dice que hay vida humana desde la concepción”, explicaron.
En ese marco “de racionalidad científica y humana”, se hicieron eco de las palabras del entonces presidente uruguayo Tabaré Vázquez (médico), en su carta del 14 de noviembre de 2008, dirigida al Congreso de la Nación, cuando dio las razones de su veto a la ley del aborto aprobada por aquel parlamento:

“La legislación no puede desconocer la realidad de la existencia de vida humana en su etapa de gestación, tal como de manera evidente lo revela la ciencia. La biología ha evolucionado mucho. Descubrimientos revolucionarios, como la fecundación in vitro y el ADN con la secuenciación del genoma humano, dejan en evidencia que desde el momento de la concepción hay allí una vida humana nueva, un nuevo ser”.

“El verdadero grado de civilización de una nación se mide por cómo se protege a los más necesitados. Por eso se debe proteger más a los más débiles. Porque el criterio no es ya el valor del sujeto en función de los afectos que suscita en los demás, o de la utilidad que presta, sino el valor que resulta de su mera existencia”.

Siguiendo con las palabras del expresidente uruguayo, recordaron: “Esta ley afecta el orden constitucional y compromisos asumidos por nuestro país en tratados internacionales, entre otros el Pacto de San José de Costa Rica y la Convención Sobre los Derechos del Niño. El Pacto de San José de Costa Rica contiene disposiciones expresas, como su artículo 2º y su artículo 4º, que obligan a nuestro país a proteger la vida del ser humano desde su concepción. Además, le otorgan el estatus de persona”.
“De acuerdo a la idiosincrasia de nuestro pueblo, es más adecuado buscar una solución basada en la solidaridad que permita promocionar a la mujer y a su criatura, otorgándole la libertad de poder optar por otras vías y, de esta forma, salvar a los dos”, añadieron.

“Es menester atacar las verdaderas causas del aborto en nuestro país y que surgen de nuestra realidad socioeconómica. Existe un gran número de mujeres, particularmente de los sectores más carenciados, que soportan la carga del hogar solas. Para ello, hay que rodear a la mujer desamparada de la indispensable protección solidaria, en vez de facilitarle el aborto”, citaron.

Finalmente suplicaron “a quienes tienen la grave responsabilidad de legislar, que cuiden la vida en todas sus etapas, desde su concepción hasta su muerte natural”, considerando que “no hay grandeza, ni progreso, ni civilización en una Nación que en su legislación no custodie la vida de los inocentes y se aproveche de aquellos que no pueden defenderse. El creernos con el derecho a decidir quién debe nacer y quién no, quién debe vivir y quién no, sólo es caldo de cultivo para mayores males”.

“Que en nuestra sociedad podamos vivir el gozo de quienes tienen un corazón grande para acoger a todos, especialmente a los más pobres, débiles y sufrientes. Sólo el amor, que se hace ofrenda de la vida para incluir a todos puede ser el fundamento de una sociedad justa y fraterna, ya que ‘la defensa de la vida por nacer está íntimamente ligada a la defensa de cualquier derecho humano. Supone la convicción de que un ser humano es siempre sagrado e inviolable, en cualquier situación y en cada etapa de su desarrollo. Es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades. Si esta convicción cae, no quedan fundamentos sólidos y permanentes para defender los derechos humanos, que siempre estarían sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno’”, concluyeron, citando al papa Francisco.+



UN ANIVERSARIO PARA NO OLVIDAR



 los 25 años de «Evangelium vitae»

Monseñor Héctor Aguer

Infocatólica, 11/03/20

El 25 de Marzo la Iglesia celebra la solemnidad de la Anunciación del Señor, es decir, la Encarnación del Hijo eterno de Dios en el seno de María Santísima, que acogió con obediencia el mensaje del ángel. 

Ese día se cumple este año un cuarto de siglo de la publicación de la encíclica Evangelium vitae, de San Juan Pablo II. En 2018, el 25 de julio, se cumplieron 50 años desde que San Pablo VI promulgó la encíclica Humanae vitae tradendae, sobre la regulación de la natalidad; este aniversario pasó inadvertido, aun en Roma. Viene a propósito recordar que la decisión del Papa Montini de señalar como inmoral el uso de métodos artificiales para evitar los nacimientos fue resistida por vastos sectores de la Iglesia, incluyendo Conferencias Episcopales enteras, que esperaban un pronunciamiento a favor, sostenido por teólogos progresistas. 

El comportamiento contrario a la moral católica se instaló con fuerza en la cultura vivida, lo cual constituye un verdadero drama en la Iglesia actual. El espíritu del mundo, contrario a la fe, y la confusión, se impusieron en la conciencia de muchísimos fieles. Se puede temer, entonces, que el largo, profundo y claro documento del Papa Wojtyla sufra una suerte semejante, que no se recuerde su aniversario vigésimo quinto. La fecha «redonda» invita a retomar ese texto fundamental, más que oportuno sobre todo en la circunstancia crucial que enfrenta la Argentina.

El Evangelio de la vida fue proclamado por Juan Pablo II después de considerar detenidamente los antecedentes bíblicos, de la tradición eclesial y del magisterio precedente. Lo hizo el Papa en términos solemnísimos, análogos a los empleados en una definición dogmática: Por tanto, con la autoridad conferida por Cristo a Pedro, y a sus sucesores, en comunión con los Obispos de la Iglesia Católica, confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral (n. 57), y añade que nunca puede ser lícita ni como fin ni como medio para un fin bueno. Lo que se afirma respecto de un embrión humano y de un feto, vale también para un adulto, anciano, enfermo incurable o agonizante a quienes se quiera aplicar la «buena muerte», la eutanasia. Esta es así impugnada moralmente, lo mismo que el aborto. Ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitirlo. Estos crímenes tienen una presencia ancestral en la historia de la humanidad; lo que resulta patéticamente original en nuestro tiempo es que se los proponga como «derechos humanos».

Cada parágrafo de la encíclica está encabezado por una cita bíblica que sirve de referencia inspiradora. A la luz del episodio de Caín y Abel (Gén. 4, 10) se hace notar que los atentados contra la vida humana son, de algún modo, atentados contra Dios mismo, y que si bien han marcado repetidamente la historia, se registran actualmente con nuevas características y pretenden ser reconocidos como derechos, legalmente permitidos por el Estado, y que deberían ser ejercidos mediante la intervención gratuita de los agentes sanitarios. Registra el pontífice el «eclipse del valor de la vida», que veinticinco años después los argentinos reconocemos a través de las noticias cotidianas. La decadencia de la cultura nacional, la destrucción de la familia, y la inanidad de la educación, se muestran en los casos repetidos de homicidios cometidos por jóvenes y adolescentes, en el asesinato de mujeres por mano de sus parejas y ex parejas, en los secuestros, abusos sexuales y muertes de niñas. El espantoso episodio de Villa Gesell deja ver que «el eclipse del valor de la vida» se extiende en todos los ambientes y clases sociales.

Es interesante destacar -como aparece claro en Evangelium vitae- el intento de culpar a la Iglesia de la difusión del aborto por condenar moralmente la anticoncepción; según esos planteos esta podría ser una ayuda eficaz contra la tentación de eliminar al fruto de la concepción en un embarazo no deseado. Nota el Papa que si bien anticoncepción y aborto son males específicamente distintos, están íntimamente relacionados. A veces surgen bajo el impulso de múltiples dificultades existenciales, aunque estas «no pueden eximir de observar plenamente la ley de Dios». Pero en muchísimas otras oportunidades, la raíz está en una mentalidad hedonista e irresponsable respecto de la sexualidad, y en un concepto egoísta de la libertad. En los últimos años se advierte la extensión de un fenómeno cultural que es el acceso prematuro, de adolescentes, a la experiencia sexual, favorecido por la propaganda mediática -cada vez más desinhibida- y la mentalidad general, como resultado de la desubicación educativa de la familia y de otros agentes tradicionales de formación de la personalidad. Súmese a estos factores la innegable descristianización de los ambientes más diversos.

El mandamiento «no matarás» es el quinto precepto de la Torá hebrea, ratificado y profundizado por Jesús en el Sermón de la Montaña; ilumina la actitud que corresponde ante la vida humana en toda circunstancia, tutela la dignidad de toda persona. Sin embargo, queda hoy absorbido en una mentalidad relativista, según la cual todo es negociable, y en una idea errada de legalidad en la que aun aquella dignidad resulta sometida a la ley del más fuerte. El Estado tirano, como lo llama el pontífice (n. 20) se oculta bajo la apariencia democrática cuando se llega a la votación de leyes que legalizan los atentados contra la vida de los más pobres e indefensos de la sociedad. Se atribuye entonces a la libertad democrática un significado perverso e inicuo, un poder absoluto sobre los demás, y contra los demás. Este criterio errado se aplica en el desprecio de la vejez y del sufrimiento extremo invocando muchas veces una falsa piedad, que es consecuencia de una incomprensión del sentido de la creación.

Según la encíclia de Juan Pablo II el Evangelio de la vida abarca todo lo que la razón humana y la experiencia afirman sobre el valor de la vida, «lo acoge, lo eleva y lo lleva a término» (n. 30). En Jesucristo, Palabra de vida, Dios comunica el don de la vida divina y eterna; esta gracia otorga plenitud de significado y valor a la vida física y espiritual del hombre en su etapa terrena, ya que constituye su fin. La evolución negativa de las costumbres, y sobre todo el distanciamiento cada vez mayor de las leyes civiles respecto de la ley moral ha conducido a muchas naciones a atropellar valores que «ningún individuo, ninguna mayoría y ningún Estado pueden nunca crear, modificar o destruir, sino que deben solo reconocer, respetar y promover» (n. 71). Puede verificarse, desgraciadamente, una «trágica ofuscación de la conciencia subjetiva». La democracia, insiste el texto pontificio, no puede ser mitificada de tal modo que se convierta en sustituto de la moralidad y adopte decisiones «tiránicas» respecto del ser humano más débil e indefenso; serían crímenes legitimados por el consenso popular.

El Evangelio de la vida, que es el Evangelio del amor de Dios al hombre, condena todo el espectro de atentados que la sociedad moderna considera como orgullosas conquistas; además del aborto se citan las técnicas de reproducción artificial, que «separan la procreación del contexto integralmente humano del acto conyugal» (n. 14), y ciertos diagnósticos prenatales, que una mentalidad pseudoterapéutica valida como «aborto eugenésico», con desprecio de las limitaciones que pueden preverse en el embrión, la minusvalidez y la enfermedad (ib.). Asimismo, junto con la eutanasia, se reprueban sus formas subrepticias, fruto de una cultura que es incapaz de comprender el significado y el valor humano del sufrimiento. La descristianización de la cultura priva a los hombres y a las comunidades de la luz que procede de la Cruz del Señor. La encíclica aborda también los problemas de conciencia y los principios sobre la cooperación en acciones moralmente malas (n. 74).

El magisterio de Juan Pablo II ha sido continuado por el de Benedicto XVI, quien ha destacado especialmente la gravedad de la negación del concepto metafísico de naturaleza, y por consiguiente del orden natural y la ley natural. El positivismo jurídico en sus varias realizaciones fortalece esa postura inhumana de la que se sigue la pérdida del sentido de la existencia, que aflige a tantos hombres y mujeres de hoy en las sociedades desarrolladas. Un ficticio desarrollo económico ha llevado en muchos casos a un subdesarrollo en humanidad, que finalmente reduce al anterior a un privilegio para muy pocos. 

La difusión de la ideología de género, so pretexto de contribuir a la dignificación de las mujeres y a la recuperación de derechos y de los lugares que en la sociedad les corresponden, las menoscaba en lo esencial de su condición femenina. El parágrafo 99 exhorta a las mujeres a promover un «nuevo feminismo» que, sin caer en la tentación de seguir modelos «machistas», sepa «reconocer y expresar el verdadero espíritu femenino en todas las manifestaciones de la convivencia ciudadana, trabajando por la superación de toda forma de discriminación, de violencia y de explotación». Una propuesta valiosa y audaz. Bien oportuna veinticinco años después, cuando las manifestaciones de feminismo extremo muestran a mujeres horriblemente masculinizadas, de las que han desaparecido los rasgos naturales que deberían caracterizarlas. Este fenómeno expresa actitudes de desprecio a la condición de esposa y de madre, núcleo esencial de la familia que se conserva felizmente en muchos países -de África, por ejemplo- que no se han plegado a las pretensiones de un Occidente descristianizado y deshumanizado.

La encíclica concluye con una bella oración a la Santísima Virgen, que me complazco en copiar: «Oh María, aurora del mundo nuevo, Madre de los vivientes, a Ti confiamos la causa de la vida: mira, Madre, el número inmenso de niños a quienes se impide nacer, de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana, de ancianos y enfermos muertos a causa de la indiferencia o de una presunta piedad. Haz que quienes creen en tu Hijo sepan anunciar con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida. Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo, la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia, para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad y del amor, para alabanza y gloria de Dios Creador y amante de la vida».

INSÓLITO CONCEPTO DE MATERNIDAD


Florencia Kirchner habló sobre su hija y el "derecho de las madres a enfermarse" 

Perfil, 11-3-20

La joven se refirió en sus redes sociales a los mandatos que pesan sobre las mujeres, y a cómo es su vínculo con Helena mientras se encuentra en Cuba. 
Desde que inauguró su cuenta de Instagram, Florencia Kirchner usa la red social para reflexionar sobre cuestiones políticas, sociales y sentimentales. En este caso, la hija de la vicepresidenta Cristina Kirchner le escribió un emotivo mensaje a su hija Helena, en el que se refirió a la "clasificación de mala madre" y al "derecho a enfermarse", en relación a su estado de salud y su estadía en Cuba para realizar un tratamiento médico. 

"Yo no era buena para ella. Atravesaba fuertes crisis y dolores físicos. Me vomitaba en los pijamas la impotencia y no sabía si era mejor mi ausencia o mi presencia rota. Esta foto es de cuando ya pudimos. De los días de saltar un poco la soga, de escuchar ocho mil veces la misma canción y escribir juntas su nombre: Helena", contó la joven en la red social Instagram.

"Juego mucho con la clasificación de mala madre, me divierte. Porque no me salen las trenzas, porque siempre le dije 'Ahora no, estoy escribiendo'. Y, porque soy media niña también, le escondo cosas para divertirme y también me reta cuando me subo con zapatillas al sillón", recalcó. En ese sentido, la cineasta aseguró que lo que le pasó con respecto a su salud "dista mucho de esa risa de madre desastre". Y agregó: "Lo que me pasó es que ni siquiera podía ser desastre. Y aún así, con un poco de temor en los ojos, lo escribo: derecho a enfermarse, al tiempo necesario para curarse. Más hoy que nunca, que todo debe ser ya. Reloj capitalizado para apurarte en respirar". 

"Escribo desde tierra libre, con aborto legal desde los 70" Florencia Kirchner se refirió así a los mandatos de la maternidad.: "Decía una publicidad hace unos años: 'Mamá no se puede enfermar'. Porque mamá —antes de las crías, llamada mujer— deja de ser persona cuando es mamá. Es mamá, ya está, mamá. En teoría maduró, porque es mamá. En teoría es menos egoísta, porque es mamá. En teoría no se muere por estar sola, porque es mamá. En teoría se aburre en una fiesta, porque es mamá". 

"Estamos militando por maternidades deseadas, sí ¿pero qué ocurre cuando una es madre? ¿Por qué tanto miedo da desmitificar lo que es una madre? Simple: porque nos juzgan de no querer a nuestros hijos", recalcó. En el cierre de su publicación, Florencia Kirchner expresó: "Te extraño, H. El mundo no es lugar adecuado para estar tan lejos". 

Florencia Kirchner compartió en sus redes el libro de Virginia Woolf, "De la enfermedad" La joven está desde hace casi un año en La Habana, a donde viajó con autorización judicial para participar de una actividad vinculada al cine y luego se quedó alegando distintas dolencias de salud. 
El último informe que tiene la justicia sobre la salud de la hija menor de CFK y Néstor Kirchner, es de septiembre pasado, y a casi un semestre de este, en el Tribunal Oral Federal (TOF) 5, donde están acumuladas las causas en su contra, Los Sauces y Hotesur, se pidió una actualización del mismo. 

Florencia es madre de una pequeña de cuatro años, que quedó viviendo en Buenos Aires con su papá, Camilo Vaca Narvaja, y fue llevada en algunas ocasiones a Cuba por CFK. En tanto que la reaparición de Florencia en la escena pública fue a través de su cuenta. Con el usuario @florenciakf, sumó 52 mil seguidores en pocos días. En sus publicaciones suele incluir citas de Virginia Woolf y Marisa Wagner, en las que se hace referencia a cuestiones de salud mental, y otra en la que se refirió a la última vez que vio a su padre. 

EL NUEVO FEMINISMO Y LA VIEJA IZQUIERDA




La Prensa, 10.03.2020

 POR JOSE GARCIA DOMINGUEZ


Yo ya no sé muy bien lo que es hoy la izquierda, pero sé lo que ha sido durante toda la vida. La izquierda era, sobre todo y por encima de todo, una voluntad, la voluntad de transformar la sociedad en un sentido igualitario inspirado por el principio universal de la ciudadanía.
Por eso, y también durante toda la vida, para aquella izquierda de antes que los que militamos en ella no sabemos reconocer hoy, una mujer, cualquier mujer, era, ante todo y sobre todo, un ciudadano.

Un ciudadano cuyos derechos sociales y civiles la izquierda tenía que defender, pero no por su contingente singularidad de género sino por su fundamental condición de ciudadano.
De ahí que para aquella izquierda tradicional, la ahora desaparecida en combate, los oprimidos siempre fuesen concebidos como un todo único, no como el agregado de una inconexa multiplicidad de identidades particulares y excluyentes cuyos intereses resultasen ajenos entre sí. La Internacional, que era el himno de aquella izquierda difunta, apelaba en su letra a un solo género, el género humano. Y no por casualidad.

Y es que para la izquierda que todavía era reconocible como izquierda, el pueblo, o el sujeto revolucionario si se quiere desempolvar la retórica de cuando antes, no era una suma más o menos algebraica y aleatoria de transexuales, inmigrantes, lesbianas, jóvenes precarizados, gays, animalistas, veganos, ecologistas, minorías étnicas y comunidades religiosas no occidentales portadoras de distintos grados de alienación cultural, amén de una docena más de agraviados varios.

Porque para la izquierda que ya no es, el grupo a emancipar no podía concebirse como apenas una mera coalición de particularismos diversos.
Pero aquella izquierda ya no existe. Ahora, sea lo que sea la izquierda, su identificación entusiasta con la variante heterofóbica del nuevo feminismo la ha empujado a repudiar su principal seña de identidad histórica, el principio antes irrenunciable de la igualdad, asociado de modo no menos irrenunciable a la idea clásica de ciudadanía.

EN ESPAÑA
Degeneración que la izquierda española que se llama alternativa ni siquiera fue capaz de concebir y teorizar por sí misma. Bien al contrario, toda esa mercancía ideológica de la que hoy hace bandera Podemos es un producto de importación elaborado en las universidades norteamericanas.
El feminismo heterofóbico viene de la misma factoría donde se fabricaron los cimientos doctrinales de la corrección política y también los de su hermana gemela, la discriminación positiva como práctica institucionalizada en todos los niveles del sector público norteamericano, el ataque más directo y radical que nunca antes había sufrido la meritocracia, teórico fundamento legitimador tanto de la economía de mercado como de las democracias liberales.

Trump se explica, sí, por la competencia económica desleal de China. Pero también se explica por eso, por el abanico de arbitrarias distorsiones y conflictos de todo tipo que las políticas de discriminación positiva, incluidas las de género, han provocado en el seno de la sociedad norteamericana. En gran medida, Donald Trump es el fruto del hartazgo de la mayoría silenciosa ante esa deriva que también incluye la guerra de sexos. Un hartazgo que, y mucho más pronto que tarde, también atravesará el Atlántico. En Vox ya lo han visto.

* Economista y sociólogo español.

(c) Libertad Digital

¿CÓMO HA CRECIDO TAN RÁPIDAMENTE EL DESPRECIO DE LA VIDA?



Religión y libertad, 8-3-20

En continuidad con el Congreso Nacional de Laicos celebrado recientemente en Madrid, la diócesis de Alcalá de Henares ha organizado para el fin de semana del 20 y 21 de marzo el congreso Del abrazo conyugal a la caridad política, para dar respuesta al aborto, la trata de personas, la prostitución, la eutanasia, la pornografía o las rupturas matrimoniales

«En el panorama cultural, social y político de la España de 2020 no podemos dejar de reconocer los frutos de Mayo del 68 francés, que supuso un nuevo modo de entender al hombre, un nuevo concepto de libertad y una cultura que poco a poco se ha ido introduciendo masivamente por los medios de comunicación en el sistema educativo y en las organizaciones sociales y políticas».
Este es el punto de partida del congreso Del abrazo conyugal a la caridad política, que organiza la diócesis de Alcalá de Henares el 20 y 21 de marzo, y que contará con las intervenciones de monseñor Luis Argüello, José Luis Restán y de varios expertos de la Universidad CEU San Pablo CEU, de la Universidad Católica de Valencia y del Movimiento Cultural Cristiano, entre otros.

Para el obispo de la diócesis complutense, monseñor Juan Antonio Reig Pla, la revolución sexual del 68 y sus derivas ideológicas «han logrado cambiar el sentido común cristiano que dominaba en Occidente», dando lugar a «una sociedad permisiva que tiene en la raíz un concepto reductivo de libertad y que desconoce la profundidad del alma humana».
Para el obispo de Alcalá de Henares, este proceso no solo ha afectado a la sociedad española «sino también a la Iglesia», por lo que «necesitamos desenmascarar lo que sembró la rebelión del 68, a la que se han unido la revolución sexual y las ideologías deconstructivistas de hoy».

Según Reig Pla, los valores de Mayo del 68 «han hecho de todo mercancía, también del cuerpo y el alma de las personas, lo que en el lenguaje de san Juan Pablo II se denomina estructura de pecado». De ahí que este congreso se presente como un espacio de reflexión «para conocer lo que nos ha pasado, cómo ha sido posible tan rápidamente en España el desprecio de la vida humana con el aborto, la trata de personas, la prostitución creciente, la eutanasia, la plaga de las adicciones y en particular la pornografía».

Del mismo modo, el encuentro se propone «conocer las causas de las rupturas matrimoniales, la baja tasa de nupcialidad, la natalidad bajísima, la destrucción civil del matrimonio, su equiparación con cualquier unión afectiva y el desamparo de tantos niños que sufren la crisis de autoridad de una sociedad sin padre».
Se trata de una situación nueva que ha nacido de «la manipulación del lenguaje» y de «una educación que no tiene en cuenta las heridas profundas del hombre y que promueve adoctrinamiento».

La respuesta a este panorama es «la doctrina social de la Iglesia», que afirma «la dignidad de la vida humana y la grandeza del amor conyugal y la familia», así como «la responsabilidad social y misión de los laicos», especialmente en los ámbitos de la cultura, la verdadera educación y la vida política.

EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER Y EL URUGUAY



El antes y el después del gobierno de izquierda.

Por Carlos Alvarez Cozzi


Durante los tres gobiernos de izquierda que hubo en Uruguay, de marzo 2005 a febrero de 2020, la marcha del día internacional de la mujer, conocida como 8 M, siempre se vio infiltrada por feminazis. Las mismas que al pasar por la principal avenida montevideana, arrojaban bombas de pintura sobre la facha de la Iglesia del Cordón, y como en otros lugares del mundo, además de portar pancartas ofensivas, llevaban algunas el torso desnudo.

Y no solamente en esta iglesia sino también hasta frente a la Catedral Metropolitana sita en ciudad vieja de la capital uruguaya.
Lo más insólito es que los colectivos negaban los hechos a pesar de las fotos y videos tomados por quien pasara por allí en ese momento.

La ideología feminista radical de género es la que informa a estos minúsculos grupos marxistas, (que perjudica al grueso de las feministas) y trasuntan que su lucha más que por los derechos legítimos de las mujeres, -lo que nadie discute-, más allá que los asegura el art. 8 de la Constitución; lo que pretenden en realidad es destruir al varón, a la paternidad, y de paso a la familia, combatir lo que llaman “patriarcado”, tomando a la Iglesia Católica como símbolo, por lo que hacían los desmanes referidos.

El 8 de marzo de 2020, ya con el gobierno de Luis Lacalle Pou, quien asumió exactamente una semana antes, el domingo 1º de marzo, la Guardia Republicana custodió el frente de la Iglesia del Cordón, por orden del nuevo Ministerio del Interior, a cargo del Dr. Jorge Larrañaga. El resultado fue evidente: ninguna se animó a arrojar bomba de pintura alguna. El procedimiento exitoso de seguridad desplegado, incluyó además de varios cientos de efectivos policiales, vuelo de drones, control mediante cámaras y sobrevuelo de un helicóptero policial.

Conclusión evidente: durante los gobiernos del FA las manifestantes revoltosas sentían que tenían impunidad. Pero ahora, gracias a Dios, y al nuevo gobierno que ejerce efectivamente la autoridad, se terminó el recreo.