DON BOSCO

DON BOSCO
"BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS"

LE ACHACARON A RUBINSTEIN HABLAR SIN ESTADÍSTICAS



La Política on Line, 25-4-18

Volvieron a Diputados las audiencias para debatir los proyectos que habilitan a interrumpir el embarazo antes de la semana 14 de gestación, donde continuarán por un mes antes de tratarse en el recinto.
"¿Cuándo vamos a discutir nosotros?", preguntó Romina del Pla, del Frente de Izquierda, que al igual que su par de bloque Nathalia González Seligra, está ansiosa por defender el texto de la campaña a favor del aborto, que por los sondeos iniciales sólo podría prosperar con correcciones.

El Frente Joven, que integra la red de organizaciones en contra del aborto, acusó al ministro de Salud de mentir con las cifras. Verónica Lozano, entre las expositoras a favor.
"Ya llegará el momento. Ahora tenemos expositores", la ubicó el macrista Daniel Lipovetzky, a cargo de los plenarios, que este martes volvieron a intercalar detractores y promotores del aborto, pero de orígenes diversos.

La calma del anexo C ya empieza a matizar con el ruido que las exposiciones generan afuera del palacio, como fue la de María Marta Rodríguez, directora de formación de Frente Joven.

Cuestionó al ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, por haber dicho que los abortos clandestinos eran la primera causa de muerte materna, que no habrá más si son legales y defender el uso de misoprostol.

"Todo lo dicho por Rubinstein ha sido falso: el aborto provocado no es la principal causa de muerte materna, contra lo que se repite hasta el cansancio sin fundamento real".


"Rubinstein no sabe interpretar siquiera las estadísticas de su área, ni cuenta con idoneidad para enfrentar los causas de la mortalidad materna", atacó Rodríguez, cuya organización integra Unidad ProVida, una ONG cercana a la iglesia y militante en contra de la ley.

Para hablar a favor hubo una cara conocida: la conductora de TV Verónica Lozano, psicóloga de profesión. En clima zen, propuso un ejercicio de cerrar los ojos, olvidarse de uno mismo y pensar en los demás.

"En el mundo real las mujeres interrumpen los embarazos. Sienten miedo, vergüenza. Dejen de juzgarlas y denles las herramientas para interrumpir el embarazo", pidió la conductora.

Aunque no pueden entrar más que periodistas, legisladores y expositores, se la vio a la actriz Florencia Peña, con el pañuelo verde de la campaña y a los besos con diputadas kirchneristas. También se dio una vuelta el periodista Jorge Rial, a favor de la ley.

Los diputados que la promueven se pararon a aplaudir por la tarde a Mónica Santino, referente social de la villa 31.

"Queremos cuerpos libres, emancipados, porque queremos una sociedad más justa. Este grupo de mujeres de la Villa 31 exige la despenalización del aborto porque es una forma de violencia de género más a la que nos hemos acostumbrado", planteó.


Hace quince días, una vecina suya, Lorena Fernández, calificó de trolas y borrachas a las que interrumpen el embarazo.

El sociólogo Juan José Sebreli aportó a la campaña. "El feto es una larva, no tiene conciencia. Basta del ´derecho a la vida´, lo único que hace es ocultar el verdadero móvil de la lucha contra el aborto, que es la concepción sexo-fóbica de las religiones. Los que defendemos la libertad sexual, debemos estar también en esta lucha".

No faltaron voces en contra como la del psiquiatra Rue Vincent que volvió sobre "los riesgos para la salud mental de las mujeres" que "probablemente superen los beneficios esperados". O Claudia Cesar, de la Fundadora Movimiento Cultural Argentino de Iguales, que pidió "articular una ley de adopción donde la mujer que no quiere ser madre tenga la opción de poder entregarlo a otra familia".

Una periodista a favor, Luciana Peker: "Las muertes por aborto clandestino son un femicidio institucional del Estado", dijo.  Y otro en contra, como Juan Pablo Pezzetta. "La Argentina está cansada de la violencia. Despenalizar no es una solución. El derecho a la vida es el derecho fundamental que antecede y precede a todos los derechos. Toda vida vale". El debate sigue el jueves.

LA VIDA, LO MÁS SAGRADO



La Voz del Interior, 25 de abril de 2018 

Por Nélida Maders

Por la interrupción del embarazo, claman las personas en ruidosas marchas. Lo que se pide no es otra cosa que interrumpir una vida humana en desarrollo hasta el momento de nacer, con los mismos derechos inviolables a vivir como los tiene la mujer que la está gestando. Pese al hecho de ser una vida incompleta, el aborto es un acto cruel e inhumano sobre quien no puede gritar, escapar ni denunciar... Hemos escuchado muchas “justificaciones”: una violación o una mujer demente, entre otras muchas “razones” para abortar. Ni ellas ni el hijo tienen la culpa.

Ayudémoslo todos como sociedad a vivir de la mejor manera. Que nadie se arrogue el derecho a decidir cuándo un ser único e irrepetible debe morir.

En el útero se está formando no una vida vegetal o animal, sino un ser humano.

Con la condena a muerte del niño por nacer, tendremos una sociedad que sigue envejeciendo, sin comprender que cada nacimiento es una esperanza y un proyecto para que el mundo siga defendiendo lo más sagrado, que es la vida.

EL MINISTERIO DE SALUD ADMITE QUE EL ABORTO NO ES LA PRIMERA CAUSA DE MUERTE MATERNA




Por Claudia Peiró
Infobae, 24 de abril de 2018

Los números oficiales del Ministerio de Salud: de las 43 muertes maternas de 2016 causadas por embarazo terminado en aborto, 31 podrían corresponder a abortos provocados
La cifra puede incluso ser menor a 31, ya que, como se observa en el gráfico, a los tres rubros resaltados todavía les faltan precisiones, pero de los datos brindados hasta ahora, la primera conclusión que surge es que el aborto provocado no es más la principal causa de muerte materna (ver el siguiente cuadro), contra lo que se repite hasta el cansancio sin fundamento real.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define mortalidad materna o muerte de mujeres gestantes como "la muerte de una mujer mientras está embarazada o dentro de los 42 días siguientes a la terminación del embarazo" y "debida a cualquier causa relacionada con el embarazo o agravada por el embarazo mismo o su atención".

En el año 2016 -último con datos oficiales-, hubo 245 muertes maternas y, según informó este mismo medio en febrero pasado, 43 de ellas se debían a aborto. Ahora bien, la página de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud no aclaraba si esos abortos habían sido espontáneos o provocados.

El cuadro que publica la DEIS, con las 43 muertes por aborto sin desglosar entre aborto provocado y espontáneo. De hacerlo, se reduce a 31 y no es la principal causa de muerte materna
El cuadro que publica la DEIS, con las 43 muertes por aborto sin desglosar entre aborto provocado y espontáneo. De hacerlo, se reduce a 31 y no es la principal causa de muerte materna
La precisión hecha ahora por el organismo responde a un pedido promovido por la licenciada Mónica del Río, que fue la primera en revelar las cifras a las que muchos aluden pero no citan (ver: ¿Cuántas son realmente las muertes maternas por aborto en la Argentina?).

La diferencia entre el número inicial (43) y el informado ahora (31) se explica porque Salud desglosó esas causas, como puede verse en el cuadro que abre esta nota.

Los 5 primeros rubros claramente no son abortos provocados sino debidos a trastornos del embarazo y otras causas (embarazo ectópico, mola hidatiforme, otros productos anormales de la concepción, aborto espontáneo y aborto médico).

Los 3 últimos rubros sí podrían corresponder a abortos clandestinos, pero tampoco son concluyentes en su definición: "otro aborto", "aborto no especificado" e "intento fallido de aborto".
"Ahora tenemos un nuevo tope: 31. Seguimos sin tener la cifra exacta -dijo la licenciada Mónica Del Río a Infobae-. Lo que sí sabemos con certeza es que las muertes maternas de 2016 por aborto provocado son a lo sumo 31".


Como explicó Del Río en los debates organizados por la Comisión de Legislación General del Congreso, "hablar de números no significa que el valor de una vida humana se pueda cuantificar", pero este debate "se disparó por la supuesta cantidad de mujeres que mueren en abortos clandestinos y por el efecto que podría tener sobre esa cifra la legalización del aborto".

Efectivamente, la estrategia de quienes impulsan la legalización de esta práctica es plantear la existencia de "un problema urgente de salud pública". Casi una emergencia. De ahí la necesidad de ser rigurosos en las cifras. Y lo cierto es que la estadística no respalda ese diagnóstico alarmista.
Perdida la batalla de las cifras, es mejor obviarlas, o apelar a eufemismos. O decir que en Argentina cada dos días muere una mujer por practicarse un aborto, como declaró una diputada nacional con poco apego a la matemática y a la verdad.

No hay duda de que es más impactante decir que la muerte por aborto es la principal causa de muerte materna, sin aclarar las cifras absolutas.

Pero lo cierto es que el aborto clandestino ya ha dejado de ser el primer factor de muerte materna. Del total de las 245 muertes de mujeres gestantes de 2016, el aborto representa el 17 por ciento sólo si no se hace la diferencia entre aborto provocado y espontáneo. Con la nueva precisión aportada por Salud, ese porcentaje cae a 12,7 y el aborto clandestino deja de ser la primera causa de muerte materna.

"Esto desmiente también la cifra de 3030 muertes como deuda de la democracia -dice Del Río-, que surge de sumar todas las muertes por aborto desde el 84. De ese número catastrofista, deberíamos descontar varios centenares si desglosamos los tipos de aborto, ya que dentro de ese total hay muchos decesos por abortos espontáneos, como los producidos por embarazos ectópicos".

"Este debate está superideologizado -sostiene Mónica Del Río-. Por desnutrición han muerto muchas más mujeres en todos estos años, si hablamos de deuda de la democracia. Además, en el total de muertes maternas, la causa que más va en descenso es la de aborto. No descienden al mismo ritmo las muertes por causas obstétricas, que son las que dependen de una mejora en la atención de salud".

LA COMPARACIÓN CON EL CASO ESPAÑOL

Justamente, los promotores de la legalización del aborto sostienen que, en los países en donde esta práctica es legal, la disminución del número de muertes maternas es notorio.

Sin embargo, otra conclusión a la que llega esta especialista, a partir de la comparación con el caso español, donde el aborto fue legalizado, es que el porcentaje de "muertes por embarazos terminados en aborto ronda el 20 por ciento del total, es decir, igual que en Argentina". "La que es abrumadoramente alta en Argentina es la tasa de mortalidad materna, pero por causas que se resolverían mejorando los servicios de salud", agrega.

Es decir, si se quiere reducir el número de muertes maternas, la prioridad no debería ser legalizar una práctica que tiene fuertes implicancias éticas, sino mejorar la atención de la mujer embarazada garantizando que exista una distribución geográfica de los centros de atención obstétrica tal que todas las madres gestantes puedan ser monitoreadas y atendidas en las mejores condiciones durante el embarazo y el parto.
Por su tasa de mortalidad materna -52 por cada cien mil nacidos vivos-, Argentina ocupa el puesto 90 en un ranking de 183 países. En el mundo desarrollado la tasa de mortalidad materna es menor a 10.

Sin embargo, explica Del Río, las muertes por "embarazo terminado en aborto" y la cifra de mortalidad materna guardan la misma proporción en Argentina que en países del llamado Primer Mundo. Tanto en España (3 de 15) como en Argentina (43 de 245), por ejemplo, las muertes por "embarazo terminado en aborto" oscilan en el 20% de la mortalidad materna.

 Lo que marca la diferencia con el primer mundo no es la legalización del aborto sino la calidad de atención en salud
"Si Argentina lograra erradicar todas las muertes por 'embarazo terminado en aborto' (que incluyen las muertes por aborto provocado) la tasa de mortalidad materna bajaría de 52 a 43 y pasaríamos al puesto 83, muy lejos aún de las tasas del primer mundo", dijo Del Río en su exposición en el Congreso.

"Lo que marca la diferencia con los países del primer mundo no es la legalización del aborto sino la calidad de atención en salud", concluyó.

¿Por qué el Ministerio no publica la cifra desglosada, pese a disponer de ella? "No lo sabemos -responde Del Río-. En España por poner un ejemplo, la cifra está desagregada en más de 8 rubros, por ejemplo, el embarazo ectópico está a su vez desglosado en varias subcausas. Y la información es totalmente accesible."
El caso español permite desmentir otra falacia: que la legalización del aborto disminuye su número. Es algo contrario al sentido común, pero dado que se lo afirma como argumento pro aborto legal, hay que señalar primero que se parte de comparar estimaciones totalmente arbitrarias sobre el número de abortos clandestinos, con el número que se verifica una vez legalizado y que es ya una estadística oficial.

En la tabla que sigue, basada en cifras del Instituto Nacional de Estadísticas de España, puede verse que el efecto de la legislación es "un abrupto e ininterrumpido incremento de la cantidad de abortos practicados", escribió Del Río en el informe que leyó parcialmente en el Congreso (ver documento completo al pie de esta nota).


"A partir del 2009 la estadística se ve enmascarada por la venta libre y masiva de PDD (píldora del día después) -se lee en el informe-, que produce abortos tempranos que no ingresan en la estadística. Aún con la tendencia decreciente que comienza en el 2009, la cantidad se incrementa durante los siguientes 3 años por la ley de plazos (aborto a petición hasta la semana 14, a partir de julio de 2010). Finalmente, el número de abortos se ameseta con valores anuales similares".

Cabe notar que, en los años en que se afirma que en Argentina se practica alrededor de medio millón de abortos por año, en España, con una población comparable a la nuestra (46 contra 43 millones de habitantes) se producen unos 100 mil.

Finalmente el argumento de "deuda de la democracia", contiene una asociación arbitraria entre aborto y democracia, como si el aborto fuese un "derecho" conculcado por regímenes dictatoriales. La realidad es que las dictaduras comunistas fueron pioneras en la legalización del aborto, con leyes ultrapermisivas, la Unión Soviética a la cabeza. Ni hablar de Cuba. No hay ninguna contradicción entre aborto y autoritarismo. O aborto y derechos básicos -libertad, expresión, voto- conculcados. No hay ningún vínculo de necesidad entre democracia y aborto.

BURÓCRATAS DE LA ONU


 a todo vapor hacia el aborto, frenón a la eutanasia

By Stefano Gennarini, J.D.          

NUEVA YORK, 13 de abril (C-Fam)

“Los derechos sexuales y la salud reproductiva son inherentes a la dignidad de mujeres y niñas,” así lo dijo el mes pasado Kate Gilmore, segunda al mando en el Alto Comisionado de Derechos Humanos en una reunión de expertos y burócratas de la ONU en Ginebra.

Gilmore congregó a una treintena de expertos internacionales que conforman dos comités que dan seguimiento a tratados de derechos humanos, con el objetivo de “confrontar” a la Asamblea General de la ONU y para “desafiar” a los estados miembros que repetidamente se han rehusado en reconocer un derecho internacional al aborto.

“No es tiempo de optimismo. No es tiempo de esperanza. Es tiempo de heroísmo”, dijo Gilmore.  Provocando a los expertos, dijo que las limitantes que los estados miembros han impuesto sobre las capacidades de los expertos y de sus recursos eran un “esfuerzo pernicioso e intencional de contraponerse a su autoridad, debilitando el alcance de sus responsabilidades y desmereciendo la autoridad a través de la cual ustedes hablan.”

Los comentarios llegaron cuando Gilmore, la segunda oficial de alto rango de derechos humanos de la ONU, dio por iniciadas las primeras reuniones conjuntas de comités de la ONU que revisarían la implementación del Tratado Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos y el Tratado Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales; considerados ambos como tratados fundacionales de derechos humanos de la ONU.

Gilmore recordó a los expertos sobre el “supremo valor de la persona humana” como el principio vital tras el proyecto de derechos humanos.

Más adelante, durante la semana de pascua, el Comité de Derechos Humanos, que es el que supervisa la implementación del tratado de derechos civiles, continuó con su análisis de un apartado legal que proclama tanto el derecho al aborto como el derecho a morir como inherentes al derecho a la vida.

Según comentarios sobre el documento preliminar de Amnistía Internacional y de grupos abortistas, los expertos concordaron en que deben encontrar la manera de limitar el derecho de consciencia a objeciones de profesionales en medicina y fortalecer el lenguaje para acceder al aborto.

Los miembros del comité no trajeron a colación ninguno de los comentarios de los Estados Unidos, Polonia, Egipto, Japón, así como de docenas de otros estados y de grupos pro-vida que insisten en que el aborto no puede ser considerado, bajo ninguna circunstancia, como un derecho humano.

La discusión en torno a los párrafos acerca del aborto y la eutanasia comenzaron con las alusiones de felicitación para el profesor de leyes israelí, principal creador del documento; quien en octubre pasado se burló de la oposición a un derecho internacional al aborto.

“Quisiera tener el gusto de que se aceptaran esos párrafos lo más pronto posible.”, bromeó una vez más.” Y se pasó al tema de la eutanasia con la misma frivolidad.

“Por suerte, el párrafo diez no tiene nada que ver con ningún tema controversial, solamente suicido y eutanasia,” dijo.

Luego de discutir el del párrafo de manera somera, los expertos se detuvieron en seco de decir que el tratado, en sus versiones incipientes, incluía un “derecho a morir”. Dijeron que sería políticamente “más seguro” no tomar esa ruta. Pero también dijeron que el tratado permitía la eutanasia como un ejercicio de autonomía personal.

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales dice además que la mujer tiene derecho a salud sexual y reproductiva, incluido el aborto, amparado por legislación internacional. Insiste que este derecho humano de tratados de la ONU ha ido evolucionando, no obstante ninguno de estos tratados que ellos monitorean mencionan siquiera tales obligaciones.

El equipo de Gilmore monitorea/ prepara opiniones para ambos comités.

Gilmore se convirtió en celebridad internacional pro-aborto luego de tornar Amnistía Internacional de ser una organización neutra en el tema de aborto a ser defensora del mismo como un derecho humano. Fue contratada por la oficina de derechos humanos de la ONU en el año 2016 luego de varios años en el Fondo de Población de la ONU.

QUÉ ENSEÑA LA FILOSOFÍA SOBRE LA DIGNIDAD Y EL VALOR DE LA VIDA





María Celestina Donadío Maggi de Gandolfi
Centro Pieper, 10 DE ABRIL DE 2018

Donadío Maggi de Gandolfi es Doctora en Filosofía, Profesora Titular Ordinaria de Filosofía en la UCA (Facultad de Filosofía y Letras e Instituto de Bioética) e Investigadora Principal del CONICET. Ha desarrollado una extensa carrera docente desde 1968 hasta la actualidad en UCA, UBA, UNSTA y AUSTRAL. Es Socia Ordinaria de la Pontificia Accademia di S. Tommaso d'Aquino, Miembro del Comité de Ética (CONICET) y de varias sociedades científicas, entre las que se destacan: Sociedad Tomista Argentina; Sociedad Argentina de Filosofía y Corporación de Científicos Católicos.

El gran desarrollo que a partir de la década del 80 ha tenido la bioética y particularmente la ética biomédica, ha suscitado el interrogante de cuáles sean los límites o hasta qué punto es lícito favorecer el dominio del hombre sobre el hombre en el campo de la medicina y de la biología. Tal despliegue ha sido proporcional a los descubrimientos, técnicas, nuevos métodos de investigación, de experimentación y de aplicación y, en forma más aguda, ante los avances científicos en ingeniería genética. Porque, la cuestión surge cuando tal intervención, de terapéutica pasa a ser "distorsionante" y "violenta" del curso natural de la vida humana.

La investigación sobre la vida, en biología o medicina no es solo experimental, como ocurre con las ciencias del mundo inorgánico y, por eso, no es neutra de valoración o normatividad éticas ni prescinde del carácter íntegro de la vida en sí misma y de la vida humana en particular. No obstante, toda investigación, todo conocimiento científico o cotidiano plasma una concepción de vida en la que están invertebrados juicios éticos, antropológicos, axiológicos y ontológicos, vivenciados en unos, más elaborados en otros. Tales juicios son solidarios de determinados modelos de pensamiento sobre lo qué es lo ético, el hombre, la vida y su modo de insertarse en la realidad.

Ocurre, entonces, el fenómeno de que las ciencias, en la práctica o en la investigación, traspasan los límites propios y empiezan a formular juicios filosóficos sobre qué es la vida, qué es el ser humano o qué es la realidad toda. Como elongación mediática, se instala en los formadores de opinión, en los medios de comunicación y en las redes sociales de todo tipo. Es la "globalización de lo que se ha de pensar aquí y ahora", sin reflexión ni depuración.


Naturalezas Diversas

Desde el nacimiento de la filosofía hasta nuestros días, si observamos el mundo sin condicionamientos extraños, la diversidad y multiplicidad de la realidad, en especial de vivientes y no vivientes, se entiende que los clasifiquemos en clases o tipos, es decir "naturalezas" diversas, incluso compartidas por un número de individuos.

La naturaleza de un individuo explica que sea tal cosa y no otra y que actúe de tal manera. Los vivientes, en especial, son un valor agregado en las naturalezas: tienen movimiento autónomo, se desarrollan, crecen por sí mismos y se reproducen. Eso nos permite hablar de la dignidad ontológica de la vida en sí misma. Desde una semilla, desde el huevo de un ave, desde el embrión de un animal o de un ser humano, ese proceso se da por homogénesis (todo viviente genera un viviente igual en su especie), con continuidad gradual (es él mismo siempre) y sin interrupción. Y esto no se duda, tanto desde la biología, la genética o la ontología.

Ahora bien, el ser humano agrega una perfección vital nueva y superior: es persona, es decir, por naturaleza posee racionalidad y libertad. Todas estas propiedades de los vivientes las tienen por su misma conformación intrínseca, por su naturaleza, independientemente de que se concreten y manifiesten en las actividades respectivas. ¿Es que el cóndor deja de ser tal por tener estropeadas sus alas y no puede volar? Hasta los artefactos (relojes, computadoras, sierras, etc.) no dejan de serlo por no marcar la hora o porque la pantalla se ennegrezca o se nos dificulta cortar madera. A lo sumo no nos sirven. ¡Cuánto más un ser vivo, cuánto más las personas, incluso los no nacidos! La manifestación de las funciones de una persona humana no es lo que la hace persona, sino a la inversa. Si nos obnubilamos ante estos hechos elementales, ¿qué actitud tendremos ante los ya nacidos que han sufrido un accidente cerebral o fueron gestados con deficiencias mentales o sufren trastornos psicóticos?


Seres Humanos Personales

La humanidad entera abomina la selección étnica o de los más fuertes, la persecución o exclusión de ciertas clases sociales, la eugenesia. ¿Por qué? Porque siguen siendo seres humanos personales.

Sin embargo, por siglos ha habido propuestas de pensamiento por trastocar, diluir, oscurecer o negar la realidad de la naturaleza y de la vida. Es que suele resultar muy inconveniente que la naturaleza y la vida sean como tales invulnerables. Baste algunas referencias. Algunos han tildado de biologismo a la concepción que nace claramente con Aristóteles, por lo que en el caso del ser humano personal solo explicaría las funciones estrictamente biológicas y algunas sensibles, dejando lo específicamente humano a la deriva de una evolución ciega.

Otros entienden que naturaleza y vida humana son contradictorias con el uso de la libertad, la cual iría más allá de un modo de comportamiento hasta ser autogestora de lo que el ser humano personal es. En la misma línea, piensan que la historia y la cultura condicionan lo que el ser humano puede ser y hacer, hasta el punto de afirmar que la naturaleza humana es lo que la sociedad, en un determinado espacio y tiempo, ha consensuado por convención. No nos puede extrañar que estos avances sobre la naturaleza y la vida humana hayan podido formular y aplicar las técnicas del transhumanismo (human enhancement), que es el uso de la biotecnología para superar las limitaciones recurriendo a técnicas artificiales. Basta citar, entre varios, el Cyberware que tiene la posibilidad de establecer una conexión entre nuestro sistema nervioso y los ordenadores; el Cyborg, que son implantes protésicos de lo que resulta un "organismo" en parte biológico y en parte cibernético; y hasta cambiar genéticamente al embrión o incluso a las células germinales para producir un bebe "hecho a medida".

Se vive como si no fuera necesario aparentar lo que se es, es decir, no es preciso conformarse, convenir con la naturaleza para ser. Basta simplemente "querer ser tal en cada circunstancia particular". La voluntad y la historia han ocupado todo terreno. La idea, la razón, la naturaleza han perdido mucho o todo.


Dignidad Axiológica

La preocupación por tal trasgresión de la naturaleza y de la vida, no significa obstinarse en sostener que por ser configuradas intrínsecamente no pueden ser mejoradas ni es ir contra el avance de la ciencia y la técnica aplicada a la vida, como las de carácter terapéutico, que respetan las condiciones normales y saludables. Pero si va más allá de la naturaleza de la vida ¿cuál será la medida para saber qué es mejor o peor? Porque la naturaleza y la vida poseen, también, una dignidad axiológica, un valor que no podemos desconocer. Un valor en el sentido auténtico de cultura, de "cultivar en una línea de real perfeccionamiento" a la misma naturaleza.

Incluso, en este punto, no podemos negar que los hábitos constituyen para el ser humano personal una segunda naturaleza. Esta segunda naturaleza, gestada libremente por cultivo, no niega ni anula la primera sino que la respeta, la toma muchas veces como canon, la orienta y la integra.

Sin una idea clara de lo que es la naturaleza, de la naturaleza de la vida y de la vida humana personal. Sin una idea clara de la dignidad y del valor de la vida en sí misma, la injerencia contra lo natural ¿puede ser un logro para la calidad de la vida humana de quien ejecuta tal intervención? Sin una idea de lo que es el ser humano, de lo que constituye su función y su felicidad, ¿cómo podríamos decir que se ha dado una avance?

Por lo tanto, ni la mejora efectiva de la vida humana ni los criterios de valoración, llegarán de la mano de la negación de la naturaleza y de la vida humana.

ACLARACIÓN QUE CONFIRMA EL RIESGO DE DESPENALIZAR EL CONSUMO DE DROGAS


El informe del sindicato de policías de Holanda que generó el debate sobre el "narcoestado"

Por Fernando Soriano
Infobae, 23 de abril de 2018

La ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, declaró en un programa de televisión local que Holanda es un "narcoestado" por culpa de la "despenalización", que, según ella, "baja la percepción de riesgo". Las declaraciones generaron controversia en la opinión pública local y la funcionaria tuvo que pedir disculpas este mismo lunes ante el Embajador Martin de la Beij.

La afirmación de Bullrich procede de un informe que, a principios de marzo de 2018, elaboró y publicó la Policía de Holanda, desde donde apuntó a los criminales del negocio ilegal de las drogas, aspecto que no está directamente relacionado con la política de tolerancia al consumo, la tenencia y el comercio minorista que elaboró el Reino de los Países Bajos a comienzos de los '70.

"Holanda presenta muchos de los rasgos de un 'narcoestado". Los pequeños delincuentes de la droga se transforman en ricos empresarios de la hotelería, el mercado inmobiliario y recreativo. El tráfico de estupefacientes prolifera, y con los efectivos actuales solo puede detenerse a uno de cada nueve grupos de criminales del sector", informó el mes pasado el Sindicato Nacional de Policía de ese país en un documento que elevó al Congreso, centrado en la falta de agentes para combatir el comercio de sustancias prohibidas.
El informe, basado en entrevistas con 400 policías del área de investigación, advertía que los agentes afrontan "demasiados problemas" para hacer su trabajo, a pesar de que hace dos años alarmaron sobre el auge de una economía ilegal.
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"No disponemos de los recursos ni la capacidad para detener a los peces gordos. Y aunque tenemos la responsabilidad moral de perseguirlos, los detectives se sienten abandonados a su suerte. Al final, el pagano es el ciudadano", dijo Jan Struijs, presidente del Sindicato, quien agregó: "En los últimos 30 años, además, los pequeños traficantes holandeses se han convertido en grandes inversores en inmuebles. En definitiva, estos son los rasgos de un narcoestado".

Dentro de Holanda, el informe policial fue tildado de controvertido. Para una parte de la sociedad, la Policía sólo intentó llamar la atención, generar estupor y conseguir más fondos. Para otros, algo de verdad existe, ya que, tal como reportan medios europeos, hay una creciente sensación de inseguridad en ese país.
La Universidad de Groningen dio cuenta en un estudio propio que uno de los factores que incide en la violencia creciente es la particular política del país respecto de la marihuana, ya que el consumo, la tenencia en pocas cantidades (hasta 30 gramos) y la venta minorista están permitidas, pero no su producción y comercialización.

Esto derivó en la creación de un mercado paralelo de abastecimiento; lo que en Holanda llaman el efecto "back door", o "puerta trasera": la forma en que llega el cannabis a los coffee-shops. Por lo tanto, el problema narco no es la despenalización del consumo sino lo que genera la prohibición.

En Instituto Trimbos, principal centro de investigación holandés en la materia, establece que el país es exportador (y consumidor) de éxtasis e importador de cocaína. Un informe de 2016 de la Europol, la policía de la Unión Europea, y del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías consideró que Holanda era el principal núcleo del tráfico de estupefacientes en ese continente; al punto que estimaron que la mayoría del éxtasis que se consume en Europa y Estados Unidos se produce en laboratorios clandestinos en el sur del país.

Uno de los focos de la cuestión es el puerto de Rotterdam. Señalado como la puerta de entrada de las drogas a Europa, especialmente heroína (desde Asia) y cocaína (desde América), tiene 90.000 empleados y mueve 400 millones de toneladas de mercadería por año. Allí, en 2015, un aduanero fue detenido tras haber dejado pasar 3.400 kilos de cocaína. Al año siguiente, otro empleado del puerto fue detenido por blanquear dinero.
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Es que, tras el informe de la Policía holandesa, el ministro de Justicia de ese país, Ferd Grapperhaus, rechazó la acusación de "narcoestado". "Junto con nuestros aliados, trabajamos arduamente para combatir el tráfico internacional de drogas. Por lo tanto, el término 'narcoestado' no es una calificación que yo usaría", dijo, aunque admitió que el Gobierno consideraba necesario invertir en la fuerza policial.
Según los expertos, un narcoestado es un país en el cual las organizaciones criminales influyen en las decisiones de gobierno, como ocurre -u ocurrió- en países como Colombia (donde los carteles financian campañas electorales), Perú (en la relación del ex presidente Alberto Fujimori) o en México.
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LA FUNDACIÓN CENTESIMUS ANNUS



 pre­sen­tó sus ini­cia­ti­vas por sus 25 años

AGEN­CIA SIC

En la ma­ña­na del mar­tes 18 de abril, a las 12:15, en la Ofi­ci­na de Pren­sa de la San­ta Sede tuvo lu­gar la Con­fe­ren­cia de pre­sen­ta­ción de la Fun­da­ción “Cen­te­si­mus An­nus – Pro Pon­ti­fi­ce” (para pro­mo­ver el co­no­ci­mien­to de la Doc­tri­na so­cial de la Igle­sia Ca­tó­li­ca) con mo­ti­vo del 25° Aniver­sa­rio de su fun­da­ción y de la Con­fe­ren­cia In­ter­na­cio­nal “New Po­li­cies and Life-Sty­les in the Di­gi­tal Age” que ten­drá lu­gar en Roma, en el Pa­la­cio de la Can­ci­lle­ría del 24 al 26 de mayo de 2018.

En la pre­sen­ta­ción in­ter­vi­nie­ron Mons. Diar­muid Mar­tin, Ar­zo­bis­po de Du­blín, Do­min­go Su­gran­yes Bi­ckel, Pre­si­den­te del Con­se­jo de la Fun­da­ción “Cen­te­si­mus An­nus – Pro Pon­ti­fi­ce”, Anna Ma­ria Ta­ran­to­la, miem­bro del Con­se­jo de Ad­mi­nis­tra­ción de la Fun­da­ción “Cen­te­si­mus An­nus – Pro Pon­ti­fi­ce” y de­le­ga­da del Con­se­jo para el  Co­mi­té Cien­tí­fi­co de la Fun­da­ción.

Mons. Diar­muid Mar­tin: los po­bres pa­gan por la co­rrup­ción
En su in­ter­ven­ción Mons. Diar­muid Mar­tin re­cor­dó la im­por­tan­cia de la en­se­ñan­za so­cial de la Igle­sia como par­te de la dis­ci­pli­na de la teo­lo­gía mo­ral, la mis­ma que im­pli­ca el diá­lo­go con las cien­cias so­cia­les y con la re­fle­xión eco­nó­mi­ca y fi­nan­cie­ra, con la cien­cia po­lí­ti­ca y hoy cada vez más con la re­fle­xión eco­ló­gi­ca. “Esta es una de las con­tri­bu­cio­nes ori­gi­na­les de la Fun­da­ción Cen­te­si­mus An­nus – Pro-Pon­te­fi­ce, dijo el Ar­zo­bis­po de Du­blin, como vehícu­lo de diá­lo­go en­tre la en­se­ñan­za so­cial de la Igle­sia y las cien­cias so­cia­les”.

Des­de su crea­ción, la Fun­da­ción “Cen­te­si­mus An­nus”, afir­mó Mons. Diar­muid Mar­tin ha sido un puen­te en­tre los prin­ci­pios éti­cos y la en­se­ñan­za de la Igle­sia y los desa­fíos co­ti­dia­nos que los res­pon­sa­bles po­lí­ti­cos y los pro­fe­sio­na­les de­ben afron­tar en sus de­ci­sio­nes en el área de la re­for­ma y la go­ber­nan­za de la si­tua­ción fi­nan­cie­ra in­ter­na­cio­nal. En este sen­ti­do, el papa Fran­cis­co ha so­li­ci­ta­do in­can­sa­ble­men­te un pro­ce­so ur­gen­te de co­rrec­ción del modo  de fun­cio­na­mien­to de la eco­no­mía mun­dial, que apun­te es­pe­cial­men­te a las cau­sas de la ex­clu­sión de los más po­bres y el desa­rro­llo de mo­de­los eco­nó­mi­cos de in­clu­sión.

En los úl­ti­mos años, la Fun­da­ción “Cen­te­si­mus An­nus” ha par­ti­ci­pa­do en un pro­ce­so de con­sul­ta y re­fle­xión so­bre el desa­fío de lo­grar que la ar­qui­tec­tu­ra fi­nan­cie­ra in­ter­na­cio­nal se cen­tre más en el bien co­mún. Este he­cho se co­no­ce como el Pro­ce­so de Du­blín ya que la pri­me­ra se­sión de esa con­sul­ta tuvo lu­gar en Du­blín en 2014.

Do­min­go Su­gran­yes: es­tu­dio y di­fu­sión de la DSI

La Fun­da­ción Cen­te­si­mus An­nus – Pro Pon­ti­fi­ce (CAPP) fue es­ta­ble­ci­da por San Juan Pa­blo II en 1993 como un foro abier­to de de­ba­te para pro­mo­ver el es­tu­dio y la di­fu­sión de la doc­tri­na so­cial de la Igle­sia Ca­tó­li­ca. Es una fun­da­ción que ac­túa bajo la ju­ris­dic­ción del Va­ti­cano y está vin­cu­la­da al APSA (Ad­mi­nis­tra­ción del Pa­tri­mo­nio de la Sede Apos­tó­li­ca).

A lo lar­go de los años, la Fun­da­ción se ha cen­tra­do en las po­si­bi­li­da­des prác­ti­cas para el mun­do em­pre­sa­rial y la eco­no­mía en ge­ne­ral de un com­pro­mi­so pro­fe­sio­nal ba­sa­do en la vir­tud, en la ges­tión res­pon­sa­ble de la eco­no­mía y en el uso de una in­no­va­ción tec­no­ló­gi­ca que pro­mue­va la igual­dad de opor­tu­ni­da­des y un em­pre­sa­ria­do con­for­me con los prin­ci­pios de sos­te­ni­bi­li­dad glo­bal. Lo an­te­rior se  ha rea­li­za­do po­nien­do en co­mún las ex­pe­rien­cias de los res­pon­sa­bles eco­nó­mi­cos y em­pre­sa­ria­les  con  las de los eco­no­mis­tas y es­pe­cia­lis­tas uni­ver­si­ta­rios en el cam­po de las cien­cias so­cia­les, to­dos ellos in­vo­lu­cra­dos en la bús­que­da de una brú­ju­la éti­ca co­mún.

Con mo­ti­vo de su 25.mo aniver­sa­rio, la Fun­da­ción está lle­van­do a cabo una nue­va en­cues­ta so­bre cuá­les sean hoy los as­pec­tos más acu­cian­tes en el cam­po de la eco­no­mía y la éti­ca so­cial a la luz de los prin­ci­pios de la doc­tri­na so­cial cris­tia­na pro­yec­ta­da al bien co­mún sal­va­guar­dan­do la eco­no­mía mer­ca­do.

Si­guien­do las in­di­ca­cio­nes del papa Fran­cis­co, la Fun­da­ción re­uni­rá tam­bién este año a un gru­po in­ter­na­cio­nal de lí­de­res pú­bli­cos, aca­dé­mi­cos, lí­de­res sin­di­ca­les, así como em­pre­sa­rios y pro­fe­sio­na­les para bus­car for­mas in­no­va­do­ras que per­mi­ten in­ter­pre­tar las no­ve­da­des en el cam­po de la eco­no­mía y de la in­no­va­ción tec­no­ló­gi­ca, fren­te a los desa­fíos éti­cos que en­fren­ta­mos como con­se­cuen­cia de la apa­ri­ción de nue­vos pa­ra­dig­mas, nue­vas for­mas de po­der de­ri­va­das del uso de las tec­no­lo­gías y es­ti­los de vida ba­sa­dos en la cul­tu­ra del “usar y ti­rar”, ig­no­ran­do a los po­bres y des­pre­cian­do a los dé­bi­les.

Como en la épo­ca  de la “Re­rum No­va­rum”, tra­ta­re­mos de iden­ti­fi­car los “ele­men­tos de no­ve­dad” para re­pen­sar las prio­ri­da­des so­cio­eco­nó­mi­cas a las que nos en­fren­ta­mos hoy. Este es el ob­je­ti­vo de la con­fe­ren­cia in­ter­na­cio­nal de la Fun­da­ción CAPP de 2018 que tra­ta­rá tres te­mas: “La fa­mi­lia fren­te a las in­cer­ti­dum­bres la­bo­ra­les de­ri­va­das de la re­vo­lu­ción cul­tu­ral di­gi­tal”; “Ha­cia una ca­de­na ali­men­ta­ria sos­te­ni­ble: ac­ti­tud res­pon­sa­ble con­tra la cul­tu­ra del “usar y ti­rar e In­di­vi­duo, tra­ba­jo, em­pleo in­clu­si­vo”.

La con­fe­ren­cia in­ter­na­cio­nal de la Fun­da­ción CAPP con mo­ti­vo del 25° aniver­sa­rio ten­drá lu­gar en Roma del 24 al 26 de mayo de 2018 en el Pa­laz­zo de­lla Can­ce­lle­ria y  en el Pa­la­cio Apos­tó­li­co Va­ti­cano. La con­fe­ren­cia con­clui­rá con un dis­cur­so so­bre “Una agen­da co­mún de los cris­tia­nos por el bien co­mún”, pro­nun­cia­do por el pa­triar­ca ecu­mé­ni­co Bar­to­lo­mé, en una se­sión pre­si­di­da por el Se­cre­ta­rio de Es­ta­do, el car­de­nal Pie­tro Pa­ro­lin. Se­gui­rá una au­dien­cia pri­va­da con el Papa Fran­cis­co.

La lis­ta de ora­do­res in­clu­ye a miem­bros de la Aca­de­mia Pon­ti­fi­cia para la Vida, la Fun­da­ción Va­ti­ca­na Gra­vis­si­mum Edu­ca­tio­nis, la FAO, la Con­fe­de­ra­ción Eu­ro­pea de Sin­di­ca­tos y una se­rie de eco­no­mis­tas com­pro­me­ti­dos con el tra­ba­jo aca­dé­mi­co y lí­de­res em­pre­sa­ria­les.

La Fun­da­ción ha tra­ba­ja­do du­ran­te los úl­ti­mos 12 me­ses en los te­mas del fu­tu­ro del tra­ba­jo y la edu­ca­ción en el con­tex­to de la re­vo­lu­ción di­gi­tal. Las cues­tio­nes de las  nue­vas es­pe­cia­li­za­cio­nes y con­tra­tos de tra­ba­jo se abor­da­ron en la con­fe­ren­cia in­ter­na­cio­nal de 2017. La mis­ma con­fe­ren­cia tam­bién fue­ron cla­ves los te­mas de la  mi­gra­ción, la tra­ta de per­so­nas y la lu­cha con­tra los de­li­tos fi­nan­cie­ros; tam­bién se re­fle­xio­nó so­bre la po­si­bi­li­dad de in­cen­ti­var o re­com­pen­sar la con­duc­ta eco­nó­mi­ca so­cial­men­te vir­tuo­sa. Tam­bién en 2017, se ce­le­bra­ron dos con­fe­ren­cias lo­ca­les, una en Tu­rín y la otra en Ber­lín so­bre cues­tio­nes del fu­tu­ro del tra­ba­jo y los desa­fíos plan­tea­dos por la in­te­li­gen­cia ar­ti­fi­cial.

Para en­ri­que­cer el tra­ba­jo con nue­vas ideas, la Fun­da­ción ya co­men­zó en 2013 una se­rie de con­sul­tas con ex­per­tos de éti­ca en los asun­tos in­ter­na­cio­na­les y fi­nan­zas, lla­ma­da el “Pro­ce­so de Du­blín”. El quin­to even­to de esta se­rie ti­tu­la­do “Una brú­ju­la éti­ca para la era di­gi­tal” se ha lle­va­do a cabo re­cien­te­men­te en Nue­va York. La ini­cia­ti­va fue co­pa­tro­ci­na­da por la Uni­ver­si­dad de Ford­ham en Nue­va York. Las se­sio­nes se desa­rro­lla­ron so­bre la base de dos in­for­mes prin­ci­pa­les, pre­sen­ta­dos res­pec­ti­va­men­te por el Prof. Geor­ges En­der­le (Uni­ver­si­dad de No­tre-Dame, In­dia­na) y  el Prof. Niên-he Hsieh (Har­vard Uni­ver­sity Bu­si­ness School) y con con­tri­bu­cio­nes de di­fe­ren­tes es­pe­cia­lis­tas en te­mas re­la­cio­na­dos con la doc­tri­na so­cial y la in­no­va­ción pro­ce­den­tes de los Es­ta­dos Uni­dos, Eu­ro­pa y Asia. 

To­dos los do­cu­men­tos han sido pu­bli­ca­dos en el si­tio web de la Fun­da­ción. El 15 de mar­zo de 2017 tuvo lu­gar una pre­sen­ta­ción pú­bli­ca del tra­ba­jo de la Fun­da­ción en la Ford­ham Uni­ver­sity en Nue­va York, en la que par­ti­ci­pa­ron el Ob­ser­va­dor Per­ma­nen­te de la San­ta Sede en la ONU, S.E. Mon­se­ñor Ber­nar­di­to Auza,  el ex Pri­mer Mi­nis­tro de Mal­ta y miem­bro del Con­se­jo de la Fun­da­ción, La­wren­ce Gon­zi,  el Pre­si­den­te de la Ford­ham Uni­ver­sity, Pa­dre Jo­seph McS­ha­ne SJ.